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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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13 Enero 2021 04:01:00
Ya no hay horario
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El negocio ha crecido tanto, que ya no hay horario. Para ellos, lo mismo da en la mañana temprano que al mediodía, en la tarde, noche o madrugada, hacen su negocio, al que se ha disparado desmesuradamente motivando y entusiasmando que haya más adictos y seguidores a esa oscura y negra actividad.

Ha sido tan prolífero y productivo que son cada vez más los que deciden entrarle al tan mentado negocio y como faltan ojos, pies y manos que anden detrás de ellos, los cuide y les ponga un alto o un hasta aquí. Y mientras llegue ese día ellos se despachan con la cuchara grande.

Se trata del negocio que en la actualidad es el más recurrente por muchos desempleados que pretextan y argumentan que andan cometiendo robos a diestra y siniestra porque no encuentran chamba, pretendiendo “disculparse” de andar de cacos, rateros, sinvergüenzas, delincuentes, malandrines, etc.; porque no han tenido la “oportunidad” de emplearse o será porque el “mercado” está libre y falta quien y quienes los detenga y ponga tras las rejas.

En Torreón se ha disparado exageradamente el número de latrocinios lo mismo al comercio, bancos, vehículos, casas habitación, en la calle, etc., colocando entre las tres ciudades de Coahuila con mayor índice de latrocinios.

El número de hurtos en casa habitacional ha marcado la Administración de su actual acalde del Partido Acción Nacional, Jorge Zermeño Infante en donde cualquiera pudiera deducir que su incremento se debe a la caída de empleos y contracción económica provocada por la pandemia del Covid-19.

Sin embargo, lo anterior es una falsa justificación ya que, de acuerdo al Observatorio de la Laguna, en el 2018 la cabecera municipal de Torreón encabezó la lista más alta en el rubro de robo a casa habitación con 554 carpetas de investigación, es decir, un año en donde todavía no se sabía nada del coronavirus mortal en nuestro país.

También en ese mismo año 2018, la misma Fiscalía General del Estado, en la reunión del Plan Regional de Seguridad Ciudadana reportó que había incrementado un 3.4 por ciento de robos tan solo de enero a julio de ese año comparativamente en el mismo lapso al año anterior.

En el 2019 el 56 por ciento de la gente que habita en Torreón, se sienten completamente inseguro, cifra que aumentó al año anterior cuando subió de un 5.7 a un 5.8 con la percepción de inseguridad, indicadores del consejo cívico que permite mejorar las decisiones políticas, públicas y calidad de vida mediante estadísticas de este organismo mejor conocido como Observatorio de la Laguna.

Y en la página oficial de gobierno de Coahuila, en su reporte de semáforos estatales indica la incidencia de robo a casa un aumento de un 5 por ciento en el mes de mayo comparado al año anterior fecha desde que ha predominado en un semáforo rojo en su mayor parte mes con mes hasta finales del 2019, siendo la misma tendencia a principios del año pasado.

Además de ello a principios del 2020 en la reunión de Plan Regional de Seguridad Ciudadana en Torreón que tan solo en el primer bimestre se había incrementado el mismo delito, es decir, robo a casa habitación en un 65.67 por ciento.

Algo que, en la Administración municipal de Torreón, dirigido por el panista, Jorge Zermeño Infante, no ha podido ocultar ante la prensa local y regional.

¿Razones o causas del crecimiento de robos en todos los sectores sean comerciales, habitacionales, etc.? Es difícil desenredar esta madeja delictiva, porque en el caso de Torreón, se ha observado la incorporación de un mayor número de policías, al menos en el primer cuadro de la ciudad, las unidades policíacas tienen ya semanas completas que han redoblado su vigilancia en las diversas colonias y es público que sus autoridades están preocupadas, pero por desgracia no se dan abasto y consecuentemente se ve muy lejano la solución a esta problemática que está causando fuertes y serios dolores a los ciudadanos de los diversos sectores.

No hay discusión y menos negación de que las autoridades del municipio mencionado, le están metiendo más dinero y acciones al combate de esta modalidad creciente de robar a toda hora, pero la percepción y los indicadores dicen todo lo contrario.

Se ha detenido a distintas bandas de asaltantes, “farderas”, roba coches, carteristas y otros sinvergüenzas dizque “desempleados”, pero no para la robadera, las quejas menudean y sobran no solo las denuncias, sino el cada vez mayor número de víctimas que opta por no perder el tiempo en acudir a las oficinas policiacas o a las Agencias del Ministerio Público, que al menos en Torreón están siempre “atiborradas” con caras tristes que es el reflejo de esas personas en espera de que le levante su acta del daño patrimonial sufrido.

Algo que debe de ser preocupante para las autoridades ya que de acuerdo a la encuesta realizada por Observatorio de la Laguna; tan solo en el 2019 el 70 por ciento de los afectados ya no realizaron denuncia alguna. Y el 30% de quienes sí fueron a levantar una queja ante el Ministerio Público, el 57 por ciento de la última fracción, es decir, del 30 por ciento; consideraron que de nada sirvió.


Las familias, sin ser alarmistas, lo comentan en cuanta reunión acuden, y ya le piensan para salir de sus casas, porque no se explican cómo saben las ratas de dos patas a qué hora salen, en cuanto tiempo regresarán, dónde está el dinero, etc.

Los fraccionamientos y colonias residenciales que pagan “vigilantes” de casetas, en una contraparte e incongruencia están sufriendo con mayor recurrencia el embate de los rateros, sumándose ahora la modalidad de que aún cerrados los vehículos les sustraen lo que traen en su interior y la versión predominante es que se dice y afirma que los cacos traen aparatos muy sofisticados para detectar aún cerrados los vehículos cuando hay computadoras, cámaras para fotos, videos y todo lo que lleve metal. Cierto o no sobre la nueva tecnología, pero los hechos no dejan mentir.

No por algo en entidades fuera de Coahuila se ha linchando y dado tremendas golpizas a los ladrones que sorprenden infraganti, lo que es lo mismo con las manos en la masa.

¿Qué eso no es la solución? Afirmativo, porque jamás la violencia será la solución; pero la justicia tampoco y sino, pregúnteles a las víctimas de Torreón. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) http://www.intersip.org
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