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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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19 Febrero 2021 04:00:00
Gas y seguridad
Greg Abbott, el ultraconservador Gobernador de Texas, emitió un inusual documento el miércoles 17 de febrero: “Por este medio ordeno que todo el gas natural que se produzca se disponga para la venta a los generadores locales de energía antes de dejar el estado de Texas hasta el próximo 21 de febrero de 2021”.

Muchos juristas dicen que la orden es inconstitucional. Los gobernadores en Estados Unidos no tienen facultades para limitar el comercio interestatal; tampoco para prohibir la exportación de gas a una nación extranjera, cosa que solo podría hacer el Gobierno federal por consideraciones de seguridad nacional. Lo importante, sin embargo, es que el flujo de gas natural texano a México se ha detenido.

La decisión ha atizado el debate en México sobre las importaciones de gas natural y sus repercusiones en la seguridad nacional. Si bien se había afirmado que Estados Unidos nunca cerraría la llave del gas a nuestro país, como lo ha hecho Rusia con sus vecinos, porque lo producen empresas privadas, la orden del gobernador Abbott demuestra que sí hay un riesgo de cortes de carácter
político al suministro.

México importa de EU 70% del gas natural que consume. La cifra ha venido subiendo desde hace años, porque Pemex ha concentrado sus nuevas inversiones en petróleo crudo, mucho más rentable. Al mismo tiempo se ha producido en Estados Unidos una verdadera revolución con la fractura hidráulica, que ha aumentado de manera notable la producción de gas natural y ha bajado sus precios.

Este 16 de febrero, al comenzar el apagón, el coordinador de Comunicación Social de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, comentó en Twitter: “El corte de electricidad en el norte mostró la vulnerabilidad del país por depender del gas de Texas. Los neoliberales dijeron que importar era más barato. Antes costaba 3 dólares por unidad (MMBTU), hoy vale 200, 5 mil por ciento más. Por el bien de México, debemos recuperar la soberanía energética”.

¿Podemos hacerlo? Sí, claro; no es imposible. La decisión de no invertir en gas la tomó Pemex, no una conspiración neoliberal, porque era más rentable utilizar los limitados recursos que tenía para el petróleo.

Hoy, que el Gobierno ha decidido utilizar los recursos disponibles para construir una refinería en Dos Bocas, la limitación presupuestaria se ha hecho mayor, pero no hay razón por la que no se pueda permitir a empresas privadas invertir en gas. Para que esto sea rentable en algunos lugares del país, sin embargo, es importante utilizar el fracking, que el Gobierno de López Obrador quiere prohibir.

Está presente el riesgo potencial de que haya nuevos cortes a la exportación de gas de Texas, ya sea por condiciones físicas, como la tormenta de nieve de esta semana, o por decisiones políticas, como la del gobernador Abbott.

Es probable, sin embargo, que en unos días o semanas se reanuden la producción y exportación de gas de Texas y los precios regresen a niveles de 3 dólares por millón de BTU, los más baratos del mundo. Cuando esto ocurra, será otra vez menos rentable invertir en gas en México.

Entiendo las consideraciones de seguridad nacional, pero ¿cuánto dinero estaremos dispuestos a pagar por un seguro que nos cubra contra la inusitada combinación de circunstancias de esta semana?



No competitivos

Nuestros dos yacimientos de gas más importantes no son competitivos: ni el de Lakach, en aguas profundas, ni los depósitos de shale de Tamaulipas. El de Lakach podría producir a un costo de entre 6 y 7 dólares por millar de pie cúbico, más del doble que en EU; los de shale podrían superar los 10 dólares. La verdadera solución, dice un especialista, es fortalecer los puntos de interconexión y los contratos de suministro desde EU.
18 Febrero 2021 04:00:00
Primero los pobres
Era previsible, pero la información oficial ha documentado ya que el 2020 fue un año desastroso para los trabajadores de nuestro país. El ingreso laboral bajó 2.5% entre el cuarto trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2020, mientras que la pobreza laboral, el porcentaje de población que, pese a trabajar, tiene un ingreso inferior a la canasta alimentaria, pasó de 37.3% a 40.7%, según el Coneval.

No solamente ganaron menos los trabajadores, sino que hubo menos personas en la fuerza laboral. La población ocupada disminuyó 2.4 millones en 2020 para quedar en 53.3 millones en el cuarto trimestre. La subocupación, condición de las personas que sí están trabajando, pero que necesitan hacerlo más para cubrir sus necesidades, subió de 4.3 millones a 8.1 millones.

El Inegi reporta que la población económicamente activa en el cuarto trimestre de 2020 disminuyó 1.7 millones frente al año anterior para llegar a 55.9 millones. La tasa de desocupación abierta seguía siendo baja, de 4.6% contra 3.4% del cuarto trimestre de 2019, pero en buena medida esto es producto de que, como no tenemos seguro de desempleo, la gente está obligada a trabajar, aunque sea una hora a la semana, por lo que se le considera oficialmente ocupada. El número de personas con empleos registrados ante el IMSS disminuyó 3.2% o 647 mil 710, entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020. Al cierre de 2020, el IMSS tenía en sus listas a 19 millones 773 mil 732 trabajadores.

Los subsidios que reparte el régimen tienen, seguramente, un impacto positivo en la población más pobre, especialmente la que no trabaja, pero no contamos hasta el momento con indicadores para medirlo. Tanto el Gobierno federal como los locales venían distribuyendo subsidios en el pasado, por lo que habría que determinar cuál es el beneficio adicional que generan los nuevos programas. Los estudios del Inegi y el Coneval nos irán dando una visión más clara de los resultados de estos programas, que son la parte fundamental de la acción social de una administración que asumió el poder con el propósito de gobernar primero para los pobres.

La pandemia ha tenido un impacto muy negativo no solo en la economía, que se contrajo 8.5% el año pasado, sino en la situación de los pobres, pero no es el único factor en juego. El presidente López Obrador sostiene que lo más importante, para paliar la situación de los pobres, son los subsidios que entrega su Gobierno y no las posibilidades de trabajar. Califica de “neoliberal” la idea de enseñar a pescar en lugar de repartir pescado: A los pobres, como a los animalitos, dijo el 29 de marzo de 2019, “se les tiene que dar alimento, sí, pero en la concepción neoliberal todo eso es populismo, paternalismo”.

Quizá esta filosofía explique por qué el Gobierno ha tomado tantas medidas para inhibir la inversión o para cancelar proyectos productivos concluidos o avanzados. Para él, la forma de poner primero a los pobres es darles dinero. El concepto de generar riqueza no entra en su mentalidad.

Por lo pronto, en tiempos de pandemia los resultados son decepcionantes. En 2020 bajó el ingreso y aumentó la pobreza laboral, se redujo el número de ocupados y aumentaron los subocupados. No sabemos si los subsidios son suficientes para compensar esta situación, lo que sí es claro es que no generarán ni empleos ni prosperidad. Al parecer, sin embargo, esa no es prioridad para un Gobierno que dice que quiere ayudar a los pobres.


Servidores

La participación de los Servidores de la Nación en el proceso de vacunación ha sido altamente cuestionable. No sorprende que pidan la credencial de elector de los vacunados, que es una forma de identificarlos, pero sí que les tomen fotografías. Si el Gobierno quería generar sospechas, lo está logrando.
17 Febrero 2021 04:59:00
Apagones y promesas
Lo hizo el 22 de junio de 2019 en Mérida, después de las fallas del 8 de marzo, 5 de abril y 22 de abril: “Ya hablé con Manuel Bartlett -dijo- para que en la península de Yucatán se construya una planta de generación de energía eléctrica para que nunca más haya apagones”. Lo reiteró después del gran apagón del 28 de diciembre de 2020: “Ante la pregunta de si va a seguir sucediendo, yo puedo adelantar que no; tenemos un buen servicio de energía”. De todas maneras, sufrimos los apagones del 15 y 16 de febrero de este 2021.

En los de Yucatán y del día de los inocentes la CFE afirmó que las causas eran la quema de pastizales y el uso de energías renovables. La empresa incluso presentó un oficio de Protección Civil de Tamaulipas, que comprobaba el incendio del 28 de diciembre, pero el documento resultó falso. Aunque hubiera sido verdadero, sin embargo, las promesas habrían sido imposibles de cumplir: No hay forma de evitar las quemas.

Después del apagón de este febrero, el Mandatario ya no ha repetido la promesa. Hace bien. Las fallas eléctricas son

inevitables en cualquier lugar. Esta semana, por ejemplo, hubo apagones en Texas como consecuencia de una de las peores tormentas invernales en años.

Si bien no es posible prometer que no habrá apagones en el futuro, sí hay bases para afirmar que las fallas en el sistema eléctrico nacional se harán cada vez más comunes. Desde que empezó el actual Gobierno se ha suspendido la construcción de nuevas plantas privadas de generación. Si la CFE estuviera construyendo las suyas no habría problema, pero la CFE no está construyendo nada. El dinero público se está yendo a la refinería de Dos Bocas.

Los apagones de 2019 y 2020 fueron, al parecer, consecuencia de falta de mantenimiento de la red de transmisión, y digo al parecer porque hasta el momento no se han publicado estudios técnicos sobre las causas. La CFE tiene un monopolio en transmisión y distribución, pero por falta de recursos no está invirtiendo lo suficiente en estos campos. Los privados solo pueden invertir en generación, pero López Obrador ya no lo ha permitido. El problema es que, si no hay inversión, el sistema se volverá cada vez más obsoleto.

Hay que añadir el problema del gas. México importa la mayor parte de su gas de Estados Unidos. En buena medida el apagón de los días pasados fue producto de la suspensión de la provisión de Texas por la fuerte tormenta de nieve. México podría producir su propio gas, porque el noreste de nuestro país tiene las mismas estructuras geológicas que el sur de Texas, solo que en México está prohibida la fractura hidráulica que se emplea para extraerlo. Tampoco tenemos capacidad de almacenaje, porque los proyectos de Cenagas para construir instalaciones fueron suspendidos por el Gobierno de López Obrador. Por eso las generadoras del norte de México dejaron de operar tan pronto se cortó el suministro de gas de Texas. No tenían reservas.

En los tiempos de Luis Echeverría, México sufría apagones programados todos los días. Lo mismo ha ocurrido en Venezuela. No hemos regresado todavía a esa situación hoy, pero vamos por ese camino. No se puede predecir que no habrá apagones, porque estos ocurren por razones muy diversas, pero sí que habrá apagones cuando no se invierte lo suficiente en el sistema de electricidad.

Y en Texas

¿Por qué fue tan fuerte el apagón en Texas? Porque ha querido ser autosuficiente en electricidad. El sistema eléctrico del estado es el único de la parte continental de EU que no está interconectado con el nacional. Con este aislamiento el Gobierno de Texas buscaba la autosuficiencia, pero solo logró que no pudiera recibir apoyo de otras redes en el gran apagón.


“No habrá más apagones": Andrés Manuel López Obrador

16 Febrero 2021 04:00:00
A quién vacunar
El presidente López Obrador decidió empezar el proceso masivo de vacunación en las comunidades más apartadas del país. Son también los lugares con menos contagios de Covid, debido al poco contacto con fuereños. Es una decisión diferente a la de otros países. Una vez más nuestro Mandatario demuestra tener su lógica singular, su propia realidad.

“Es nada más comenzar en las comunidades más apartadas, donde hay más necesidades, también donde no se tiene la infraestructura de salud suficiente para atender casos de Covid”, explicó el 14 de febrero. “Por eso se tomó esa decisión”. Ricardo Cortés Alcalá, director general de Promoción de la Salud, justificó la decisión diciendo que el plan de vacunación va a comenzar en zonas rurales porque hay pocas dosis y aplicarlas en zonas urbanas tendría un impacto epidemiológico “prácticamente nulo”.

La medida ha sido fuertemente cuestionada. Los epidemiólogos independientes advierten que es mejor empezar en zonas urbanas donde las tasas de contagio y muerte son mayores. Así lo han señalado, entre otros, la doctora Roselyn Lemus-Martin, doctora en biología molecular por la Universidad de Oxford e investigadora en Estados Unidos sobre nuevos tratamientos contra Covid-19, y el doctor Alejandro Macías, epidemiólogo que fue responsable en México de combatir la pandemia de influenza
A-H1N1 de 2009.

Las decisiones de vacunación en nuestro país han sido discrecionales, cuando no abiertamente políticas. En un principio se optó por vacunar al personal médico de primera línea, como en todo el mundo, pero se hicieron excepciones altamente cuestionables para los maestros de Campeche, aun después de que el sindicato dijo que no regresaría a trabajar, y para los Servidores de la Nación, una especie de falange política.

Mientras tanto, ni los médicos de consultorios en farmacias, que son usualmente el primer contacto de un enfermo con el sistema de salud, ni los dentistas, que enfrentan enormes riesgos de contagio, han sido vacunados.

Con el nuevo esquema anunciado por el Presidente se generan flagrantes inequidades. A Licha, una mujer de 62 años que trabaja haciendo limpieza en casas ajenas, le han avisado que ya podrá vacunarse, porque su domicilio está en Cuajimalpa, pero su madre, de 93 años, no podrá porque vive en Álvaro Obregón.

En el mundo, el verdadero ejemplo en la vacunación no ha sido México, sino Israel, que ya ha vacunado a 74.43% de su población al 14 de febrero. Estados Unidos, pese a todas las críticas, lleva ya 15.81%, Chile 9.94%, Brasil 2.46% y Argentina 1.35 por ciento. México ha vacunado solo al 0.56% de sus habitantes al 13 de febrero (Our World in Data).


El problema en nuestro país no es solo el bajo volumen de vacunas aplicadas (lo cual es en parte consecuencia de la falta de suministro de las farmacéuticas internacionales, aunque AMLO dijo que cedió vacunas de Pfizer a países más pobres, cosa que no coincide con la explicación de la empresa), sino también la mala distribución de las dosis, incluso al inicio del proceso.

Habrá que ver qué ocurre ahora con la distribución masiva, que no se ha encargado, como en Estados Unidos, a distribuidoras de medicamentos con experiencia, sino al Ejército. Por lo pronto ayer hubo problemas serios de organización en muchos centros de vacunación.


Nuevo apagón

Ayer se registró el cuarto apagón importante en el país en los últimos dos años. Ahora el Gobierno no culpó a una quema de pastizales, sino a las bajas temperaturas y a la falta de gas. Las plantas de ciclo combinado generan electricidad con gas de Texas, que en México no se puede producir por la prohibición del “fracking”.
15 Febrero 2021 04:20:00
Prohibir tampones
Legislar con la ideología, en vez de con la inteligencia, genera consecuencias negativas importantes sin alcanzar los objetivos que se pretenden. Esto ha ocurrido en la Ciudad de México con la prohibición de los plásticos de un solo uso. Una de las consecuencias ha sido la desaparición de los tampones del mercado formal.

En 2020 la Ciudad de México comenzó su campaña prohibicionista al vedar la entrega de bolsas de plástico en comercios. En este 2021, y a pesar de la pandemia de Covid, para la que el plástico es un aliado sanitario, el Gobierno de Claudia Sheinbaum prohibió “la comercialización, distribución y entrega de productos de plástico de un solo uso”. Esto afecta a los enfermos y personas de edad avanzada que necesitan popotes (o pajitas) para consumir bebidas, pero también a las mujeres que emplean tampones, los cuales han sido prohibidos porque utilizan aplicadores de plástico.

No hay ninguna indicación de que estas prohibiciones hayan disminuido el volumen de plásticos que se vierte en los océanos, que era el pretendido objetivo. Las autoridades capitalinas ni siquiera hacen un esfuerzo por medir ese flujo de plástico al mar. Tampoco hubo algún esfuerzo por buscar medidas más eficientes para disponer de los plásticos. Una de las primeras medidas del Gobierno de Sheinbaum fue cancelar una “planta de termovalorización”, una incineradora de basura que generaría electricidad.

Sabemos desde siempre que muchas de las proscripciones resultan contraproducentes. La de bolsas de plástico, incluso biodegradables, ha llevado a la utilización en supermercados de bolsas de tela o tela ahulada, que tendrían que emplearse cientos o miles de veces para ser menos contaminantes que las de plástico. La prohibición de los tampones obliga al uso de toallas sanitarias, que son tan o más contaminantes.

Las prohibiciones generan siempre mercados negros. Ya lo estamos viendo en el caso de los tampones. Las tiendas formales no pueden tenerlos en sus estantes, pero muchos comerciantes los ofrecen ya por debajo del agua. Como la prohibición no se ha extendido a todo el mundo, o siquiera a todo el país, es relativamente fácil adquirir los tampones fuera de los comercios formales de la Ciudad de México. Hasta este pasado fin de semana podían comprarse en plataformas de internet. De la misma manera, si bien los supermercados formales ya no entregan bolsas de plástico gratuitas, por lo que hay que pagar un monto adicional para comprar las de tela, más contaminantes, en los tianguis y mercados informales sí se proporcionan. La prohibición se vuelve más absurda si consideramos que muchos productos de todo tipo vienen en empaques más contaminantes que los productos que se han prohibido.

Los políticos, que viven en un mundo irreal, se niegan a entender los problemas de la gente común y corriente. Mariana Robles, secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México, ha declarado que los tampones “no son realmente indispensables”. Y supongo que no lo son para ella, pero sí para las mujeres que los emplean.

Es interesante que muchos productos de plástico de un solo uso no han sido prohibidos. Los condones son un ejemplo notable. A pesar de que son de plástico y se usan una sola vez (espero), no han sido incluidos en las listas negras del prohibicionista Gobierno capitalino, por lo menos no hasta ahora.



Osito Bimbo

Otra de las prohibiciones del régimen que promueve la frase “Prohibido prohibir” ha sido la del Osito Bimbo y otros personajes simpáticos, como el Tigre Toño, que ilustraban los envases de alimentos. El Osito Bimbo, sin embargo, ha recibido un gran respaldo popular en redes sociales después de que apareció en la envoltura de servilletas Pétalo. El pueblo bueno se resiste a las prohibiciones.
12 Febrero 2021 04:04:00
El mejor aeropuerto
A veces parece que el presidente López Obrador vive en una realidad alterna. Ayer declaró sobre la obra que se ejecuta en la base aérea de Santa Lucía: “Es el aeropuerto en construcción más importante del mundo, es el más grande, con la tecnología más avanzada”. Un día antes dijo que la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México y el inicio de la ampliación de Santa Lucía, fue una “sabia decisión”; calificó esta obra como una “hazaña”, “un fenómeno de la ingeniería civil porque se está haciendo en un tiempo récord”.

Pero ¿realmente pensará que el Felipe Ángeles es el aeropuerto en construcción más importante, grande y avanzado del mundo? Es cierto que la pandemia ha frenado muchos proyectos, pero parece que ni AMLO ni sus asesores se molestaron en verificar la información.

El aeropuerto Felipe Ángeles empezará operaciones en marzo de 2022 con tres pistas (una para usos militares) y tendrá capacidad para 190 mil operaciones y 19.5 millones de pasajeros anuales. Para el 2032 podría manejar 470 mil toneladas de carga. No está mal, si consideramos que el actual AICM, de dos pistas, tuvo 50 millones de pasajeros en 2019, arriba de una capacidad instalada de 47 millones, aunque en el complicado 2020 la cifra bajó a 22 millones.

En China, sin embargo, se construyen varios proyectos mayores al Felipe Ángeles. El Dalian Jinzhouwan, que se planea terminar en 2024 o 2025, podrá manejar en su primera fase 43 millones de pasajeros y 550 mil toneladas de carga anuales en dos pistas, aunque llegará a 70 millones de pasajeros al completar sus cuatro pistas. El Xiamen Xiang’an podrá dar servicio inicial a 62 millones de pasajeros y trasladar un millón de toneladas de carga, pero se espera que alcance una capacidad de 85 millones de pasajeros y 2 millones de toneladas de carga para 2040. El Chengdu Tianfu tendrá seis pistas y manejará entre 80 y 100 millones de pasajeros al año. El Qingdao Jaodong está programado para 35 millones de pasajeros anuales.

Esta lista parcial no incluye a varios aeropuertos muy importantes concluidos en sus primeras fases en los últimos años, como el de Estambul, Turquía, inaugurado en 2018, que empezó realmente a operar en 2019 con una capacidad de 95 millones de pasajeros y que alcanzará 200 millones al concluir su cuarta fase en 2028; o el Beijing Daxing, que lanzó su primera fase en 2019 con una capacidad de 72 millones de pasajeros y 2 millones de toneladas de carga, a pesar de que es el segundo aeropuerto internacional de la capital china. La lista tampoco considera las decenas que están realizando procesos de ampliación mucho más importantes que el de Santa Lucía, como el Heathrow de Londres, el Schiphol de Amsterdam o el O’Hare de Chicago.

No, Santa Lucía no es el mayor aeropuerto en construcción del mundo. No sabemos, por otra parte, si tiene la tecnología más avanzada: este 10 de febrero no tenía terminada siquiera la torre de control.

El Presidente también declaró ayer que el viaje de 11 minutos que hizo del AICM a Santa Lucía “demostró que pueden manejarse tres aeropuertos al mismo tiempo: el Felipe Ángeles, el aeropuerto de la ciudad y el de Toluca”. Pero ni el vuelo del Presidente, ni los aterrizajes posteriores de aviones comerciales sin pasajeros, demostraron nada, especialmente si consideramos que se suspendieron temporalmente las operaciones del AICM para no generar riesgos. Solo un estudio aeronáutico serio y completo podrá comprobarlo; si lo hay, hasta el momento no se ha hecho público.

Parlamento

La Cámara de Diputados está llevando a cabo un “parlamento abierto” sobre una nueva Ley de la Industria Eléctrica cuyas principales disposiciones han sido ya declaradas inconstitucionales por la Suprema Corte. ¿Qué estarán discutiendo? ¿Si se permitirá violar la Constitución?
11 Febrero 2021 04:01:00
No queremos crecer
México sufrió en 2020 su peor caída económica desde 1932, 8.5%, después de una ligera baja de 0.1% en 2019. La pandemia ha sido la razón principal del desplome de 2020, pero el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador tomó medidas antes que han incidido negativamente en el crecimiento. Podrían atribuirse a simples errores de política pública, pero empieza a surgir la idea de que pueden ser producto de un intento premeditado de frenar el crecimiento. El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, A.C., señaló en un documento este 8 de febrero: “A juzgar por múltiples medidas, propuestas e iniciativas del Gobierno y su partido, parecería que su intención es desalentar la inversión, e implícitamente el crecimiento económico”.

¿Por qué podría un Gobierno tratar de desalentar la inversión y el crecimiento? En principio a todos nos convendría que México alcanzara una mayor prosperidad. Sin embargo, una de las frases más memorables del presidente López Obrador sobre la crisis económica y sanitaria fue: “Nos vino esto como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación”.

El CEESP señala ahora: “Hoy más que nunca, México requiere acelerar su tasa de crecimiento económico. Para ello es esencial elevar la inversión”. La inversión fija, sin embargo, representaba en 2008 el 22.8% del producto interno bruto, pero para el tercer trimestre de 2020 había caído a 17.1. El descenso en el Gobierno de López Obrador, entre 2018 y 2020, ha sido tanto en inversión privada como en pública: la privada pasó de 17.3% del PIB a 14.6; la pública, de 2.9 a 2.5 por ciento.

Estas cifras son extraordinariamente bajas. Una de las razones por las que México tuvo un crecimiento de apenas 2% anual en las últimas décadas fue precisamente por la baja inversión. Desde hace años el objetivo ha sido subirla al 25% del PIB, para por lo menos crecer 3% al año, pero en lugar de eso las cifras han caído. Por eso se ha desplomado el crecimiento. China, en contraste, registró en 2019 una inversión de 43.1% del PIB (ceicdata.com), lo que explica su rápida expansión.

El CEESP cita una serie de acciones del Gobierno de López Obrador “que atentan contra la certidumbre jurídica” y “son señales que perjudican la confianza para invertir en México”, entre ellas la cancelación del NAIM, la eliminación de las subastas eléctricas de largo plazo, el incumplimiento de los contratos de transporte de gas natural, la nueva ley de etiquetado, el cambio de reglas para las compras masivas de medicamentos, la cancelación de la cervecera de Constellation Brands en Mexicali, las barreras a la electricidad de fuentes renovables, la iniciativa para prohibir el outsourcing, la propuesta para eliminar los órganos autónomos y la iniciativa para reformar la Ley de la Industria Eléctrica.

El Gobierno ha ejercido un manejo prudente de las finanzas públicas en un momento en que los gobiernos del mundo están aumentando su endeudamiento para financiar subsidios a empresas y personas. Esta moderación ha ayudado a mantener la estabilidad del peso, si bien casi todas las divisas de países emergentes se han mantenido estables. Si lo que queremos realmente es construir un país más próspero, empero, será necesario elevar la inversión. Debemos suponer que el Presidente lo entiende y lo desea. El problema es que muchas de las medidas que está tomando generan incertidumbre e inhiben la inversión y el crecimiento.

TP-01

Por fin el presidente López Obrador usó un avión gubernamental: un Boeing 737 de la Fuerza Aérea, que hizo el cortísimo vuelo del AICM a la base aérea de Santa Lucía. La idea era mostrar que ya puede haber operaciones con aviones grandes en el nuevo aeropuerto Felipe Ángeles.
10 Febrero 2021 04:01:00
Malditas redes
¿Cómo pasamos de las benditas redes sociales a la iniciativa de Ricardo Monreal para controlarlas? El detonante fue la censura a Donald Trump por la incitación al asalto del Capitolio en Washington, el 6 de enero. El presidente Andrés Manuel López Obrador, siempre entusiasta promotor de las redes, se dio cuenta de que él podría ser el siguiente: “Empresas particulares deciden silenciar, censurar. Eso va en contra de la libertad. No se vaya a estar creando un gobierno mundial con el poder de control de las redes sociales, además un tribunal de censura, como la Santa Inquisición, pero para el manejo de la opinión pública”.

La iniciativa del senador procede de una preocupación legítima sobre un problema real. Las empresas que manejan las redes, las cuales han construido monopolios virtuales en sus campos, ejercen una censura discrecional. El expresidente Trump no ha sido la única víctima. Facebook, por ejemplo, ha censurado siempre los desnudos y limita la expresión de opiniones que considera políticamente incorrectas. Twitter ha sido más reacio a la censura, pero al final la ha ejercido también.

La propuesta de Monreal, sin embargo, no se limita a prohibir o restringir la censura, sino que busca crear un sistema de regulación para someter a las redes al poder del Estado mexicano. Por eso amplía la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión para incluir a las redes, las cuales requerirán de autorización del Instituto Federal de Telecomunicaciones para operar en nuestro país.

La propuesta respeta en principio las decisiones de las redes para aplicar sus propias reglas a sus usuarios, siempre y cuando “tales términos y condiciones hayan sido autorizados por el Instituto”. La cancelación definitiva, sin embargo, no podrá realizarse con la aplicación de algoritmos o tecnologías automatizadas: “El autorizado deberá tener un área específica que cuente con personas físicas especialistas en derechos humanos y libertad de expresión, quienes deberán emitir la resolución correspondiente”.

La nueva regulación limitaría “la suspensión de cuentas o perfiles, la eliminación de contenidos, la cancelación de cuentas o perfiles” a que se acredite que, en los términos de los artículos 6 y 7 de la Constitución, las informaciones, “incluidas las noticias falsas, atacan la moral y el orden público, la vida privada y los derechos de terceros, se provoque algún delito o se perturbe el orden público”. Otras causas para las suspensiones o cancelaciones son la afectación a los derechos de los menores, la difusión de mensajes de odio o la revelación de datos personales. El nuevo ordenamiento obliga a las redes a tener un procedimiento expedito para impugnar la suspensión o cancelación de cuentas. Solo en caso de que la red no resuelva en el plazo establecido, el usuario podrá recurrir al IFT.

La intervención del IFT en estas impugnaciones es limitada. El gran riesgo, sin embargo, radica en el hecho que la iniciativa está colocando a las redes sociales bajo la jurisdicción de un regulador. Una de las razones por las que las redes sociales han sido benditas es porque no han dependido del Estado. Imponerles un regulador, solo para evitar el riesgo de que el Presidente pueda ser censurado, es muy peligroso.

De Angoitia

Un mexicano ha sido nombrado presidente del consejo de administración de Univisión, la principal empresa de medios en español de Estados Unidos. Se trata de Alfonso de Angoitia, copresidente de Grupo Televisa, que tiene 36% de las acciones de la firma estadunidense. La decisión del consejo de Univisión fue unánime. De Angoitia puede convertirse en un importante portavoz de México en la comunidad hispana de la Unión Americana.
09 Febrero 2021 04:01:00
Reapertura en rojo
La zona metropolitana de la Ciudad de México continúa en semáforo rojo, pero esto no ha evitado que el Gobierno capitalino y el mexiquense anuncien la reapertura, a partir de este 9 de febrero, de algunas actividades consideradas no esenciales.

En particular se espera que hoy, después de 50 días de permanecer cerradas, reabran de martes a domingo las plazas comerciales y las grandes tiendas. Se están ampliando también los horarios de los restaurantes.

Las autoridades no tienen, a mi juicio, más opción que reabrir. El consumo interior en el país sufrió un desplome anual de 11.5% en enero-noviembre de 2020. El golpe en la zona metropolitana ha sido todavía mayor, en parte porque ha sido el lugar más afectado por la pandemia, pero también porque ha tenido no uno, sino dos periodos de prohibición de actividades económicas. Lo peor es que ninguno domó la pandemia o aplanó la curva.

Las restricciones económicas se establecieron por tiempos limitados, para ser políticamente aceptables, pero se extendieron después; al final se levantaron sin haber cumplido su cometido de frenar la pandemia.

La Jornada Nacional de Sana Distancia se impuso inicialmente el 23 de marzo de 2020 con el argumento de que duraría hasta el 19 de abril, pero se amplió hasta el 30 de mayo. Finalmente, el Gobierno se vio obligado a reabrir la economía en medio de una crisis brutal. La nueva prohibición a las actividades en la zona metropolitana comenzó el 19 de diciembre y debía haber durado hasta el 10 de enero; pero la reapertura, todavía parcial, apenas empezará este 9 de febrero.

Los confinamientos han despedazado a las pequeñas empresas: decenas de miles se han visto obligadas a cerrar sus puertas y a despedir a sus colaboradores. La movilidad bajó de manera sensible, pero nunca contuvo la pandemia.

Entre las razones está el hecho de que el Gobierno no impidió el funcionamiento de las empresas informales, como los puestos callejeros de comida, que operan sin protección a la salud. La saturación de los sistemas de transporte público tampoco ha ayudado.

El cierre de restaurantes, de hecho, promovió la proliferación de festejos en casas privadas, donde no se aplican las medidas de protección a la salud de los establecimientos comerciales. Los cierres pueden haber ayudado a generar una mayor propagación de la enfermedad.

Hoy se toma la decisión inevitable de reabrir en medio del semáforo rojo. Se aplicarán en los comercios nuevas medidas sanitarias, algunas razonables, otras no. Las tiendas y plazas comerciales podrán abrir las 24 horas del día, lo cual es positivo, porque esto reducirá la concentración de público en horarios limitados, pero con un aforo de solo 20% y únicamente 30 minutos de permanencia.

Se obligará a los comercios a aplicar pruebas rápidas semanales a 20% de sus trabajadores, lo cual es injusto, porque esto no se impone ni al comercio informal ni a las oficinas de Gobierno con atención al público. Aun así, como lo señaló el secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, Fadlalá Akabani, con esta reapertura se recuperarán 20 mil empleos.

Realmente las autoridades deberían cambiar su visión. En lugar de cerrar “negocios no esenciales”, deberían permitir la operación de los “negocios seguros”, los que toman medidas para proteger la salud de sus clientes. El problema es que esto obligaría a cerrar casi todos los negocios informales, y el Gobierno parece empeñado en promover la informalidad.

Sin cubrebocas

Dijo ayer el Presidente sobre su contagio: “Me cuidé, guardé mi sana distancia, pero me tocó”. La verdad es que poco se cuidó, si juzgamos todas las fotos que lo muestran sin cubrebocas y sin sana distancia. Ayer recalcó que seguirá sin usar mascarillas.
08 Febrero 2021 04:01:00
El Gran Hermano
La filosofía de la cuarta transformación es muy sencilla: hay que centralizar el poder, hay que fortalecer el Estado. Lo señaló la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, el 3 de febrero al defender la iniciativa de reforma de la Ley de la Industria Eléctrica: “Desde que llegó el señor presidente López Obrador al Gobierno se ha retomado la rectoría del Estado, que en algunos, en muchos años, se olvidó”. La electricidad debe ser controlada por el Gobierno, dijo, porque “es una rectoría que debe estar en el Estado”.

Lo ha ratificado el líder de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, al explicar en varias entrevistas su propuesta para censurar las redes sociales: “No defiendo a Trump, pero me hubiera gustado que quien suspendiera su cuenta fuera un órgano constitucional y no el dueño de Twitter o Facebook. Si las redes llaman a actos ilegales o comisiones de delitos, es el Estado quien soluciona. Las redes sociales se quedan en el llamado, pero al final es el Estado quien resuelve y debe recuperar” (El País). En otras palabras, el senador no se opone a la censura, sino a que esta la ejerzan empresas privadas y no el Estado.

No es nueva la idea de que el Estado debe prevalecer sobre los individuos: de hecho, ha sido el fundamento de todos los regímenes autoritarios de la historia. El gobernante sabe más que el gobernado, y por lo tanto, debe tomar las decisiones importantes.

“Deben saber los súbditos del gran monarca”, rezaba el bando de 1767 del marqués de Croix en representación de Carlos III, “que nacieron para callar y obedecer y no para discurrir ni opinar en los altos asuntos del Gobierno”. Ahí están las raíces de la insistencia de la 4T de centralizar el poder.

Con la experiencia de los gobiernos fascistas-comunistas de mediados del siglo 20, George Orwell describió en su novela 1984, publicada en 1949, los elementos de ese Estado omnipotente que algunos políticos siguen admirando: “La posibilidad de imponer no solo completa obediencia a la voluntad del Estado, sino completa uniformidad de opinión en todos los sujetos, existía ahora por primera vez”. En la novela, ese Estado se llamaba el Gran Hermano.

El término “rectoría del Estado” se utiliza principalmente en México (Diccionario panhispánico del español jurídico de la Real Academia Española). El concepto, sin embargo, no estaba incluido en la constitución liberal de 1857, ni tampoco en la de 1917. Se introdujo en 1983, al comenzar la presidencia de Miguel de la Madrid, cuando se enmendó el Artículo 25 para decir: “Corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional. El Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica nacional”. El Artículo 26, por otra parte, determinó que “El Estado organizará un sistema de planeación democrática del desarrollo nacional”.

La rectoría del Estado es, en principio, una filosofía de violación de las libertades individuales. Deben ser los ciudadanos, y no el Gobierno, los que definan con libertad sus decisiones, siempre y cuando no afecten los derechos de terceros.

Pese a las declaraciones de Sánchez Cordero, un monopolio gubernamental no garantiza que, por ejemplo, la electricidad se otorgue con “continuidad, confiabilidad y estabilidad”. Los países con mercados con reglas claras han tenido un mejor servicio de electricidad.

El senador Monreal, por otra parte, tiene razón en preocuparse por la censura en las redes. La perversión radica en pensar que la censura es aceptable, siempre y cuando la ejerza el Estado.

Cuenta propia

El Gobierno de Cuba ha decidido ampliar la lista de 127 actividades en que permitía el trabajo por cuenta propia a más de 2 mil. El Estado decide sacrificar rectoría económica a cambio de permitir una mayor prosperidad de los cubanos.
05 Febrero 2021 04:00:00
México y Dinamarca
Duele el video de una familia desesperada que llega con un paciente enfermo a las puertas del hospital Magdalena de las Salinas del IMSS y al cual se le niega el acceso. Los familiares tratan de reanimarlo mientras suplican y ruegan, gritando, que no tiene Covid, ya que esta es la razón aparente por la que no se le admitió. Al final el paciente, de 48 años, muere a las puertas del nosocomio. No son imágenes que uno pudiera esperar en Dinamarca.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, ha dicho que el caso será investigado, pero antes siquiera de empezar la investigación sentencia: “Se puede pensar que esto es producto de la saturación de los hospitales, no es así. En ese lugar, en ese momento, había muchos pacientes en urgencias que acudían por algún accidente”.

México nunca ha tenido un buen sistema de salud pública. De hecho, este se ha venido deteriorando en los últimos años, en buena medida porque el Gobierno le ha dedicado cada vez menos recursos. En 2012 y 2013 el gasto público en salud alcanzó un nivel de 2.9% del Producto Interno Bruto, pero el Gobierno de Enrique Peña Nieto, lo bajó gradualmente hasta 2.5% en 2018.

Sin importar el discurso populista, Andrés Manuel López Obrador lo ha mantenido en 2.5% en 2019 y 2020 (Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, A.C., Ciep). En Dinamarca, el gasto público en salud es de 9% del PIB (Our World in Data), pero el PIB per cápita es seis veces mayor Worldometer).

En mayo de 2019, el presidente López Obrador ofreció: “Vamos a tener un sistema de salud como el que tienen en Dinamarca, como el que tienen en Canadá, porque no es un problema de presupuesto, es un problema de corrupción”. En enero de 2020 prometió: “El 1 de diciembre de este año va a estar funcionando el sistema de salud pública con normalidad. como en Dinamarca”. Pero ese paraíso no ha llegado. Lo único que ha hecho el Mandatario es decretar que los servicios y medicamentos sean “gratuitos”; pero esto, en lugar de mejorar las cosas, las ha empeorado.

En la vida, por supuesto, nada es gratis. En el caso de la salud pública, la decisión es cómo pagar los costos. El Gobierno de López Obrador ha tomado la decisión de financiar el sistema solo con impuestos, como en Dinamarca, lo cual es válido, pero no está aportando los recursos necesarios para un buen servicio.

A los institutos de salud, por ejemplo, les prohibió recibir aportaciones de pacientes y familias, pero no les ha dado dinero para compensar lo que dejaron de recabar.

No solo el monto es importante, también el uso adecuado de los recursos. Quizá el sector público no ha recortado la cantidad que dedica a la compra de medicamentos, pero el desmantelamiento del sistema de compras consolidadas del IMSS, que se entregó a la Oficialía Mayor de Hacienda, ha provocado una mayor escasez de medicamentos. El rechazo a usar las empresas profesionales de distribución de medicamentos también ha resultado dañino. Hemos llegado al extremo de encargar al Ejército, sin experiencia en esta labor, la distribución de las vacunas para el coronavirus.

La eficacia es igualmente relevante. La Secretaría de Salud, que no ha acabado todavía de vacunar al personal de salud, ya ha inoculado a maestros de Campeche y a miembros de esa falange política de la 4T conocida como los Servidores de la Nación. Además, abrió una página de internet para que los mayores de edad se registren, para cuando haya vacunas. Solo que la página se cayó de inmediato. Seguro hay algo podrido en Dinamarca. Contrastes

¡Qué contrastes!, comenta la periodista Guadalupe Juárez. Por un lado, la 4T detiene a Mario Marín por la tortura de Lyidia Cacho en 2005; por el otro, postula a Félix Salgado Macedonio, acusado de violación, al Gobierno de Guerrero.
04 Febrero 2021 04:00:00
Outsourcing
Es muy claro que quienes están presentando la iniciativa para prohibir la subcontratación nunca han tenido que crear un empleo. No entienden las dificultades de hacerlo, ni los temores de que, al final, un puesto de trabajo, en vez de ayudar a una empresa, se convierta en un lastre.

La filosofía de la propuesta es restringir, más de lo que ya está, la libertad de contratación. Como todas las malas leyes, esta viene cargada de buenas intenciones. Dicen sus impulsores que busca proteger los derechos de los trabajadores, pero la única consecuencia previsible será una pérdida de empleos y una menor competitividad de las empresas.

La subcontratación, o outsourcing, es una práctica habitual en el mundo. Las empresas logran con ella ahorros en costos, aumentos de eficiencia, concentración en sus áreas fundamentales de actividad, disponibilidad de personal en momentos críticos y acceso a equipos de trabajo especializados. La decisión sobre cuándo o cómo recurrir a ella, en lugar de ampliar la plantilla propia, debe ser de las empresas o de los trabajadores, que pueden rechazar ofertas que no les convienen. Dársela a un gobierno, y más a un gobierno de ánimo prohibicionista, solo reducirá la competitividad de las empresas.

Hay muchas formas de subcontratación. Una de las razones por las que hemos visto un rápido desarrollo y producción de vacunas contra el Covid en los países desarrollados es, precisamente, por su flexibilidad de contratación y subcontratación. La firma estadunidense Pfizer subcontrató a la alemana BioNTech, con investigaciones avanzadas en inmunoterapia contra el cáncer, para lograr un más rápido desarrollo de su vacuna. Más tarde subcontrató a la francesa Novartis para producir millones de dosis de esta vacuna en una planta en Suiza.

Todas las empresas de vacunas están subcontratando personal de producción y apoyo. Saben que habrá una gran demanda en los próximos meses, pero también que con el tiempo la producción de todas las vacunas inundará el mercado. Deben ampliar producción hoy, a sabiendas de que después tendrán que reducirla.

Si la preocupación de los políticos mexicanos es que se respeten los derechos de los trabajadores, esto ya lo establece la actual legislación. Cualquier trabajador tiene derecho a ciertas prestaciones, sin importar su forma de contratación. La ley mexicana, además, obliga a la empresa subcontratante a responder por los derechos de los trabajadores de la subcontratista, regla que no existe en muchos países.

Nuestros políticos afirman que las subcontratistas no cumplen con sus obligaciones, pero no han presentado información que permita suponer que este es un problema exclusivo de ellas. Es verdad que muchas compañías violan las leyes, pero no son necesariamente subcontratistas. De hecho, la mayoría de las organizaciones que no cumplen con sus obligaciones operan en la economía informal, que el actual Gobierno está promoviendo.

Algunas empresas podrán ajustarse a las nuevas reglas de subcontratación y no tendrán que despedir a nadie, pero otras se verán obligadas a disminuir personal. Muchas no podrán absorber a los trabajadores que hoy subcontratan, en parte porque esto implicaría un aumento desproporcionado en el reparto de utilidades; y ya la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, ha afirmado que no habrá una reducción de esta “conquista de los trabajadores”. Parece que también es una conquista de los trabajadores quedarse sin empleo por la ignorancia económica de la clase política.



Corrupción

El Presidente afirma que con su llegada al poder desapareció la corrupción en México. Casos como el de Jóvenes Construyendo el Futuro en Nuevo León, investigado por Grupo Reforma, demuestra que la corrupción sigue siendo una realidad.
03 Febrero 2021 04:00:00
Iniciativa sin luz
Un vistazo a la exposición de motivos de la iniciativa para reformar la Ley de la Industria Eléctrica muestra que fue redactada con el hígado y la ideología: “Desde hace más de tres décadas, en el marco de la política neoliberal o neoporfirista –dice–, se fue imponiendo un proceso de privatización para debilitar y transferir empresas públicas a particulares y despojar a los mexicanos de la riqueza petrolera y de la industria eléctrica nacional”.

La reforma eléctrica se hizo “a base de sobornos entregados a legisladores mediante el engaño mediático a la población”, lo que “se tradujo en negocios lucrativos para empresas particulares y políticos corruptos”.

La iniciativa, redactada en un lenguaje político que no jurídico, es reaccionaria, ya que busca regresar al país a los años 70 y a los monopolios estatales. Quizá la idea es que los monopolios económicos favorecen el surgimiento de monopolios políticos y Morena aspira a recuperar los tiempos del partido único.

La propuesta establece un orden de prelación en la compra de electricidad muy distinto al actual. El sistema eléctrico nacional tendrá que adquirir primero la energía que genere la CFE, aunque sea más cara y contaminante.

Solo después, si todavía se necesita, comprará la que produzcan los productores privados, ya sea solar, eólica o de gas en ciclo combinado. Hasta la fecha el sistema da prioridad a los generadores más baratos y limpios; el nuevo adquirirá electricidad más cara y sucia.

La iniciativa decreta que no podrá haber aumentos de precios por arriba de la inflación, pero como la CFE no tendrá control sobre los incrementos en los costos, esto puede llevar a la bancarrota de la empresa o a generar subsidios tan altos que pongan en riesgo la estabilidad financiera nacional.

La iniciativa elimina las subastas para el suministrador de servicios básicos, las cuales, afirma, “son una perversa maquinación ideada con el único propósito de garantizar la rentabilidad de las inversiones de los generadores privados en detrimento de la CFE”.

La ley también obligará a la Comisión Reguladora de Energía “a revocar los permisos de autoabastecimiento, así como sus modificaciones, en los casos en que hayan sido obtenidos mediante la realización de actos constitutivos de fraude a la ley”.

El Gobierno será juez y parte, por supuesto, y hará que muchas empresas que se han adherido a convenios de autogeneración tengan que pagar más por energía de menor calidad, lo cual las hará menos competitivas.

El presidente López Obrador había prometido no hacer cambios a la Constitución en materia de energía, en parte para no provocar un desplome de la inversión productiva. Estas enmiendas de la Ley de la Industria Eléctrica, sin embargo, son un intento por derogar la reforma energética sin modificar la Constitución.

Morena aprovechará su mayoría en el Congreso para aprobarlas, porque solo requiere de una mayoría simple, aunque habrá que ver si los tribunales consideran que las enmiendas, que constituyen una modificación retroactiva de las reglas que permitieron la inversión de miles de millones de dólares en electricidad, son realmente constitucionales.

El Gobierno busca hacer de la CFE nuevamente un monopolio. No le importa eliminar la competencia, aumentar los costos y la contaminación, y volver menos competitivas las empresas mexicanas. Lo que importa es la ideología de un grupo de políticos que no entienden cómo funcionan los mercados.



Borrón

Mientras la 4T cambia de manera retroactiva las reglas del sector eléctrico, el Gobernador morenista de Tabasco, Adán Augusto López, anuncia el borrón de la deuda de los usuarios de electricidad que dejaron de pagar a instancias de AMLO desde 1995. ¿Quién dijo que las leyes se hacen para todos?
02 Febrero 2021 04:00:00
El gran fiasco
A veces parece que el presidente López Obrador vive en una realidad alterna. El 24 de mayo de 2020 afirmó: “Tan bien que íbamos y se nos presenta lo de la pandemia”. El 9 de junio añadió: “México está dando un ejemplo en el mundo porque logramos aplanar esta curva y evitar que se saturaran los hospitales sin medidas coercitivas, sin el uso de la fuerza, con la participación voluntaria, consciente, de los ciudadanos. Esto no se logró en otras partes del mundo”. El 29 de enero de 2021, en el video desde Palacio Nacional con el que buscó disipar los rumores sobre su salud, afirmó: “Yo soy optimista en todos sentidos. Estoy seguro de que vamos a superar esta situación difícil de la pandemia y vamos a recuperar nuestra economía, nuestros empleos. Es cosa de no rendirnos. No se puede vencer a los que no nos rendimos”.

Vamos muy bien, requetebién, parece el lema de López Obrador. Este optimismo no lo expresaba en otros gobiernos, a los que criticaba constantemente por sus decisiones y corrupción. Hasta la fecha responsabiliza a los gobernantes anteriores, especialmente a Felipe Calderón, quien dejó el poder en 2012, por todos los problemas que enfrenta. No hay duda, sin embargo, que su propio régimen ha tenido en la pandemia una prueba de fuego de la que no ha salido bien librado.

El coronavirus no es un problema solo en México. El desempeño de nuestro país, sin embargo, se encuentra entre los peores del mundo, tanto en contagios y muertes como en consecuencias económicas. “Lo que en uno de mis artículos llamé ‘el fiasco del siglo’”, ha escrito la doctora Laurie Ann Ximénez-Fyvie en su libro, Un Daño Irreparable: La Criminal Gestión de la Pandemia en México, consiste “en haber apostado –contra toda la evidencia científica– por una estrategia que implicaría sacrificar la vida de más de 3.5 millones de personas, pensando que sería el camino más fácil y menos costoso”.


Algunas decisiones del Presidente se entienden. Prefirió no utilizar la fuerza pública para forzar un confinamiento total y obligatorio, que habría tenido un enorme costo humano y económico. Varios países que han decretado confinamientos forzosos, como Italia, España y Argentina, no han contenido la pandemia. Sin embargo, las medidas técnicas que debieron haber tomado los científicos, como el secretario de Salud, Jorge Alcocer, o el subsecretario, Hugo López-Gatell, resultaron simplemente lamentables. Quizá las dos peores fueron la negativa a realizar pruebas Covid y la tardanza para recomendar el uso de mascarillas. La resistencia del Presidente para usar cubrebocas, supuestamente por consejo de sus médicos, ha sido especialmente dañina.

El tema se ha politizado. Los críticos de AMLO cuestionan toda decisión de su Gobierno, mientras que sus simpatizantes mantienen que tenemos el mejor Gobierno posible, el cual no puede cometer errores. El propio Presidente fomenta la polarización al afirmar que cualquier crítica solo puede provenir de conservadores-neoliberales, que buscan regresar a los tiempos de la corrupción.

La agencia Bloomberg de noticias, sin embargo, coloca a México en el último lugar de los 53 países en su índice de resiliencia contra el virus, mientras que la doctora Ximénez-Fyvie advierte, que México ha caído en un fiasco espectacular que ha provocado un daño irreparable al país. Son cuestionamientos cada vez más difíciles de negar.



Sin mascarillas

Las tribunas del torneo de tenis de Adelaida, Australia, han estado llenas de público sin mascarillas. Asombra, pero se entiende. Australia lleva una quincena sin casos locales nuevos. Está en tercer lugar en el índice de resiliencia de Bloomberg, después de Nueva Zelanda y Singapur. Tiene 33 muertes por millón de habitantes, contra mil 222 de México.
01 Febrero 2021 04:00:00
Cola del tigre
El subsecretario Alejandro Encinas mostró confianza en las investigaciones que el Gobierno está haciendo sobre el caso Iguala. “Le estamos pisando la cola al tigre –dijo el 29 de enero–. La principal reacción es desacreditar, tratar de difundir información que busca entorpecer las investigaciones, poner en sobre aviso a las personas que se investigan, poner en riesgo la vida de personas que están colaborando y generar duda e incertidumbre. Pero eso no nos va a frenar”.

La realidad parece muy distinta. La principal preocupación de quienes hoy llevan la investigación parece ser liberar a los responsables y comprar sus testimonios para culpar a inocentes. La motivación es política.

Los nuevos investigadores, encabezados por el fiscal especial Omar Gómez Trejo, quien fue secretario ejecutivo del politizado Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), buscan confirmar la posición de los líderes del movimiento de Ayotzinapa de que fue el Estado, y no el crimen organizado, el que mató a los normalistas la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014.

La clave en el cambio ha sido Gildardo López Astudillo, “El Gil”, uno de los dirigentes del grupo criminal Guerreros Unidos. Él informó a través de un mensaje de texto a Sidronio Casarrubias, líder de la organización, sobre la llegada a Iguala de un grupo de la banda rival de Los Rojos que resultaron ser los normalistas de Ayotzinapa. A él se le atribuye haber dado la instrucción de incinerar los cuerpos de los estudiantes.

Detenido el 16 de septiembre de 2015, y confeso de los crímenes, “El Gil” fue, sin embargo, liberado por haber declarado supuestamente bajo tortura. Se ha convertido ahora en “testigo colaborador” y está ayudando a las autoridades a montar un caso político, como exigen los líderes de Ayotzinapa.

“El Gil” es, a todas luces, el testigo colaborador identificado como “Juan” que ha tratado de involucrar en la matanza al Ejército y al actual secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, jefe de la Policía Federal en Guerrero cuando sucedieron los hechos. Las propias autoridades federales, sin embargo, no parecen tenerle plena confianza.

La FGR acaba de detener a Luis Antonio Dorantes Macías, exjefe de la Policía Federal en Iguala, a quien “El Gil” exonera, mientras que García Harfuch sigue teniendo el respaldo del régimen. La posible relación de Dorantes Macías con el caso Iguala había sido ya sugerida por la recomendación VG15/2018 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

El problema para la cuarta transformación es que la recomendación no avala la tesis política del movimiento de Ayotzinapa y el GIEI. Señala, por ejemplo, que los restos óseos en el río San Juan y el basurero de Cocula “estuvieron expuestos a temperaturas diferenciadas”, lo cual contradice la declaración de “El Gil” de que los jóvenes fueron incinerados en crematorios.

Quizá por eso las autoridades no han hecho caso de una de las principales peticiones del documento, el análisis genético de 114 restos óseos encontrados en Cocula. La CNDH de Rosario Piedra Ibarra, archivó la recomendación y cerró la Oficina Especial para el Caso Iguala.
Lejos de pisarle la cola al tigre, la 4T parece empeñada en montar una versión de los hechos construida por los propios responsables de la matanza. No es solo una afrenta a los deudos de los normalistas asesinados, sino una manipulación desvergonzada de una tragedia para propósitos políticos.



Totalmente Palacio

Es positivo que el Presidente haya difundido un video para poner fin a los rumores sobre su salud. El lujoso escenario de Palacio Nacional, sin embargo, pone una vez más en entredicho su afirmación de que mudó la residencia presidencial de Los Pinos porque este era un lugar de excesivo lujo.
29 Enero 2021 04:04:00
¡Exprópiese!
En un país con tantos problemas de salud y económicos parecería intrascendente el intento del Gobernador morenista de Baja California, Jaime Bonilla, de expropiar el Club Campestre de Tijuana. El hecho se vuelve relevante, sin embargo, por lo que nos dice acerca del desprecio de los nuevos populistas por los derechos de propiedad.

En su conferencia de prensa del 26 de enero Bonilla arremetió, como es su costumbre, contra el también morenista Alcalde de Tijuana, Arturo González Cruz, quien decidió retirarse de una mesa de seguridad creada por el Gobernador. Dijo: “Les quiero dar una noticia, a raíz de todo este tema: ¿A dónde ha llevado este señor al Campestre? No pagar el predial, no pagar el agua, omitir sus responsabilidades. Le estoy dando instrucciones al secretario general [de gobierno, Amador Rodríguez Lozano,] de ver la posibilidad de expropiar el Campestre, para beneficio público. Si hay necesidad de parques, de pulmones, que se han robado, tenemos que recuperarlos, y el Campestre no tiene ningún beneficio social”.

La lógica del Gobernador es muy preocupante: González Cruz toma decisiones como alcalde con las que no estoy de acuerdo, fue presidente del Club Campestre, que tiene adeudos de predial y agua, ergo, voy a expropiar el club para beneficio público, porque ellos “se han robado” los parques y pulmones, y además el club no tiene beneficio social.

No hay que ser Aristóteles para ver las falacias. González Cruz podrá ser un buen o mal alcalde, pero el que haya sido presidente de un club privado no tiene nada que ver. Si el club debe predial o agua, cosa que no está comprobada, su responsabilidad es pagar el adeudo, pero la expropiación no puede aplicarse como castigo por morosidad. El club, por otra parte, no se ha robado el aire, ni tiene por qué ofrecer un beneficio social.

Bonilla ha tomado una página del manual del presidente López Obrador para avalar esta insólita expropiación. Hizo una “consulta” en Facebook con una pregunta amañada: “El Club Campestre, desde su origen, no ha proporcionado ningún beneficio social a la comunidad de Tijuana. ¿Estarías de acuerdo en su expropiación para fines de interés público y convertirlo en un bosque o parque para la ciudad?”. Se recibieron solo 875 respuestas, pero 77% favoreció la expropiación. Esta es ahora la justificación popular de la medida.

La expropiación generará incertidumbre jurídica en Baja California y en el país. Confirmará que los gobiernos de la Cuarta Transformación están decididos a violar los derechos de propiedad de quienes se oponen a sus designios. No serán distintos a un Hugo Chávez que avanzaba por las calles lanzando gritos de “¡Exprópiese!” a las empresas o edificios que le llamaban la atención, los cuales después se deterioraban por falta de mantenimiento.

Un socio de tres generaciones del Campestre me comenta: “No hay base legal, ni social, ni mucho menos ética de una acción de estas características. Si algún Gobierno me paga el valor comercial, con mucho gusto firmo, pero serían alrededor de 250 mil dólares”.

Una expropiación conforme a la ley, que pague el multimillonario valor en dólares del predio de 50 hectáreas y sus instalaciones, sería un enorme desperdicio de recursos en un estado que necesita mejorar su infraestructura y proporcionar servicios de salud a una población agobiada por el covid. Es un gasto inaceptable solo para satisfacer la sed de venganza de un gobernador contra un alcalde. Ahora que si Bonilla busca un pretexto para no indemnizar a los propietarios pese a que lo ordena la ley, no estaría expropiando, sino robándose el Club Campestre.

Sin vacunar

Vacunan a los maestros de Calakmul, pese a que ya dijeron que no regresarán a clases, pero el personal de salud de Campeche sigue sin ser vacunado. ¿Cuál es la estrategia?
28 Enero 2021 04:01:00
Ni terrible ni fatal
El coronavirus fue la segunda causa de muerte en México entre enero y agosto de 2020, rebasando a padecimientos como la diabetes mellitus, los tumores malignos, la influenza y la neumonía. El Inegi calcula que en esos ocho meses hubo una mortalidad excedente de 184 mil 917 personas, 37.9% arriba de lo normal. Este número incluye no solo Covid, sino también otras enfermedades.

Ayer el Inegi documentó que solo de coronavirus se registraron 108 mil 658 fallecimiento entre enero y agosto de 2020. Es una cifra muy superior a las que manejaba la Secretaría de Salud, que reportó 75 mil 017 muertes por la pandemia entre enero y agosto (datos de Julio A. Santaella).

El Inegi encuentra 33 mil 641 más, o sea, 44.8%. Édgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemográficas del Instituto, explicó que la diferencia se debe a que Salud considera en sus cifras solamente a quienes fallecen en hospitales, pero “55% de la gente muere en casa o en las calles”.

Lejos ha quedado el tiempo en que el presidente López Obrador podía “decirle a la gente: serenos, tranquilos”; cuando pedía a los medios evitar “amarillismo”, “exageraciones” y “una sicosis de miedo, de temor, porque hay quienes no actúan con ética y vuelan, no tienen objetividad”. El 28 de febrero de 2020 declaró: “Tenemos los médicos, los especialistas, la capacidad para hacerle frente a este caso del coronavirus. No es, repito, según la información que se tiene, algo terrible, fatal, ni siquiera es equivalente a la influenza”.

Hoy sabemos que el sistema de salud no estaba listo para hacerle frente al Covid; que la epidemia sí es “algo terrible, fatal”; que es más mortífera que la influenza; que a pesar de que se trata de una enfermedad nueva, que cobró su primera vida en México apenas el 18 de marzo de 2020, se convirtió rápidamente en la segunda causa de muerte.

Para combatir un mal, cualquiera que sea, es importante conocerlo. Una de las razones por las cuales el Presidente menospreció la pandemia fue por falta de información. El propio secretario de Salud, Jorge Alcocer, declaró el 28 de febrero que la situación, “no es de gravedad. No se requiere contabilizar y hacer una situación de cuántas camas se necesitan en esta situación (sic). No, lo que tenemos es claramente suficiente”. El subsecretario Hugo López-Gatell afirmó: “El coronavirus 2019 es una enfermedad como las más de 180 infecciones por virus que se presentan de manera característica en la época invernal”; con el fin del invierno, dijo, y por el clima cálido de México, “la velocidad con que se transmite va a ser considerablemente menor”.

Hoy sabemos que el Covid sí es grave; que si su tasa de mortalidad es pequeña, 2.1% sobre contagios según la Universidad Johns Hopkins, o quizá menos del 1% si consideramos la falta de pruebas, su transmisión es fácil; que no se modera en climas cálidos; que es el segundo asesino en México.

El nuestro no es el único país que ha cometido errores al enfrentar el virus. El Gobierno de Reino Unido tenía la idea de que podría limitar el número de muertes a 20 mil, pero ya registra más de 100 mil. Por eso el primer ministro Boris Johnson, declaró el martes: “Nos aseguraremos de aprender las lecciones y reflexionar y prepararnos. Lamento cada vida que se ha perdido y, por supuesto, como primer ministro asumo la completa responsabilidad de todo lo que ha hecho el Gobierno”. En México nadie ha asumido esa responsabilidad, ni ha reconocido los errores.

Natural

Con información del Gabinete de salud, Olga Sánchez Cordero comentó ayer en la “mañanera” sin AMLO sobre el Covid en el Valle de México: “Yo creo que está absolutamente contenido y con un ligero descenso”. Parece que el optimismo es una enfermedad natural de los políticos en el poder.
27 Enero 2021 04:02:00
Vacunaciones
En estos momentos es muy fácil para cualquier mexicano de más de 65 años vacunarse contra el coronavirus. Lo único que tiene que hacer es viajar a Estados Unidos, donde se puede vacunar en cualquier centro de salud o incluso en una farmacia.

Conozco a varias personas que han volado a la Unión Americana, han hecho la cita y se han vacunado en cinco minutos. Solo tuvieron que presentar una identificación con fotografía, que puede ser una licencia de conducir. No hay que ser ni ciudadano ni residente. Y la vacunación es gratuita.

En México la situación es muy distinta. Las vacunas se aplican en cuarteles o en contados centros de salud. Hay colas, desorganización y burocracia. Estamos todavía en la etapa de inocular al personal de salud de primera línea, pero muchos que no pertenecen a esta clasificación son vacunados de cualquier manera, como los siervos de la nación. También los maestros de Calakmul, Campeche, a pesar de que no hay ninguna razón para adelantarlos.

Hasta el 25 de enero el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, señaló que en México se han administrado 642 mil 105 dosis; en Estados Unidos, al 24 de enero, eran ya 18.2 millones. Israel es el país que ha vacunado a una mayor porción de su población, con 44.88%; Estados Unidos ha alcanzado 6.87%; México va en 0.5% (Our World in Data).

Los problemas en México empezaron antes de la pandemia. En 2019 se registró desabasto de 6 de las 10 principales vacunas de nuestro país, la peor situación desde 2013. Enfermedades como la tuberculosis y el sarampión, que habían desaparecido, han hecho nuevamente acto de presencia. Otros medicamentos, especialmente los oncológicos pediátricos, también han escaseado. Esto es consecuencia del cierre de plantas por el Gobierno federal y de su rechazo a usar las redes de distribución que ya existían en el país. El Gobierno ha dicho que va a establecer su propia paraestatal para distribuir medicamentos, pero no ha anunciado ningún avance. En cambio, ha encargado la distribución de las vacunas a la Secretaría de la Defensa Nacional, tarea en la que esta no tiene ninguna experiencia.

El Presidente declaró recientemente que México había aceptado una reducción en los envíos de Pfizer para que esta empresa pudiera entregar más dosis a países pobres. No hay ninguna indicación de que esa haya sido la razón de la reducción. Pfizer anunció, más bien, el cierre temporal de su planta en Bélgica para ampliar su capacidad de producción.

El lunes 25 de enero, López Obrador tuvo una conversación telefónica con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en la cual ratificaron que México compraría 24 millones de vacunas Sputnik V. La Cofepris, sin embargo, todavía no ha dado su autorización para este producto. De igual manera, el primer Mandatario ha promovido la vacuna china de CanSino, que tampoco ha sido aprobada. Algunas personas han expresado dudas sobre la calidad de estos productos. Habrá que ver qué dice la Cofepris, pero supongo que se darán a conocer públicamente los resultados de las pruebas para generar confianza.

El esfuerzo apenas está comenzando. No podemos ser demasiado críticos todavía. El problema es que la campaña del Presidente contra las farmacéuticas y distribuidoras de medicamentos genera dudas importantes sobre lo que viene. Por lo pronto, si algún mexicano mayor de 65 años quiere vacunarse, la manera más rápida y menos burocrática es ir a Estados Unidos.

Carga viral

Una farmacéutica española, PharmaMar, anunció un nuevo medicamento, plitidepsina, que reduce 99% la carga viral del coronavirus. En un momento en que Nicolás Maduro informó la aprobación en Venezuela de unas “gotitas milagrosas”, las pruebas de la plitidepsina han sido publicadas en la revista Science.
26 Enero 2021 04:01:00
Magia o ciencia
El 16 de marzo de 2020 el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell explicó por qué no se le aplicaba una prueba de Covid al presidente López Obrador. “No sirve de nada saber si es positivo o negativo porque la atención médica de una persona con Covid-19 es exactamente igual, se sepa que tiene o que no tiene el virus”.

Este era también uno de sus argumentos para no hacer “pruebas, pruebas, pruebas”, como recomendaba la Organización Mundial de la Salud. Aplicar pruebas a toda la población, declaró el 27 de mayo, sería “un desperdicio de esfuerzo, de tiempo, de recursos”. El Gobierno mexicano “no tiene como propósito contar cada uno de los casos, sino acudir a los mecanismos eficientes, modernos y probados para atajar la pandemia”.

Cuando se le preguntó el 16 de marzo si el Presidente no podría convertirse en fuente de contagio en sus giras por el país, López-Gatell respondió: “La fuerza del Presidente es moral, no es de contagio. En términos de una persona, de un individuo, el Presidente tiene la misma probabilidad de contagiar que usted o yo”. Mostró también su inclinación por la estrategia de inmunidad de rebaño: “Casi sería mejor que padeciera coronavirus porque lo más probable es que se va a recuperar y va a quedar inmune y ya nadie tendría esta inquietud en él”.

El Presidente ha manifestado posiciones sobre el Covid que podríamos calificar de peculiares. El 18 de marzo mostró un par de amuletos religiosos y dijo: “El escudo protector es como el detente. El escudo protector es la honestidad, eso es lo que protege, el no permitir la corrupción. Miren, este es el detente, esto me lo da la gente. Son mis guardaespaldas. Miren, aquí hay otro detente. ‘Detente enemigo que el corazón de Jesús está contigo’”.

El 5 de junio, cuando se le preguntó qué medidas tomaba para no contagiarse, apuntó que preservaba la sana distancia y se lavaba las manos. Pero añadió: “Comer saludable, no comer productos chatarra. Y estar bien con nuestra conciencia, no mentir, no robar, no traicionar, eso ayuda mucho para que no dé el coronavirus”.

Con su pensamiento mágico-religioso, y el desprecio a las mascarillas, lo sorprendente es que el Presidente no se haya contagiado antes. Al parecer hoy no tiene síntomas graves, lo cual es de agradecer. Quizá padezca un caso leve que, efectivamente, le deje un grado de inmunidad. Lo peligroso de este escenario es que podría llevar al Presidente a mantener la actitud de que esta enfermedad, que ha matado oficialmente a más de 150 mil mexicanos, no es realmente grave.

Lo mejor sería que se diera cuenta que ni los amuletos ni la fuerza moral protegen contra el Covid. Hay que asumir soluciones científicas, como el uso de mascarillas, que el exdirector del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, Robert Redfield, declaró son más eficaces que las vacunas.

Hay que aplicar pruebas que permitan detectar y aislar casos asintomáticos. Es positivo, en efecto, que este fin de semana el Presidente se haya hecho una prueba.

En marzo pasado AMLO declaró que “Todas las decisiones que tomemos van a tener como referencia las recomendaciones de los técnicos, médicos y científicos. Aquí nada de política”. Ojalá que el Presidente empiece, efectivamente, a sustentar sus políticas sobre la ciencia, pero no la de López-Gatell. Debe darse cuenta que las mascarillas y las pruebas sirven más que los amuletos.

El vuelo

Este domingo por la tarde el Presidente regresó de San Luis Potosí a la CDMX en un vuelo comercial. Ya tenía síntomas y se había hecho la prueba de Covid, pero no tenía los resultados. Fue una irresponsabilidad. Esa misma tarde una persona que usaba el programa Flightradar24 detectó un avión de la Marina y el TP-02 que venían de SLP a la CDMX. En otras palabras, AMLO no tenía que usar un vuelo comercial.
25 Enero 2021 04:02:00
Realismo trágico
La muerte ronda cada vez más cercana, cada vez más implacable. El propio Gobierno reconocía este viernes pasado, 22 de enero, 147 mil 614 fallecimientos por Covid. Como México sigue siendo uno de los países que menos pruebas aplica, la cifra verdadera es, sin duda, significativamente mayor.

No hay indicios de que la pandemia esté domada. Lejos de ser un ejemplo, somos uno de los países con peor desempeño. Tenemos la mayor tasa de mortalidad por caso en la tabla de 20 países que publica la Universidad Johns Hopkins: 8.5%, contra 3.5% de Italia, el segundo peor, 1.7% de Estados Unidos, 1% de Turquía. Esto se debe en parte a que en México solo se hacen pruebas a pacientes muy graves, pero también al hecho de que nuestro sistema de salud se ha colapsado.

El primer caso de Covid se detectó en México el 27 de febrero de 2020; la primera muerte, el 18 de marzo. El 22 de enero ya acumulábamos 1.7 millones de contagios y nos acercábamos a los 150 mil fallecidos. Nada más el viernes pasado murieron de Covid mil 803 personas. La cifra no incluye a quienes no se les hicieron pruebas y fallecieron supuestamente de otras causas.

Según la Secretaría de Salud, entre 2015 y 2018 se registraron 680 mil 031 muertes promedio en las 50 primeras semanas del año. En el mismo periodo de 2020 hubo 954 mil 517. Tuvimos, así, 40.4% más muertes de las esperadas o un total de 274 mil 486. La mayoría, cabría suponer, son por el Covid, aunque algunas pueden deberse a la saturación del sistema de salud.

En la Ciudad de México, donde vivo, es muy difícil ya encontrar un cuarto de hospital. Las autoridades capitalinas reportaban el día 22 una ocupación de 87.9% en hospitales de Covid, pero las historias de pacientes que peregrinan durante horas sin encontrar hospital, para finalmente encerrarse en sus hogares, se multiplican. Aun en casa resulta cada vez más difícil hallar tanques de oxígeno. Los establecimientos que los venden, alquilan y rellenan están rebasados. Los precios, además, se han disparado. Para muchos, la única opción es no solo quedarse en casa, sino recurrir a remedios improvisados en espera de la muerte.

La vacunación parece la luz al final del túnel, pero en México está empezando muy lentamente. La recomendación de los expertos es comenzar primero con el personal de salud de primera línea, para seguir con las personas de mayor edad. Recomiendan también vacunar primero en los lugares más afectados, particularmente las zonas urbanas más susceptibles a contagios masivos. Pero en México las brigadas de vacunación están formadas por hasta siete elementos, de los cuales por lo menos dos son Servidores de la Nación, una especie de falange que promueve los dogmas del régimen, los cuales deben ser vacunados también por órdenes del Gobierno. El presidente López Obrador ha anunciado, además, el inicio de la vacunación de maestros, la mayoría jóvenes, en Calakmul, Campeche, una zona en donde casi no hay contagios. La política puede más que la opinión de los científicos.

Mientras nuestro país sufre quizá su peor catástrofe de los tiempos modernos en términos de pérdida de vidas humanas, el Presidente se preocupa por otros temas. En su conferencia de prensa del 22 de enero su mensaje central fue acusar a Twitter de ser panista. En México el surrealismo político se vuelve realismo trágico.

Contagiado

Al final ni su fuerza moral ni los detentes impidieron el contagio que promovía su desprecio por el uso de mascarillas. El presidente López Obrador está contagiado de Covid. Afortunadamente sus síntomas son leves y no le faltará oxígeno si lo requiere. Al país le conviene que se recupere rápido, pero que se dé cuenta de los riesgos de esta mortífera enfermedad.
22 Enero 2021 04:00:00
Testigos protegidos
El presidente López Obrador reconoció ayer que las declaraciones de un testigo protegido identificado como “Juan”, que supuestamente cambian la visión de lo sucedido en la noche de Iguala del 26 al 27 de septiembre de 2014, sí forman parte de la investigación: “Eso que publicó el Reforma está en el expediente de la Fiscalía -declaró-. No sé cómo lo obtuvieron, pero es real, o sea, no es apócrifo”.

El Mandatario aprovechó la declaración para argumentar a favor de su versión de lo sucedido esa noche, que coincide con la de los líderes del movimiento de Ayotzinapa: “Lo que cada vez es más evidente -dijo- es que se fabricó la versión que originalmente se le presentó al pueblo de México de que los jóvenes los habían agarrado y los habían quemado en un basurero. Eso ya todo indica de que no obedece a lo que sucedió, que no es real, que hay otras versiones y es lo que se está investigando”.

Nadie ha explicado cómo el Presidente, que no es parte en la investigación, tuvo acceso al expediente. El propio fiscal, Alejandro Gertz Manero, ha dicho que no puede, por el sigilo de ley, ni confirmar ni negar contenidos de la investigación. Quizá la FGR no es tan autónoma de la Presidencia como nos han dicho. El tema de fondo, sin embargo, es qué tanta credibilidad podemos conceder a las declaraciones de un testigo protegido o colaborador.

En el pasado los testigos tenían que ser, por ley, personas de “buena fe”. Para enfrentar al crimen organizado en Italia se empezaron a utilizar testimonios de miembros de las propias organizaciones criminales, que ofrecían declaraciones contra sus jefes a cambio de protección y beneficios judiciales. La figura de estos testigos pasó a Estados Unidos y más tarde a México. Sin embargo, han dejado de ser únicamente protegidos; hoy pueden ser beneficiados o simplemente comprados.

Si bien estos testigos han permitido procesar a muchos capos del crimen organizado, usualmente declaran lo que les pide el fiscal. Este es el pago para obtener sus beneficios. Por eso hay que tener mucha cautela ante sus declaraciones. Lo que dicen debe ser siempre confirmado por otras pruebas.

El testigo “Juan” -que el exprocurador de Guerrero, Iñaki Blanco, identifica como Gildardo López Astudillo, “El Gil”, de Guerreros Unidos- está diciéndole al Gobierno lo que quiere oír, una versión de los hechos coincidente con la del movimiento de Ayotzinapa. Por eso el Presidente aplaude que afirme que los normalistas fueron cremados en hornos y no quemados en el basurero de Cocula. Omite, sin embargo, que este mismo testigo acusa de responsabilidad y corrupción a Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, gobernada por Morena. García Harfuch ha negado tajantemente las afirmaciones.

Ahora bien, los restos óseos hallados en el basurero de Cocula presentan “afectación térmica diferenciada”: algunos están calcinados, otros carbonizados, unos más ahumados. Esto es congruente con una incineración en un medio no controlado, pero no en un crematorio, donde se obtiene una calcinación sistemática.

El Presidente descalificó, sin pensar demasiado, los testimonios de los testigos protegidos que declararon contra el general Salvador Cienfuegos en Estados Unidos. Le concede credibilidad, en cambio, a uno que ofrece una visión cercana a su ideología de los hechos de Iguala, aunque no se le advierte ninguna prisa de actuar en contra de García Harfuch. Solo les cree a los testigos comprados cuando dicen lo que quiere escuchar.



Berrinches

Muchas de las medidas ordenadas por Donald Trump, como la salida de Estados Unidos de la OMS, eran simples berrinches. Joe Biden empieza a regresar a la normalidad. Para empezar, EUA se queda en la OMS.
21 Enero 2021 04:00:00
Esta vez es diferente
Es una de las frases más caras de la historia: “Esta vez es diferente”. Se repite cada vez que un periodo de bonanza, una burbuja, inflaprecios y crea fortunas de la nada. Los gobernantes se benefician, porque aprovechan estos auges para presentarse como estadistas exitosos, y los agentes financieros también, porque reciben comisiones por la venta de valores de riesgo, por lo que siempre afirman que la bonanza continuará de manera indefinida. Cuando al final se registra el colapso de siempre, afirman que nadie pudo haberlo previsto.

Dos renombrados economistas estadunidenses, Carmen M. Reinhardt y Kenneth S. Rogoff, han escrito: “Un operador bursátil, con una memoria inusitadamente larga, explicaba: ‘Se ha perdido más dinero por cuatro palabras que a punta de pistola. Las palabras son: Esta vez es diferente’”. En su libro This Time is Different: Eight Centuries of Financial Folly, Reinhart y Rogoff afirman que nunca ha sido diferente. Cada vez que un Gobierno gasta más de lo que tiene, ya sea porque contrata deuda o imprime dinero, termina por provocar un desplome económico: “Las crisis financieras siguen un ritmo de bonanza y desplome a lo largo de las eras. Los países, las instituciones y los instrumentos financieros pueden cambiar a través del tiempo, pero no la naturaleza humana”.

Hay que recordarlo hoy porque, con la excusa de la pandemia, estamos viendo quizá el mayor despilfarro de gasto gubernamental deficitario de la historia. No es solamente un país, sino la mayoría de los estados nacionales. El gasto fue avasallador en 2020, pero no se ha detenido en 2021. A pesar del exceso que ya acumulaba el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, el nuevo presidente Joe Biden ha prometido una inyección adicional de recursos de 1.9 billones de dólares. Es una cantidad estratosférica.

Ruchir Sharma, principal estratega global de Morgan Stanley Investment Management, un banco de inversión, ha señalado en un artículo en el Financial Times que en 2020 Estados Unidos y otras naciones desarrolladas comprometieron 33% de su producto interno bruto a estímulos, despedazando el máximo de 10% en la crisis financiera de 2008. Esto no incluye el nuevo plan de Biden. Según Sharma, “ante los actuales altos niveles de deuda, un pequeño aumento en las tasas de interés haría insostenible la carga”.

La deuda pública de las naciones desarrolladas representaba alrededor de 20% del PIB en la década de 1970, pero hoy se ha elevado a más del 110 por ciento. Los estímulos no han ayudado a quienes más lo necesitan, sino que han favorecido a los ricos y han mantenido vivas a empresas mal manejadas mientras castigan a las más competitivas. Sharma añade que los periodos de alto gasto y elevada deuda gubernamental coinciden con periodos de poco crecimiento económico que afectan más a los pobres.

“La gente común y corriente sabe que no hay almuerzo gratis. El camino a la prosperidad no puede ser tan fácil como imprimir dinero y gastar”, escribe Sharma. Si Joe Biden mantiene la política de Trump de gastar en exceso y endeudar a su país, o si va más allá y la fortalece, el resultado será un periodo de poco crecimiento económico, de mayor pobreza y de riesgo de una nueva crisis financiera. Nos dicen que esta vez es diferente, pero nunca lo ha sido.



Unidad

En su discurso inaugural, Donald Trump habló de la “carnicería” que el gobierno anterior dejó en Estados Unidos. Biden, en cambio, declaró que “hablar de unidad suena como una tonta fantasía estos días”, pero “la unidad es nuestro camino hacia adelante. Nunca, nunca, nunca hemos fallado cuando hemos actuado juntos”.
20 Enero 2021 04:00:00
Censura al Presidente
Hoy Morena protesta por la censura que, supuestamente, el INE quiere imponer al presidente López Obrador, al limitar la difusión de sus declaraciones políticas y de sus mañaneras. Es una limitación que se extiende a los gobernadores de todas las tendencias y que está inscrita en la Constitución a instancias de los partidos de izquierda.

La reforma electoral de 2007 fue la más regresiva en la historia de nuestro país. En ella se confabularon los intereses del PAN de Felipe Calderón, el PRI de Manlio Fabio Beltrones y el PRD de Pablo Gómez para limitar la libertad de expresión.

La enmienda prohibió no solo la contratación de anuncios políticos en radio y televisión, sino la difusión “de expresiones que denigren a las instituciones y a los propios partidos, o que calumnien a las personas”. Proscribió también la difusión en medios de “toda propaganda gubernamental” durante “el tiempo que comprendan las campañas electorales federales y locales”.

Estas medidas buscaban castigar a las televisoras y radiodifusoras por el pecado de cobrar a los políticos por el uso de sus tiempos, otorgar a los partidos un virtual monopolio sobre los mensajes políticos e impedir que organizaciones civiles, como el Consejo Coordinador Empresarial, o personas físicas, como Víctor González Torres, “el Dr. Simi”, promovieran sus ideas políticas.

La prohibición de expresiones “que denigren” o “calumnien” restringía el debate político y buscaba impedir que se llamara corruptos a los corruptos. Detener la propaganda gubernamental en tiempos de campaña era una reacción de los partidos de izquierda a los intentos de Vicente Fox por intervenir, con sus declaraciones, en la campaña electoral de 2006 para impedir el triunfo de López Obrador.

Estoy de acuerdo con Morena en que debemos defender la libertad de expresión. Para ello hay que derogar el Artículo 41 de la Constitución y toda la legislación secundaria que emana de él. Es un Artículo perverso, el más extenso de la Constitución, con un detalle que solo debería existir en un reglamento, que viola libertades fundamentales.

Sin embargo, no se puede derogar ahora, que ya ha empezado el proceso electoral, porque eso violaría un principio constitucional. La nueva reforma debe hacerse después de la elección del 6 de junio.

El Consejo General del INE aprobó la resolución que restringe las expresiones políticas del Presidente, los gobernadores y otros funcionarios en tiempos de campaña por nueve votos contra dos. Los dos que votaron en contra, nombrados por la cuarta transformación, no ofrecieron argumentos, pero buscaron mostrar su lealtad al régimen.

La apuesta de Mario Delgado, presidente de Morena, es que el Tribunal Electoral, que en los últimos tiempos ha cambiado varios de sus propios precedentes para alinearse con la 4T, respaldará cualquier deseo del Mandatario. Esto sería muy preocupante, porque implicaría que el tribunal ha sido ya capturado por el Gobierno.

El Artículo 41 es hoy una vergüenza, como lo era en 2007 cuando se creó en su formato actual (antes tenía solo 63 palabras, hoy más de 4 mil). Prohibir a los políticos hacer política es la idea más estúpida que los políticos pudieran haber tenido. Una de las fortalezas de los países democráticos es, precisamente, la libertad del debate político.

Pero no violemos la Constitución. Esta aberración jurídica debe ser derogada, pero cuando sea legalmente posible: después de la elección del próximo 6 de junio.



Biden

Hoy termina la era Trump y empieza el Gobierno de Joe Biden en Estados Unidos. Es un alivio dejar atrás la inestabilidad intelectual y emocional de Trump, pero entre las propuestas que quiere aplicar Biden en sus primeros días de Gobierno hay muchas muy cuestionables. Ya las discutiremos.
19 Enero 2021 04:00:00
Pandemia domada
El 26 de abril de 2020 el presidente López Obrador, difundió un video en el que decía: “Se siguen cumpliendo las medidas al pie de la letra y eso nos ha ayudado muchísimo, por eso no tenemos desbordamiento, no se saturan los hospitales. Vamos bien porque se ha podido domar la pandemia, en vez de que se disparara como ha sucedido desgraciadamente en otras partes”. Al día siguiente afirmó en Twitter: “Tuvimos reunión para seguir domando la pandemia. El pueblo de México se cuida, se autolimita y se gobierna a sí mismo; es ejemplar”.

Ese 26 de abril, cuando el Mandatario declaró por primera vez que la pandemia estaba domada, el país registró mil 001 nuevos contagios y 87 muertes, según worldometers.info. Este 17 de enero de 2021 hubo 20 mil 523 contagios y mil 219 muertes. No parece que la pandemia haya sido nunca domada en México. Tampoco se aprecia que la curva se haya aplanado, como tantas veces afirmó el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

En abril de 2020, el país estaba sometido a la Jornada Nacional de Sana Distancia. Esta medida detuvo la operación de miles de empresas que el Gobierno consideró “no esenciales”. El confinamiento, que no afectaba a los proyectos personales del Presidente, se ordenó originalmente durante cuatro semanas, del 23 de marzo al 19 de abril, pero después se prorrogó hasta el 30 de mayo. Las consecuencias económicas fueron brutales, pero la curva de contagios no se aplanó.

Ni siquiera la política gubernamental de no aplicar pruebas ha ocultado el fracaso del esfuerzo. En México el subsecretario López-Gatell rechazó la realización de pruebas porque consideraba que era mejor usar los recursos para tratar a los pacientes. Afirmaba que hacer pruebas no permite un “mejor control” epidemiológico. Su posición contrastaba con la insistencia de la Organización Mundial de la Salud de realizar “pruebas, pruebas, pruebas”.

Una de las consecuencias de la falta de pruebas en México ha sido ocultar las cifras verdaderas de contagios y muertes. Aun así, México registra 140 mil 704 muertes oficiales por la pandemia, la cuarta peor cifra del mundo, lo cual equivale a mil 085 fallecimientos por cada millón de habitantes. La tasa de mortalidad por casos confirmados en nuestro país era de 8.57% el 15 de enero, la segunda peor del mundo, según Statista.com, muy por arriba del 2.1% registrado por la Organización Mundial de la Salud a nivel global.

“México está dando un ejemplo en el mundo porque logramos aplanar esta curva y evitar que se saturaran los hospitales sin medidas coercitivas, sin el uso de la fuerza”, declaró el presidente López Obrador el 9 de junio de 2020. “Esto no se ha logrado en otras partes del mundo”. La verdad es que es difícil encontrar otros países en que las consecuencias del Covid, económicas, en contagios y en vidas, hayan sido peores. Sí, es verdad, que en México no se aplicaron en general medidas coercitivas, o de fuerza, lo cual es de agradecer, pero los confinamientos han tenido un costo económico enorme sin haber domado la pandemia.

Son muchos los errores cometidos. No hacer pruebas es el primero, ya que estas nos habrían permitido aislar contagios en lugar de frenar toda la economía. No promover de manera más agresiva el uso de mascarillas es el segundo.

Por lo pronto, la realidad es que no hemos domado a la pandemia. La pandemia, más bien, ha domado a México. Y es lamentable. Otros países han hecho las cosas mucho mejor. Deberíamos aprender de su ejemplo.


Servidores

De por sí son pocas las vacunas, pero el Presidente ha señalado que no solo se vacunará al personal médico de primera línea, sino a todos los elementos de las brigadas de vacunación, incluyendo a los “servidores de la nación”, cuyo único propósito es político. Es un abuso y una injusticia.
18 Enero 2021 04:00:00
El Padrino y el H2
Desde un principio expresé dudas sobre la detención en Los Ángeles del general Salvador Cienfuegos el 15 de octubre de 2020. Al día siguiente escribí en este espacio: “Parece cuando menos extraño que un colaborador de una banda mexicana de narcotraficantes, militar en retiro, haya decidido visitar Estados Unidos. Más curioso es que lo haya hecho en compañía de su familia en plan de vacaciones. No es este un caso que se pueda juzgar por dogmas ideológicos. Necesitamos pruebas”.

Al día siguiente, cuando ya había más información, apunté en Twitter: “Al parecer el general Salvador Cienfuegos ha sido detenido sobre la base del testimonio de un testigo protegido. La experiencia nos ha enseñado a desconfiar de estos testigos que reciben beneficios a cambio de testimonios que quiere el fiscal”.

Los linchadores de la 4T en redes sociales se enfurecieron. Dijo uno: “He aquí la prueba de un miembro del hampa del periodismo, Sergio Sarmiento, que busca excusar a Salvador Cienfuegos detenido por
narcotráfico”.

Otro declaró: “No sabemos, dice Sergio Sarmiento, en Tercer Grado sobre el caso Salvador Cienfuegos. Entonces, si no sabes, Sergio Sarmiento, ¿por qué sacas hipótesis de que los capos le dicen al juez lo que quiere escuchar y lo defiendes a capa y espada como si fueras el abogado del diablo?”.

Estos linchadores siguen siempre la línea de Palacio.

El presidente López Obrador reaccionó en un principio como le es habitual, señalando que la corrupción había sido generalizada en los gobiernos anteriores y afirmando que suspendería y procedería en contra de los funcionarios, “civiles o militares”, que estuvieran en “una relación de complicidades”. Más tarde cambió su posición y ha defendido al general Cienfuegos.

Al final, las “pruebas contundentes” de la DEA han resultado sorprendentemente endebles. Hoy sabemos que varios testigos protegidos involucraron al general Cienfuegos. Las pruebas adicionales son mensajes de BlackBerry, ninguno del general Cienfuegos, que no usaba este dispositivo, sino del narcotraficante Juan Francisco Patrón Sánchez, “El H2”, y un sobrino llamado Daniel Silva Gárate, quien le aseguraba que entregaba “melones” a un militar que decía era “segundo” del Padrino.

Ninguno de los mensajes identifica al Padrino. Hay razones para pensar que el propio Silva Gárate no sabía quién era. En un mensaje afirmó que “la esposa del Padrino es hermana de Kiri”, Quirino Ordaz Coppel, Gobernador de Sinaloa, pero la esposa del general Cienfuegos no es hermana del Gobernador.

A cambio de los “melones”, “El Padrino” se comprometía a proteger a la banda del H2, una pequeña organización de Nayarit, y combatir las de “El Chapo”, los Beltrán Leyva, los Zetas y el cártel Jalisco Nueva Generación. La protección del “Padrino”, sin embargo, no fue eficaz. “El H2” y siete cómplices más fueron abatidos el 9 de febrero de 2017 en Tepic por un operativo
de la Marina.

La FGR investigó al general Cienfuegos y halló que “nunca tuvo encuentro alguno con los integrantes de la asociación delictiva investigada por las autoridades norteamericanas”. Tampoco sostuvo comunicación con ellos, ni realizó actos para protegerlos o ayudarlos. No hay señales tampoco de “un acrecentamiento de su patrimonio fuera de lo normal, de acuerdo con sus percepciones en el servicio público”.

Hoy los linchadores de la 4T no cuestionan ya estas conclusiones, aunque la avalancha empieza a llegar desde otros grupos difamadores. Es una pena, insisto, porque este es un tema que debería resolverse con
pruebas y no con ideología.


Agravio


Como el caso de Enrique Camarena, el del general Cienfuegos se está convirtiendo en un agravio para la DEA. Su hostilidad llega en mal momento para México, porque AMLO ha hecho todo lo posible por alejarse del presidente electo de EU,
Joe Biden.
15 Enero 2021 04:04:00
Santa Inquisición
El presidente López Obrador se ha negado a hacer comentarios sobre el asalto al Capitolio del pasado 6 de enero tras la incitación de Donald Trump a sus simpatizantes: “Nosotros siempre hemos actuado con respeto a la política interna de otros países -afirmó el 7 de enero-. Así lo establece nuestra Constitución. No vamos nosotros a intervenir en estos asuntos que corresponde resolver a los estadunidenses”.

Sí ha expresado preocupación, en cambio, por la censura de las redes sociales a los mensajes de Trump: “Leí la carta del dueño de Face y lo sentí con mucha prepotencia, con mucha arrogancia”, dijo. Después afirmó: “No puede ser que una empresa particular se erija en la institución mundial de la censura, como la Santa Inquisición de nuestros tiempos”.

Entiendo que el Presidente está poniendo sus barbas a remojar: no quiere que en algún momento las redes puedan censurarlo a él, como a Trump. Por eso ha pedido al Concacyt y a otras instituciones que busquen opciones para reemplazar las redes internacionales a fin de que “en México no haya censura”. Ayer declaró, por otra parte, que buscará el apoyo del G20 para evitar que las redes apliquen censuras.

En esta ocasión estoy de acuerdo con AMLO, aunque el problema, desde mi punto de vista, no es que “una empresa particular” se erija en una nueva Santa Inquisición, sino que un monopolio de comunicación cualquiera, público o privado, se convierta en censor.

Los defensores de la censura han afirmado siempre que la libertad de expresión no es absoluta y añaden que Trump transgredió los límites de esta libertad. En parte lo hizo, dicen, al mentir descaradamente, por ejemplo, al afirmar que había sido objeto de un inexistente fraude electoral. Pero si los medios tradicionales o las redes sociales censuraran todas las mentiras, tendrían que proscribir buena parte de lo que dicen los políticos.

Más al punto me parece la posición de que había que censurar a Trump por su incitación a la violencia. Uno de los pocos límites que, a mi juicio, se puede poner a la libertad de expresión es la incitación a la violencia. Ha habido una discusión amplia sobre si realmente Trump pidió a sus seguidores que tomaran el Capitolio con violencia, pero por lo menos esta sería una razón sensata para pedir una censura a los mensajes específicos que lanzaron la incitación, aunque no a todas las comunicaciones del Presidente.

El problema es que el criterio nunca se aplica de manera equitativa. Lo que para algunos es una incitación a la violencia, para otros es la celebración de un acto de justa rebelión. Cuando los demócratas en Estados Unidos aplaudieron en 2020 los violentos disturbios del movimiento Black Lives Matter, nadie los censuró. Cuando las redes sociales llamaron a las rebeliones de la primavera árabe en 2010-2012, el Gobierno de Barack Obama las festejó, a pesar de que estos movimientos dejaron una secuela de dictaduras y sangrientas guerras civiles.

Trump le ha hecho un enorme daño a la democracia en los Estados Unidos con sus políticas y sus mentiras. Celebro que haya perdido la elección del 3 de noviembre. Hay razones suficientes no solo para condenarlo en su juicio político, sino para procesarlo penalmente por cientos de acciones ilegales.

Pero no estoy de acuerdo en que se le censure. Coincido hoy con el presidente López Obrador: “Eso no se puede aceptar, no se puede permitir, porque eso va en contra de la libertad”.

Informales

La concesión del Gobierno de la CDMX de permitir que los restaurantes capitalinos den servicio en terrazas y zonas abiertas no ayuda a la enorme mayoría de estos negocios. Lo que más irrita es que los puestos informales se han multiplicado y el Gobierno prefiere no hacer nada contra estos.
14 Enero 2021 04:01:00
Dos millones de empleos
El 5 de abril de 2020, en uno de esos múltiples informes con los que llena su agenda, el presidente López Obrador declaró: “Vamos a crear en nueve meses 2 millones de nuevos empleos”. El anuncio generó un lógico escepticismo. Apenas el 23 de marzo su Gobierno había impuesto la Jornada Nacional de Sana Distancia, que dejó sin actividad a decenas de miles de empresas y a millones de trabajadores en el país. El Mandatario, sin embargo, se mantenía optimista: “Informo, repito, que se iniciará pronto la recuperación económica a partir –esta es la fórmula– de aumentar la inversión pública destinada a la creación de empleos y a otorgar créditos a pequeñas empresas familiares y a quienes se buscan la vida como pueden día con día. No los vamos a dejar en el desamparo”.

El Presidente no quiso dejar esta declaración como una más de las muchas promesas sin cumplir de los políticos. El 25 de mayo, todavía con la economía cerrada, ofreció un inverosímil detalle sobre el origen de esos 2 millones de empleos: el programa Jóvenes Construyendo el Futuro crearía 230 mil 872; Mejoramiento Urbano de Sedatu, 228 mil 135; Sembrando Vida, 202 mil 216; el Tren Maya, 80 mil 175; Dos Bocas, 72 mil 109; el Banco del Bienestar, 47 mil 791; y el nuevo Aeropuerto Felipe Ángeles, 44 mil 150. Otros proyectos, además de los créditos para vivienda del Infonavit y el Fovissste, generarían trabajos adicionales para dar un gran total de 2 millones 093 mil 364 nuevos puestos de trabajo. Más que el desbordado optimismo, sorprendió el detalle, hasta el último dígito, con el que alguien calculó estos supuestos nuevos empleos.

La realidad ha sido otra, por supuesto. El Instituto Mexicano del Seguro Social ha reportado que a lo largo de 2020 se perdieron 647 mil 710 empleos privados. Tan solo en diciembre se extinguieron 277 mil 820. El sector público no reporta los aumentos o bajas de su plantilla laboral, pero no hay ningún indicio de que se hayan creado 2 millones de nuevos empleos.

El Presidente no ha explicado por qué no se logró el objetivo que con tanta confianza y detalle anunció. Sin duda la pandemia ha tenido consecuencias devastadoras sobre la economía, pero el Mandatario estaba consciente de eso cuando anunció la creación de los 2 millones de nuevos empleos. Ha buscado después tergiversar la información para promover sus proyectos políticos. Lo hizo, por ejemplo, al afirmar que la pérdida de empleos de diciembre había sido producto del outsourcing, figura que, dijo, usan las empresas para evitar el pago de aguinaldos. La información, empero, es falsa. Desde que tenemos registros, siempre ha habido descensos en el número de empleos en diciembre, lo cual es producto de la terminación de contratos por tiempo u obra determinados; los aguinaldos se tienen que pagar por ley, independientemente de si son producto o no de subcontratos.

No hay duda de que México está viviendo una crisis de empleo de enorme magnitud. No toda es culpa del actual Gobierno, que no es responsable de la pandemia, pero sí una parte significativa, porque se ha dedicado a destruir y obstaculizar la inversión productiva privada. Todos hubiéramos querido, por supuesto, que se generaran 2 millones de nuevos empleos en 2020. No tiene sentido, sin embargo, engañar a la gente. La única forma de crearlos es promover la inversión productiva privada, pero hasta este momento el Gobierno sigue poniendo obstáculos a su realización.

Censura

Cuando la izquierda trató de prohibir que los gobernantes hicieran política, yo me opuse, pero ellos insistieron por las declaraciones de Vicente Fox contra AMLO en la campaña de 2006. Hoy el mismo grupo quiere que la legislación no se aplique al actual Presidente. La ley se puede cambiar, pero solo después de la elección de junio.
13 Enero 2021 04:02:00
Esos viejos tiempos
La primera vez que vine a Estados Unidos fue a principios de 1972. Llegué a Chicago, durante la campaña presidencial en la que el demócrata George McGovern contendía contra el presidente republicano Richard Nixon.

Yo venía del México de los priistas Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, que hoy el presidente López Obrador recuerda con tanta nostalgia. Las manifestaciones se reprimían con balas o palos y nadie en los medios se atrevía a criticar al Gobierno. Era un México de pobreza y enormes privilegios para quienes estaban cerca del poder. En Estados Unidos me asombró no solo la prosperidad, sino la manera en que McGovern y sus simpatizantes criticaban al régimen. Por primera vez entendí lo que era vivir en un país de libertades políticas y económicas.

A 49 años de distancia algunas cosas han cambiado y otras no. Estados Unidos no solo sigue siendo más próspero que México, sino que la distancia ha aumentado. En la Unión Americana está terminando su mandato el Presidente, Donald Trump, que como Nixon antes, ha destruido muchos de los acuerdos del sistema de libertades económicas y políticas.

La fortaleza de las instituciones impidió que este Presidente se mantuviera en la Casa Blanca, pese a haber perdido la elección del 3 de noviembre. En México, mientras tanto, tenemos un Gobierno que no solo admira los regímenes del viejo PRI, y al propio Trump, sino que está tomando medidas para regresar a la centralización de poder de los gobernantes de ese entonces.

El presidente López Obrador, sin embargo, goza de una gran popularidad y tiene buenas probabilidades de incrementar su fuerza política en las elecciones de este año.

En la historia nada pasa porque sí. A pesar de sus faltas políticas y éticas, Trump obtuvo 74 millones de votos en los comicios del 3 de noviembre. Esto es consecuencia en parte de un cambio fundamental. En 1972, cuando llegué por primera vez a este país, 84% de la población era “blanca”. Para 2017, ya en la era Trump, esta proporción bajó a 60.6%. Se espera que para el 2050 los blancos se conviertan en una minoría en la Unión Americana.

Esta situación ha hecho que muchos estadunidenses, de raza blanca, se sientan invadidos en su propio país. Trump ha logrado movilizar a esta población. El partido republicano, que en el siglo 19 fue el que peleó por abolir la esclavitud de la población negra, se ha convertido hoy en el partido de los blancos, mientras que el democrata, que defendía primero la esclavitud y después limitaba los derechos de los negros, hoy es la organización que aglutina a los negros, los latinos y a diversos grupos de migrantes.

Cuando Trump hace la promesa de “hacer grande a América otra vez”, no se refiere realmente a la prosperidad, porque antes de la pandemia la Unión Americana era más próspera que nunca, sino que busca regresar a una nación mítica que era abrumadoramente blanca. Por eso su énfasis en construir el muro, por eso ha mantenido el apoyo de la población blanca a pesar de todas sus transgresiones.

Es una lástima. Entiendo los temores al cambio de la población blanca, pero Estados Unidos se convirtió en una nación próspera por sus libertades económicas, por el libre comercio y por la inmigración. Las medidas que tomó Trump para eliminar estas no han hecho más que debilitar al país que prometió hacer grande otra vez.

Presumidos

Una vez más la SRE presume de haber pedido que se mantenga cerrada la frontera con Estados Unidos, pero los cruces fronterizos están cerrados solo para los mexicanos, no para los estadunidenses. ¡A quién se le ocurre que a México le conviene que se discrimine a los mexicanos! ¿Y quién piensa que el coronavirus verifica el pasaporte antes de contagiar a alguien?
12 Enero 2021 04:01:00
Presidencia imperial
La sociedad mexicana hizo enormes esfuerzos por décadas para superar la concentración del poder en la Presidencia que caracterizó los tiempos del viejo PRI. El primer Mandatario quiere hoy echar todo para atrás. Afirma que esos esfuerzos fueron una simple conspiración neoliberal para crear una cortina de humo que hiciera pensar al pueblo que México ya tenía transparencia o una regulación imparcial sobre telecomunicaciones y energía.

Lo que busca López Obrador es reconstruir esa vieja Presidencia imperial que describió Enrique Krauze. Siempre justifica sus decisiones para concentrar el poder con el argumento de que quiere combatir la corrupción y evitar el desperdicio de recursos públicos. Cuando habla del gasto, sin embargo, da por sentado que los organismos o dependencias que no son de su agrado desperdician recursos, mientras que sus proyectos favoritos, desde el Tren Maya hasta la promoción del beisbol, son por definición magníficas inversiones.

Al contrario de los mandatarios del viejo PRI, que por lo menos se asesoraban de expertos, el presidente López Obrador pretende saber de todo. Él decide prohibir herbicidas que son legales en todo el mundo, declara corruptas sin pruebas a las farmacéuticas y a sus distribuidoras, determina qué minas o qué plantas industriales deben abrir y cuáles no, descalifica como conservadora y corrupta toda opinión contraria a sus convicciones o a sus prejuicios.

Las conferencias de prensa son sesiones de una Corte imperial en la que, frente a los cortesanos más serviles, el Presidente pontifica, dicta políticas públicas y descalifica a quienes no lo alaban; se han convertido, al mismo tiempo, en capítulos de un reality show con un protagonista que se coloca siempre en el centro del escenario para impartir su sabiduría sobre todos los temas posibles.

Al Presidente le ha funcionado este esquema. Siempre ha buscado el poder y hoy lo tiene. No solo ocupa la Presidencia de la República, sino que ha alcanzado una enorme popularidad, una de las mayores del mundo o de la historia de México. Está convencido de que esta popularidad avala y justifica todas sus acciones. Las consecuencias de los errores cometidos, como la caída de la economía o el brutal número de muertos por la pandemia, le parecen irrelevantes. El Mandatario está enamorado del aplauso del público y es lo único que le preocupa.

En la visión imperial es inaceptable que pueda haber organismos autónomos, que tomen decisiones propias en lugar de esperar sus instrucciones de Palacio. Por eso el Presidente ha tomado la decisión de eliminarlos y entregar sus responsabilidades a entidades del Gobierno. Así, en lugar del INAI, la Secretaría de la Función Pública se encargará de garantizar la transparencia del Gobierno; y en vez del IFT, la SCT regulará las telecomunicaciones. No sé si también Gobernación recuperará las funciones que hoy tiene el INE.

A veces no es ni siquiera necesario eliminar esos molestos organismos autónomos. Basta con llenarlos de ineptos y obedientes. Es el caso del Centro Nacional de Control de Energía, el Cenace, que ha dejado de ser independiente y hoy se limita a recibir instrucciones del Gobierno.

La obsesión del Presidente por centralizar el poder la hemos visto en muchos gobernantes que se engolosinan con el poder. Por eso las democracias avanzadas dispersan las decisiones: es una forma de evitar caer en el autoritarismo. En México, sin embargo, el Gobierno prefiere reconstruir la presidencia imperial.

Mantenimiento

Un incendio en los transformadores de una subestación del Metro ha dejado a la capital sin su principal servicio de transporte. No sabemos hasta este momento cuáles fueron las razones. Pero de inmediato surge la pregunta de si se ha dado un mantenimiento adecuado al equipo.
11 Enero 2021 04:01:00
Bajo la lupa
La idea de que el Instituto Federal de Acceso a la Información, el IFAI, que posteriormente se convertiría en INAI, fue una creación de Vicente Fox, es bastante extendida, pero falsa. En 2001 el entonces presidente Fox nos dijo a un pequeño grupo de comunicadores reunidos en Los Pinos que era innecesario impulsar en México una ley similar al Freedom of Information Act de Estados Unidos.

La verdad es que la iniciativa surgió de un grupo de académicos, activistas y periodistas, tanto liberales como de izquierda, que se reunieron por primera vez en la ciudad de Oaxaca el 23 y 24 de mayo de 2001. Ginger Thompson, entonces corresponsal del New York Times en México, los llamó el Grupo Oaxaca. En las reuniones participaron Juan Francisco Escobedo y Ernesto Villanueva, de la Universidad Iberoamericana; Jorge Islas, de la UNAM; Salvador Nava Gomar, de la Universidad Anáhuac; Miguel Treviño, de El Norte y Reforma; Roberto Rock y Luis Javier Solana, de El Universal; Jenaro Villamil, de La Jornada, y varios más. El 24 de mayo de 2001 se firmó la Declaración de Oaxaca con las firmas de Alejandro Junco de la Vega, de Grupo Reforma; Juan Francisco Ealy Ortiz, de El Universal; Rossana Fuentes-Berain, de Fundación Información y Democracia, A.C.; Miguel Badillo, de la Fraternidad de Reporteros de México, y Omar Raúl Martínez, de la Fundación Manuel Buendía, y decenas más.

El Grupo Oaxaca presentó una iniciativa de ley a la Cámara de Diputados en diciembre de 2001 ante la indiferencia primero y resistencia después, del presidente Fox, quien posteriormente cambió su posición para aprovechar políticamente la nueva legislación. En junio de 2002 la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información. El 12 de junio de 2003 se creó el IFAI. Si hay una iniciativa claramente impulsada desde la sociedad, ha sido esta.

“¿A qué se debió el amplio consenso legislativo? -se preguntaba en 2019 Juan Francisco Escobedo en La agenda democrática del Grupo Oaxaca: balance y futuro-. Entre otras cosas al apoyo y respaldo que tuvo de principio a fin la iniciativa del Grupo Oaxaca de Alejandro Junco de la Vega, del periódico Reforma; Juan Francisco Ealy Ortiz, de El Universal; Carmen Lira, de La Jornada, y de Ricardo Salinas, de TV Azteca. Se impulsó una nueva legislación que eventualmente serviría a los partidos opositores para tener más y mejores controles con el Gobierno en turno. Lo que olvidaron, aparentemente, es que cuando se convirtieran en partido en el Gobierno, la ley sería el medio que los tendría bajo la lupa de la transparencia y la supervisión ciudadana”.

El que el presidente López Obrador pretenda hoy minimizar este y otros movimientos que llevaron al surgimiento de los organismos autónomos es preocupante. Según el Mandatario, “estos organismos. se crearon durante el periodo neoliberal para aparentar que iba a haber transparencia, que se iba a combatir la corrupción, que ya no iba a haber monopolios, cuando lo que han hecho es servir de cortinas de humo para que se cometan ilícitos y haya ocultamiento de la información”.

No tengo duda de que tanto el INAI como los otros organismos autónomos pueden mejorarse. Extinguirlos para darle el control al propio Gobierno, sin embargo, es inaceptable. La función del INAI es precisamente asegurar que se difunda información cuando el Gobierno no quiere hacerlo. Esta función no la puede tener el propio Gobierno.

Policías

Entiendo que incitar a la violencia es el límite que no debe transgredir la libertad de expresión y que Donald Trump ha utilizado sus cuentas para mentir sistemáticamente. Aun así, preocupa que Twitter y Facebook se conviertan en las policías que determinan qué puede o no expresar una persona.
08 Enero 2021 04:00:00
El arte de mentir
Uno de los problemas de mentir es que después hay que inventar otras mentiras para cubrir la primera. Esto le está ocurriendo a Manuel Bartlett, director general de la Comisión Federal de Electricidad, con el apagón del Día de los Inocentes que afectó a 10.3 millones de usuarios.

Bartlett y la CFE han culpado a una supuesta quema de pastizales, como lo hicieron con los apagones de la península de Yucatán de 2019. Para comprobarlo presentaron un oficio de la Oficina de Protección Civil de Tamaulipas, solo que resultó falso.

Bartlett, sin embargo, insiste. “No tiene nada que ver el documento, falso que sea, con el evento que sí ocurrió”. Pero como esto no le sirve para sus propósitos políticos, ni garantiza que pueda cumplir la promesa del presidente López Obrador de que ya no habrá apagones, ha sacado a relucir una vez más su odio a las energías renovables. Tanto él como el director general del Centro Nacional de Control de Energía, el Cenace, han argumentado que una “máxima integración de energía renovable” de 28.7% en el sistema interconectado provocó la inestabilidad y el apagón.

Este 5 de enero el coordinador de comunicación de la CFE, Luis Bravo Navarro, reiteró que un exceso de energía renovable intermitente sacó de balance el sistema. Añadió que por eso el Cenace, un organismo supuestamente independiente, “está obligado por ley a limitar en cada nodo la capacidad máxima a generar, para asegurar la confiabilidad. Esto implicará para los generadores privados reducir su producción anual”.

Si bien ni la CFE ni el Cenace han presentado un informe claro sobre lo ocurrido en el apagón del 28 de diciembre, o en los de 2019 en el sureste, los hechos sugieren un problema en las líneas de transmisión, que son responsabilidad, en régimen de monopolio, de la CFE. En la conferencia del 5 de enero Bartlett dijo que la Comisión ha invertido en las redes de transmisión, pero añadió que “toda inversión es insuficiente”, ya que se tendrían que crear “sistemas dedicados ante el otorgamiento indiscriminado y sin planeación alguna” de permisos de generación intermitente.

La explicación ha sido cuestionada. Víctor F. Ramírez Cabrera, de la Plataforma México Clima y Energía, me dice en una entrevista que Bartlett “sigue culpando todavía a un incendio que no sabemos si ocurrió”. Subraya, además, la falta de lógica del argumento: “Para impedir fuegos, ¿van a impedir las energías renovables?”.

Pensar que un 28.7% de energía renovable en un sistema genera automáticamente inestabilidad es una tontería. Tan solo el 5 de enero en la mañana, según Ramírez Cabrera, 75% de la electricidad en California fue generada por energías renovables. En un mensaje en Twitter, por otra parte, comenta: “A ver, para claridad. Decir que un generador renovable necesita respaldo es como decir que un tortero necesita vender jugo. El que necesita jugo es el que come torta y jugo, no el tortero”.

Desde hace años se ha advertido que la CFE necesita invertir de manera muy importante en la red de transmisión: nadie más puede hacerlo. Los recursos con los que cuenta no le alcanzan, pero Bartlett, que vive en un mundo de irrealidad e ideología, piensa que la solución es impedir la inversión privada en generación, especialmente la de renovables. No hay lógica.

Lo peor es que López Obrador, en lugar de corregir una política que solo le hará un daño innecesario a su Gobierno, defiende a su amigo: “No es con Manuel Bartlett, es con el Presidente”.



Contrarreformas

Los organismos autónomos fueron creados, como en los países desarrollados, para tener reguladores independientes del Gobierno. AMLO, como buen conservador, quiere controlarlo todo y ha anunciado que hará contrarreformas para lograrlo.
07 Enero 2021 04:00:00
Golpe en Washington
No hay otra forma de describir lo sucedido ayer en Washington: un intento de golpe de Estado por una turba incitada por el propio Presidente, Donald Trump, quien después, con esa incompetencia tan característica de su mandato, trató torpemente de detener.

Miles de manifestantes se reunieron en la capital de Estados Unidos este Día de Reyes a petición de Trump, quien los alentó por la mañana al decirles: “No queremos ver que los envalentonados izquierdistas demócratas se roben nuestra victoria electoral”. Los manifestantes rodearon el Capitolio, la sede del Congreso, y violentamente lo penetraron en un intento por impedir el voto de certificación del Congreso de los resultados de la elección presidencial.

En la tarde, un Trump al parecer asustado por su propio acto de sedición difundió por Twitter, sin recurrir a las cadenas de televisión que cubren la Casa Blanca, un mensaje grabado de un minuto en el que reiteró sus falsas acusaciones de fraude electoral, afirmando que ganó por “una avalancha”, pero en el que pidió a sus seguidores “ir a casa en paz”, “no queremos que nadie salga lastimado”.

Siempre fue claro el talante antidemocrático, autoritario, de Trump. Lo demostró desde que lanzó su candidatura. Por eso lo rechazó el establishment republicano a principios de 2016. Sin embargo, con el sistema de elecciones primarias que ahora es común en los partidos hegemónicos de Estados Unidos, la posibilidad de que un populista pueda ser postulado y ganar una elección, algo inviable cuando los candidatos eran seleccionados por los líderes del partido en “habitaciones llenas de humo”, se ha hecho realidad.

En los últimos tiempos dominados por redes sociales hemos visto el surgimiento de numerosos movimientos autoritarios que muchas veces lindan con el fascismo, pero que llegan al poder por la vía electoral. Ha sido el caso de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, Víctor Orbán en Hungría, Recep Erdogan en Turquía y otros más. Donald Trump ha sido el más importante de todos, porque llegó a la Presidencia no solo de la mayor potencia económica y militar del mundo, sino de la democracia que más tiempo ha permanecido viva en la historia.

Steven Levitski y Daniel Ziblatt, de la Universidad de Harvard, han señalado en su libro de 2018 How Democracies Die que, si bien estamos acostumbrados a las imágenes de golpes militares, desde hace décadas las democracias han muerto más bien con dictadores que asumen el poder por la fuerza del voto: “La caída de la democracia hoy empieza por las urnas. Los autócratas electos mantienen un barniz de democracia mientras evisceran su sustancia. La erosión de la democracia es, para muchos, casi imperceptible”.

Trump llegó a la Casa Blanca por medios democráticos. Ni Hillary Clinton, quien contendió contra él en 2016, ni Barack Obama, quien ocupaba la Presidencia, hicieron intento alguno por cuestionar la legalidad de su elección. Poco importaban sus posiciones extremistas o sus declaraciones de que solo reconocería el resultado si ganaba.

Lo que vimos ayer en Washington nos demuestra que siempre habrá extremistas que busquen el poder por la vía electoral solo para desmantelar la democracia. Anne Applebaum apunta en Twilight of Democracy, uno de los libros políticos más importantes de 2020: “Dadas las condiciones adecuadas, cualquier sociedad se puede volver en contra de la democracia. En efecto, si la historia nos dice algo, es que todas las sociedades lo harán tarde o temprano”. Es triste, pero cierto.



Frágil

“Nuestra nación, que siempre fue vista como una luz de democracia, está en una época oscura”, afirmó ayer el presidente electo Joe Biden. Y añadió: “Este es un recordatorio de que la democracia es frágil”.
06 Enero 2021 04:00:00
Mala salud
No, México no alcanzó el nivel del sistema de salud de Dinamarca el pasado 1 de diciembre, como prometió el Presidente. Estamos lejos, incluso, de Estados Unidos, cuyo sistema es bastante más deficiente que el danés, por lo menos fuera de sus caros hospitales privados. No todo es culpa de la Cuarta Transformación: la falta de recursos ha afectado al sistema mexicano desde siempre; pero, con el argumento de que el problema no era la falta de recursos sino la corrupción, el actual Gobierno ha tomado medidas que han empeorado la situación. Este maltrecho sistema se enfrenta ahora al mayor reto de su historia.

Hasta el 4 de enero, México registraba 986 muertes por Covid por cada millón de habitantes; Dinamarca, 289. La falta de pruebas sugiere que la cifra real de México es mucho mayor, ya que solo se han aplicado 28 mil 393 pruebas por cada millón de personas contra un millón 864 mil 613 por millón en Dinamarca (sí, casi dos pruebas por danés). México tiene una mortalidad de 8.8% sobre casos confirmados, la segunda cifra más alta del mundo; Dinamarca, solo 0.8 por ciento. No, no somos iguales.

Un lector y radioescucha, Roberto Urbina, me cuenta que dio positivo a Covid el 30 de diciembre y sufrió fiebres y escalofríos fuertes. El 4 de enero acudió a su clínica del IMSS, la 22: “Éramos 80 pacientes, y me dijo un doctor que al día llegan hasta 400 para atención respiratoria o Covid-19. Esto ha sido desde el 28 de diciembre y estos últimos días. El problema es que son solo dos doctores en urgencias por turno, para tantos pacientes. Muchísimos se terminan yendo a sufrir a su casa. Yo llegué a las 10 y me fui a las 16, sin ser atendido. Esto está desbordado”.

Si acudir a los centros de salud se ha vuelto imposible, permanecer en casa tampoco es fácil. Hay una gran escasez de tanques de oxígeno y no se prevé que el problema se resuelva en el corto plazo. Muchos pacientes, por otra parte, no tienen los recursos para comprar y recargar los tanques, por lo que, para enfermos graves, quedarse en casa es simplemente esperar el momento de la muerte.

Los problemas del sistema se han manifestado también en el programa de vacunación. Con su visión militarista, el Presidente entregó la distribución y aplicación de vacunas al Ejército. Los primeros días fueron un desastre, con personal médico de primera línea teniendo que hacer cola por horas en condiciones inadecuadas, mientras personas con influencias y sus familias se saltaban la fila. En cambio, en México vemos a grupos de altos funcionarios que acuden al aeropuerto cada vez que llega un cargamento de vacunas, por pequeño que sea, para mostrar a los medios que están haciendo bien las cosas. Esto no sucede ni en Dinamarca ni en Estados Unidos.

En la Unión Americana la responsabilidad de distribución se dio a una empresa privada especializada, McKesson, y el resultado ha sido mucho más ordenado. Eunice Reyes, una asistente dental sinaloense que reside en el norte del estado de Nueva York, acudió a recibir su primera dosis el 4 de enero. “No piden nada para comprobar que eres trabajador de la salud, solo por sistema de honor, y no comprueban que hiciste la cita”, me dice su hermana. “A todos los que hacen fila se la ponen, les dan su certificado de vacunación y la cita de la siguiente dosis ahí mismo. Es súper rápido. Ni largas colas ni burocracia”.

No, no tenemos un sistema de salud como el de Dinamarca ni el de Estados Unidos. El actual Gobierno heredó un mal sistema, es cierto, pero ha hecho lo posible por deteriorarlo.



Golpe

Donald Trump sigue tratando de invalidar la elección de Estados Unidos con el falso argumento de que sufrió un fraude. Hoy el Congreso debe certificar el resultado. Si los legisladores republicanos votan en contra, se estarán alineando a un abierto intento de golpe de Estado.
05 Enero 2021 04:00:00
Despedir en diciembre
Es muy claro que el presidente López Obrador nunca ha tenido una empresa. Lo confirmó este 3 de noviembre cuando afirmó que, “desde que está el outsourcing, la subcontratación, se despide a muchos trabajadores inscritos en el Seguro Social para no pagar las prestaciones, para no entregarles aguinaldo. Y perdimos por ese motivo en diciembre 277 mil empleos”.

No sorprende que el Mandatario no sepa que cuando una empresa despide a un trabajador en diciembre, o en cualquier otro mes, no queda exenta de cubrirle sus prestaciones, incluyendo el aguinaldo. Lo que extraña es que nadie en su equipo le haya advertido que la información es falsa. Las compañías pueden tener muchas razones para despedir a trabajadores en diciembre, pero ahorrarse el aguinaldo no es una de ellas.

Otro error del Presidente es afirmar que los despidos de diciembre empezaron “desde que está” la subcontratación. Esta práctica, de hecho, siempre ha existido. En la Edad Media y el Renacimiento era común que muchos trabajos, especialmente artesanales, se contrataran por fuera de las instituciones económicas de aquel entonces, como los palacios y los monasterios. Las primeras empresas de la Revolución Industrial subcontrataban también trabajos, como el hilado y el cosido, en sus producciones de telas y ropa; las hilanderas y costureras trabajan desde casa. No fue hasta fines del siglo 19 y principios del 20 cuando las grandes empresas empezaron a tratar de concentrar todas sus actividades en una misma planta. Henry Ford lo impulsó en parte al crear la línea de producción en cadena.

Aunque la práctica existía, se le atribuye al economista británico-estadunidense Ronald Coase, ganador del Premio Nobel de Economía de 1991, la acuñación del término outsourcing en su libro de 1937 The Nature of the Firm. Coase señaló que las empresas deben tomar en cuenta todos los “costos de transacción” asociados a una actividad, y no solo la producción y el transporte, como se hacía, por lo que para mantenerse competitivas muchas tendrían que delegar actividades.

La subcontratación empezó a volverse popular en México en las décadas de 1970 y 1980 por influencia de las empresas estadunidenses. Muchas de las maquiladoras eran simples subcontratistas de firmas en la Unión Americana. No se necesitaba una ley para “legalizar” la práctica, como ha afirmado el Presidente; en el sistema jurídico mexicano, y de cualquier país con libertad económica, lo que no está prohibido está permitido. La legislación laboral de 2012, que AMLO ha citado como el inicio de la subcontratación, no hacía más que limitar la práctica para garantizar los derechos de los trabajadores.

Los despidos de diciembre no son producto de la subcontratación, sino de “una práctica correspondiente a cierres y ventas de temporada navideña”, según Héctor Márquez, de Manpower Group. La industria que más despidos registra es la construcción, que recurre poco al outsourcing. Más bien los contratos por obra determinada y los temporales se planean para terminar en la temporada navideña.

El Presidente, sin embargo, parece empeñado en prohibir la subcontratación por razones ideológicas. Si lo hace, destruirá cientos de miles o quizá millones de empleos. Lo peor es que volverá menos competitivas a las empresas nacionales frente a las del resto del mundo, que usan la subcontratación de manera habitual para reducir sus costos de transacción, como sabiamente previó Ronald Coase.



¿Sin enemigos?

El canciller Ebrard dijo ayer a los embajadores y cónsules que México es “un país que no tiene enemigos”. Quizá. Pero el Presidente le está ofreciendo asilo político a Julian Assange, fundador de Wikileaks, sobre quien pesan acusaciones de espionaje en Estados Unidos. Concederle asilo no será un acto amigable para nuestro vecino del norte.
04 Enero 2021 04:10:00
Prohibicionista
¿Se acuerda usted de un político que repetía constantemente la frase “Prohibido prohibir”? Es el mismo que afirmaba que México debe ser autosuficiente en alimentos, gasolinas y otros productos: “Debemos ser autosuficientes -decía- porque, si no nos venden alimentos o se encarecen los alimentos que compramos afuera, vamos a padecer en México: pero si somos autosuficientes en maíz, en frijol, en arroz, en carne, en leche, si producimos en México lo que consumimos, nos van a hacer lo que el viento a Juárez”. Pero ya conoce usted a los políticos: prometen una cosa y hacen otras muy distintas.

Yo no estoy de acuerdo en principio con buscar la autosuficiencia. Desde que David Ricardo postuló la teoría de las ventajas comparativas, a principios del siglo 19, quedó claro que la prosperidad de un país no depende de que produzca todo, sino de que se especialice en lo que hace mejor. Singapur y Suiza son ejemplos de naciones sin grandes recursos naturales, que generan pocos bienes, pero que por su especialización han dado a sus poblaciones un alto nivel de vida.

Tampoco creo en boicotear o destruir la producción nacional solo por ser nacional, como ha venido haciendo el Gobierno. Lo ha hecho, por ejemplo, al rechazar los medicamentos nacionales, aunque sean mejores y más baratos, y optar por los que vienen de otros países. Lo ha hecho también ahora con la prohibición del glifosato, el herbicida más utilizado en el mundo.

El 31 de diciembre, en una edición vespertina del Diario Oficial, que pretendió pasar inadvertida entre los festejos de fin de año, el presidente López Obrador publicó un decreto que prohibirá el glifosato a partir de 2024. La medida no tiene nada que ver con la ciencia, solo con prejuicios políticos. Así lo sugiere la frase de que el herbicida será reemplazado con opciones “culturalmente adecuadas”, como otros agroquímicos, productos biológicos y orgánicos, prácticas agroecológicas o “uso intensivo de mano de obra”.

El glifosato inhibe una enzima que solo se encuentra en ciertas plantas, por lo que no afecta a otros cultivos o a mamíferos, y se dispersa con rapidez. “Es virtualmente inocuo en dosis normales para los animales, incluso para los humanos”, señala Matt Ridley, el autor británico. Decenas de estudios han demostrado que no es peligroso y por eso se utiliza de manera habitual en la agricultura de todo el mundo. Es mucho más seguro que el paraquat, que reemplazó, el cual sí era venenoso para mamíferos y humanos. Es verdad que un comité de la OMS dominado por activistas publicó un estudio que señala la posibilidad de que el glifosato pueda ser cancerígeno, pero en cantidades que harían también que las salchichas o el café lo fueran. Habría que consumir grandes cantidades en una sentada para que surgiera esa posibilidad.

El Consejo Nacional Agropecuario ha advertido que la prohibición del glifosato provocará en México una caída de 30 a 50% de la producción agrícola. Aun suponiendo que las cifras sean exageradas, no hay duda de que los cultivos en México serán menos competitivos. Pensar que el herbicida puede ser reemplazado con “uso intensivo de mano de obra”, con peones que arranquen manualmente hectárea tras hectárea de hierbas que dañan los cultivos, solo revela el desconocimiento del trabajo del campo de quienes hicieron la ley.

La prohibición del glifosato condena a México a depender cada vez más de los alimentos que se cultivan en el exterior. No parece entenderlo el Presidente que buscaba la autosuficiencia y que repite constantemente “Prohibido prohibir”.



Condones

El Gobierno de la Ciudad de México ha prohibido a su vez los plásticos de un solo uso. Me pregunto: ¿habrá que utilizar los condones varias veces o serán retirados del mercado?
31 Diciembre 2020 04:02:00
Mentiras políticas
Los políticos mienten. Para ellos es tan natural como respirar. Lo hacen, a veces, porque piensan que así sirven a un bien mayor. En ocasiones cuidan de sus intereses y culpan de los problemas a sus rivales. También, a fuerza de repetirlas, llegan a creer sus propias mentiras y piensan que están diciendo la verdad.

No sé en cuál categoría colocar la explicación de la Comisión Federal de Electricidad sobre el apagón del Día de los Inocentes, pero no cumple con las características siquiera de la verosimilitud.

Al igual que con los apagones de la península de Yucatán de 2019, la CFE culpó esta vez a quemas de pastizales. “Un incendio en 30 hectáreas de pastizales en el municipio de Padilla, Tamaulipas, provocó la salida de operación de dos líneas de transmisión en 400 kV, lo que originó el desbalance en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) que dejó sin suministro eléctrico a 10.3 millones de usuarios en el país”.

También son responsables las energías renovables. “Debido al número excesivo de permisos de generación renovable intermitente, una falla que pudo ser aislada por la red aérea de transmisión, generó una condición de inestabilidad, a causa de una alta penetración de 28.13% de generación renovable intermitente. No hay ningún país o sistema eléctrico en el mundo que tenga una penetración de 28.13% sin tener una gran capacidad de generación flexible que permita mantener condiciones estables de un sistema eléctrico”.

La culpa también es de una “reforma energética” que “le quitó a la CFE un sistema de planeación y lo trasladó a la Sener y el Cenace”.

La verdadera razón de los apagones de 2019 en Yucatán no fue la quema de pastizales sino la saturación de las líneas de transmisión, sobre las cuales la CFE tiene un monopolio. La propia CFE lo ha reconocido y ha anunciado que construirá una nueva termoeléctrica en Yucatán, que hasta ahora no ha empezado. La explicación de quemas de pastizales se repitió para este nuevo apagón, pero la Dirección de Protección Civil de Tamaulipas denunció como falso un documento con el que la CFE buscaba comprobar que se había registrado un incendio de pastizales en Padilla.

La animadversión de Manuel Bartlett, director de la CFE, a las energías renovables es proverbial. Era de esperarse que utilizara este apagón para continuar su campaña. Lo curioso es que países como Alemania, que en mayo de este 2020 reportaba que obtenía 52% de su energía de fuentes renovables, no ha tenido apagones como los de la CFE.

En cuanto a la reforma energética que quitó a la CFE la facultad de planeación, ningún país le da a una empresa generadora la responsabilidad también de la planificación del sistema. Quizá el Cenace, el Centro Nacional de Control de Energía, haya tenido un papel en el apagón, pero el Gobierno ha reemplazado a sus especialistas con incondicionales que ofrecen 95% de lealtad y nada de capacidad.

No hay certeza en este momento sobre qué ocurrió exactamente el Día de los Inocentes, cuando 10.3 millones de mexicanos se quedaron sin energía eléctrica. La explicación de la CFE es una mentira ideológica. No importa. El presidente López Obrador ordenó que no hubiera más apagones y Bartlett reiteró que, por supuesto, no habrá “de nuevo un corte al servicio eléctrico como el ocurrido”. El problema es que, si realmente las quemas de pastizales han provocado los apagones de estos últimos tiempos, será imposible evitarlos en el futuro.

2020

Concluye el 2020 con más de 1.8 millones de muertes por Covid en el mundo y más de 124 mil en México. La economía global cierra con una caída de 4.4% y la de México de 9 por ciento. Es el peor año económico desde 1932 y el peor en salud desde 1918-19.
30 Diciembre 2020 04:03:00
Sin clase mundial
Hubo un tiempo en que la Comisión Federal de Electricidad se promovía como “una empresa de clase mundial”. Hoy esa frase solo lleva a la risa. La CFE nunca ha sido competitiva; no habría subsistido de no haber sido un monopolio estatal.

El propio Manuel Bartlett declaró cuando se le designó director: “Llego a que me enseñen qué se ha hecho y poner los correctivos y no sea una empresa moribunda”. Las medidas que está tomando, sin embargo, solo están empeorando la situación.

Este 28 de diciembre se registró un apagón que dejó sin electricidad a 10.3 millones de usuarios, 19% del total nacional, en el centro, occidente y noreste. Si bien la CFE explicó que “la salida de operación de dos líneas de transmisión provocó que la frecuencia del sistema se incrementara en 61.8 hertz y salieran de operación 16 centrales eléctricas”, añadió que “se informarán las causas que provocaron el desbalance en el sistema y serán definidas a partir de un modelo de simulación que determinará cuántas intermitentes y convencionales generaban bajo las condiciones operativas de hoy”.

Un apagón puede ocurrir en cualquier sistema por razones técnicas. Hasta el momento no sabemos por qué salieron de operación las líneas de transmisión que provocaron el cierre de las 16 centrales. El presidente López Obrador aseguró ayer que el apagón “no se va a repetir”, posición al menos aventurada cuando no se conocen las causas, pero aprovechó para retomar la posición ideológica de que “se está rescatando a la Comisión Federal de Electricidad” y que quienes querían privatizarla para “hacer jugosos negocios” van a decir “que no funciona”.

El tema no debería ser ideológico. La CFE arrastra los vicios de cualquier empresa que no enfrenta competencia, pero también los lastres de los precios subsidiados a muchos consumidores y un fuerte monto de impagos históricos, en cierta medida producto de un movimiento político que el propio López Obrador lanzó contra la empresa para protestar por sus derrotas electorales en Tabasco.

Aun así, aunque la CFE tuvo una pérdida neta de 67 mil 845 millones de pesos de enero a septiembre de 2020, la razón son las fluctuaciones cambiarias, ya que registró una utilidad de operación de 93 mil 73 millones de pesos.

Los verdaderos problemas se perfilan en el futuro. El sistema eléctrico nacional se benefició en los últimos años de una serie de inversiones privadas en generación que proporcionaron electricidad de buena calidad y a buen precio. El Gobierno de López Obrador, sin embargo, ha frenado las nuevas inversiones privadas. De momento sigue habiendo oferta, pero en los próximos años será insuficiente para enfrentar la demanda.

El apagón de este Día de los Inocentes no es el único registrado en el actual Gobierno, por eso es tan peligroso prometer que no se va a repetir. En 2019 hubo dos importantes apagones en el sureste; pero, aunque Bartlett afirmó que se habían debido a quemas de pastizales, la aparente razón fue la saturación de la única línea de transmisión a esa región.

López Obrador ha expresado muchas veces nostalgia por los tiempos del viejo PRI en que todo era mejor en el país. Yo crecí, como él, en los años de Luis Echeverría, y recuerdo cómo todas las tardes había apagones programados porque no había suficiente energía. Quizá ese será el precio que tendremos que pagar nuevamente por la insistencia de manejar la electricidad con instrumentos ideológicos en vez de técnicos.

Monopolios

Lo absurdo de la negativa a permitir las inversiones privadas en generación es que la CFE sigue teniendo monopolios en transmisión y distribución doméstica, pero el dinero que tiene para invertir no le alcanza para cubrir las necesidades en estos campos. Aun así, quiere impedir inversiones privadas en otras actividades.
29 Diciembre 2020 04:01:00
Mercado de vacunas
Hay dos formas de distribuir las vacunas para el Covid. Una es recurrir a un mercado diverso y con competencia; la otra, crear un monopolio con planificación central. Hasta este momento el Gobierno mexicano está optando por esta segunda opción, aunque el presidente López Obrador haya levantado un rayito de esperanza al declarar: “Si hay empresas que quieran comprar las vacunas en el extranjero, nosotros no tenemos ningún impedimento”.

El que en menos de un año hayan empezado a surgir vacunas distintas es una confirmación de la fuerza de una economía libre. Las instituciones que las han desarrollado son en su mayoría privadas y se han enfrentado en una carrera por salir primero y con las mejores formulaciones. La competencia ha permitido, además, el desarrollo de productos con tecnologías muy distintas. Según el New York Times, 64 se encuentran ya en pruebas clínicas en humanos y 19 están en las últimas fases; por lo menos 85 están en pruebas preclínicas con animales.

A pesar de la apertura declarada por el Presidente a la libre compra y aplicación de vacunas, México no está recurriendo a una solución de mercado para distribuirlas. Las compras las ha concentrado el Gobierno federal, que ni siquiera ha permitido adquisiciones de las administraciones estatales. No hay autorizaciones de la Cofepris que permitan importaciones privadas. Las vacunas se están aplicando solo en centros gubernamentales de salud y en instalaciones militares. En términos prácticos, el Gobierno mexicano está asumiendo una política de planificación central para la compra, distribución y aplicación de las vacunas.

No es el único. En los pocos países que han tenido acceso ya a algunas dosis, los gobiernos están asumiendo un papel central. Incluso Estados Unidos, una nación que se precia de su libre mercado, ha establecido la Operation Warp Speed en la que participan el Departamento de Salud y el Departamento de Defensa. Pero hay una diferencia importante. Washington no está tratando de distribuir directamente el producto, sino que ha contratado a una firma privada, con experiencia y reconocimiento, McKesson, que a su vez ha subcontratado a otras distribuidoras.

En México, el Gobierno de López Obrador se ha negado desde el primer día a contratar empresas profesionales de distribución de medicamentos, argumentando actos de corrupción en el pasado, que no ha comprobado, y una concentración de mercado, que no existía. Hoy ha entregado a las Fuerzas Armadas la responsabilidad de distribuir las vacunas. Es un procedimiento que solo se emplea en los países autoritarios de planificación central.

El mejor sistema de desarrollo, producción y distribución de un bien, particularmente uno escaso, como es hoy la vacuna contra el Covid, es un mercado abierto y competitivo, como el que nos permitió contar con las fórmulas de las vacunas en un tiempo sin precedentes. El papel del Gobierno debe ser, en todo caso, el de subsidiar la inoculación de quienes no tengan los recursos para pagarla.

Si el Gobierno va a asumir un papel más activo, este debe ser como el de la Unión Americana, de coordinación y supervisión, dejando el manejo y distribución de las vacunas a empresas profesionales. La solución del Gobierno mexicano, copiada de los fallidos sistemas de planificación central, puede tener costos muy importantes para la economía y la salud. Ojalá me equivoque.

Vacunados

Una amiga y excolaboradora que vive en Miami me reporta que su padre, médico de 91 años, ya recibió su vacuna en Puerto Rico, al igual que su hermana, farmacéutica. Ella misma trabaja en un hospital, aunque en la parte administrativa, pero también recibió ayer su vacuna. “Todavía no hay disponibilidad para el público en general -me comenta-, pero a este paso va a ser pronto”.
24 Diciembre 2020 04:01:00
Traidores a la patria
Este 21 de diciembre la Secretaría de Relaciones Exteriores decidió no ejercer la presidencia del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos para el periodo que le correspondía, del 1 de enero al 31 de marzo de 2021. La razón es que “considera que no existen las condiciones en el seno de la Organización que permitan desempeñar dicha función”.

Esta presidencia se desempeña por orden alfabético durante tres meses. A México le toca cada ocho años, aproximadamente, pero ante nuestra renuncia le correspondía a Nicaragua, solo que Managua también declinó “debido a la ruptura del equilibrio político diplomático que padece la Organización, lo que impide el normal funcionamiento de ese órgano”.

Estas decisiones no son una coincidencia, sino una respuesta coordinada a un comunicado también del 21 de diciembre del secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, quien cuestionó una nueva ley en Nicaragua que “pretende restringir los derechos políticos con el objetivo de limitar la competencia electoral. El Gobierno de Nicaragua, a través de este tipo de actos, le negaría al pueblo nicaragüense el derecho a elegir libremente a sus representantes, transformando los comicios de 2021 en una imposición en lugar de una elección”.

La ley es obra del presidente Daniel Ortega, quien ha estado en el poder, en dos periodos separados, casi 19 años, muchos más que los nueve de Anastasio Somoza Debayle, a quien Ortega ayudó a derrocar en 1979. La legislación prohíbe que “los traidores a la patria” puedan postularse a cargos de elección popular, pero tipifica el delito de manera ambigua. Serán considerados traidores a la patria, dice, aquellos que “menoscaben la independencia, la soberanía y la autodeterminación” o que “lesionen los intereses supremos de la nación”, entre muchas otras posibles causas. José Miguel Vivanco, de Human Rights Watch, comenta que “la ley no indica cómo se llegaría a tal determinación, ni quién la adoptaría”. Esta legislación, añade, se une a otras “que imponen graves limitaciones a los derechos de libertad de expresión y asociación en el país y que podrían impedir que haya elecciones libres y justas en 2021”.

Ni México ni Nicaragua logran ningún beneficio práctico al abstenerse de presidir el Consejo Permanente. Si acaso, abdican de la posibilidad de usar este órgano para promover sus agendas. Pero la cancillería mexicana sabe que está aislada en la OEA, por lo que prefiere protestar antes que organizar votaciones. El 9 de diciembre, por ejemplo, solo México y Bolivia votaron en contra de una resolución que condenaba las elecciones parlamentarias del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Ahora el Gobierno mexicano hace este berrinche para defender la dictadura de Ortega.

Uno de los mandatos legales de la OEA es defender la democracia y los derechos humanos. Me parece justo y necesario el cuestionamiento del secretario general Almagro a una legislación nicaragüense cuyo propósito claro es impedir la participación de la oposición en las elecciones. Ante la reacción de México, y considerando las acusaciones que se han hecho en nuestro país contra exfuncionarios por supuesta “traición a la patria”, cabe preguntarse si lo que realmente busca la 4T es prohibir también la participación de la oposición en los procesos electorales. ¡Preocupante!

Vacunas

Fue una ceremonia típica de país subdesarrollado y autoritario. Sobre la pista del aeropuerto, tres secretarios de Estado y dos subsecretarios, entre ellos el poderosísimo López-Gatell, recibieron con discursos no 125 mil ni 1.4 millones de vacunas, sino 3 mil. Luego el ejército, como en las dictaduras, custodió la vacuna a su destino, en una instalación militar.
23 Diciembre 2020 04:00:00
Subcontratar vacunas
El esfuerzo se concentró primero en desarrollar vacunas y lograr su aprobación por los reguladores sanitarios. Las dos primeras, una de Pfizer y BioNTech y la otra de Moderna, ya están listas para su distribución. Decenas más están buscando concluir estos procesos en las próximas semanas. Ha sido un gran éxito: antes las vacunas se tardaban 10 años o más en estar listas.

Ahora viene el segundo reto. Cada empresa debe producir cientos de millones de vacunas con máxima calidad y en el menor tiempo posible. No sorprende que estén subcontratando. Esto les da flexibilidad y les permite incrementar su capacidad productiva en un tiempo muy corto.

Lo que sorprende e irrita es que si alguna quisiera producir en México no tendría certeza jurídica. El Gobierno quiere prohibir la subcontratación. Independientemente de lo que esto significaría para las vacunas, reduciría de manera drástica la competitividad de las empresas mexicanas.

El outsourcing ha sido una muy eficaz herramienta para mejorar la productividad en el mundo. Ha permitido que los procesos se lleven a cabo en los lugares y con los equipos técnicos y humanos más adecuados.

Algunos productos, como automóviles o teléfonos inteligentes, se manufacturan en distintos puntos del planeta y se arman después en otro sitio. La teoría de las ventajas comparativas que propuso David Ricardo a principios del siglo 19 ha demostrado ser muy cierta.

Por lo menos una de las empresas cuyas vacunas han sido aprobadas hasta el momento está buscando subcontratar la mayor parte de su producción. Pfizer cuenta con un número importante de plantas de producción en Estados Unidos y otros países, como Bélgica, pero Moderna no tiene esa disponibilidad. Por eso está recurriendo a compañías en distintos lugares del mundo para producir millones de dosis. Sin esta subcontratación masiva, Moderna no tendría la capacidad para producir las nuevas vacunas. Muchas otras empresas que están a punto de terminar el desarrollo de sus propias vacunas tampoco tienen la capacidad de producción que requieren: o recurren al outsourcing o no satisfarán la demanda de miles de millones de vacunas en el mundo. La subcontratación ha sido hasta ahora relativamente limitada en la industria farmacéutica por el temor de perder el control de las fórmulas de los medicamentos.

Sin embargo, en un documento titulado Outsourcing Vaccine Supply Chain and Logistics to the Private Sector (Subcontratación del Sector Privado para la Cadena de Suministros de la Vacuna y su Logística), la OMS recomienda la subcontratación tanto para la producción como para la distribución. Esta, según la organización, facilita la introducción de nuevas vacunas pese a los costos crecientes, mantiene la calidad en la cadena de producción, asegura la disponibilidad de vacunas en los puntos de entrega, genera recursos para mejorar los sistemas de logística, garantiza la disponibilidad de personal técnico capacitado y mantiene a las empresas al tanto de las mejores prácticas y avances tecnológicos. El outsourcing genera mayor eficiencia, una creciente especialización y reducción de costos. Lo mismo han encontrado los especialistas en administración desde hace décadas. Por eso la subcontratación se utiliza en todo el mundo en campos cada vez más diversos.

Hoy, y en el 2021 y 2022, tendrá un papel esencial en la producción y distribución de vacunas. Sin embargo, preocupa que mientras esto ocurre en el mundo los políticos mexicanos están pensando en prohibirla.

Cuántas mueren

En Estados Unidos el Gobierno aprobó un nuevo paquete de ayuda de 900 mil millones de dólares para empresas y personas afectadas por el desplome económico. México no ha dedicado recursos para este propósito. Comparto las razones de AMLO, pero el Gobierno no puede ordenar el cierre de la economía solo para sentarse a ver cuántas empresas mueren.
22 Diciembre 2020 04:00:00
Capitalismo militar
No es lo que se esperaría de un Gobierno de izquierda y mucho menos de uno liberal. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha anunciado que dará a las Fuerzas Armadas el control de los tramos del Tren Maya de Tulum a Palenque, así como los aeropuertos de Santa Lucía, Chetumal, Palenque y Tulum.

Las utilidades, si las hay, no pasarían a las arcas del Estado mexicano, como establece la ley para las paraestatales, sino a los sistemas de pensión de los militares. Si China y otros países autoritarios han tratado de impulsar un “capitalismo de Estado”, la cuarta transformación ofrece en cambio un “capitalismo militar”.

El Presidente afirma que esta medida es necesaria “porque tenemos que proteger esta obra para que no haya la tentación de privatizarla y qué mejor que dejársela a las Fuerzas Armadas y que tenga como propósito el financiar las pensiones de marinos y soldados”. Según el Presidente, “el segundo propósito para entregar el tren y los aeropuertos a las Fuerzas Armadas es que debemos garantizar la seguridad en la región”.

No parece lógica, sin embargo, la afirmación de que dar el control de empresas de transporte a mandos militares mejorará la seguridad en algún lugar de la República. La responsabilidad fundamental de las Fuerzas Armadas en cualquier país es cuidar la seguridad nacional, la cual es distinta de la seguridad pública, que debe ser garantizada por las policías
preventivas.

Dar a los soldados y marinos tareas de construcción y administración de infraestructura no hará más que distraerlos de su función esencial. Por eso en los países democráticos no se les encargan estas
responsabilidades.

El problema es que el Gobierno de México no quiere inspirarse en la experiencia de los países democráticos, sino en los autoritarios. China es ejemplo de un país en el que las Fuerzas Armadas tienen control o injerencia en empresas, aunque su Gobierno lo niega o busca ocultarlo porque entiende que no es correcto.

Washington ha creado una lista de decenas de empresas chinas que asegura tienen vínculos con las Fuerzas Armadas, como Huawei Technologies Co., China National Offshore Oil Corp., Semiconductor Manufacturing International Corp. y China Construction Technology Co., entre muchas más. Algunas, como Huawei, lo han negado con vehemencia, en parte porque son claramente propiedad privada, pero también porque quieren evitar sanciones.

El Gobierno de Nicolás Maduro de Venezuela ha entregado abiertamente empresas a sus militares. Los generales controlan ya petroleras, constructoras, productoras agrícolas, aseguradoras, bancos, distribuidoras de alimentos y de vehículos.

Entre 2013 y 2017 se crearon 14 nuevas compañías militares, las cuales se sumaron a otras ya existentes para dar un total de 20. Al contrario de quienes afirmaban que este control militar garantizaría la honestidad, las empresas militares se han administrado con opacidad; su corrupción ha sido denunciada dentro y fuera del país.

Militarizar empresas para evitar que se privaticen es una decisión carente de lógica. La militarización, de hecho, es una privatización. Por otra parte, pensar que las futuras utilidades se emplearán para financiar las pensiones de los militares abre una contraparte muy peligrosa: si las empresas tienen pérdidas, ¿se quedarán sin pensiones los militares?

En una democracia liberal, los militares deben velar por la seguridad nacional y nada más. Convertirlos en empresarios es una decisión miope, que lamentaremos tarde o temprano.


Delfina

No sé si Delfina Gómez será una buena secretaria de Educación Pública, pero, en contraste con otros nombramientos de la 4T, por lo menos conoce su campo de acción. Antes de ser política fue maestra de primaria; tiene una licenciatura y dos maestrías en Educación.
21 Diciembre 2020 04:00:00
Confinamientos
Entiendo la desesperación. Los hospitales de la Ciudad de México están saturados. El nuevo confinamiento parcial es un intento por contener una propagación del Covid, pero no hay razones para pensar que vaya a funcionar más que para destruir más actividad económica.

Los confinamientos estrictos y tempranos sí pueden detener al coronavirus. China lo demostró al decretar un cierre total en Wuhan y otras ciudades de la provincia de Hubei, donde surgió la enfermedad. La fuerza pública golpeaba a las personas que se atrevían a salir de sus hogares. El confinamiento duró del 23 de enero al 8 de abril y fue exitoso. Pese a ser el punto de origen de la pandemia, China registraba este 19 de diciembre solo 86 mil 806 casos, 60 por cada millón de habitantes, y 4 mil 634 muertes, tres por millón. México, en cambio, tenía 1 millón 301 mil 546 casos, 10 mil 046 por millón de habitantes, y 117 mil 249 muertes, 905 por millón (Worldometer, 19 12 2020).

El problema con el confinamiento de Hubei es que violaba abiertamente las garantías individuales. Se dijo que los países democráticos no podrían aplicar medidas similares. Sin embargo, Italia, España, Francia y otros de Europa aplicaron confinamientos parciales con el respaldo de las fuerzas de seguridad, pero sin la violencia de Hubei. Los resultados fueron mucho menos eficaces. Italia acumula 31 mil 807 casos y mil 124 muertes por millón. España 38 mil 865 y mil 046. El confinamiento más estricto de América Latina se aplicó en Argentina, pero el país acumula 33 mil 739 casos y 918 muertes por millón. Nueva Zelanda, en cambio, tuvo éxito con su confinamiento forzoso y ha registrado solo 422 casos y cinco muertes por millón.

Algunos países no aplicaron confinamientos forzosos. El caso más debatido fue el de Suecia. Sus cifras de contagios y muertes fueron altas en comparación con sus vecinos escandinavos, pero inferiores a las de Italia o España. Los mayores éxitos en el mundo, sin embargo, fueron de países que no aplicaron confinamientos estrictos. Taiwán, con vuelos directos de Wuhan, solo ha registrado 32 casos y 0.3 muertes por millón. Corea del Sur ha tenido 947 contagios y 13 muertos por millón de habitantes. Japón tampoco impuso un confinamiento y solo ha tenido mil 506 casos y 22 muertes por millón.

Los países sin confinamiento y con éxito utilizaron la tecnología para localizar contagios y aislarlos. La filosofía era confinar a los enfermos en vez de a ciudades o al país completo. Por otra parte, son naciones donde es habitual el uso de mascarillas y en que la distancia entre personas, incluso familiares, es parte de la cultura.

En México se aplicó un confinamiento forzoso parcial el 23 de marzo, que debía durar hasta el 19 de abril, pero se prolongó hasta el 30 de mayo. Los daños económicos fueron enormes, pero en lugar de detener la pandemia, esta se aceleró. El nuevo cierre ordenado en la Ciudad y el Estado de México a partir de este 19 de diciembre difícilmente contendrá la pandemia o impedirá la saturación de los hospitales. La experiencia de este 2020 nos dice que los confinamientos, para tener éxito, deben ser tempranos, totales y draconianos.

El actual cierre es injusto porque la definición de las actividades no esenciales es arbitraria y porque las actividades informales no están incluidas. Impone un sufrimiento enorme a familias que dependen de actividades que han sido ya muy golpeadas. Lo peor es que no hay indicios de que la medida pueda tener el éxito del autoritario confinamiento de Hubei.



Empleos perdidos

El aumento del 15% al salario mínimo combinado con el nuevo confinamiento en la Ciudad de México va a matar a miles de microempresas más. Se han perdido ya 752 mil empleos formales registrados en el IMSS en los últimos 12 meses. No sabemos cuántos más se perderán ahora.
18 Diciembre 2020 04:02:00
Prohibir contratación
Mucha gente no se da cuenta de que el salario mínimo es una prohibición para contratar a trabajadores por debajo de una determinada cantidad. Es una propuesta incongruente para un Gobierno que ha adoptado lemas como “prohibido prohibir” o “primero los pobres”.

A pesar de lo que dicen los políticos, el aumento al mínimo es una medida regresiva que afecta más a quienes menos tienen, porque se les reducen las posibilidades de conseguir empleo, y a las empresas más pequeñas, que son las que contratan a trabajadores de salario mínimo. El aumento no afecta ni a los trabajadores de ingresos medios o altos ni a las empresas medianas o grandes, que pagan más que el mínimo.

El aumento de 15% del mínimo, después de dos incrementos muy elevados también en los últimos años, se registra en un momento en que la economía mexicana se encuentra en su peor momento desde por lo menos 1932. El desplome de este año está cerrando en alrededor de 9 por ciento.

En los 12 meses concluidos al 30 de noviembre se han perdido 752 mil empleos registrados en el IMSS. Si bien el salario base de cotización subió 7.9% en el año para ubicarse en 405.60 pesos diarios, esto no es porque las empresas estén otorgando incrementos generosos, sino porque la mayoría de los trabajos que se han perdido son de salarios bajos.

Los políticos piensan que todas las empresas son grandes y ricas, y aumentar el salario mínimo muy por arriba de la inflación no hará más que reducir las utilidades que por definición son excesivas. Sin embargo, “el 98% del empleo formal lo proporcionan las pequeñas empresas”, señala Armando Guajardo Torres, presidente de la Comisión Nacional Laboral de Coparmex. “La propia autoridad ha hecho llamados para crear y mantener empleos”, añade, pero esta política solo destruirá empresas y empleos.

Quienes han impulsado los fuertes incrementos del salario mínimo de los últimos tres años afirman que la medida ha traído beneficios sin consecuencias negativas. No es tan claro, sin embargo. Es verdad que no ha habido un alza de la inflación, porque el número de trabajadores que gana el mínimo es muy pequeño, pero por eso mismo no ha habido una disminución en la pobreza, que supuestamente es la razón de ser de los aumentos. La pandemia y el desplome económico hacen difícil interpretar los datos de este 2020.

El nuevo salario mínimo sigue siendo suficientemente bajo, con 141.70 pesos diarios, contra los 405.60 del salario promedio registrado en el IMSS, como para que el impacto macroeconómico sea muy notorio.

Las distorsiones económicas se empezarán a presentar conforme el mínimo se acerque al promedio. La pérdida de empleos afectará principalmente a los trabajadores con menor capacitación y menores ingresos.

Thomas Sowell, el economista de la Hoover Instituttion de la Universidad de Stanford, mantiene que los salarios mínimos hicieron que el desempleo entre los trabajadores de su raza, la negra, se disparara y generara enormes problemas sociales. Sostiene también que “los promotores del sueldo mínimo piensan que el Gobierno puede subir el precio del trabajo sin reducir el número de trabajadores que serán contratados”. Esta idea, dice, es producto de la ignorancia.

En México, sin embargo, los políticos prestan poca o ninguna atención a esta información. Piensan que las buenas intenciones valen más que los resultados.

Muerte digna

El Congreso español aprobó ayer una iniciativa que legisla la eutanasia. Es el sexto país en reconocer el derecho a una “muerte digna”. La iniciativa, que debe todavía ser aprobada por el Senado, establece una “objeción de conciencia” para el personal médico. En México debemos empezar a discutir este tema, tan inevitable como la muerte misma.
17 Diciembre 2020 04:01:00
Hombre bosque
La embajadora Martha Bárcena, sorprendió al mundo político y diplomático el 14 de diciembre al anunciar su jubilación anticipada y, por lo tanto, su renuncia a la Embajada de México en Estados Unidos. La decisión, dijo en Twitter, la tomó “en consulta” con el presidente López Obrador y añadió: “Nadie más intervino ni tuvo opinión ni influencia sobre esta decisión personal”.

Ayer le tocó al primer Mandatario dar su sorpresa, al anunciar que Esteban Moctezuma dejará la Secretaría de Educación Pública para hacerse cargo de la legación en Washington. La nominación debe ser todavía aprobada por el Senado y contar con el beneplácito del Gobierno estadunidense, pero no hay razones para pensar que pueda descarrilarse.

Bárcena y Moctezuma, son dos funcionarios capaces y honestos, pero muy diferentes. Ella es diplomática de carrera, miembro del servicio exterior, con una trayectoria paciente y diligente de 43 años; su nombramiento como embajadora en Washington era una distinción no solo para ella, sino para todo el servicio exterior, cuyos miembros son objeto de una discriminación sistemática y rara vez llegan a encabezar embajadas importantes, particularmente la de Estados Unidos.

Moctezuma fue secretario de Gobernación y de Desarrollo Social con Ernesto Zedillo; tras la derrota del PRI en 2000, pasó a ser presidente ejecutivo de Fundación Azteca, pero regresó al sector público como titular de Educación tras el triunfo de López Obrador en 2018.

Mientras que para Bárcena, la embajada en Washington era un sueño hecho realidad, la cima de una carrera en el servicio exterior, para Moctezuma es una relegación. Bárcena hizo un trabajo encomiable frente a un Gobierno norteamericano, el de Donald Trump, que tenía claras actitudes antimexicanas.

No hay razones para que hubiera querido jubilarse a los 63 años y mucho menos renunciar al cargo en vísperas del inicio del régimen de Joe Biden. Lo lógico hubiera sido que cerrara su carrera despachando en el 1911 de Pennsylvania Avenue. El nombramiento como “embajadora eminente” no compensa su remoción.

Moctezuma, a su vez, llegará a la embajada sin experiencia diplomática. No tengo duda de que hará un buen trabajo. Es un hombre metódico, inteligente, honesto y leal, pero sin duda habría preferido permanecer en el viejo despacho de Vasconcelos en la calle de República de Argentina del Centro Histórico de la Ciudad de México (la mudanza a Puebla fue una simple llamarada de petate). El nombramiento como embajador es un golpe para él. La relegación era, en el antiguo derecho romano, el destierro de un ciudadano sin privarlo de sus derechos.

¿Cuál fue la lógica de este enroque? Hay que buscarla en la SEP. Al parecer Moctezuma se había convertido en una piedra en el camino para algunos miembros de la 4T. El Presidente tenía que encontrarle una salida digna y para un secretario de Educación no hay muchas.

Bárcena, por otra parte, tenía diferencias con el canciller Marcelo Ebrard, las cuales se complicaban por los cuestionamientos que su esposo, el diplomático retirado Agustín Gutiérrez Canet, tío de Beatriz Gutiérrez Müller, le hacía a Ebrard desde sus artículos periodísticos.

Moctezuma es, después de Alfonso Romo, el segundo moderado importante en salir del equipo más cercano al Presidente. El reemplazo en la SEP mandará una señal muy importante sobre el rumbo que asumirá el Gobierno en los años venideros.

Electricidad

Tesla decidió llevar a Texas una inversión importante que iba a hacer en Jalisco por falta de certeza sobre el suministro y el precio de la electricidad. Nissan, mientras tanto, está teniendo que pagar millones de pesos adicionales en sus plantas de Aguascalientes porque se le obliga a usar electricidad de la CFE en vez de la que ya había contratado con Iberdrola.
16 Diciembre 2020 04:02:00
Confianza en vacuna
Hace unos días una persona de clase media, con un buen nivel de educación, me preguntó si yo le podía decir la verdad: “¿Realmente le tiene usted confianza a la vacuna contra el Covid? ¿Sí se la va a poner?”. Le sorprendió mi respuesta afirmativa, inmediata y sin dudas. “Por supuesto que sí”, respondí. “Todavía no estoy listo para morirme”.

Nada en la vida es absolutamente perfecto, por supuesto. Los medicamentos tienen solo cierto grado de eficacia. Con las vacunas ocurre lo mismo. No es imposible que muera un paciente vacunado, ni que la vacuna tenga efectos colaterales negativos, pero la información científica es inequívoca. Las posibilidades de contraer una enfermedad mortal o paralizante son mucho menores para quien ha recibido una vacuna adecuada. Nadie con un barniz de conocimiento puede negarlo.

Antes de las vacunas las muertes por infecciones eran mucho más frecuentes. En mis tiempos de escuela conviví con compañeros que habían padecido poliomielitis y perdieron la movilidad total o parcialmente. Hoy esta enfermedad ha sido casi erradicada. Tenemos que agradecer a las vacunas.

La ignorancia, sin embargo, genera desconfianza. Una campaña de desinformación que empezó hace años en Estados Unidos, y que pronto llegó a México, ha generado un rechazo creciente a las vacunas, lo cual ha llevado al resurgimiento de enfermedades antes desaparecidas como el sarampión.

Las vacunas contra el Covid han roto precedentes históricos. Si las farmacéuticas se tardaban hasta 10 años en desarrollar vacunas, las primeras contra esta enfermedad han quedado listas en menos de un año. Muchas reportan eficacias mayores al 90%, lo cual es también inusitado, pero en lugar de que esto genere entusiasmo, estamos viendo el mayor rechazo popular que yo recuerdo a una vacuna.

Una encuesta de KFF Covid-19 Vaccine Monitor publicada ayer, 15 de diciembre, señala que en Estados Unidos 27% de la población muestra dudas sobre si aceptará aplicarse alguna vacuna para el coronavirus. Es cierto que la aceptación ha subido 62% en septiembre, a 71% en diciembre, pero aun así resulta sorprendente que un porcentaje tan alto afirme que no se aplicará la vacuna, aunque sea gratuita y sea declarada segura por los científicos. La desconfianza es mayor entre los simpatizantes del Partido Republicano, entre los cuales 42% rechaza la vacuna. Las fake news han tenido un costo.

La ignorancia no es exclusiva de los republicanos ni de los estadunidenses. También en México hay una desconfianza irracional. Una encuesta telefónica de El Financiero publicada el 3 de diciembre señalaba que 55% de los mexicanos no quiere ponerse la vacuna de manera inmediata, “sino hasta ver cómo funciona en otros”. Otro 10% rechaza todas las vacunas. A la pregunta de cuánto confía en la vacuna, 7% respondió que mucho, 40% que algo y 48% que poco o nada.

Es muy fácil destruir la confianza: basta con que una persona no calificada critique las vacunas para que se le conceda más credibilidad que al epidemiólogo más reconocido. “La desinformación o desconfianza de las vacunas puede ser un contagio que se extiende tan rápido como el sarampión”, ha señalado Theresa Tam, titular de la Agencia de Salud Pública de Canadá. Lo triste es que muchas personas fallecerán a consecuencia de este prejuicio. La ignorancia mata.

Como Dinamarca

Dice AMLO que su ideal es tener un sistema de seguridad social como el de Dinamarca o el de Suecia, que otorgue protección “desde la cuna hasta la tumba”, aunque la persona no haya trabajado nunca. No se da cuenta de que la razón por la que los daneses o los suecos tienen ese sistema es porque trabajan mucho y de manera muy productiva.
15 Diciembre 2020 04:01:00
Gente importante
No hay duda del recrudecimiento de la pandemia, pero a veces parece que las autoridades están más interesadas en aparentar que están haciendo algo que en detener la propagación de la enfermedad.

El Gobierno de la Ciudad de México decidió que la mejor forma de reducir los contagios en esta época navideña es cerrar los comercios formales del Centro Histórico cada lunes. La idea, dicen, es reducir el flujo de personas, pero no hay relación entre el objetivo y la supuesta medida preventiva.

En el mejor de los casos, quienes no puedan hacer las compras un lunes las harán otro día y aumentarán entonces la aglomeración; en el peor, harán sus compras en los cientos de puestos informales en el Centro Histórico, los cuales no están cerrando.

No hay señales de que las tiendas establecidas sean centros de contagio, especialmente porque aplican estrictas reglas sanitarias. En Quebec, Canadá, donde el Gobierno provincial estaba considerando también cierres de comercios por razones de salud, la Metropolitan Fashion Cluster, que agrupa a tiendas de ropa, dio a conocer información que señala que “el sector de menudeo no es un vector significativo en la propagación del coronavirus”.

Andrew Lofti, dueño de Dynamite y Garage, dos cadenas con tiendas en Canadá y Estados Unidos, explicó: “Veo a mis empleados, 4 mil 500, y hay cero transmisión en el centro de trabajo. Esta es gente que está en el frente de batalla. No hay organización pública que pueda rivalizar con nuestros resultados”. Según el Metropolitan Fashion Cluster, la tasa de transmisión en tiendas de menudeo es de 0.00001 por ciento.

Lejos de ayudar a contener el coronavirus, el cierre de comercios puede crear problemas mayores al aumentar el número de clientes del comercio informal. El único resultado práctico es dar la impresión de que las autoridades están haciendo algo, aunque no logren nada. Son las personas que describió T.S. Eliot en su obra The Cocktail Party, que se creen importantes y toman medidas que afirman que benefician a todos, pero que en realidad provocan daños a los demás.

La Ciudad de México no es la única entidad que está tomando estas decisiones contraproducentes. Nuevo León ha cerrado los comercios durante los fines de semana, lo cual ha aumentado las aglomeraciones en los demás días. Las prohibiciones a la venta de bebidas alcohólicas están generando solo distorsiones de mercado, ya que los consumidores se abastecen en otros lugares o por otros medios.

No es esta la primera vez que el Gobierno capitalino toma medidas inútiles o incluso dañinas. En un momento limitó la circulación de los vehículos privados y cerró un número importante de estaciones del Metro y el Metrobús. El resultado fue aumentar la saturación del transporte público e incrementar los contagios. Lo sorprendente es que esto ocurre en una ciudad que ha tenido mejores políticas para detener el Covid-19 que el negligente Gobierno federal.

La pandemia ha crecido de manera muy significativa. Es importante impulsar medidas que reduzcan los contagios. El Gobierno capitalino ha hecho lo correcto al promover el uso de las mascarillas, aun en momentos en que el Gobierno federal lo desaconsejaba.

Las medidas de aislamiento pueden ayudar, si están bien pensadas. Pero cerrar los comercios formales no tiene más consecuencia que apoyar el comercio informal que no protege a sus clientes. Ser importante no significa ser eficaz.

La embajadora

Es muy difícil que un miembro de carrera del servicio exterior llegue a ser embajador en Washington. Esta legación es el sueño de cualquier diplomático profesional. El súbito anuncio de que la embajadora Martha Bárcena se va a retirar ahora, al inicio del Gobierno de Joe Biden, solo permite dos preguntas: ¿Quién se lo pidió y por qué?
14 Diciembre 2020 04:01:00
Segunda ola
Muchos países están sufriendo una segunda ola de la pandemia. México quizá no, pero porque aquí nunca hubo realmente una remisión. El 23 de marzo, cuando el Gobierno decretó la Jornada Nacional de Sana Distancia y ordenó el cierre de “negocios no esenciales”, la Secretaría de Salud reportó 51 casos nuevos y dos fallecimientos. Este viernes pasado, 11 de diciembre, el reporte fue de 12 mil 253 nuevos contagios, la cifra más alta en un día, y 671 muertes.

El presidente López Obrador no puede seguir sosteniendo que México es un ejemplo para el mundo. Nuestro país ocupaba el 11 de diciembre el decimotercer lugar en contagios acumulados registrados, pero el cuarto en total de fallecimientos. Aun si las cifras se ponderan por número de habitantes, como tanto insiste el Presidente, México tiene el decimosexto lugar mundial con 872 muertes por millón de habitantes (Worldometer).

Lo peor es que nuestro país tiene un fuerte subregistro de contagios y muertes porque casi no ha aplicado pruebas: solo 24 mil 234 por millón de habitantes, lo que nos coloca en el lugar 158 del mundo. Dinamarca, cuyo sistema de salud supuestamente ya igualamos, ha aplicado un millón 442 mil 38 pruebas por cada millón de habitantes; Estados Unidos, 654 mil 462; España 515 mil 393.

Hace unos días el presidente López Obrador hizo un llamado a los mexicanos a cuidarse. “Actuemos en este mes de diciembre con mucha responsabilidad para evitar contagios, porque la pandemia de Covid-19 sigue dañando, causando estragos; y mientras no tengamos la vacuna, lo mejor de todo, lo más eficaz, es cuidarnos nosotros mismos”. No impuso nuevas restricciones: “El Gobierno que encabezo no va a limitar las libertades. No soy partidario de medidas coercitivas como las prohibiciones o el toque de queda. Puede parecer utópico, romántico, pero como siempre lo he dicho, y lo sostengo: Prohibido prohibir”.

Coincido en este punto. Las restricciones no solo son una violación a las libertades individuales, sino que dañan mucho más a los pobres, a aquellos que no pueden darse el lujo de dejar de trabajar. Las limitaciones a la actividad económica, por otra parte, no han contenido la pandemia. Los estados que más han restringido las actividades personales o comerciales no han tenido mayor éxito que los demás. Nuevo León impuso medidas draconianas hace meses, como restringir el número de personas en vehículos privados y limitar el transporte público, pero esto solo saturó el transporte y aumentó el número de contagios; ahora, el Gobierno neoleonés ha regresado a la senda fallida y ha impuesto nuevas restricciones. Argentina es el país latinoamericano que ha tenido un confinamiento más estricto, pero es el que peores resultados muestra hasta ahora.

Importa tener claridad de objetivos y acciones. De qué sirve que la autoridad establezca “semáforos” para que luego diga que “el color del semáforo es intrascendente”. ¿Cómo puede el Presidente pedir que nos cuidemos si él se niega a usar mascarilla? ¿Por qué seguimos siendo uno de los países con menor número de pruebas?

En medio de esta segunda ola, o de este recrudecimiento, el subsecretario Hugo López-Gatell culpa a la gente: “El cambio entre una semana y otra va siendo cada vez más grande. Si seguimos en esta congregación en espacios privados y circulación en espacios públicos el salto para la siguiente semana va a ser mucho mayor”.

El exsecretario de salud Julio Frenk lo ve distinto: “El manejo de la pandemia ha sido muy defectuoso”. De acuerdo: hemos sufrido un gran fracaso en la aplicación de políticas públicas de salud.

¿Cuántas más?

Decenas de miles de pequeñas empresas han cerrado sus puertas en 2020. Se han perdido 752 mil100 empleos registrados en el IMSS en los 12 meses concluidos el 30 de noviembre. Pero el Gobierno quiere subir 15% el salario mínimo.
11 Diciembre 2020 04:00:00
Libertad bajo palabra
A 30 años de que recibió el Premio Nobel, el 10 de diciembre de 1990, persiste el debate sobre las posiciones políticas de Octavio Paz. ¿Era o no un liberal?, me preguntan. La paradójica respuesta es sí, pero no.

En su juventud fue un hombre de izquierda, cercano incluso al marxismo. Sus primeros poemas lo dejan claro. Participó en el II Congreso Internacional de Escritores en la España republicana en 1937. “Siempre votó socialista”, recordaba Enrique Krauze, y le horrorizaba el American way of life. Cuestionó la violencia como forma de construir una utopía, pero desconfiaba del mercado y de la “derecha mexicana”, que, decía, “no tiene ideología, tiene únicamente intereses”.

Los escritos de Alexandr Solzhenitzin lo convirtieron en crítico de la URSS y de otros regímenes comunistas, como la Cuba de Fidel Castro. Eso le ganó el repudio de la izquierda. Hacia el final de su vida asumió posiciones cada vez más liberales, de defensa de las libertades individuales y de la democracia, pero siempre sostuvo la necesidad de un Estado interventor que suavizara los males del capitalismo.

Aplaudió las reformas políticas de los 80 y 90. En el encuentro La experiencia de la libertad de 1990, rechazó que México fuera una “dictadura perfecta”, como declaró Mario Vargas Llosa. El sistema político mexicano era para él, más bien, un “ogro filantrópico”, un Estado con un presidencialismo exagerado y características autoritarias, pero con toques benevolentes.

A Paz se le conoce principalmente por sus ensayos, pero él se consideraba en lo fundamental un poeta. En sus versos era meticuloso, siempre insatisfecho; Reescribía constantemente. Libertad bajo palabra, un pequeño volumen de poesía que tomaba su nombre de un poema, se publicó originalmente en 1949. En 1960 se convirtió en el título de una colección de su poesía reunida, de 1935 a 1957, mucha de la cual corrigió. Una nueva edición, de 1968, tenía nuevamente modificaciones. Escribir poesía era para Paz un proceso sin fin. Quizá la reflexión filosófica o política también.

La prosa de Paz tuvo siempre una elegancia poética. Seleccionaba cada palabra con cuidado infinito, daba un equilibrio delicado a cada frase. El poeta ensayista, sin embargo, nunca descuidó la claridad ni la profundidad del pensamiento. En un espíritu liberal, rechazaba los dogmas y las ideologías. Tras la desaparición de los regímenes comunistas de Europa oriental, escribió en La espiral: fin y comienzo (Itinerario, 1993): “Una de las razones del poder de contagio de las ideologías totalitarias y, sin duda, la causa profunda de su caída, fue su semejanza con la religión. El comunismo se presentó en más de un aspecto como la continuación y la transfiguración del cristianismo: una doctrina universal para todos los hombres, un código fundado en un valor absoluto: la Revolución y, como remate, la fusión de cada parte con el todo, la comunión universal”.

En El ogro filantrópico, el seminal ensayo de 1978, cuestionó los fallidos intentos de modernización de México: “Si la historia es teatro, la de nuestro país ha sido una mascarada ininterrumpida una y otra vez por el estallido del motín y la revuelta”. Añadió: “Pero antes de emprender la crítica de nuestras sociedades, debemos empezar por la crítica de nosotros mismos. Lo primero es curarnos de la intoxicación de las ideologías simplistas y simplificadoras”.

No, Paz no era propiamente un liberal, pero sí un espíritu libre. Al final, esto es más importante.


Teletrabajo

Los diputados aprobaron una iniciativa que obligará a los patrones a pagar el internet y la electricidad de quienes realicen “teletrabajo”. Pero ¿cómo harán para deducir los gastos? Nuestros legisladores no se distraen con esas minucias.
10 Diciembre 2020 04:00:00
Tope para Afores
Uno de los peores males de nuestro país es que los políticos que hacen las leyes no tienen ningún conocimiento sobre lo que legislan. Lo hemos visto ahora en la propuesta para poner un tope a las comisiones de las Afores. Tras un apresurado paso por comisiones, la iniciativa se subió ayer al Pleno de la Cámara de Diputados donde fue aprobada en lo general. Será ahora sometida al Senado.

La reforma a las pensiones era indispensable. El sector empresarial ha hecho el sacrificio de asumir el costo de elevar gradualmente la aportación para el ahorro del trabajador del 6% al 15% del salario. El tope a las comisiones que se ha añadido a la iniciativa, sin embargo, puede tener consecuencias muy
negativas.

Quizá el simple hecho de que el Gobierno no está confiscando las pensiones, como lo hizo Cristina Fernández en Argentina, es un avance. Había voces en la cuarta transformación que pedían que el Gobierno tomara precisamente estos ahorros de los trabajadores para financiar el gasto público. Hay que reconocer al Presidente que se resistió a esta medida que habría destruido un ahorro acumulado equivalente al 16% del Producto Interno Bruto.

Pero el que no se haya avanzado al precipicio no significa que haya que aplaudir los errores de la iniciativa. El más importante es imponer un control de precios. Esta medida no estaba en la propuesta original sobre pensiones que surgió de un acuerdo entre el sector privado y el Presidente, y en el que solo se hacía un exhorto a las Afores para reducir comisiones.

Todo control de precios es dañino porque lleva, en el mejor de los casos, a una reducción de la oferta o la calidad de los productos o servicios; en el peor, genera mercados negros. Esta es una realidad de la economía que ninguna legislación puede evitar.

En la actualidad operan en México nueve Afores, de las cuales dos tienen participación del Estado mexicano. Si bien las comisiones de nuestro sistema de pensiones han sido relativamente altas en comparación con las de otros países, con modelos más maduros, han disminuído de manera gradual por la competencia y la ampliación del mercado. Las comisiones no han sido el problema de nuestro sistema, sino el bajo nivel de aportación para los fondos de ahorro, que la nueva ley ya resuelve, y la baja en las tasas de interés, que ha afectado a todos los ahorradores del mundo.

Si todo control de precios es dañino, el que los diputados escogieron para aplicar a las Afores no tiene ni pies ni cabeza. Plantea que los topes de las comisiones se definirán por los promedios que se registren en Estados Unidos, Chile y Colombia, países cuyas condiciones de mercados son muy diferentes a las nuestras. Definir un control de precios sobre la base de un promedio de los niveles de otros tres países, elegidos discrecionalmente, es irracional.

El tope de las comisiones, puede volver insolventes a tres de las nueve Afores que hoy tenemos. Las que sobrevivan, probablemente absorberán a las que quiebren o dejen de ser rentables, lo cual generaría una mayor concentración de mercado y peores condiciones para los usuarios. Para compensar las menores comisiones, las operadoras tendrían, por otra parte, que reducir la calidad de los servicios.

El papel del Gobierno debe ser el de asegurar una saludable competencia en el mercado, supervisar la prudente operación de los fondos y asegurar que haya suficiente información para que los ahorradores tomen decisiones. De ninguna manera la autoridad debe controlar
precios.

Posponen

Ayer se firmó un acuerdo para posponer la aprobación de la nueva ley sobre la subcontratación laboral. Es un alivio. La prohibición destruiría cientos de miles o millones de empleos. Además, volvería menos competitivas a las empresas mexicanas.
09 Diciembre 2020 04:00:00
Tatiana e inversión
Le tocará a Tatiana Clouthier una de las tareas más importantes y descuidadas de la cuarta transformación: reactivar la inversión productiva. La tarea sería muy difícil, incluso para el más avezado especialista, pero se complica por el hecho que Clouthier llega a la Secretaría de Economía a aprender.

Después de un rebote de tres meses, la inversión fija bruta registró una caída en septiembre de 2.9% mensual. En la comparación anual el desplome es brutal, de 18%. Es muy fácil culpar al Covid, pero el descenso empezó antes.

La inversión estuvo estancada en México durante la mayor parte del sexenio de Enrique Peña Nieto. Cayó en julio de 2018, al ser electo López Obrador, pero se recuperó en agosto y septiembre para descender otra vez en noviembre y diciembre, tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco.

Los inversionistas estaban todavía dispuestos a darle a López Obrador el beneficio de la duda. En enero de 2019, hubo un fuerte repunte en la inversión, que reflejaba la confianza de que el Gobierno, al final, mantendría decisiones sensatas que la favorecieran; pero como esto no ocurrió, el índice empezó a caer todos los meses. En enero de 2020 se registró otra vez un repunte, solo para que se reanudara el descenso al mes siguiente. Después llegó la Jornada Nacional de Sana Distancia, el 23 de marzo, con el cierre forzoso de muchas actividades, y la inversión se desplomó de manera dramática entre abril y mayo. Vino un rebote en junio, julio y agosto, cuando se reabrieron las actividades, pero la caída de septiembre demostró que no se han superado los factores que originalmente detuvieron la inversión.

México no tendrá una recuperación económica ni reducirá la pobreza si no aumenta la inversión. Enrique Peña Nieto no pudo impulsar un crecimiento económico superior al 2% anual porque la inversión se mantuvo en niveles decepcionantes de 22% del Producto Interno Bruto. Nunca se logró el objetivo de 25%. En China, en cambio, la inversión se encontraba en 43% en diciembre de 2019. En el México de la cuarta transformación, el indicador bajó a 17.9% en el segundo trimestre de 2020.

La ceguera ideológica de algunos de los funcionarios del actual régimen, ha hecho que se cancelen u obstaculicen toda suerte de inversiones. El Gobierno no solo ha impedido sistemáticamente la inversión privada en energía, sino que canceló una planta cervecera de 1,400 millones de dólares, ya muy avanzada, que tenía todas las autorizaciones de ley; además, se ha abstenido de dar autorizaciones para que las empresas se unan a grupos de autoabasto de electricidad, ha tratado de destruir a la industria farmacéutica nacional, ha impedido la importación de semillas con modificaciones genéticas, ha creado nuevas e impenetrables burocracias y ha puesto una enorme cantidad de obstáculos a nuevos y viejos proyectos de inversión.

La Secretaría de Economía debería ser la instancia gubernamental que defendiera la inversión, pero con Graciela Márquez, se convirtió en uno de los mayores obstáculos. Alfonso Romo, desde la Oficina de la Presidencia, entró al quite, pero ya ha dejado el Gobierno.

La responsabilidad es hoy de Tatiana Clouthier. ¿Tendrá la capacidad para cumplir la tarea? No tiene experiencia, pero es sensata y entrona. Ojalá entienda la magnitud del reto y lo enfrente con éxito. Si no lo logra, este sexenio terminará siendo de retroceso económico y de aumento de la pobreza.



Vacunas

Ya empezó la vacunación contra el coronavirus en el Reino Unido y se espera que pronto comience en Estados Unidos. En México iniciará en unos días. La vacunación no acabará de un golpe con la pandemia, pero hasta el momento es la única forma de vencer al coronavirus.
08 Diciembre 2020 04:00:00
¿Honestos o capaces?
Me dio gusto que el Presidente haya felicitado a Sergio Pérez por su espectacular triunfo de Fórmula 1 en el circuito de Sajir, Bahréin: “Siempre que triunfa un mexicano en una competencia, enaltece al país”. De acuerdo. Queda claro, además, que el triunfo de Checo fue producto de su gran capacidad como piloto y de la experiencia acumulada en una vida dedicada a las pistas.

La capacidad es muy importante en las carreras de autos, pero también en otros campos de actividad. Los empresarios más exitosos del mundo señalan que el talento es el bien más escaso y por eso tratan de contratar a los mejores colaboradores.

El Presidente tiene otra filosofía. Ayer la expresó al anunciar nuevos nombramientos importantes: “Cinco mujeres con un distintivo: la honestidad, que eso es lo que más importa, porque, repito, nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes”.

El 29 de noviembre de 2019, tras nombrar a un Ángel Carrizales, claramente impreparado para ser director de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, explicó los criterios que valora en sus designaciones: “Si hablamos en términos cuantitativos, 90% honestidad, 10% experiencia. ¿Cómo la ven?”.

A mí me parece un error. La honestidad es un requisito indispensable: nadie puede contratar a un ejecutivo o funcionario a sabiendas de que es deshonesto. Pero la capacidad es tan o más importante que la honestidad. Cuando alguien se hace cargo de una responsabilidad sin capacidad para desempeñarla, está cometiendo un acto de corrupción, como señaló Alejandro Martí el 22 de agosto de 2008.

De los nombramientos de ayer, el de Ana Laura López Bautista como coordinadora general de Puertos y Marina parece el más justo. Esta mujer es piloto naval e ingeniera geógrafa e hidrógrafa; tiene estudios de Oceanografía y una maestría en Administración Portuaria; ha sido capitán de puerto en varias ocasiones.

Galia Borja Gómez tiene una razonable trayectoria en Tesorería, pero no parece tener ni la preparación ni la experiencia para ser subgobernadora del Banco de México. Como tesorera, por otra parte, la reemplazará Elvira Concheiro, quien ha tenido una trayectoria eminentemente
académica.

Graciela Márquez es reconocida también como investigadora, pero en la Secretaría de Economía no supo ser enlace con el sector privado ni generar inversión. Su designación al Inegi me parece cuestionable, más aún por el anuncio de que será postulada como presidente de la Junta de Gobierno. El Inegi debe ser presidido por especialistas independientes, no por incondicionales del Gobierno.

No veo claro, tampoco, qué pueda aportar Tatiana Clouthier en Economía. Se trata de una política valiente que buscaba ser candidata al Gobierno de Nuevo León, pero su perfil no es el adecuado para ser secretaria de Economía, ni el cargo debe ser premio de consolación (aunque un empresario que ha trabajado con ella me dice que será una mejor interlocutora con el sector privado que
su predecesora).

Todo Presidente debe salirse de las reglas de vez en cuando y nombrar a colaboradores que rompan esquemas. Pero designar a personas sin conocimiento ni experiencia para todas las responsabilidades técnicas es un error. Es falso, por otra parte, que el Presidente esté nombrando a las mujeres más honestas. Está escogiendo a las más cercanas. Y este es un mal criterio
de selección.


Desde Palacio

AMLO se quejó en su momento de los comentarios que Vicente Fox hizo sobre el proceso electoral de 2006, y el IFE le advirtió al entonces Presidente que dejara de hacerlos. Pero hoy López Obrador cuestiona la alianza PAN, PRI, PRD: hace política partidista desde Palacio Nacional, al igual que Fox.
07 Diciembre 2020 04:00:00
Hombre bosque
Todos nos preocupamos por el deterioro de la naturaleza, pero pocos tomamos medidas para detenerlo. Lo más común es que pensemos que no podemos hacer nada o que esperemos a que el Gobierno se encargue. Sin embargo, un hombre de la India, preocupado por la deforestación de un lugar vecino a su hogar, nos muestra lo que un individuo puede hacer.

Jadav Payeng, a quien llaman Molai, tenía 16 años cuando descubrió unas serpientes muertas por deshidratación en una barra de arena sin vegetación del río Brahmaputra en Assam, en el nordeste de la India. Su primera reacción fue plantar en el lugar 20 vástagos de bambú. Más tarde se unió a un proyecto de reforestación del Departamento de Silvicultura Social del departamento de Golaghat. Cuando concluyó el proyecto, decidió seguir la labor y escogió para hacerlo esa rivera de arena en las márgenes del Brahmaputra donde había encontrado los cuerpos de las serpientes.

Desde hace 40 años, Molai ha plantado todos los días un árbol en ese lugar. Primero sembró bambús, como la primera vez, pero con el tiempo ha añadido otras especies que prosperan en el suelo arenoso. A lo largo de estas cuatro décadas suman ya miles los árboles que con el tiempo han crecido y esparcido sus semillas. El páramo que lo angustió tanto de joven es hoy un bosque de 550 hectáreas. Lo llaman el bosque de Molai y hoy habita en él una nueva fauna que incluye tigres de Bengala, ciervos, rinocerontes y elefantes.

El sábado 5 de diciembre, Molai participó en una sesión de la Ciudad de las Ideas. Su historia, contada primero en un trabajo periodístico y después por él mismo a través de un intérprete, generó una reacción entusiasta y emotiva entre los asistentes.

La historia de Molai, a quien con frecuencia se identifica como el Hombre Bosque de la India, fue desconocida hasta que en 2007 la contó el periodista y fotógrafo Jitu Kalita. Desde entonces varios periodistas y cineastas de la India y otros países han realizado reportajes y documentales sobre él y el bosque. Su vida también ha sido plasmada en un libro infantil ilustrado, Jadav y el lugar de los árboles. En 2015 Molai recibió la condecoración de Padma Shri, uno de los más altos galardones civiles que otorga el Gobierno de la India.

El propio sembrador de árboles es hoy un hombre de 57 años, de baja estatura, cabello gris y cuerpo fuerte, que habla con facilidad en su idioma natal, y genera una inmediata conexión con el público. Es una de esas personas que dan ganas de abrazar.

En un mundo necesitado de héroes, la historia de Molai es aleccionadora. Destaca, por supuesto, su perseverancia. Plantar un árbol cada día durante 40 años parece una tarea imposible, pero los resultados, cuando se ven, como lo muestran los videos exhibidos en su presentación, resultan asombrosos. Otra enseñanza tiene que ver con lo que puede lograr un individuo sin la mediación de un Gobierno.

En México tenemos el programa Sembrando Vida del actual Gobierno, que busca dar un valor a los bosques y selvas. Con anterioridad Felipe Calderón impulsó ProÁrbol. Es difícil medir el éxito o fracaso de estos programas, pero sabemos que la deforestación sigue siendo muy importante en nuestro país.

Fundación Azteca firmó el sábado pasado un acuerdo de colaboración con Molai. Esperemos que ofrezca resultados. Por lo pronto, el esfuerzo de Molai es un ejemplo de vida que conmovió al público de Ciudad de las Ideas. Eso es muy positivo. Hoy más que nunca necesitamos ejemplos de vida y no próceres de bronce.



Pemex y Felipa

Pemex canceló los contratos con la empresa de Felipa Obrador, prima del Presidente. La decisión revela que la información dada a conocer por Carlos Loret, descalificada por el Mandatario y sus seguidores, sí era cierta.
04 Diciembre 2020 04:01:00
Romo, ¿fuera?
Para Alfonso Romo debe haber sido frustrante trabajar en el Gobierno. Su capacidad de organización le dio un papel crucial en la elaboración del Proyecto de Nación de Andrés Manuel López Obrador y en la campaña presidencial de 2018. Él daba orden a un equipo que caía con frecuencia en lo caótico. La decisión de nombrarlo jefe de la Oficina de la Presidencia fue un reconocimiento lógico a las virtudes que mostró en la campaña.

La designación, sin embargo, no pasó de ser una mera formalidad. No hay indicios de que Romo haya sido un verdadero jefe de oficina presidencial. El Presidente no parece ser una persona que deje a alguien más manejar su oficina. Lo que hizo fue darle a Romo el encargo, muy distinto, de establecer una relación con los empresarios. Dentro de esta tarea, en enero de este 2020 lo nombró jefe de lo que llamó el Gabinete para el Fomento, Inversiones y el Crecimiento Económico. No hay razones para pensar que AMLO pensaba entonces que la tarea de Romo concluiría al cumplirse los dos años de Gobierno, como afirmó el miércoles al dar a conocer su salida.

Al parecer el papel de Romo se mantendrá aun después de su retiro formal de la administración pública. No solo el Presidente ha insistido en que seguirá siendo el enlace principal del Gobierno con el sector privado, sino que Romo ha estado hablando con varios líderes del sector privado para asegurarles que seguirá siendo el interlocutor con el Presidente.

No es esta la primera vez que López Obrador vuelve innecesaria alguna tarea de un funcionario. El titular de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia era tradicionalmente el portavoz del Gobierno; pero el propio coordinador, Jesús Ramírez Cuevas, ha señalado en distintas ocasiones que el único vocero del presidente es el propio López Obrador. Con un Mandatario que es también su propio chief of staff, se entiende por qué está decidiendo abolir la jefatura de la Oficina de la Presidencia, ahora que Romo ya no la ocupará.

La salida de Romo del Gobierno, sin embargo, es una derrota del ala moderada de la Cuarta Transformación. En muchas ocasiones Romo, quien ha sido siempre un firme creyente en la economía de mercado, ha buscado impulsar políticas que favorezcan la inversión privada y la generación de empleos, pero no siempre ha tenido éxito. En el “interregnum” de 2018 les dijo a los empresarios que el Presidente no terminaría por cancelar el aeropuerto de Texcoco, pero se equivocó. Posteriormente, y en distintas ocasiones, acercó al Mandatario grupos de empresarios. Ante las posiciones prohibicionistas y poco científicas de la Semarnat, Romo defendió el uso del glifosato en cultivos. En la convención del IMEF del pasado 19 de noviembre declaró: “No podemos manejar un país que está decreciendo a 9% como si estuviera creciendo a 9 por ciento”.

Romo seguirá siendo necesario para el país y para la cuarta transformación. El Presidente le tiene confianza y ha reconocido que fue el primer gran empresario que le dio apoyo. En un Gobierno dogmático en que los funcionarios no son interlocutores eficaces con los empresarios, o que incluso se niegan a reunirse con ellos por un supuesto rechazo a la corrupción, Romo puede tener un papel estratégico, incluso más que cuando estaba en la administración pública.

Solo nos queda esperar que haga bien esta función. Y que el Presidente le preste más atención que en los tiempos en que fue su subalterno.

No es Dinamarca

No, no estamos ya como Dinamarca. De nada sirve que el Gobierno haya decretado la gratuidad de medicamentos y servicios de salud. “Antes les dábamos a los pacientes lo que necesitaban, ahora les damos lo que hay”, señala el infectólogo Francisco Moreno. Y añade: “Se rompió la cadena de distribución de medicamentos”.
03 Diciembre 2020 04:00:00
Contra el algodón
El problema no es la corrupción, sino la ignorancia. El Gobierno de la cuarta transformación sigue tomando medidas que afectan directamente la capacidad de la industria mexicana para progresar y ser competitiva. Vemos un nuevo ejemplo en la decisión de negar permisos a los agricultores mexicanos para importar semillas de algodón genéticamente modificadas. De continuar esta negativa, será imposible que México pueda seguir cultivando este producto. El resultado será obligar a la industria textil a importar todo el algodón que usa. Es exactamente lo contrario a la promesa que como candidato hizo el presidente López Obrador de buscar la autosuficiencia.

Raúl Treviño Cisneros, presidente del Sistema Producto de Algodón, me dijo hace unos días: “Tenemos dos años que la Semarnat y la Senasica no nos firman las autorizaciones para la importación de semillas de algodón genéticamente modificada”. Los productores mexicanos están teniendo que utilizar semillas viejas, que no son competitivas frente a las de última generación disponibles en Estados Unidos.

“La industria textil mexicana demanda 2 millones de pacas anualmente y México produce un millón y medio. Entonces, fácilmente abastece el 80% de las necesidades de la industria mexicana. Lo demás se importa de Estados Unidos, pero el algodón que ellos están produciendo ahorita nos supera en calidad, porque las semillas que están sembrando ellos son de última generación, son más nuevas de las que sembramos nosotros, por lo tanto, tienen características, tienen tecnologías mejores”.

El rechazo a la importación de semillas de última generación es producto de esa ceguera ideológica que tiene el Gobierno de la 4T ante cualquier cosa que huela a tecnología o a modernidad. México, sin embargo, lleva más de 20 años produciendo algodón genéticamente modificado. De hecho, no solo nuestro país, el mundo entero lo hace. Las razones son evidentes para quienquiera que sepa de producción agrícola.

Antes de las semillas transgénicas, advierte Treviño, “producíamos tres pacas por hectárea de algodón, hoy producimos siete pacas”. El cultivo de algodón transgénico es más barato y ecológico, ya que requiere menor cantidad de pesticidas y fertilizantes, por lo que contamina menos el ambiente. Es un producto que beneficia a productores y consumidores. Con las nuevas semillas, dice Treviño, “podría haber un aumento de dos pacas por hectárea sobre lo que ya se está produciendo”.

Es una lástima que en la 4T nadie conozca de estos temas, o que aquellos que toman las decisiones no hagan caso a quienes, dentro de la Administración, sí saben, como el secretario de agricultura, Víctor Villalobos, o el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo. El miedo a la ciencia y a la tecnología es producto de la ignorancia. Después de décadas de propaganda negativa, quizá sea inevitable que haya tanto temor sobre la biotecnología entre quienes no saben de ciencia, pero esto no justifica que se use la ignorancia como base para tomar decisiones de política pública.

Prohibir la importación de semillas genéticamente mejoradas no servirá más que para destruir la producción de algodón en nuestro país. y para promover, en todo caso, la importación de algodón de última generación de Estados Unidos. ¿Será este el propósito oculto de la decisión?

Romo

El Presidente anunció ayer que Alfonso Romo dejará de ser jefe de la Oficina de la Presidencia, pero seguirá actuando como enlace con el sector privado. Esta ha sido, en realidad, la principal función de Romo, ya que AMLO parece ser su propio “chief of staff”. El trabajo del exempresario ha sido importante. Esperemos que siga teniendo cercanía con el Mandatario.
02 Diciembre 2020 04:04:00
Dólares ‘cash’
Es uno de esos problemas a los que nadie presta atención porque, en el peor de los casos, solo afectaría a los pobres. Se trata, sin embargo, de una dificultad seria y con un importante cariz social. A México ingresan millones de dólares en efectivo que el sistema financiero nacional tiene cada vez mayores dificultades para cambiar a pesos. Por eso los dólares en efectivo y en la frontera norte son más baratos que los de transferencias electrónicas. Si no se toman medidas adecuadas ante este desequilibrio, las ventanillas legales podrían cerrarse, dejando sin posibilidad de cambiar sus dólares de manera lícita a millones de personas de escasos recursos.

El problema surge de una política perversa del Tesoro de Estados Unidos. Los dólares en efectivo son una de las mayores exportaciones de ese país. Alrededor del 60% de los billetes estadunidenses en circulación se encuentran fuera de la Unión Americana, esto es, cerca de 500 mil millones de dólares. Este “privilegio exorbitante”, como se le llama en los medios financieros, le permite al Gobierno norteamericano imprimir papel y venderlo como si tuviera un gran valor. Los billetes estadunidenses son aceptados y utilizados en casi todos los países del mundo, donde las divisas locales no tienen la confianza de los ahorradores o de los banqueros centrales.

Esta confianza, empero, se ha convertido en arrogancia. Con la excusa de la guerra contra las drogas, que Estados Unidos ha impuesto a todo el mundo, las autoridades financieras de ese país han establecido una serie de restricciones a la repatriación de billetes. Las instituciones financieras mexicanas deben fletar aviones que llenan de papel moneda para devolver a Estados Unidos que solo unos cuantos “corresponsales” pueden comprar. Ante los trámites, y los riesgos penales para quienes reciban recursos del crimen organizado, muchos corresponsables han cerrado sus ventanillas para recibir estos dólares. Poco importan las medidas de seguridad. Los billetes, por ejemplo, son olfateados por perros y si tienen rastros de sangre o pólvora no son aceptados. De todas formas, ya casi nadie los quiere en Estados Unidos, si vienen del exterior.

Los trabajadores mexicanos, sin embargo, siguen trayendo dólares en efectivo a sus familias en nuestro país. Cambian cantidades pequeñas, de 200 o 300, pero que para ellos son cruciales. Si desaparece la posibilidad de cambiarlos legalmente, se dañará a un grupo muy vulnerable de la sociedad. Además, se fortalecerá el mercado negro de divisas y el crimen organizado.

Por eso me parece positiva la iniciativa del senador Ricardo Monreal para eliminar los obstáculos al sano flujo de divisas. La idea es que los dólares puedan usarse con más facilidad en nuestro país. La medida crucial es que el Banco de México pueda adquirir dólares en efectivo para sus reservas internacionales. Hasta el momento solo puede comprar instrumentos electrónicos.

Nuestro banco central ha sido reacio porque tiene temor a incurrir en acusaciones de lavado de dinero. No hacer nada, sin embargo, es peor. Pueden establecerse reglas sensatas y eficaces que den certeza de la lícita proveniencia de los dólares. Lo que no podemos hacer es dar la espalda a los migrantes que vienen a México con dólares que se convierten en sustento importante para las comunidades más pobres, como las de Zacatecas, que Monreal representa en el Senado.

Cupular

Es un acuerdo cupular, típico de un estado corporativista. Las organizaciones empresariales se han doblegado ante la decisión del Gobierno de prohibir la subcontratación. No dudo que haya abusos, como los ha habido en muchas empresas que no subcontratan, pero eliminar el outsourcing restará flexibilidad y competitividad a la economía mexicana.
01 Diciembre 2020 04:02:00
Dos primeros años
No, no ha sido sencillo. El propio Presidente ha reconocido que los dos primeros años de Gobierno han sido complicados. “No ha sido fácil porque enfrentamos la pandemia, enfrentamos la crisis económica y también enfrentamos a los conservadores que querían mantener el mismo régimen de corrupción y privilegio”. López Obrador, sin embargo, está convencido de que está venciendo todos los obstáculos: “Dijimos ‘basta’ y ya son otras las condiciones, y el pueblo ya despertó y ya no quiere dar marcha atrás”.

Los propios datos oficiales revelan las dificultades. La economía nacional cayó 0.1% en 2019 y está a punto de cerrar este 2020 con una contracción de 9%, la mayor desde 1932. Parte del problema ha sido la pandemia, pero también han importado las malas decisiones. La contracción económica empezó en el segundo trimestre de 2019, un año antes que la pandemia, y ha sido mayor en México que en el resto del mundo.

El problema no es solo económico. En materia de salud el país está viviendo una crisis enorme. El Presidente prometió que México tendría un sistema de salud similar al de Dinamarca para el 1 de diciembre de este año, pero hemos visto más bien el colapso de un sistema que nunca fue bueno. Tomó el Seguro Popular y su Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos sin considerar los daños; creó el Instituto de Salud para el Bienestar, que no ha sido tan eficiente como su predecesor; y lanzó una campaña contra la industria farmacéutica nacional, acusándola de corrupción sin presentar pruebas y cerrando varias de sus plantas.

López Obrador retiró al IMSS del proceso de licitación para la compra de medicamentos del sector público y le dio el control a la Oficialía Mayor de Hacienda, que no contaba con experiencia en la materia. Eliminó el sistema de distribución de medicamentos del sector público, sin poner nada en su lugar. Ha tratado de comprar medicamentos en el extranjero, con éxito insuficiente. El resultado ha sido una saturación de los centros de salud y una escasez de medicamentos.

En la lucha contra la pandemia, el Gobierno ordenó un ineficaz confinamiento parcial en marzo, suspendiendo “actividades no esenciales”, pero sin usar la fuerza pública contra la población, lo cual es loable. Sin embargo, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha insistido que las mascarillas no sirven para impedir contagios, incluso después de que varios estudios científicos demostraron que son el instrumento más eficaz, e impulsó una política de aplicar el menor número posible de pruebas, lo cual ha impedido aislar a portadores del coronavirus. Hoy México tiene cifras sumamente elevadas de contagios y letalidad, así como uno de los niveles más bajos de aplicación de pruebas en el mundo.

Lo peor es que la Administración muestra una extraordinaria autocomplacencia, fruto de la ideología y de la idea que todas sus medidas han sido correctas, lo que impide tomar medidas para corregir errores. La inversión productiva y la construcción se han desplomado. El Gobierno parece decidido a acabar con la industria farmacéutica nacional, no permite nuevas inversiones privadas en energía, ha debilitado la confianza en el estado de derecho al cancelar proyectos avanzados como la cervecera de Mexicali, y parece dispuesto a terminar con el cultivo de algodón al no permitir el uso de semillas genéticamente modificadas.

No vamos bien, pero el Presidente y sus funcionarios viven en un mundo de irrealidad que les impide entender el deterioro que está sufriendo el país.

Aprobación

Pese a todos los problemas, el Presidente sigue gozando de una notable aprobación: 60% en noviembre según Oraculus.mx. Esto subraya la importancia que tiene en política la comunicación, de la cual AMLO es un maestro.
30 Noviembre 2020 04:01:00
Huevos de oro
Una de las razones por las que las empresas mexicanas recurren a la subcontratación es el reparto de utilidades. Este constituye un impuesto adicional que disminuye su competitividad. El outsourcing ha sido una forma legal de disminuir este costo. Por eso el intento de prohibirlo se convierte en una nueva amenaza a la posibilidad de supervivencia de las empresas.

México tiene un muy elevado Impuesto Sobre la Renta para las empresas en comparación con otros países. La tasa nominal es de 30%, pero a esto hay que añadir el 10% del reparto de utilidades o PTU. México cobra, además, un impuesto de 10% a los dividendos. El gravamen total se eleva a 50%, cifra muy por arriba de los promedios internacionales.

En el mundo se han venido reduciendo los impuestos a las empresas, con el fin de atraer inversiones y generar empleos y prosperidad. Ahí está el caso de Suecia, un país reconocido por sus altas exacciones fiscales y que alcanzó una tasa de 60% en el impuesto a las empresas en la década de 1980 (tradingeconomics.com).

Los propios ciudadanos suecos, sin embargo, se dieron cuenta de que esta alta tasa estaba inhibiendo la inversión y empobreciendo al país. Las compañías preferían establecerse en otros lugares de Europa o del mundo. Por eso, en 1990-1991 Suecia redujo la tasa corporativa a 28%, en 2009 a 26.3%, en 2013 a 22% y en 2019 a 21.4 por ciento. El resultado ha sido un aumento en la inversión, en la competitividad y en la prosperidad.

El Impuesto Sobre la Renta a las empresas no solo es muy alto en México, sino que el Gobierno no aporta la contraprestación de servicios públicos eficientes, habitual en otros lugares. El promedio del impuesto corporativo en el mundo es de 23.79%, según KPMG, una consultora internacional. En Europa alcanza apenas el 19.12%. Estados Unidos, que tenía hasta 2017 una tasa de 40%, una de las más altas del mundo, la bajó a 27 por ciento.

Una de las razones que han obligado a las empresas mexicanas a recurrir a los servicios de “outsourcing” es el reparto de utilidades, que no existe en otros países y que representa un severo lastre a la rentabilidad.

Lorenzo Roel, presidente de la comisión laboral del Consejo Coordinador Empresarial, ha señalado que, con la actual fórmula de cálculo del PTU y sin la subcontratación, algunas empresas tendrían que pagar dos o tres años de sueldo a cada trabajador solo por este concepto, lo cual sería insostenible.


Si el Gobierno insiste en prohibir la subcontratación, una posible solución sería topar el reparto de utilidades a un número determinado de meses del sueldo. Si no se hace, muchas empresas tendrán que recortar personal, recurrir al mercado laboral informal o cerrar sus puertas.

El mal de fondo viene de la elevada carga fiscal que sufren las empresas en nuestro país. Los políticos mexicanos están convencidos de que el sector privado es como una gallina de huevos de oro que hay que explotar al máximo. Esta explotación, sin embargo, tiene rendimientos decrecientes.

Cobrar a las empresas uno de los impuestos sobre la renta más elevados del mundo, y añadirle un reparto forzoso de utilidades, así como un impuesto adicional a los dividendos, no llevará más que a la muerte de la gallina. Y sin las empresas, el reparto de utilidades no repartirá nada.

Fuero

Los países democráticos otorgan un fuero al gobernante y a los legisladores. No es una ocurrencia. Este fuero evita las denuncias frívolas y la inestabilidad política que viene de tener a un gobernante más preocupado en defenderse que en gobernar. En México lo estamos eliminando sin pensar en las consecuencias.
27 Noviembre 2020 04:00:00
Normas morales
La ley impone normas obligatorias que deben cumplirse aun en contra de la voluntad de las personas; la ética propone normas voluntarias que pueden ser aceptadas o no por los individuos. Una persona que rechaza acatar una norma legal debe ser objeto de sanción; quien desobedece una normal moral, y la ética no es más que el conjunto de normas morales que rigen la conducta de una persona, puede ser objeto de desaprobación, pero no de sanción, por lo menos no en un régimen de libertades. Es muy peligroso confundir unas normas con las otras, porque esto lleva al autoritarismo.

Las normas jurídicas son exteriores, coercibles y objetivas; las morales, interiores, incoercibles y subjetivas. Las primeras surgen de las leyes, las segundas de la conciencia o de la costumbre. Durante mucho tiempo, antes del liberalismo, los gobernantes no prestaban atención a esta diferencia. Así, los reyes de la Europa medieval o los clérigos de la Santa Inquisición condenaban a muerte a quienes cometían “faltas morales”, cosa que siguen haciendo los gobiernos teocráticos de algunos países islámicos. En la década de 1960 el Gobierno de Cuba, a través del trabajo de Ernesto “Che” Guevara, castigaba a los homosexuales con reclusión en campos de concentración.

Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Comunicación Social del Gobierno de la República, parece consciente del riesgo de confundir los dos tipos de normas. Por eso señaló ayer en Twitter, al presentar la Guía Ética para la Transformación de México, que los 20 “principios y valores universales” son simplemente temas de reflexión: “Su observación es voluntaria. No se trata de imponer nada a nadie”. Que así sea. Imponer normas morales a la sociedad sería absolutamente inmoral.

En este caso, sin embargo, vale la pena preguntarse: ¿por qué un Estado moderno, que se dice liberal, aunque con frecuencia asuma posiciones conservadoras, debe publicar una guía ética, afirmar que esta servirá para “la transformación de México” y gastar dinero del erario para imprimir 8 millones de ejemplares?

No hay, no puede haber, una ética universal. Las normas morales son, por naturaleza, subjetivas. Por eso las compilaciones de preceptos morales son controvertidas o meras listas de generalidades. Esto último es lo que tenemos en este decálogo, no de 10, sino de 20 preceptos, elaborado por un grupo de “sabios” de la Cuarta Transformación.

La guía de lugares comunes nos dice que “no hay nada más valioso que la vida, la libertad y la seguridad de las personas”; “no se debe humillar a nadie”; “el amor al prójimo es la esencia del humanismo” o “quien no sabe de dónde viene, difícilmente sabe a dónde va”. Añade sin recato: “El perdón libera a quien lo otorga y a quien lo recibe”; “no se debe enfrentar el mal con el mal”; “no mentir, no robar, no traicionar”; “el poder solo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás”; “no es más rico el que tiene más, sino el más generoso”; “los compromisos se cumplen”.

Por lo menos el primer mandamiento nos dice que “evitemos imponer ‘nuestro mundo’ al mundo de los demás”, pero todo el ejercicio es un intento de impulsar una visión moralista en una sociedad cada vez más compleja. El Presidente ha insistido que el periodo liberal trajo consigo “una crisis por pérdida de valores morales, culturales”, pero es falso. Las libertades individuales han hecho surgir una sociedad más diversa y fuerte. El problema es que para un Gobierno conservador siempre es un agravio que alguien tenga normas morales distintas.



Rebote

Es verdad que hubo un rebote fuerte. La economía creció 12.1% entre el segundo y el tercer trimestre de 2020. Pero el PIB fue todavía 9.8% inferior al de un año antes. El dolor no se ha acabado.
26 Noviembre 2020 04:00:00
No somos ejemplo
Era el 22 de junio de 1986. Yo me había tomado unas semanas de mi trabajo habitual, en la Encyclopaedia Britannica, para colaborar con Independent Television News (ITN) del Reino Unido durante la Copa del Mundo de futbol. Eso me daba un ingreso en dólares, muy bienvenidos en medio de una crisis económica, pero también acceso a partidos del Mundial. ITN le daba un seguimiento especial a la escuadra inglesa, por lo cual pude estar presente en el Estadio Azteca para el juego de Cuartos de Final entre Argentina e Inglaterra.

Había una gran atención de medios y público. Los dos equipos habían empezado una acre rivalidad en los Cuartos de Final de la Copa del ‘66, cuando en un juego plagado de faltas y protestas los ingleses se impusieron por la mínima diferencia en camino al campeonato. La guerra de las Malvinas de 1982 acentuó la rivalidad no solo entre los equipos sino entre las dos naciones. Todo el mundo esperaba así una dura batalla en el Azteca.

Maradona, de 26 años, era la gran estrella argentina, pero los ingleses traían a Gary Lineker, también de 26 años, un aguerrido y sólido centro delantero. El campo estaba mojado, como es habitual en los veranos de la Ciudad de México, y el juego empezó lento. En el segundo tiempo, minuto 51, Maradona pescó un balón alto y remató para el primer gol, aparentemente de cabeza. Los ingleses protestaron que el argentino había impulsado el balón con la mano, pero el árbitro tunecino, Alí Ben Nasser, validó el gol, que en los tiempos del VAR habría sido seguramente anulado. Maradona, con deshonestidad personal, no reconoció la falta en el momento, aunque más tarde afirmaría que había anotado con “la mano de Dios”.

Cuatro minutos después vino lo que muchos han considerado el mejor gol de la historia de un Mundial. Maradona partió de atrás de la línea de medio campo y burló a cinco jugadores ingleses en el camino a la portería del arquero Peter Shilton, a quien venció en el último quiebre. El Estadio Azteca quedó mudo un instante y después irrumpió en una larga y ruidosa ovación. Poco antes de terminar el juego Lineker descontó con gol de cabeza, pero era ya demasiado tarde. Argentina ganó el partido y conquistaría la Copa.

A Maradona se le reconoció como el mejor jugador del torneo con el Balón de Oro, pero Lineker obtuvo la Bota de Oro como el mayor goleador, por sus seis anotaciones. Maradona se convertiría en leyenda. Muchos empezaron a considerarlo no solo el mejor jugador del mundo, sino de la historia, en competencia solo con el brasileño Pelé. Su origen humilde, y el que jugara para Boca Juniors, el equipo del barrio popular de la Boca de Buenos Aires, lo convirtieron en un ídolo popular que trascendía lo deportivo. El Nápoles fue su equipo más tarde en Italia, donde alcanzó la misma popularidad que había tenido en Argentina.

En su vida personal Maradona fue siempre volátil e intenso. Tuvo problemas por el uso de drogas. Se le suspendió por doping en el Mundial de 1994, aunque al parecer fue por usar un medicamento para la gripe. Se hizo amigo de dictadores como Fidel Castro y Hugo Chávez. La afición, sin embargo, siempre lo sintió cercano.

Maradona fue magnifico jugador. En la lista de los mejores de la historia siempre se menciona su nombre junto a los de Pelé y Messi. Ayer la Perla Negra declaró en Twitter: “Yo perdí un gran amigo y el mundo perdió una leyenda. Un día espero que podamos jugar pelota juntos en el cielo”.



Violaciones

“Ya este Gobierno no es el principal violador de los derechos humanos”, dijo ayer AMLO. En realidad, solo los gobiernos pueden violar los derechos humanos; los ciudadanos simplemente cometen delitos. Human Rights Watch, por otra parte, señaló en su Informe Mundial 2020, que en México se siguen registrando violaciones a estos derechos.
25 Noviembre 2020 04:00:00
No somos ejemplo
La empresa Best Buy anunció que saldrá de México a partir del 31 de diciembre de este 2020. “Los efectos de la pandemia han sido muy profundos y no nos es viable mantener nuestro negocio en México”, declaró Fernando Silva, presidente de la firma en nuestro país. A la compañía le quedaban 41 tiendas en México, después de haber cerrado ocho en 2020, pero tiene también una actividad comercial muy intensa a través de internet. Ni el hecho de estar en un campo relativamente favorecido en estos tiempos del Covid, el de la tecnología, ni el de haberse posicionado fuertemente como marca en México, fueron suficientes para impedir la decisión.

Miles de negocios han cerrado en México en este año del coronavirus. La enorme mayoría son pequeñas empresas, principalmente restaurantes y bares. No debe sorprendernos. Las autoridades cerraron la mayoría de los negocios durante más de dos meses. La economía quedó debilitada y no ha podido recuperarse. Se han perdido millones de empleos y el consumo se ha desplomado. No somos el único país que ha sufrido esta crisis, pero sí el que menos apoyo ha dado a las empresas que están teniendo que suspender actividades. Best Buy ha cerrado muchas tiendas en la Unión Americana, pero la cadena subsiste.

El entorno regulatorio en México no ha hecho más que empeorar. La burocracia para abrir o mantener a flote un negocio es cada vez peor. La prohibición de la subcontratación laboral podría ser un golpe definitivo para muchas empresas más, sobre todo si consideramos que en todo el mundo existe esta flexibilidad en la contratación de empleados y trabajadores que ahora se está restringiendo aquí.

Todo parece indicar que México cerrará este año con una contracción económica de alrededor de 9%. En contraste, Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, se encamina a una baja de solo 3.8% en este año, según el semanario The Economist. La diferencia es enorme.

No somos, ciertamente, un ejemplo en lo económico, pero tampoco lo somos en la forma en que hemos enfrentado la pandemia. Poco importa que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya afirmado en repetidas ocasiones que México ha sido ejemplo en el mundo por la manera en que hemos afrontado esta doble crisis. La agencia de noticias Bloomberg dio a conocer este 24 de noviembre su lista de los mejores y los peores lugares para vivir en estos tiempos del Covid. Los primeros puestos los ocuparon Nueva Zelanda, Japón, Taiwán, Corea del Sur y Finlandia. Es lógico. Sus cifras estadísticas son muy buenas. Las tasas de letalidad a coronavirus que registran, por ejemplo, son de 0% 0.6% 0% 1% y 0.3% sobre los casos registrados.

Bloomberg ha incluido solamente a 53 países en su lista. El último lugar le corresponde a México, con una letalidad de 8.6% sobre los casos registrados, 782 muertes por cada millón de habitantes y una tasa de positividad de 62.3% sobre las (pocas) pruebas que se aplican. Quizá el Gobierno mexicano tenga otros datos, pero hasta el momento no los ha dado a conocer.

Muchas de las circunstancias negativas no han estado bajo el control del Gobierno, es cierto, pero este ha tomado decisiones equivocadas una y otra vez, desde la cancelación de proyectos de construcción ya iniciados hasta el rechazo al uso de mascarillas. Lo peor de todo es que el Gobierno se niega a reconocer sus errores. Y aquellos que no reconocen sus errores, están condenados a repetirlos.



Doblegada

El Gobierno finalmente dobló a Rosario Robles, quien ha estado en la cárcel un año por un delito que no ameritaba prisión preventiva. Sus abogados han señalado que buscará convertirse en “testigo colaborador” e incriminar a otros para conseguir un trato más justo. Así funciona la justicia mexicana en estos días.
24 Noviembre 2020 04:00:00
Motamex y la ley
La iniciativa sobre la mariguana aprobada por el Senado la semana pasada, que ahora está siendo considerada por la Cámara de Diputados, quizá sea un paso hacia adelante, pero es un paso insuficiente e incongruente.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó, en una serie de fallos sobre juicios de amparo, la inconstitucionalidad de la “prohibición absoluta” de la mariguana establecida en la Ley General de Salud. En opinión del hoy presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, quien escribió el dictamen para el primero de estos fallos, el “libre desarrollo de la personalidad, supone el reconocimiento del Estado sobre la facultad natural de toda persona a ser individualmente como quiere ser, sin coacción, ni controles injustificados o impedimentos”.

El Congreso está legislando sobre la producción, comercio y consumo de la mariguana porque la jurisprudencia de la Corte lo obliga. No es que los legisladores o el Gobierno, conservadores por convicción, se hayan visto imbuidos súbitamente de un espíritu liberal. La Corte les ha dado de plazo hasta el 15 de diciembre para ajustar la ley a las libertades constitucionales.

No obstante, la idea de que el Congreso despenalizaría la producción, el comercio, la posesión y el consumo de mariguana ha caído por tierra. La iniciativa suaviza algunas restricciones, pero no legaliza ni despenaliza. Es una lástima, porque se está perdiendo una oportunidad magnífica para atacar a fondo los males generados por la prohibición.

Los senadores no han legalizado ni despenalizado nada, simplemente han aumentado el límite de posesión de 5 a 28 gramos y han permitido el cultivo individual para autoconsumo de hasta seis plantas. La ley también aceptará las asociaciones de 2 a 20 integrantes que produzcan para el autoconsumo. Una posesión o cultivo adicionales serán considerados delitos y llevarán a acciones penales contra los infractores. Los legisladores, por otra parte, han omitido cualquier consideración para el uso médico de la mariguana. Además, el Gobierno creará un Instituto Mexicano para la Regulación y Control del Cannabis, un órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud, que “ejercerá la rectoría sobre la cadena productiva del cannabis y sus derivados”. El viejo chiste de Motamex se vuelve, increíblemente, realidad.

Al contrario de otras sustancias prohibidas, la mariguana es una planta. El Gobierno comete un error estratégico al tratar de prohibir una hierba que crece naturalmente y que ha tenido, además, usos médicos desde la antigüedad. Al prohibir la posesión y el cultivo de cantidades por arriba de un límite, por otra parte, se promueven la simulación y la corrupción. ¿Por qué 28 gramos y no 29? ¿Por qué seis plantas y no siete? No hay respuestas lógicas.

La iniciativa que los diputados han recibido del Senado no tiene sentido. Los fallos de la Corte se han tergiversado u olvidado. Las palabras del ministro Zaldívar, en el sentido que la Constitución nos permite a los mexicanos elegir nuestro plan de vida y modelo de virtud personal sin la intromisión del Estado, no son siquiera referencia. Lo que tenemos es un Congreso que vuelve a prohibir, pese a la pésima experiencia, pero con ilógicos criterios de cantidad, y que crea además un nuevo instituto para aumentar la burocracia.



Destruir la industria

La 4T sigue empeñada en destruir a la industria farmacéutica nacional. Ayer la SFP emitió nuevas sanciones contra seis productoras y distribuidoras mexicanas. El propósito es, al parecer, impedir que los mexicanos participen en las licitaciones de medicamentos que manejará la Unops, de las Naciones Unidas. El Gobierno solo quiere a proveedores extranjeros.
23 Noviembre 2020 04:00:00
Como anillo al dedo
Más de un millón de contagiados de Covid-19 y más de 100 mil muertos oficiales por esta enfermedad. Es la tragedia sanitaria. Pero hay otra, la económica, que afecta la capacidad de millones de ganarse la vida.

En el tercer trimestre de este 2020, según el Inegi, solo 51 millones de personas tuvieron una ocupación laboral, formal o informal, 4.2 millones menos que en el mismo periodo de 2019. Tener un trabajo, sin embargo, cada vez alcanza para menos. La población subocupada, que a pesar de contar con un empleo necesita trabajar más, subió 4.4 millones en el último año para alcanzar 8.7 millones.

Esta es la medición más amplia de las consecuencias de la crisis económica. En octubre se crearon 200 mil 641 puestos formales de trabajo según el IMSS. Es una buena noticia, después de las pérdidas de meses anteriores; pero, aun así, de enero a octubre de este 2020 se perdieron 518 mil 609 empleos registrados en el IMSS. En un año, de octubre de 2019 a 2020, la pérdida alcanzó 824 mil 591. Hasta el 31 de octubre el IMSS documentaba 19 millones 902 mil 833 puestos formales de trabajo.

Otro indicio de la crisis económica lo vemos en los recortes de salarios y prestaciones. Según el Termómetro Laboral de OCCMundial, 25% de las pequeñas y medianas empresas había recortado hasta septiembre cuando menos 50% de los salarios de sus trabajadores; otro 25% llevó a cabo ajustes de entre 20 y 50 por ciento. Una de cada 10 pequeñas empresas ha mantenido el salario, pero ha reducido prestaciones.

Estas son solo estadísticas. Para las familias, la crisis significa angustias y falta de oportunidades. Cada vez más caen de la clase media a la pobreza. Si el lema de este Gobierno era “Primero los pobres”, es difícil entender por qué el Presidente e Irma Eréndira Sandoval nos dicen que la crisis les ha caído como anillo al dedo. El número de pobres está aumentando como nunca.

El problema no viene solamente de la pandemia. La caída en la actividad económica empezó desde el segundo trimestre de 2019. Una serie de medidas, desde la cancelación del aeropuerto de Texcoco hasta la de la planta cervecera de Mexicali, mandaron el mensaje de que al régimen no le interesa la inversión productiva ni crear empleos. Otras medidas que se avecinan, como la prohibición de la subcontratación laboral, pueden representar pérdidas adicionales de cientos de miles o millones de empleos.

Ni el presidente López Obrador ni su equipo, quizá con la excepción de Alfonso Romo, parecen entender cómo se generan los empleos en una economía. Entre 70 y 80% de los puestos de trabajo los producen pequeñas y medianas empresas, la enorme mayoría con menos de 10 empleados. Los acuerdos de inversión que tanto gustan al Presidente, con los grandes empresarios y las cúpulas, no son suficientes. Tampoco los proyectos faraónicos no rentables, como el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas.

El Gobierno debe dejar de poner obstáculos a las inversiones y actividades, de todos, pero especialmente de los pequeños y medianos empresarios. Solo así reducirá la pobreza, si realmente quiere hacerlo. La otra posibilidad es que el aumento de la pobreza le caiga como anillo al dedo, ya que el aumento de los pobres permite comprar más votos con subsidios del Gobierno.



Cierre de frontera

Es el sueño de Trump: el cierre parcial de la frontera. Empezó el 21 de marzo, pero se ha renovado hasta el 21 de diciembre. El daño económico y emocional es brutal para la comunidad binacional. La medida no tiene sentido sanitario, pero coincide con la mentalidad de quienes piensan que los extranjeros son siempre el enemigo. La restricción, por otra parte, solo se aplica a los mexicanos, no a los estadunidenses. Lo peor es que la SRE dice que México la pidió.
20 Noviembre 2020 04:02:00
Inútiles cierres
El director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud, el médico belga Hans Henri P. Kluge, cuestionó ayer los cierres de escuelas y los confinamientos que se están aplicando ante la segunda oleada de la pandemia de Covid-19. “Si todos cumplimos con nuestra parte, los confinamientos son innecesarios”, dijo. “Mantengo mi posición de que los confinamientos son un último recurso. El uso de mascarillas no es una panacea, y tiene que hacerse en combinación con otras medidas; pero si el uso de mascarillas llegara a 95%, los confinamientos no serían necesarios. Con tasas de 60% o menos, es difícil evitarlos”.

Más controvertida fue su afirmación de que deben evitarse los cierres de escuelas. “Los niños no son considerados como vehículos principales de transmisión y, por lo tanto, los cierres de escuelas no son una medida efectiva para el control del Covid-19. A los países que consideran este curso de acción, les pido que tomen en cuenta los efectos adversos en los resultados educativos y en el bienestar mental y social. Donde se lleven a cabo cierres de escuelas, pedimos que los niños en situaciones vulnerables y con necesidades especiales tengan prioridad para recibir apoyo y recibir enseñanza en persona”.

Desafortunadamente, en México y en otros lugares del mundo los políticos toman medidas como el confinamiento, el cierre de escuelas o la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas, sin que haya realmente justificaciones de salud para ellas. Omiten, en cambio, las medidas que han resultado más eficaces contra la pandemia, como el uso de mascarillas o la aplicación de pruebas para aislar contagios en lugar de encerrar a la sociedad entera.

México está a punto de llegar a las 100 mil muertes oficiales y hace unos días rebasó el millón de contagios. Debido al bajo número de pruebas, lo más probable es que las cifras reales sean mucho más altas. El subsecretario de salud Hugo López-Gatell, consideró que las notas periodísticas que registraron el millón de contagios representan “una visión limitada de la información. Es un poco intrascendente, pero en términos de noticias pareciera atractivo, cada vez que hay un número redondo, anunciarlo”.

El Gobierno mexicano impuso un confinamiento parcial, aplicado a actividades que consideró no esenciales, del 23 de marzo al 1 de junio, cuando empezó de manera gradual la “nueva normalidad”. El cierre no ayudó a detener la propagación de la enfermedad, mientras que el subsecretario López-Gatell, desaconsejó el uso de mascarillas, que “tienen una pobre utilidad o nula utilidad”, y descartó la aplicación generalizada de pruebas, que consideró “inútil, costoso e inviable”.

A casi nueve meses de la detección del primer caso en México, nuestro país es uno de los más afectados en el mundo por la pandemia. En número total de positivos estamos en undécimo lugar global y cuarto en fallecimientos totales. En muertes por millón de habitantes, ocupamos el duodécimo puesto, pero el bajo número de pruebas falsea nuestras cifras. Hemos aplicado solo 20 mil 337 pruebas por millón de habitantes, el lugar 157 del mundo. La falta de estas, y el mal estado de nuestro sistema de salud, hacen que tengamos el mayor número de muertes por contagios confirmados, 9.8 por ciento.

Si los países con mayor éxito en la lucha contra el Covid han promovido el uso de mascarillas, la aplicación de pruebas y el aislamiento de contagios, en México se han cerrado escuelas y negocios. Los pésimos resultados revelan cuánto se han equivocado nuestros políticos.

Borrachos

Para detener la propagación del Covid, el Gobierno de la Ciudad de México está considerando aplicar la ley seca. Supongo que tienen miedo de que los coronavirus se emborrachen.
19 Noviembre 2020 04:02:00
Razones de Estado
Es inusitado que el Departamento de Justicia de Estados Unidos se desista de acusaciones contra un presunto narcotraficante mexicano que esté siendo procesado en ese país. Por eso sorprende el retiro de cargos contra el general Salvador Cienfuegos. El fiscal Seth D. Ducharme, explicó a la juez Carol B. Amon: “Estados Unidos ha determinado que consideraciones sensibles e importantes de política exterior rebasan el interés del Gobierno en mantener el proceso del defendido y requieren por lo tanto el desistimiento del caso.

“Las pruebas en este caso son fuertes”, dijo el fiscal, pero “como un tema de política exterior, y en reconocimiento de la fuerte asociación en la aplicación de la ley entre México y Estados Unidos, y en el interés de demostrar nuestro frente unido contra cualquier tipo de criminalidad, incluyendo el tráfico de narcóticos por cárteles mexicanos, el Gobierno aquí solicita que se retiren sin prejuicio los cargos en contra del defendido, a fin de permitir que la investigación y potencial persecución del defendido prosigan en México en primera instancia”.

La decisión fue política. Por eso el fiscal se refirió a la contundencia de sus pruebas, aunque todo fiscal considera las suyas como tales. Ahora, sin embargo, nunca sabremos si realmente lo eran, porque no serán sometidas al escrutinio crítico de un juicio. Las pruebas incluyen declaraciones de testigos protegidos y mensajes de Blackberry que hablan de un “padrino”, pero sin identificar al general. El prejuicio contra México se manifiesta en la expresión “incluyendo el tráfico de narcóticos por cárteles mexicanos”. Las autoridades estadunidenses piensan que no existen los cárteles estadunidenses.

Varias veces en el pasado, Washington rechazó peticiones para liberar a ciudadanos mexicanos procesados en Estados Unidos. Rubén Zuno Arce, cuñado del expresidente Luis Echeverría, fue enjuiciado por narcotráfico y presunta vinculación a la tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena en 1985. La prueba crucial era que los hechos, supuestamente, ocurrieron en una propiedad suya; de nada sirvió que demostrara que la había vendido tiempo atrás. Pese a las rogativas del Gobierno mexicano, Zuno Arce permaneció en la cárcel hasta su fallecimiento en 2012, a los 82 años.

Otro caso notable, también vinculado al asesinato de Camarena, fue el del ginecólogo tapatío Humberto Álvarez Macháin, secuestrado en México para ser procesado en Estados Unidos. Se le acusaba de haber mantenido vivo al agente mientras se le torturaba, cosa que él siempre negó. El Gobierno mexicano cuestionó la legalidad del juicio, por la forma en que Álvarez Macháin fue llevado a territorio norteamericano, pero no lo pudo impedir. Al final, sin embargo, el tribunal lo declaró inocente.

El caso Camarena envenenó durante décadas la relación entre la DEA y México. Por eso sorprende hoy, el desistimiento contra Cienfuegos, que no pudo haber venido más que de una orden del presidente Trump. No sé si sea un pago por no felicitar al presidente electo Joe Biden, pero podría serlo.

El regreso a casa, sin embargo, puede salirle caro a Cienfuegos, quien se declaró “no culpable” en su audiencia en Brooklyn por el deseo de limpiar su nombre, a pesar del riesgo de pasar el resto de su vida en la cárcel. Si, como se espera, se le exonera ahora en México, se dará por hecho que la decisión es consecuencia de un acuerdo político. Habrá ganado la libertad, pero perdido la batalla por la defensa de su honestidad.

Chipotudo

Ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el decreto que permite el registro sanitario en solo cinco días de medicamentos extranjeros con registro en sus países de origen. Las pesadas normas de Cofepris se seguirán aplicando a quienes produzcan en México. No es parejo.
18 Noviembre 2020 04:01:00
Regresa el general
Ayer por la tarde el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió un comunicado conjunto con la Fiscalía General de la República para anunciar que, “en reconocimiento de la fuerte sociedad en la aplicación de la ley entre México y Estados Unidos, y en el interés de demostrar nuestro frente unido contra todas las formas de criminalidad, el Departamento de Justicia, ha decidido buscar el retiro de las acusaciones penales contra el exsecretario Salvador Cienfuegos para que pueda ser investigado y, en caso de ser procedente, consignado bajo las leyes mexicanas”.

Esta decisión es inusitada. Las autoridades estadunidenses no han demostrado confianza en sus colegas mexicanos, cuando menos desde la tortura y muerte en México, en 1985, de Enrique Camarena, un agente de la Drug Enforcement Agency (DEA).

Independientemente de lo que señaló ayer el Departamento de Justicia, es difícil pensar que el fiscal del caso habría aceptado retirar los cargos contra el general Cienfuegos, secretario de Defensa en el sexenio de Enrique Peña Nieto, si sus pruebas hubiesen sido sólidas. La FGR podrá prometer investigar, pero no tiene forma de garantizar una consignación y mucho menos una condena de culpabilidad.

El general Cienfuegos ha mostrado hasta ahora una gran firmeza en la defensa de su inocencia. Es notable que en octubre haya volado, en un viaje turístico, a Los Ángeles con su familia. Si hubiera esperado el ejercicio de una orden de aprehensión en su contra, o si hubiera cuando menos tenido la conciencia intranquila, seguramente no habría llevado a cabo esa visita. Por otra parte, al presentarse en la audiencia inicial en la corte de Nueva York que lleva su caso, el exsecretario se declaró “no culpable”, a sabiendas de que en el sistema judicial de Estados Unidos, una declaración de culpabilidad conlleva enormes beneficios. Estaba decidido a defender su nombre, aun ante el riesgo de ser encarcelado toda la vida.

La acusación contra el exsecretario procede, al parecer, de las declaraciones de cuando menos dos testigos protegidos. Sabemos que estos mienten de forma sistemática, porque si dicen lo que el fiscal quiere oír reciben beneficios importantes. La fiscalía norteamericana al parecer ha filtrado información en la que habla de otros elementos incriminatorios, como unos mensajes de Blackberry, pero no son contundentes. Hablan de un “padrino” que apoyaba a un grupo de narcotraficantes, y que habría estado en algún momento en televisión, pero no hay una identificación certera de que haya sido realmente el general Cienfuegos.

No se conoce hasta este momento alguna investigación de la FGR contra Cienfuegos. No podemos, por lo tanto, juzgar si hay elementos para procesarlo en México o si simplemente se le dejará en libertad. Lo que sí es claro, es que no hay precedentes de que el Gobierno de Estados Unidos, cuyo sistema de justicia pretende un alcance universal, haya retirado acusaciones plausibles contra un pretendido narcotraficante.

He escuchado muchas especulaciones en las últimas horas acerca de los motivos del Gobierno norteamericano, porque esta decisión no la tomó solamente el fiscal general para cancelar los cargos. Hasta este momento la única que me convence es que las pruebas no eran suficientes. Este sería el caso si lo único que hubiese en su contra fueran testimonios comprados.

Acto de respeto

El canciller Marcelo Ebrard, declaró ayer que no ve la liberación del general Cuenfuegos “como el camino a la impunidad, sino como un acto de respeto a México y a las Fuerzas Armadas de México”. Dijo también que el Gobierno mexicano había expresado su descontento a las autoridades estadunidenses por la falta de información sobre el caso. Veremos ahora qué acusaciones presenta la FGR.
17 Noviembre 2020 04:02:00
¡Fue la corrupción!
El Gobierno cuenta con una explicación fácil para todos los problemas que enfrenta: la culpa la tiene la corrupción de los gobiernos anteriores, ¡siempre! La explicación se usa por igual para las inundaciones de Tabasco que para la falta de medicamentos o vacunas. Poco importa si antes no se registraba el problema.

En este 2020 se ha documentado en México una importante escasez de medicamentos, entre ellos los oncológicos pediátricos. El desabasto empezó en las instituciones públicas, pero se ha extendido al mercado privado. Las vacunas también han escaseado. El Observatorio Mexicanos de Vacunación señala que 1.7 millones de niños mexicanos buscaron vacunas o refuerzos sin encontrarlos; en 87% de los casos el biológico no estaba disponible.

La respuesta del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha sido echar la culpa a la corrupción de los gobiernos anteriores: “Hoy estamos tratando de reconstruir sobre el daño hecho, particularmente entre 2015 y 2018. Desde el sexenio pasado heredamos grandes vicios de compañías fantasmas que vendían vacunas al Gobierno como intermediarias y algunas de estas compañías fueron inhabilitadas por múltiples irregularidades.

“Al quedar inhabilitadas dejaron un vacío, pero estas compañías eran las dueñas del registro sanitario. La vacuna contra la tuberculosis y la triple bacteriana son las que tuvieron mayor afectación y, en su momento, también la del sarampión”.

Lo que no dice el subsecretario es que el presidente López Obrador primero atacó desde su púlpito mañanero a las principales farmacéuticas y distribuidoras de medicamentos del país, acusándolas sin pruebas de corrupción, y después los inspectores de Cofepris encontraron supuestas irregularidades en sus plantas de producción y cerraron varias.

El Gobierno tomó, además, control del proceso de compras de medicamentos del sector público, que llevaba a cabo con éxito el IMSS, y se lo dio a la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda, que carecía de experiencia en el ramo. En las licitaciones no se permitió que los precios incluyeran el costo de distribución, como si no existiera; y, por otra parte, Hacienda impuso precios excesivamente bajos, lo que hizo que muchas claves quedaran desiertas.

El Gobierno negó en un principio que hubiera desabasto de medicamentos y denunció una campaña de desinformación pagada por los supuestos corruptos. Al final reconoció el problema y decidió salir a comprar medicamentos al extranjero, para no tener que hacerlo de las farmacéuticas mexicanas.

Decidió, además, exentar a las firmas extranjeras de las estrictas condiciones que Cofepris aplica a quienes producen medicamentos en nuestro país. No hay ningún indicio de que haya logrado ahorros en estas compras, ni queda claro si los fármacos que se están importando son seguros.

El Gobierno, sin embargo, se encontró con la realidad de que para surtir estas cantidades masivas se requieren muchos meses de producción, por lo que era muy difícil encontrar firmas extranjeras que pudieran surtir lo que pedía.

Yo no sé si había corrupción antes, ya que el Gobierno no ha presentado pruebas, pero cuando menos había una mejor provisión de medicamentos. Si bien la excusa de todo hoy es la corrupción de los gobiernos anteriores, la información disponible sugiere que el desabasto de medicamentos y vacunas es producto de una serie de malas decisiones del actual Gobierno. Por eso estábamos mejor cuando estábamos peor.

Muertes y casos

México tiene 9.8 muertes por cada 100 casos confirmados de Covid-19. Es por mucho la peor tasa del mundo. En segundo puesto está Irán, con 5.4, y en tercero Italia, con 3.8. Estados Unidos registra 2.2 (Johns Hopkins). Esto se debe en parte al bajo nivel de pruebas de México, pero también al deterioro de los hospitales públicos mexicanos.
16 Noviembre 2020 04:01:00
Libros conspiradores
El presidente López Obrador piensa que toda discrepancia es producto de la maldad. Podríamos quizá reaccionar con indiferencia, pero cuando el político más poderoso de México se lanza contra una de nuestras instituciones culturales más respetadas, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, hay razones para temer.

El 13 de noviembre AMLO dedicó uno de sus habituales ataques mañaneros a la FIL. El cuestionamiento surgió de la nada, después de que un reportero le preguntó sobre la acusación del Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, de que “su actual Administración está pagando a medios digitales de redes sociales para golpearlos”. El Presidente negó la afirmación, nunca comprobada, y defendió a “la compañera Jessy [Martha Jessica Ramírez González], que está aquí en Presidencia conmigo, que es la que me toma los videos, pero que es un alma de Dios, o sea, incapaz”, y “Jesús” Ramírez Cuevas, quien “es un profesional, es una gente honesta, limpia”.

Tras esta defensa loable de sus colaboradores, el Presidente se lanzó primero contra el Gobernador y después contra la FIL. Alfaro, dijo, “tiene su posición, él pertenece a este bloque de conservadores, él se lleva muy bien con el líder de la Universidad de Guadalajara, un líder histórico, [Raúl] Padilla. Fíjense, la Feria del Libro de Guadalajara, las últimas, dedicadas en contra de nosotros. Pero no solo eso, porque traen a Vargas Llosa, ahí Aguilar Camín y todos ellos, Krauze. Bueno, me entero de que en España le entregan el premio, claro, a la Feria del Libro de Guadalajara, el Príncipe de Asturias, a la Feria del Libro de Guadalajara y el que lo recibe es ni más ni menos que Padilla, es el que da el discurso. Y me llamó muchísimo la atención un renglón: ‘Debemos de defender el libro del populismo’. Pero es la decadencia, pero no solo de México, de las universidades, de la intelectualidad, de los que otorgan estos premios”.

Se necesita ser muy perverso, o ignorante, para afirmar que las últimas ferias de Guadalajara “han estado dedicadas en contra de nosotros” (y, sí, preocupa el plural mayestático). En 2019 acudió el liberal Mario Vargas Llosa, y sabemos que el Presidente se siente incómodo ante las ideas liberales, pero también estuvieron Luisa Valenzuela, David Huerta, Margo Glantz y cientos más. A lo largo de los años han participado María Elena Álvarez-Buylla, Sabina Berman, Ernesto Cardenal, Cuauhtémoc Cárdenas, Tatiana Clouthier, Mario Delgado, Gabriel García Márquez, Carlos Monsiváis, José Mujica, Nicanor Parra, Elena Poniatowska, Jesús Ramírez Cuevas, Olga Sánchez Cordero, José Saramago, Paco Ignacio Taibo II y muchos más. La lista no parece una conspiración del liberalismo, ni refleja “la decadencia. de las universidades, de la intelectualidad”.

Es triste que el Presidente no sepa que, desde 2014, el máximo galardón cultural del mundo de habla española se llama Princesa de Asturias, no Príncipe. El discurso pronunciado este 2020 por Padilla, fundador y presidente de la FIL, fue, por otra parte, impecable: “Los libros, y en general la letra impresa, se alimentan de la libertad y a la vez la amplían. La modernidad política apareció con la libertad de imprenta, con el derecho a escribir y publicar sin restricciones. Defendamos este valor fundamental, con más razón frente a los gobiernos populistas que hoy amenazan nuestra herencia liberal y ponen en riesgo la democracia”. Suscribo.

Sin falta

AMLO atacó a Guillermo García Alcocer cuando era presidente de la CRE hasta forzar su renuncia. Ahora la SFP lo inhabilita sin razón. Él hizo público en su momento que un pariente en cuarto grado participaba en una empresa que solicitaba un permiso, pero el pleno de la CRE aceptó su participación en la sesión. No hubo ninguna falta.
13 Noviembre 2020 04:00:00
El prohibicionista
Para un Presidente que cita constantemente la frase “Prohibido prohibir”, Andrés Manuel López Obrador ha resultado ser un entusiasta prohibicionista. Lo ratifica con la iniciativa para proscribir la subcontratación de personal. Como todas las prohibiciones, esta tendrá efectos inhibitorios y distorsionantes, y al final destruirá muchos empleos formales.

La iniciativa que ayer en la mañanera firmó el Presidente, en compañía de la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, y otros funcionarios, es producto de un mal diagnóstico sobre problemas reales del mercado laboral.

El Gobierno señala en una presentación sobre el tema que algunos trabajadores son registrados en la Seguridad Social con salarios menores a los que realmente perciben, lo cual afecta sus pensiones y fondo de vivienda. La consecuencia es que reciben menores liquidaciones e indemnizaciones por despidos, licencias o incapacidades; tienen una menor estabilidad laboral, pocas posibilidades de sindicalizarse, y menor reparto de utilidades y antigüedad laboral.

El Presidente argumenta, además, que la caída estacional del empleo formal en diciembre es producto de la subcontratación (lo cual es, cuando menos, cuestionable) y sostiene que esta provoca evasión fiscal y de cuotas al IMSS y el Infonavit.

La presentación de la iniciativa afirma que en la reforma laboral de 2012 “se introdujo la figura de la subcontratación laboral con restricciones que no funcionaron”. ¿Por qué no funcionaron? Porque aumentó el número de trabajadores con empleos formales bajo este régimen, de 3 millones en 2013 a 4.6 millones en 2018. Es la primera vez que escucho que generar empleos formales es un fracaso.

Con estos razonamientos, el Gobierno está impulsando reformas a distintas leyes para prohibir la subcontratación de personal, “que consiste en que una persona física o moral proporcione o ponga a disposición trabajadores propios en beneficio de otra”.

La nueva legislación permitiría la subcontratación de servicios especializados, pero solo tras una autorización de la Secretaría del Trabajo y el registro en un padrón público. También permitiría el trabajo de las agencias de colocación, pero sin que puedan ser patrones del personal que colocan.

El diagnóstico del Gobierno es equivocado, en primer lugar, porque el régimen de subcontratación es una consecuencia de la falta de flexibilidad de la legislación laboral. La iniciativa, lejos de resolver el problema, lo agrava.

En un mercado que cambia con velocidad creciente, la ley obligará a las empresas a tener plantillas permanentes, aunque no las usen. Si una compañía tiene la oportunidad de conseguir un contrato temporal, no podrá asumirlo ante el temor de quedarse con personal excedente de manera permanente.

El subregistro de sueldos ante el IMSS y el Infonavit, por otra parte, no es un problema exclusivo de las subcontratistas. Muchas empresas reportan sueldos inferiores a los que realmente pagan. La práctica está penada, pero a nadie se le ocurre que la solución sea prohibir la contratación de trabajadores.

Alguien en el Gobierno ha tenido la brillante idea de que esto debe hacerse con la subcontratación. Nadie se atreve a advertirle al Presidente que la prohibición acabará con empleos, promoverá una mayor informalidad y volverá menos competitivas a las empresas mexicanas. Es el costo de tener funcionarios sin conocimiento de sus temas.


Papas o vacunas

Sobre mi artículo de ayer, Vacuna Fría, un especialista me dice: “Los refrescos y las papas tienen solo cuatro o cinco presentaciones y no requieren refrigeración. Los medicamentos que se surten al Gobierno son más de 2 mil claves con más de 250 proveedores y diferentes temperaturas”. Con razón tratar a los medicamentos como papitas ha traído desabasto.
12 Noviembre 2020 04:00:00
Vacuna fría
El anuncio de la farmacéutica estadunidense Pfizer y su socia, la biotecnológica alemana BioNTech, de que lograron una efectividad de 90% en pruebas de una vacuna contra el Covid-19 fue recibido con entusiasmo por políticos y mercados. El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, trató de dar crédito por el hallazgo al gobierno de Donald Trump, lo que resultó fake news, mientras que las acciones en bolsa registraron avances importantes. Hubo quienes festejaron el inicio del fin de la pandemia.

No podemos, sin embargo, dejar que el entusiasmo llegue a México. Quizá la vacuna pueda tener éxito en otros lugares del mundo, pero por razones prácticas no funcionará en nuestro país. La razón es muy sencilla. Esta vacuna requiere de una cadena de frío de 70 grados Celsius bajo cero. Ni siquiera en los viejos tiempos del neoliberalismo era fácil conseguirla; hoy, en la Cuarta Transformación, se vuelve casi imposible.

Una “cadena fría” es un sistema de distribución en el que tanto los almacenes como los contenedores de los vehículos de distribución garantizan una baja temperatura. Según el doctor Alejandro Macías, epidemiólogo, las cadenas frías normales en México oscilan entre 2 y 6 grados sobre cero, la temperatura de un refrigerador doméstico. Históricamente algunas vacunas han requerido temperaturas de hasta 20 grados bajo cero. Nunca ha habido una que necesite entre -70 y -80 grados.

En las mejores circunstancias habría sido muy difícil lograr una cadena tan fría en nuestro país, especialmente si consideramos las altas temperaturas de muchas de nuestras regiones. En esta Cuarta Transformación, sin embargo, será mucho más complicado. México tenía un buen sistema de distribución de medicamentos con empresas que ofrecían cadenas frías a todo lo largo del proceso de distribución. Quizá no tenían las bajísimas temperaturas que requiere la nueva vacuna, pero sí la experiencia para manejar el reto.

El Gobierno, sin embargo, decidió desmantelar este sistema para crear uno nuevo, cuyo diseño, al parecer, se le ha encargado a una persona experta en distribuir “papitas y refrescos”. El propio presidente López Obrador dijo en septiembre de 2019: “Una gente que trabajó en una de estas empresas, que tienen todo un esquema de distribución de sus mercancías, nos está ayudando a tener la experiencia y poder echar a andar una distribuidora de medicamentos y resolver el problema del abasto de las medicinas”. No sorprende que no se haya resuelto el problema, sino que empeore cada vez más.

Cada vacuna tiene requerimientos distintos. No todas precisan de temperaturas tan bajas como la de Pfizer, pero todas necesitan cadenas garantizadas de frío, cosa que no necesitan las papitas o los refrescos. Un Gobierno responsable habría aprovechado la experiencia de las distribuidoras profesionales para promover una mejor disponibilidad de medicamentos. Al destruir el sistema, con la idea de que puede crear de la nada una empresa estatal para esta especializada tarea, la 4T puede estar tomando medidas para impedir que las nuevas vacunas para el Covid-19 lleguen realmente a todos los mexicanos.

Estamos viendo cómo se comete un error de fondo, que, como el desmantelamiento de las compras consolidadas del IMSS y del sistema de distribución de medicamentos, costará mucho y generará muertes innecesarias.

Siete veces

Fueron siete las ocasiones en que Rafael Caraveo recibió maletas llenas de dinero en efectivo por órdenes del entonces senador panista Jorge Luis Lavalle Maury. Según Caraveo, Lavalle le dijo que el dinero se iba a utilizar para una campaña electoral. De esta forma Caraveo confirma las declaraciones previas de Emilio Lozoya.
11 Noviembre 2020 04:00:00
Contra la corrupción
Un Gobierno que se ha comprometido en la lucha contra la corrupción debería festejar que haya instituciones como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) que facilitan este esfuerzo. Algunas de las acusaciones más importantes que ha promovido el Gobierno, como las de la llamada Estafa Maestra y el caso Odebrecht, surgen de investigaciones de esa institución.

Sin embargo, el presidente López Obrador parece empeñado en acabar con ella, tanto que la ha atacado una treintena de veces en sus mañaneras.

“Esta fundación se dedica a combatirnos, atacarnos –ha declarado–. Es la fundación que presentó más de 100 amparos en contra del aeropuerto de Santa Lucía, y los que están financiando son empresarios poderosos”.

Según el Presidente, “Claudio X. González estuvo en contra de los maestros y a favor de la reforma educativa. Financiaba campañas en contra de la educación pública, pero ahora se da a conocer que su fundación, su grupo, es financiando por grandes empresarios. Son empresarios que deducen impuestos, que no pagan impuestos, porque destinan recursos a fundaciones como las de Claudio”.

López Obrador utiliza el recurso propagandístico de ponerle el nombre de un supuesto villano a las instituciones que le incomodan. En este caso ha elegido el de Claudio X. González, aunque con frecuencia ha confundido al padre, Claudio X. González Laporte, empresario de 86 años, con su hijo, Claudio X. González Guajardo, el activista de 56.

González Guajardo, es cierto, fundó y apoyó Mexicanos Primero, que cuestionó el control de los sindicatos sobre la educación pública y promovió una reforma para mejorar la calidad de la instrucción en México. En 2017 dejó esta organización para fundar MCCI.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto, molesto con las investigaciones de la institución, lo espió con el programa Pegasus. González Guajardo dejó MCCI en julio de 2020 para convertirse en dirigente de una nueva organización llamada Sí por México, que busca ser un puente entre la llamada sociedad civil y la política.

MCCI no promovió amparos contra el aeropuerto de Santa Lucía, pero sí participó en el grupo #Nomásderroches que ha presentado estas acciones jurídicas con bastante éxito. En cuanto a la afirmación de que MCCI se dedica a defender la corrupción del “periodo neoliberal”, vale la pena recordar las decenas de investigaciones que la organización dio a conocer sobre presuntos actos de corrupción en el sexenio de Peña Nieto.

A López Obrador, sin embargo, le molesta que alguien que no sea él, o que no sea miembro de su equipo, lleve a cabo acciones contra la corrupción. Se ha preocupado siempre por presentarse como el único luchador contra la deshonestidad en el país.

Le inquietan también, sin duda, las investigaciones que MCCI sigue llevando a cabo sobre presuntos actos de corrupción en una Administración que, supuestamente, ya barrió con los malos hábitos del pasado. La investigación más reciente de la organización señala que, a pesar de las promesas del Gobierno de reducir las adjudicaciones directas, vamos rumbo al récord de la década.

Al lanzarse contra los donantes de MCCI, el Presidente pretende dejar a la organización sin fuentes de recursos. El objetivo es generar miedo entre los aportantes para que le retiren su apoyo. Con esto el Presidente estaría acabando con un enemigo imaginario, pero al mismo tiempo estaría promoviendo mayor impunidad y corrupción.

Maraki

María Cristina García Cepeda, “Maraki”, ha sido una de las funcionarias más respetadas del mundo cultural mexicano. Su carrera de 44 años de dedicación y honestidad ha sido ampliamente valorada. No conozco los detalles de las acusaciones que se le han hecho por el llamado Museo de Museos, pero estoy convencido de su integridad personal.
10 Noviembre 2020 04:00:00
Censura y política
Este jueves pasado, 5 de noviembre, el presidente Donald Trump ofreció un mensaje a los ciudadanos estadunidenses en el que afirmó que estaba siendo víctima de un fraude electoral. MSNBC, CBS, NBC, ABC y Univisión cortaron la transmisión, porque afirmaron que el Mandatario estaba mintiendo.

CNN y Fox News acompañaron todo el discurso, pero la primera colocó un cintillo que advertía: “Sin pruebas, Trump se dice víctima de fraude”. Fox News, la única cadena que abiertamente ha apoyado las posiciones de Trump, puso al aire después del discurso a su corresponsal en la Casa Blanca, John Roberts, quien señaló que “no hemos visto ninguna prueba” que respalde la declaración del Presidente de que ha sido víctima de un fraude electoral.

Las cadenas y canales que cortaron la transmisión llevaron a cabo un acto de censura con el que estoy en desacuerdo. El pueblo estadunidense tiene derecho a escuchar los puntos de vista del Presidente, aunque sea un político y un hombre tan lamentable. Aunque también las posiciones de Fox News me parecen deplorables, la emisora fue, sin embargo, la más sólida en lo ético y en lo periodístico: no censuró al Mandatario, pero sí cuestionó el hecho de que no ha presentado pruebas de sus acusaciones.

Desde mi punto de vista, ni los noticiarios ni los periódicos tienen la tarea de ocultar información que el público quiere conocer. Su tarea es divulgarla y, en todo caso, ponerla en contexto, explicarla o cuestionarla. Los medios que se negaron a transmitir la conferencia de prensa del presidente Trump fallaron en este deber fundamental.

Es muy común que los políticos afirmen que “hay límites a la libertad de expresión”; y quizá deban existir, pero no creo que el presidente Trump los haya rebasado. No hay duda de que el Mandatario estaba mintiendo en su discurso: no podía ofrecer pruebas de un fraude, porque no hubo tal fraude. Su argumento de que los votos por correo eran necesariamente falsos no se sostiene. Pero si vamos a censurar a los políticos por mentir, tendríamos que estar interrumpiendo constantemente todas las transmisiones políticas.

Quizá pueda justificarse una censura cuando algún personaje hace un llamamiento abierto a que la gente realice actos de violencia o cuando se corre el riesgo de provocar una tragedia. No es aceptable que se pida desde los medios el linchamiento de una minoría, como los tutsis de Ruanda; tampoco debe gritarse “fuego” en un teatro cerrado, aunque el incendio realmente esté teniendo lugar.

Si Trump hubiera pedido a sus seguidores tomar las armas y atacar los centros de cómputo, las televisoras habrían estado justificadas en censurarlo, pero no lo hizo. Tampoco estoy de acuerdo con la censura de Facebook a distintas posiciones políticas.


No me siento tan incómodo con el etiquetado de Twitter a las afirmaciones falsas de Trump y de otros políticos, ya que sí se permite ver el texto original, pero me da la impresión de que Twitter etiqueta algunas mentiras, pero no otras que coinciden más con los puntos de vista de sus dueños y editores.

Si la censura impidiera las malas políticas públicas o las peores decisiones de los ciudadanos al votar, quizá pudiera encontrar alguna razón pragmática para aceptarla. Pero no es el caso. La censura no hace más que impulsar a la gente a buscar por otros medios el material
censurado.

Lo decía bien el cineasta Federico Fellini, objeto de la censura de Francisco Franco en España por su película La Dolce Vita: “La censura es publicidad pagada por el Gobierno”.


Firma censora

Facebook se ha convertido en una empresa más censora que cualquier Gobierno. No solo ha prohibido muchas posiciones políticas, sino también los desnudos o los contenidos eróticos. Es inaceptable.
09 Noviembre 2020 04:00:00
Sin felicitación
El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador se apresuró a felicitar a Luis Arce, el candidato de Evo Morales y del Movimiento al Socialismo (MAS), tras la elección de Bolivia del 18 de octubre. Si bien solo se habían contado oficialmente 18% de los votos y Arce se encontraba todavía en segundo lugar, el canciller mexicano Marcelo Ebrard recurrió a Twitter poco después de que se difundieron las encuestas de salida: “Las más sinceras felicitaciones de México al pueblo boliviano por la extraordinaria jornada democrática en la que fue electo Luis Alberto Arce, entrañable compañero y amigo de nuestro país. ¡¡¡Bravo por el Estado Plurinacional de Bolivia y su pueblo!!!”.

El presidente López Obrador también ofreció sus felicitaciones antes de que terminara el conteo oficial: “Felicitamos a Luis Alberto Arce Catacora, quien triunfó ayer en las elecciones presidenciales de Bolivia. Celebramos que un grave conflicto se resolvió por la vía pacífica y democrática. Saludos a organizaciones sociales, pueblos originarios, a Evo, al MAS y al pueblo boliviano”.

No hemos visto esa misma celeridad en el triunfo de Joe Biden, el candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos que se definió este 7 de noviembre. En lugar de felicitar al ganador, el canciller mexicano señaló que “el presidente López Obrador fijará la posición de México respecto a las elecciones en EU en cuanto arribe a Villahermosa”. Ya en la capital de Tabasco, el Presidente declaró: “Vamos nosotros a esperar a que se terminen todos los asuntos legales. No queremos ser imprudentes. Queremos ser respetuosos de la autodeterminación de los pueblos y respetuosos del derecho ajeno. Nosotros padecimos mucho de las cargadas, de cuando nos robaron, una de las veces, la Presidencia, y todavía no se terminaban de contar los votos y ya algunos gobiernos extranjeros estaban reconociendo a los que se declararon ganadores”.

De esta forma, López Obrador evitó unirse a los gobernantes democráticos que felicitaron a Biden, como Justin Trudeau, de Canadá, o Angela Merkel, de Alemania, y se colocó en la lista de los autoritarios o populistas, como Vladimir Putin, de Rusia, y Jair Bolsonaro, de Brasil, que se resistieron a hacerlo.

López Obrador apostó en esta campaña a Donald Trump. Si bien en su libro ¡Oye Trump! de 2017 consideró que “el empeño de estigmatizar a los mexicanos en una forma similar a la que Hitler estigmatizó a los judíos es legal, moral y políticamente inadmisible”, este sábado agradeció a Trump que “no ha sido injerencista”. López Obrador visitó a Trump en Washington ya en tiempos de campaña, para darle un respaldo político con la comunidad mexicano-estadunidense, y le permitió utilizar imágenes de esa visita en su propaganda.

El propio Trump ha asumido una posición que recuerda la de López Obrador en las campañas electorales que perdió. Se ha negado a reconocer su derrota, ha afirmado ser víctima de un fraude y ha empezado acciones legales para tratar de revertir el resultado electoral. Quizá por eso Andrés Manuel se ha negado a felicitar a Biden, mientras que los grupos lopezobradoristas han asumido la defensa de Trump en redes sociales. No deja de ser curioso, si recordamos lo crítico que fue López Obrador con Trump y sus políticas antes de llegar a la Presidencia de México.



Congreso

Biden tratará de revertir varias políticas de Trump en materia migratoria y ambiental, pero no le será fácil. Hasta el momento parece que el Senado permanecerá en manos de los republicanos, mientras que en la Cámara de Representantes los demócratas tendrán una mayoría disminuida.
06 Noviembre 2020 04:02:00
Polarizante Trump
“¡Detengan el conteo!”, pidió ayer por Twitter el propio Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. No parece haber una medida más antidemocrática que impedir la cuenta de los votos que los ciudadanos han emitido de buena fe para elegir a sus gobernantes.

La exigencia revela de cuerpo entero el carácter del actual Mandatario. La democracia es para él un simple pretexto, al que hay que acudir solo con el ánimo de alcanzar el poder o mantenerse en él.

El nulo talante democrático, sin embargo, no le ha hecho mella políticamente a Trump, un hombre que llegó a la Presidencia de los Estados Unidos sin una carrera política previa. Es verdad que de continuar la actual tendencia saldrá derrotado en la elección presidencial de este 2020, aunque sus maniobras legales pueden comprarle tiempo o votos; pero nadie puede pensar que los más de 68 millones de ciudadanos que sufragaron por él pueden simplemente descartarse como si no hubieran existido.

No solo fallaron los encuestadores que pensaron que Biden ganaría la elección presidencial por amplio margen, que no previeron una competencia tan cerrada como la que hemos presenciado; también falló el Partido Demócrata, en la oposición, que siempre ha querido presentarse como representante de la clase trabajadora, pero que ha sido incapaz de entender los reclamos de una clase media baja de raza blanca que se siente abandonada por unos políticos demócratas cada vez más políticamente correctos y elitistas.

A quienes votan por los candidatos demócratas les resulta incomprensible el sufragio por Trump. Lo ven como un impresentable racista y sexista. Y quizá tienen razón. Pero no están entendiendo los agravios y temores de una población trabajadora que se siente discriminada por trabajar, pagar impuestos y ser de raza blanca.

Los políticos y los analistas han subestimado siempre a Trump. Lo hicieron a lo largo del proceso de 2016, pensando que sus escándalos, como los acosos a mujeres o la falta de pago de impuestos, acabarían con su candidatura. Pero ningún escándalo ha sido suficiente para disminuir el respaldo electoral al Presidente.

En 2016 Trump recibió casi 63 millones de votos. En este 2020, aunque no se han terminado todavía de contar los votos, ya lleva más de 5 millones adicionales. Los cuatro años de Gobierno de Trump no lo debilitaron, lo fortalecieron, aunque es verdad que también impulsaron a la oposición demócrata. Trump, como sabemos, polariza.

Parte del atractivo de Trump para la clase trabajadora son precisamente las características que lo alejan de la élite educada que domina al Partido Demócrata. Su vulgaridad, su falta de coherencia y su soberbia no ahuyentan al elector de las clases populares, lo atraen.

No deja de ser paradójico, sin embargo, que el Partido Demócrata, que dice velar por los pobres, sea rechazado por ellos, mientras que el Republicano, supuestamente promotor de los ricos, ha encontrado en Trump el camino a esa clase media baja tan importante en un proceso electoral.

Todo parece indicar que Trump saldrá derrotado por estrecho margen en el actual proceso electoral. En lo personal lo celebro, porque estoy convencido de que Trump es un hombre con un fuerte desequilibrio personal. Ha sido un pésimo presidente. Pero no hay duda de que ha sabido comunicarse con una parte muy importante de la sociedad que no se siente representada por los políticos tradicionales. En ello hay una lección política importante para quien quiera escucharla.

Meritocracia

Los electores californianos rechazaron en un plebiscito este 3 de noviembre la proposición 16, que habría permitido usar un criterio de diversidad en el empleo público, la educación y la contratación de obra pública. Los ciudadanos prefieren una meritocracia.
05 Noviembre 2020 04:03:00
Mexicanización
La política de Estados Unidos se mexicaniza. En vísperas de la jornada electoral muchos comercios tapiaron sus escaparates y accesos para impedir actos de vandalismo. La noche del 3 de noviembre los estadunidenses se fueron a dormir sin saber quién sería el próximo Presidente de la nación, mientras los candidatos presidenciales salían a hacer declaraciones antes de que hubiera resultados definitivos.

El demócrata Joe Biden fue cauteloso: “Pensamos que estamos en camino de ganar esta elección”, dijo. El presidente Donald Trump respondió de forma mucho más agresiva, al grado que Twitter etiquetó su tuit como posiblemente engañoso: “Estamos arriba EN GRANDE, pero están tratando de ROBAR la elección. Nunca les dejaremos hacerlo. Los votos no se pueden emitir después de que cierran las casillas”. Más tarde, y a pesar de que era de madrugada y el público de televisión había disminuido radicalmente, anunció que recurriría a la Suprema Corte de Justicia para pedir que se frenara el conteo de los votos.

En México estamos acostumbrados a que las elecciones vengan acompañadas por amenazas de violencia y que los políticos den madruguetes, se autoproclamen ganadores, rechacen los resultados si no los favorecen, reclamen fraudes electorales inexistentes y judicialicen los procesos. En Estados Unidos estos comportamientos son relativamente nuevos, pero quizá nuestros vecinos tendrán que acostumbrarse. El fenómeno es consecuencia de una polarización extrema que Trump ha traído consigo.

En el momento de escribir este artículo todavía no hay claridad acerca de quién ganó la elección presidencial. Varios estados no han podido concluir su conteo, en parte porque hubo mucho más voto previo y por correo de lo habitual. Es falso que se hayan emitido sufragios después del cierre de casillas, pero las leyes disponen que los que se envían por correo deben ser contabilizados cuando el matasellos tenga una fecha a más tardar del día de la elección y se reciban en un periodo que varía en cada estado.

Trump está tratando de sembrar desconfianza en los votos por correo para tener el argumento del fraude en caso de perder la elección. Ayer se quejó de que en la noche del 3 de noviembre él encabezaba sólidamente los conteos en varios estados controlados por demócratas, pero las ventajas empezaron a “desaparecer mágicamente cuando se contaron las boletas sorpresa”. No había, sin embargo, ninguna sorpresa: se sabía que muchos votos fueron enviados por correo y que la mayoría eran de electores demócratas, que no habían querido correr el riesgo de contagiarse en las filas de los centros de votación el día de la elección. Por eso Trump los ha tratado de descalificar.

El plan B de Trump, en caso de ser derrotado en las urnas, es llevar la contienda a la Suprema Corte. Su argumento es que los votos por correo son necesariamente fraudulentos, aunque no hay ningún indicio de ello. Hasta este momento los tribunales inferiores no le han dado la razón, pero por eso el Presidente se apresuró a nombrar antes de la elección a una jueza conservadora, Amy Comey Barrett, para reemplazar a la fallecida progresista Ruth Ginsburg y dejar en la Corte una mayoría conservadora de 6-3, que él siente lo respaldará en su esfuerzo por manipular el resultado de la elección.

La política en Estados Unidos se mexicaniza. Muchas de las conductas que durante tanto tiempo han manchado nuestros procesos electorales se manifiestan hoy en la Unión Americana. En esta visión de la política, por supuesto, lo importante no es competir, sino vencer.

Populismo

No sé cuál será el resultado final de la elección en la Unión Americana, pero queda claro que Trump no fue un fenómeno circunstancial en 2016. Cerca de la mitad de los estadunidenses comulgan con su populismo irracional.
04 Noviembre 2020 04:02:00
Traidor a la patria
El presidente Andrés Manuel López Obrador prometió en varias ocasiones no realizar una cacería de funcionarios de gobiernos anteriores.

En su discurso inaugural ante el Congreso el 1 de diciembre de 2018 declaró: “Al contrario de lo que podría suponerse, esta nueva etapa la vamos a iniciar sin perseguir a nadie, porque no apostamos al circo ni a la simulación. En consecuencia, propongo al pueblo de México que pongamos un punto final a esta horrible historia y mejor empecemos de nuevo; en otras palabras, que no haya persecución a los funcionarios del pasado, y que las autoridades encargadas desahoguen en absoluta libertad”.

La promesa no se ha cumplido. Esto lo demuestra el caso de Rosario Robles, la expresidenta del PRD y exjefa de Gobierno de la Ciudad de México, que tuvo en su momento diferencias con López Obrador y posteriormente fue secretaria de Desarrollo Social con Enrique Peña Nieto.

Robles se encuentra en la cárcel enfrentando un proceso por “ejercicio indebido del servicio público” ya que presuntamente, no informó a su superior, el Presidente de la República, sobre unos desvíos de recursos.

Como he señalado en este espacio, hay razones para procesarla, pero la omisión no amerita prisión preventiva, especialmente cuando consideramos que ella vino del extranjero para presentarse ante el juez. No hay riesgo de fuga; debería enfrentar su proceso en libertad, como dice la ley.

Las dudas generadas por este caso se ratifican por las acusaciones que la Fiscalía General de la República ha presentado contra Luis Videgaray.

Las declaraciones de Emilio Lozoya obligan, por supuesto, a citar a declarar al exsecretario de Hacienda y excanciller, pero por sí solas no son suficientes para iniciar un proceso, especialmente porque sabemos que Lozoya es un “testigo colaborador”, al cual se le dan beneficios a cambio de “delatar” a altos funcionarios de gobiernos anteriores.

El ánimo de venganza, más que de justicia, se manifiesta en el hecho de que la FGR esté presentando acusaciones no solo por financiamiento ilegal de campañas y cohecho, sino, increíblemente, por traición a la patria.

La petición de la Fiscalía ha sido rechazada en dos ocasiones por un juez federal, pero al parecer la Coordinación General de Investigación está preparando un nuevo expediente para pedir, por tercera vez, la aprehensión.

A los casos anteriores podemos agregar la insistencia del presidente López Obrador de realizar una consulta popular para enjuiciar a sus predecesores. La pregunta tendenciosa que él redactó fue rechazada por la Suprema Corte, pero esta aportó una nueva pregunta, vaga y sin personalizar, al mismo tiempo que determinó que el resultado de la consulta no sería vinculatorio. Este fallo a la medida ha sido cuestionado por muchos juristas.

Yo, en lo personal, no estoy de acuerdo en perdonar a nadie por delitos cometidos, y menos a exfuncionarios. El borrón y cuenta nueva de López Obrador no es ni ética ni legalmente aceptable. Las leyes están hechas para acatarse, y con más razón por quienes han jurado cumplirlas y hacerlas cumplir.

Pero si va a haber acusaciones, que sean justas. Aunque hay razones para procesar a Robles, no las hay para mantenerla encarcelada sin que se le haya declarado culpable. También hay elementos para que declare Videgaray por presuntos delitos electorales y quizá cohecho, pero no para acusarlo de traición a la patria. Estamos viendo esa cacería de brujas que López Obrador prometió no realizar.

Paradoja

En su libro de 2017 ¡Oye Trump!, López Obrador afirmó que “la campaña de fobia contra migrantes y mexicanos” no le alcanzaría a Donald Trump para “lograr la reelección”. Hoy, paradójicamente, López Obrador ha sido aliado de Trump en su lucha por reelegirse

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