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Carlos Loret de Mola
Carlos Loret de Mola
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Carlos Loret de Mola estudio en el ITAM, la carrera de Economía. Estuvo en Acir, en Imer con Rocha, luego en Radio 13, después en W Radio y ahora también en Televisa. Nació en Mérida, Yucatán, México. Es licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México(ITAM). Es conductor del informativo matutino Primero Noticias (1:N) en el canal 2 de Televisa, y del noticiero vespertino “ Hoy por Hoy” en W Radio. Ha sido corresponsal de guerra en Afganistán y Haití. En Indonesia cubrió los desastres que ocasionó el Tsunami. Es autor del libro “ El Negocio . La economía de México atrapada por el narcotráfico” y coautor de “ Bitácora de Guerra”. Carlos Loret de Mola trabajaba con Ricardo Rocha como reportero y un día lo llamó Luis Vázquez, quien es el Productor General de Noticieros de Televisa, y le dijo que si quería hacer un casting porque estaban por iniciar un nuevo proyecto de noticieros para Canal 4 y buscaban un conductor. Hizo el casting y antes de que llegara a su casa ya le habían hablado para decirle que lo habían seleccionado. Cuando lo contrataron, Leopoldo Gómez, Vicepresidente de Noticieros, le dijo que tenía total libertad para elegir los contenidos del noticiero. 2004 Carlos Loret de Mola es desde el 11 de octubre el titular del noticiero matutino del Canal de las Estrellas, Primero Noticias. Su trayectoria profesional ha sido reconocida con el Premio Nacional de Periodismo 2005 y con una Mención Especial en el Premio Nacional de Periodismo 2001; el Premio del Certamen Nacional de Periodismo durante 2002, 2003 y 2004; el Premio de la Asociación Nacional de Locutores en 2002 y 2003, el Primer Premio Parlamentario de Periodismo en 1998, entre varios otros. 2007 Carlos Loret de Mola viaja a Tabasco para dar cobertura personalmente a la tragedia de las inundaciones en esa región de México. Una semana después de haber terminado su programa en W Radio (del grupo Radiópolis), el periodista Carlos Loret de Mola debutó con una nueva emisión en Radio Fórmula, con el programa Contraportada.

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22 Septiembre 2020 04:06:00
Las 5 viñetas que pintan al subsecretario
Pocos personajes del Gobierno ejercen el poder con un estilo personal que contrasta con el ideal obradorista de la llamada Cuarta Transformación. Es el caso del doctor Jesús Seade, subsecretario para América del Norte.

Cinco ejemplos lo exhiben:

1.- Los de Peña Nieto le vieron la cara.

Cuando López Obrador ganó las elecciones, nombró a Seade como su negociador para el nuevo tratado comercial con Estados Unidos y Canadá. Como el equipo de Peña Nieto ya había cerrado la negociación con el Gobierno de Trump, Seade quiso hacerse notar diciendo que cambiaría los acuerdos en materia de inversión energética, para defender la soberanía nacional.

Para complacerlo, literalmente cambiaron las palabras de un párrafo del T-MEC. No cambió el sentido, no cambiaron los alcances, solo le dieron una maquillada para que Seade se creyera relevante, y se la creyó. Le contó a su jefe López Obrador que él había detenido la privatización energética vía el nuevo tratado.

Tan falso que hoy por hoy, las empresas estadunidenses que se quejan del cambio de reglas del Gobierno federal en el sector, están impugnando a México amparándose en los compromisos de inversión bilaterales que protege el T-MEC.

2.- Se dobló ante EU y nuestros vecinos se aprovecharon.

Ya como subsecretario, le tocó cabildear con el Congreso de EU la ratificación del T-MEC. No negoció. Sencillamente se entregó a los intereses americanos, al grado que rompió comunicación con los empresarios mexicanos que debía defender frente a las poderosas empresas vecinas.

Le empezaron a apodar “doctor cede”, en vez de doctor Seade. Ese último tramo de entreguismo dejó vulnerable al sector productivo mexicano frente a acusaciones unilaterales de EU. Seade lo negó en su momento, pero ya en la práctica está empezando a suceder. El daño hará que recordemos por años la torpeza.

3.- La frivolidad.

En esta columna revelamos, con fecha y costo, la cantidad de viajes con cargo al erario que hizo el doctor Seade a Hong Kong y, además, en primera clase. ¿Qué hacía el subsecretario de América del Norte en Asia?

Simulando para gastarse el dinero del pueblo mexicano: Seade tiene amigos y familia en Hong Kong, allá está lo que considera su hogar; entonces se organizaba supuestas comisiones de trabajo para que le pagáramos el boleto de avión.

La desfachatez tuvo su clímax cuando, con cargo al presupuesto, acudió a las primeras filas de una pelea del Canelo en Las Vegas, y la justificó diciendo que iba a una reunión clave para cabildear el T-MEC.

4.- Sueños grandes, resultados chicos.

Seade creyó que podía dirigir la Organización Mundial del Comercio (OMC). El ridículo fue estrepitoso: no pasó de la primera ronda de votaciones. Era absolutamente previsible: a su discreta trayectoria se sumó que lo candidateaba un Gobierno internacionalmente percibido como enemigo de la inversión (el de AMLO en México).

5.- El subsecretario sin subsecretaría.

Tras el fracaso en la OMC, Seade se quedó como subsecretario… pero sin subsecretaría. La de América del Norte es una de las que determinó el presidente AMLO que debían desaparecer.

Saciamorbos

Con la salida de KBR de la refinería de Dos Bocas siguen sumándose las compañías que hacen el intento y terminan convenciéndose de que ese proyecto va a salir más caro de lo que dice el Presidente y no va a estar listo en la fecha que prometió. Crecen las sospechas sobre la secretaria Nahle.
17 Septiembre 2020 04:05:00
López-Gatell, el pupilo perfecto
El ejemplo cunde como virus. Si hay un alumno destacado del estilo de ejercer el poder en la llamada cuarta transformación ese es el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

El vocero del Gobierno de México para la pandemia sigue al pie de la letra el manual que cada mañana se escribe en la conferencia del presidente López Obrador.

Se le acumulan los muertos, las evidencias de que su registro de defunciones –que aseguraba no tenía factor de corrección como el de los contagios– es por lo menos tres veces mayor, las críticas internacionales por el mal manejo general para enfrentar la pandemia... pero, escudado en el cariño y las porras de su jefe se comporta como él: se burla de sus críticos, no escucha una sola recomendación, desprecia socarrón los llamados a rectificar, se empecina en autoelogiarse.

De cualquier cosa negativa culpa a la prensa, a conspiradores políticos, a científicos neoliberales, a la comida chatarra o a una decisión que tomó Guillermo Soberón como rector de la UNAM ¡en 1975!

Se da el lujo de irse de descanso por las fiestas patrias, como si la muerte y el dolor de tantos pacientes y sus familias descansara, y manda carros alegóricos de hospitales Covid al desfile conmemorativo de la Independencia, a festejar sobre una pila de muertos que crece y crece.

Se muestra sonriente, feliz con lo que no se cansa de llamar su “éxito”, satisfecho de que su jefe le conceda más poder burocrático a la Subsecretaría que encabeza.

Regaña, humilla y se regodea en lo que el régimen que lo cobija percibe como una actuación digna de ser ejemplo mundial, cuando los fríos números sitúan al país en el cuarto lugar del planeta en número de muertes por Covid-19, cuando las proyecciones dibujan una tragedia tres, cuatro veces peor a lo que él planteaba como escenario catastrófico poco probable.

Ante los señalamientos, responde con una verborrea incesante, dice, se desdice y niega haber dicho lo que dijo, acusa a adversarios imaginarios, usa sin pudor para hacer propaganda un espacio que debería estar destinado a informar a la población en una circunstancia excepcional de peligro para todos.
Su papel ha sido desde el principio cuidar la imagen del Presidente a costa de negar la realidad, torcer la estadística, ignorar la ciencia cuando se trata de alabar o justificar la irresponsabilidad del líder. Y ha ganado el premio del favor presidencial. Por eso sonríe, se muestra exultante y no corrige el rumbo, como si creyera que nunca llegará el momento de verdaderamente rendir cuentas.
16 Septiembre 2020 04:05:00
El Presidente se queda sin pueblo
¿Dónde está “el pueblo” de López Obrador? En un país de 130 millones de personas, el Presidente no pudo vender 3 millones de cachitos de la rifa del avión y no logró juntar 2 millones de firmas para convocar a una consulta que enjuicie a los expresidentes. ¿Dónde está “el pueblo”?

Porque el Presidente se regodea en que él es “el pueblo”, él lo representa, el pueblo lo apoya masivamente, que es el segundo Presidente más popular del mundo, que su aprobación es de 70 por ciento. Eso dice, repite sin cesar en las mañaneras, pero cuando se trata de medir el respaldo del pueblo, parece que el pueblo ha abandonado a su Presidente.

La rifa y la consulta –esos dos grandes distractores– han terminado por exhibir a un Presidente divorciado de su pueblo. La gente no es tonta. Una cosa es haber votado por él y otra cosa es seguirlo a ciegas en sus caprichos sin sentido. El fracaso de la venta de boletos de la rifa y en la recolección de firmas para la consulta demuestra que el Presidente no está logrando engañar al pueblo.

La rifa. Se emitieron 6 millones de boletos. De esos, 3 millones (la mitad) se vendieron a un grupo de 100 grandes empresarios a los que López Obrador solía calificar de mafiosos. Así que pueblo no son.

Luego se dijo que un millón de boletos más se repartirían entre los hospitales Covid. Ya van 4. Y según el último dato oficial de la Lotería Nacional, se vendieron cosa de 4 millones y medio de cachitos.

Es decir, de venta al público fue como medio millón. Apenas medio millón en un país de 130 millones de habitantes. Así pues, el Presidente que presume tener 70% de popularidad no convenció más que al 0.4% de sus gobernados. Era obvio: la rifa es un timo. La danza de cifras no da certidumbre ninguna. La gente, además, no tiene dinero. Estamos en medio de una crisis que el Presidente no reconoce y no ve. Un cachito de a 500 pesos lo radiografía distante del pueblo al que dice representar.

La consulta. En un país de 130 millones de habitantes, el Presidente y su partido sudaron para conseguir menos de 2 millones de firmas que se necesitaban para solicitar la consulta para enjuiciar a los expresidentes.

Fracasaron tanto que de última hora las firmas del pueblo se hicieron a un lado y tuvo que ser una sola firma, la del Presidente, en uso de sus facultades unipersonales, la que sirviera para pedir al Senado que se llevara a cabo la citada consulta. No hubo pueblo.

Saciamorbos

Ilusionado quizá con repetir la anécdota histórica de las señoras humildes vendiendo sus gallinas para apoyar la expropiación petrolera del general Lázaro Cárdenas hace 80 años, lo que se encontró López Obrador fue un grupo de ricachones comiendo tamales para bajarse el susto de la extorsión y comprando los cachitos que no compró la gente, y a un puñado de senadores de su partido recibiendo una sola firma, la suya, para convocar a una consulta. El pueblo no apareció.
15 Septiembre 2020 04:07:00
Se arma el TUCOL (Todos Unidos Contra Lozoya)
Desde que empezó a circular la versión de que Emilio Lozoya, exdirector general de Pemex, se alistaba para acogerse al criterio de oportunidad ante la Fiscalía General de la República (FGR), un nutrido y poderoso grupo de políticos y empresarios se aliaron en un frente común para enfrentar lo que sus declaraciones les puedan acarrear.

Se trata de expresidentes, exsecretarios de Estado, exsubsecretarios, legisladores y exlegisladores, gobernadores y exgobernadores, funcionarios en activo, políticos de prácticamente todos los partidos, empresarios y directivos de la Iniciativa Privada.

Algunos tuvieron que ver con los enjuagues que relata Lozoya, otros no; algunos solo fueron a las fiestas en la casa de la colonia Anzures de la Ciudad de México –donde se reporta contrataban acompañantes y fluían sin recato alcohol y drogas–, y otros experimentaron el paquete completo (contratos, sobornos y juerga). El asunto es que hoy todos están en el mismo barco de incertidumbre por lo que ya declaró y puede seguir declarando Emilio Lozoya Austin.

Los integrantes de este grupo, que bien puede apodarse el TUCOL (Todos Unidos Contra Lozoya), no han sido necesariamente cercanos en el pasado. Muchos de ellos ni se conocían. Pero ahora los une el enfrentar no solo al exalto funcionario en el sexenio de Enrique Peña Nieto, sino también a lo que quieran hacer con el caso tanto la FGR, por el lado judicial, como el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, por el lado político.

Según me han revelado varios de los integrantes de este frente común, los empresarios están aportando dinero para preparar una defensa legal, conocer los alcances de los contactos Lozoya-FGR y saber en qué anda el exdirector general de Pemex.

Los políticos, por su parte, mueven sus hilos e influencias –incluso desde adentro del aparato de Gobierno– para tratar de tener información sobre cuáles son los planes, lo mismo de la defensa del testigo colaborador, que de la propia Fiscalía.


Saciamorbos

1.- El viernes en su conferencia mañanera, el presidente López Obrador adelantó que se prepara una iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo para regular el outsourcing. Veremos cuáles serán los alcances de esta reforma. Cuentan que un joven político, efímero Gobernador de Chiapas, anda nervioso, no le vayan a cebar el negocio. A ver si no cambian el “¿Dónde está Wally? por “¿Dónde está Willy?”.

2.- Varios integrantes del Gobierno obradorista, que se han declarado públicamente fans de Fidel Castro, deben estar preparando sus renuncias. No me imagino que toleren que el Gobierno para el que trabajan haya apoyado la candidatura al Banco Interamericano de Desarrollo de uno de los líderes más notorios del exilio anticastrista cubano, Mauricio Claver.

Por si el agravio en su contra no fuera suficiente, el apoyo a Claver implicó que México abandonara al candidato impulsado por la izquierda argentina y se pasara del lado del favorito de la derecha cubana y Donald Trump.
10 Septiembre 2020 04:06:00
Primero lo insultaron en Twitter, luego lo descuartizaron
Leo en la primera plana del Washington Post que poco antes de ser asesinado, el periodista Jamal Khashoggi, un duro crítico del casi poder absoluto de la corona en su natal Arabia Saudita, detectó un cambio drástico en los comentarios que recibía por su trabajo:

“Las habituales críticas a sus artículos en las redes sociales árabes se volvieron mensajes ásperos, personales, incluso amenazantes. Saudís influyentes lo injuriaban en Twitter llamándolo ‘extremista’, ‘criminal’ y ‘burro’, ataques que eran instantáneamente repetidos y amplificados por montones de otras cuentas de Twitter, algunas de ellas vinculadas a funcionarios saudís.

“Diez meses después, Khashoggi estaba muerto, su cuerpo destazado por agentes saudís que le tendieron una trampa para atraerlo al Consulado saudí en Estambul, presuntamente por órdenes del príncipe Mohammed bin Salman, el poderoso heredero de la corona”, relata el reportaje de Joby Warrick.

¿Entonces no pesan las palabras? ¿Entonces a las palabras no se las lleva el viento?

No puedo dejar de pensar que en México desde el púlpito del hombre más poderoso del país, el presidente Andrés Manuel López Obrador, el tono de los ataques que recibe cualquier periodista crítico empatan con los que recibía Khashoggi antes de su muerte. Se sueltan injurias y adjetivos sin pensar en consecuencias. Los dice el Presidente. Los replican sus funcionarios del Gabinete, sus legisladores, sus partidarios. Los reproducen sus voceros formales e informales. Criminal, le decían por Twitter a Khashoggi. Sicario, dicen aquí. Y el mismo modus operandi: en el acto, hordas de cuentas de Twitter repiten y amplifican el mensaje.

No voy a dejar de levantar las alertas ni voy a dejar de decirlo: en un país con los niveles de violencia e impunidad que tiene México, la violencia verbal se convierte fácilmente en violencia física. Por ello, el presidente López Obrador es una amenaza a la libertad de expresión. Lo han denunciado todas las organizaciones que buscan defender este derecho. El Presidente de México es una vergüenza internacional cuando se trata de respeto a la crítica, una referencia mundial de lo que no debe hacerse.

El Presidente de México tiene un concepto peculiar del poder. Cree que es legítimo usarlo para destruir a quienes no piensan como él, y echa mano abiertamente de los recursos e instrumentos del Gobierno y del Estado para ello. Al mismo tiempo se dice demócrata y tolerante. No es lo uno ni lo otro. Y no es nuevo, es fácil documentar sus dichos y sus actos en contra de ciudadanos y periodistas que lo critican o publican información que no se ajusta a su muy particular visión de la realidad, durante toda su carrera política.

Sus propagandistas oficiales y oficiosos se hacen eco de las injurias, amenazas e intimidaciones. La estructura de comunicación que ha construido no es la de un Gobierno demócrata, sino un aparato oficial de propaganda, una maquinaria diseñada para restringir la libertad de expresión, que se parece más a los de regímenes liberales como los que se han consolidado en años recientes en el mundo, o a los de sistemas francamente autocráticos. Sí, como el de Arabia Saudita.
09 Septiembre 2020 04:06:00
Dos mafias que hicieron el mismo salto al mismo partido
El presidente López Obrador no estaba muy contento con la decisión de que al frente de su partido, Morena, se quedara Alfonso Ramírez Cuéllar, como pretendía el diputado y líder histórico del movimiento de deudores El Barzón. Lo dijo en voz alta varias veces.

Pero la gota que derramó el vaso fue el caso de la conocida “Sosa Nostra”, ese grupo político con tintes de mafia que tiene su sede en Hidalgo y que había logrado posicionarse dentro de Morena en el estado, al grado de arrinconar a otros grupos más vinculados directamente con el movimiento político del hoy Presidente de México. Así me lo expresan fuentes muy bien plantadas en Palacio Nacional.

La Sosa Nostra conjuga el apellido de la poderosa familia con el de la sociedad de la mafia siciliana. Es el apodo creado por el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, con el que el se conoce al grupo de Gerardo Sosa Castelán y su familia, que acumuló poder y dinero usando a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo como trampolín. Primero con la protección del PRI y luego de Morena, donde actualmente comanda a una docena de diputados locales, varios federales y muchos alcaldes.

El reporte que recibió el Presidente de México fue que Ramírez Cuéllar le había entregado todavía más poder a La Sosa Nostra. Que para las elecciones de este año les puso en bandeja más de 20 candidaturas a presidencias municipales, entre ellas, una para Damián Sosa Castelán, hermano del jefe del grupo.

Por ello, el presidente López Obrador, me confían las fuentes, pidió a dos de sus operadores más confiables –el consejero jurídico Julio Scherer y el coordinador de los senadores Ricardo Monreal– que actuaran en consecuencia.

¿Cuál fue el resultado? El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sentenció que la dirigencia nacional de Morena se determinara por encuesta, en un claro golpe a Ramírez Cuéllar.

La Unidad de Inteligencia Financiera, que ya tenía un robusto expediente sobre la Sosa Nostra, profundizó sus investigaciones en tres denuncias que revelaron cuentas millonarias en el extranjero. Y la Fiscalía General de la República aprehendió al jefe del grupo, Gerardo Sosa Castelán, en la Ciudad de México.

¿Muerta la Sosa Nostra? Uno podría pensar, pero ya saben cómo es la política.

Saciamorbos

Los hermanos Ricardo y Javier Taja Ramírez se volvieron políticos influyentes y millonarios empresarios en tan solo unos años. Empezaron vendiendo electrodomésticos y muebles de línea blanca a crédito, que entregaban personalmente a domicilio. Pero se catapultaron en cosa de 10 años gracias a que no escatimaron en exhibir una cercana relación con el PRI y particularmente con el exsecretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, su hermano Luis y su exoficial mayor, Jorge Márquez.

Javier Taja, el mayor de los hermanos, es hoy responsable de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria de Guerrero, que tiene uno de los mayores presupuestos en el Gobierno de Héctor Astudillo.

Ricardo, el menor, fue diputado federal en 2015 y luego candidato priista a la Alcaldía de Acapulco. Lo arrasó Morena. Ahora quiere ser de nuevo candidato al mismo cargo, pero… ¡por el Partido Verde en alianza con Morena!

Interesante ver si los partidos obradoristas se la juegan con Los Taja, aún cuando podría alcanzarlos la investigación oficial contra el grupo del hoy senador Osorio Chong y porque recientemente aparecen vinculados en notas periodísticas a grupos criminales.
08 Septiembre 2020 04:05:00
El oscuro deseo del presidente AMLO
Tengo la impresión de que estamos distraídos con una gran puesta en escena. Pienso que en el fondo, el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere que México Libre, de su acérrimo rival Felipe Calderón, obtenga el registro como partido político nacional y esté en la boleta electoral del 2021. Es el escenario perfecto para él:

1.- México Libre no puede estar en coalición con ningún partido político porque la ley obliga a los partidos nuevos a competir solos, por lo que en automático dividiría el voto
opositor y sobre todo le restaría fuerza al PAN, que hoy aparece en las encuestas como el segundo partido más fuerte después de Morena.

2.- El presidente AMLO no puede vivir sin un antagonista. Calderón es su enemigo favorito. Hacia él ha enfocado sus baterías históricamente y eso le ha generado réditos políticos y ha logrado que se desvíe la atención en momentos en los que parecía ahogado.

3.- Calderón es útil y vulnerable. Lo expresé en estas Historias de Reportero a inicios de mayo: “Calderón es para López Obrador el enemigo perfecto: mantiene viva a su tropa, pero no le representa una amenaza. El presidente AMLO sabe que Calderón no puede disputar el 2024, sabe que es un cartucho quemado de la política nacional, y sobre todo, sabe que el proceso contra Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública del calderonismo, es letal para el expresidente.
Políticamente, en las cortes de Nueva York no está a juicio García Luna: está a juicio Felipe Calderón”.

Sospecho que la saña con la que el presidente AMLO se mofó de la noticia de la negación del registro a México Libre esconde un profundo deseo de que Calderón siga políticamente vivo.

Prefiero pensar eso que lo otro: que estamos frente al más abusivo de los autócratas que se despoja de cualquier gesto de estadista, se deja de nuevo dominar por el odio y celebra desde el poder la cancelación de la vía electoral para un grupo opositor, por detestable que sea su más visible cabeza.

Saciamorbos

1.- Un grupo de activistas tomó las instalaciones de la CNDH en el Centro de la capital del país. El presidente AMLO reaccionó: “no estoy de acuerdo con la violencia, con el vandalismo, no estoy de acuerdo con lo que hicieron a la pintura de (Francisco I.) Madero”.
Yesenia Zamudio, madre de una joven asesinada, contestó: “para él es vandalismo que rayen una pintura y que asesinen a nuestras hijas, eso no, eso es normal… a él le preocupa más un cuadro que todas las miles de muertas, asesinadas, desaparecidas… haciendo el ridículo, llorándole a una pinche fotografía”.

2.- Cómo estarán las cosas en Morena en Baja California, que Carlos Mora, uno de los tijuanenses con más roce e imagen nacional, no va a la contienda interna de cara a las elecciones del 2021 en las que se renovarán Gubernatura, alcaldías y diputaciones. Se queda organizando dos foros: uno en el marco del Día Internacional del Migrante y otro, el Encuentro Nacional de Turismo, sus temas de vida, y trabajando a la vera de Daniel Chávez, dueño de Grupo Vidanta, integrante del consejo asesor empresarial del presidente López Obrador.
03 Septiembre 2020 04:05:00
El coordinador del atentado a Harfuch dice que van por Alfaro
Uno de los coordinadores del intento de magnicidio contra Omar García Harfuch, secretario de Seguridad de la capital del país, reveló tras ser detenido que el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene previsto atentar también contra el gobernador tapatío, Enrique Alfaro Ramírez.

José Armando Briseño de los Santos, “La Vaca”, relató a agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI, antes CISEN) -tuve acceso al contenido de esta entrevista informal-, que tanto la Fiscalía General de Justicia como la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco cooperan con la organización criminal y “se pasan por el arco del triunfo al Gobernador”, pero que Alfaro se ha negado a establecer acuerdos con el cártel que comanda Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. Incluso, “La Vaca” señaló que varios de los integrantes del equipo del Gobernador están colaborando con células que se dedican al “huachicoleo”. Según fuentes de primer nivel, tan pronto “La Vaca” reveló los siniestros planes del cártel, el CNI notificó al Gobernador.

Ayer en estas Historias de Reportero le revelé que en la entrevista con agentes del CNI, “La Vaca” relató los pormenores de la planeación y ejecución del ataque contra el secretario García Harfuch. Según me explican mis fuentes, “La Vaca” habló con soltura ante los agentes de inteligencia federales, a condición de que esta declaración informal no formara parte de la carpeta de investigación.

La plática fue clave para la detención de varios de los involucrados en el atentado del 26 de junio. Y también para conocer mejor la estructura del CJNG, el más poderoso de la actualidad. “La Vaca” relató que con “El Mencho” opera Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo”, aparentemente de todas las confianzas del líder.

En contacto directo con ambos está “El 03”. Enseguida se encuentra Carlos Andrés Rivera Valera, “La Firma”, a quien “La Vaca” identifica como el hombre que instruyó el atentado contra García Harfuch. Abajo en el organigrama figura César Moreno Pinzón, “El Tarjetas”, que tiene como operador financiero y distribuidor de droga a “La Gallina”, y al mismo nivel a “El Plumas”. Debajo de ellos se conoce, dijo, que está “El Neto”.

Explicó que para reinar en Jalisco se lo dividen en zonas. “La Vaca” tiene a su cargo la zona 1. Un hombre apodado “El Tierno” tiene la zona 2 y colecta el “cobro de piso” a bares de Guadalajara. “El Mofles” está a cargo de la zona 3, en Cancún, Quintana Roo, y otra parte de Guadalajara. Diego, “El Colocho”, tiene la zona 4, en Zapopan. César la 5, en Tonalá. Alex, la 6, también en Tonalá. “Rolón” en la zona 7, que corresponde a Zapopan. “Gus” en Tlaquepaque, que es la 8. Y “El Chino” también en Tlaquepaque, zona 9.

Dante o Filio está en Ciudad de México y funge como enlace con el cártel Fuerza Unión de Tepito. “Tripa”, también conocido como “RR”, encabeza el grupo élite y opera en Guanajuato (el que comandó la guerra contra “El Marro” y su cártel Santa Rosa de Lima, principal huachicolero del país). “El 03” se encarga de Michoacán con las células élite y Los Deltas. “Pariente” opera en Colima; “Jardinero” en Tepic y San Blas, Nayarit; “Tanque”, en Veracruz y “Sapo” en Puebla y Guerrero.

Y agregó algunos de los planes del cártel: vencer en la disputa por las plazas de San Luis Potosí y Zacatecas mediante una alianza con el cártel del Golfo para expulsar a Los Zetas, incursionar en Matamoros y arrebatárselo a Los Zetas, y coaligarse con La Línea para tener mayor influencia en Chihuahua.





02 Septiembre 2020 04:05:00
‘9 mil pesos por matar a Harfuch’
Les prometieron 2 millones de pesos por el magnicidio. Al final, les dieron 9 mil pesos. Así lo relató a las autoridades federales, José Armando Briseño de los Santos “La Vaca”, mando medio del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), pieza clave en el atentado contra el secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch.

Después de ser detenido, “La Vaca” habló informalmente con agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI, antes CISEN). Tuve acceso al contenido de esa entrevista.

“La Vaca” ofreció detalles de cómo habría sido planeado y orquestado el ataque contra el secretario García Harfuch:

Tras recibir adiestramiento en el rancho El Cielo, en Jalisco, junto con otras 50 personas, su jefe, César Montero Pinzón, “El Tarjetas” (prófugo), le dio la orden de trasladarse a la Ciudad de México para “hacer un trabajo”: ejecutar a un funcionario público de alto nivel. No le dieron nombre ni fecha. No se podía negar. Era su pago para salir del castigo que el cártel le había impuesto por haber efectuado “un trabajo” sin permiso.

Dos semanas antes del atentado, llegó a la capital del país con 40 personas más que se trasladaron en un autobús turístico Flecha Amarilla y una camioneta Sprinter. Entonces supo los detalles: “El Tarjetas” le encomendó ejecutar a García Harfuch por órdenes de Carlos Andrés Rivera Varela, “La Firma”, un mando de tercer nivel de la organización, debajo de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho” y de un hombre identificado como “El 03”.

Al llegar a la capital del país los recibió un hombre apodado “Dante” o “Filio”, enlace del CJNG con el cártel Fuerza Unión de Tepito, quien los repartió en dos domicilios, uno en Gustavo A. Madero y otro en Tláhuac. En este último permaneció hasta que llegó el día de la operación: 26 de junio.

Poco después de las 3 de la mañana, se reunieron con “El Tarjetas” en una bodega. Ahí les dieron a conocer a todos el nombre y la foto de su objetivo. Una mujer, a quien dijo no haber visto antes, les reveló la ruta que tomaría García Harfuch para que lo interceptaran. Otra mujer, identificada solo como Daniela, “La Güera”, les llevó la Suburban blanca. “El Tarjetas”, les entregó las armas, una camioneta plata y la que se hizo famosa: la unidad de 3.5 toneladas con los logotipos de Carso. De ahí, se fueron al punto designado para matar al secretario de Seguridad Ciudadana. Les pidieron no llevar teléfonos.

“La Vaca”, dijo que solo pudo disparar tres tiros, porque su ametralladora se encasquilló. Cuando terminó la refriega, fue a esconderse al domicilio de los papás de su pareja sentimental. Tenía la instrucción de no salir de ahí. Cuando lo capturaron estaba dormido.

Por “el trabajo”, expresó “La Vaca” en esta declaración informal, les prometieron que les pagarían 2 millones de pesos, sin embargo, solo les dieron 9 mil pesos a cada uno de los participantes.



Saciamorbos

“Nunca más García Luna en el Gobierno”, dice el presidente López Obrador en uno de sus spots. “Ya no hay en el Gobierno federal funcionarios como García Luna”, repitió en su informe de ayer. En Amazon Prime Video se puede ver el documental The Last Narc (El Último Narco), en el que René López, expolicía judicial de Jalisco, exchofer del famoso capo “Don Neto”, describe cómo Manuel Bartlett iba a recoger cajas de dinero de sobornos.

01 Septiembre 2020 04:05:00
AMLO frente al espejo en el que no quiere verse
Andrés Manuel López Obrador quiere ser como Benito Juárez, pero se encamina a pasar a la historia como Vicente Fox: un Presidente de frases pegajosas, locuaz en las formas, que marcó un hito democrático, con quien el votante se encariñó, pero cuyos resultados de Gobierno no estuvieron a la altura de las expectativas y representaron una oportunidad perdida.

Un hombre querido como persona pero reprobado como Presidente. Divertido pero ineficaz. Cabeza de un Gobierno sobrado de adjetivos pero escaso de sustantivos. Muy bueno para decir las cosas, bastante malo para hacerlas. Un natural para ganarse los titulares de la prensa, pero con gran parte de la opinión publicada en su contra. Capaz de hacer hablar a los medios sobre la más absurda nimiedad en lo que no consigue cuajar ninguna transformación a la altura de su histórico triunfo electoral.

Que usó la corrupción del PRI para llegar al poder, pero que una vez ahí, se alió con los mismos a los que había incansablemente insultado. Y cuando la corrupción tocó la puerta familiar, prefirió mirar a otro lado.

La comparación no va a gustar a ninguno de los dos políticos mexicanos. Se detestan, se desprecian. Pero se miran al mismo espejo del político que dejó todo el talento en la campaña y no se guardó nada para el Gobierno. Que desperdició en batallas perdidas, de antemano, el enorme capital político con el que asumió la presidencia. Que dilapidó la popularidad en necedades personales.

Hoy, Andrés Manuel López Obrador, rinde lo que oficialmente es su Segundo Informe de Gobierno, pero que en realidad es el séptimo, o el octavo, si contamos también el discurso de toma de posesión. En todos dice prácticamente lo mismo. El problema es que los tiempos ya no son iguales. El 1 de diciembre de 2018 era el hombre que quería transformarlo todo, el representante de la esperanza de un pueblo que por fin vería la suya. Hoy, 1 de septiembre de 2020, es el político que ha fracasado en la gestión y en el ejemplo.

Fracasó en la gestión porque la economía había empeorado en su Gobierno y encima llegó la pandemia; los servicios de salud habían empeorado en su Gobierno y encima llegó la pandemia; y la inseguridad había empeorado en su Gobierno y ahí sigue, estancada en lo alto de un pico que se vuelve meseta de sangre.

Fracasó en el ejemplo porque el Presidente que acabaría con la corrupción ha demostrado que cuando se trata de los suyos, la protege, y al hacerlo, la valida, y fija las reglas del juego. Lo delata su reacción al video de su hermano recibiendo paquetes de dinero de su funcionario estrella. El Presidente asumió el papel del orgulloso delincuente: justifica el delito y al hacerlo, aceptó que supo del delito, que se cometió el delito y que él avaló todo.

Extraviado en su brújula moral y reprobado en su gestión como gobernante, el presidente López Obrador está, sin embargo, a tiempo de dar un golpe de timón y enderezar el rumbo del navío. Le queda bastante capital político y le faltan cuatro años de Gobierno. Es más que suficiente para corregir y avanzar.


27 Agosto 2020 04:08:00
A Irma Eréndira le tocan 78 millones de multa
La Secretaría de la Función Pública (SFP) impuso una multa de 999 mil 440 pesos a la revista Nexos por presuntas irregularidades en la contratación de una página de publicidad equivalente a 75 mil pesos. Es decir, la multa fue de 13 veces el monto del contrato de la acusada ilegalidad.

Suponiendo sin conceder que tiene razón la SFP, con este criterio, la “implacable” secretaria Irma Eréndira Sandoval debe estar alistando las siguientes multas, proporcionales a las faltas:

1.- Primero, actualizar la multa a León Manuel Bartlett, hijo de Manuel Bartlett Díaz, director general de la Comisión Federal de Electricidad. Porque él buscó saquear vendiendo ventiladores Covid carísimos. El monto del contrato era de 31 millones de pesos, pero Irma Eréndira se vio noble y solo le impuso 2 millones de multa. Es decir, no fue 13 veces más grande que el contrato como a Nexos, sino 15 veces más chica. Le debió haber puesto 403 millones de pesos. Pero en realidad, si tomamos en cuenta que el Gobierno del presidente López Obrador ha dado en total contratos por 162 millones de pesos a Bartlett junior, la multa debería ser de 2 mil 106 millones de pesos.

2.- Pero luego está la multa directa a Bartlett papá. Le tocan 10 mil 400 millones de pesos por la adquisición irregular y no declarada de 23 casas a nombre de él, de su “no esposa, no concubina” y de su hijo. Las propiedades, ubicadas en zonas de enorme plusvalía, tienen un valor de mercado de 800 millones de pesos aproximadamente. Multiplicados por 13, como en el contrato de Nexos, Bartlett debería unos 500 millones de dólares.

3.- A Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, le tocan 500 millones de pesos de multa pues esto es 13 veces el valor de los contratos oficiales que han recibido empresas vinculadas a su familia (38.6 millones de pesos) durante su gestión como senador y después como funcionario de la 4T.

4.- Y para cerrar con el buen ejemplo, la automulta de 78 millones de pesos de sanción para Irma Eréndira Sandoval por recibir de manera irregular una casa que le regaló un Gobierno emanado del mismo movimiento político al que ella pertenece. No es que la necesitara, no es que ella y su esposo no tuvieran vivienda digna (de hecho, tienen seis propiedades), sino que sencillamente se la donó el Gobierno, la escrituró a su nombre y ella la aceptó gustosa. No es una escuela, un museo, un centro cultural. No. Eso estaría justificado. Hasta 78 millones de pesos de multa porque esa casa que le regaló el obradorismo cuesta 6 millones de pesos. Es decir, no se tomarán en cuenta –un gesto con la titular de la dependencia– las seis casas de las que gozan Irma Eréndira Sandoval y su cónyuge, el académico y estrella de la televisión pública obradorista, John Ackerman.

26 Agosto 2020 04:08:00
Otra prueba de cómo la Fiscalía baila al son del Presidente
El viernes, el presidente López Obrador confesó involuntariamente otra perla que exhibe la falta de independencia de la Fiscalía General de la República. En su conferencia mañanera de ese día, se ufanó de que él ya sabía que iban a hacerse públicos los videos en los que aparece su hermano recibiendo paquetes de dinero:

“Desde hace como cinco días o seis, porque me buscó David León preocupado porque había recibido una llamada donde le advertían que iban a salir estos”, presumió.

Si hacemos cuentas, esto quiere decir que el Presidente sabía desde el sábado o domingo anterior de los videos de su hermano recibiendo cash y siendo grabado por David León, funcionario estrella de su Gobierno, nombrado zar anticorrupción para la distribución de medicinas. Curiosamente, ese mismo domingo por la noche “apareció” publicado en YouTube el video del caso Lozoya en el que se exhibe a los operadores de los entonces senadores panistas Francisco Domínguez y Jorge Luis Lavalle, recibiendo maletas con dinero en efectivo.

En la narrativa del obradorismo, los videos de Pío López Obrador buscan “tapar” el escándalo del video de Lozoya. En realidad, a confesión del propio Presidente, fue al revés. Y no solo eso, a los tres días de que “apareció” el video del caso Lozoya en YouTube, se filtraron los detalles de la declaración del exdirector general de Pemex.

Según la confesión del Presidente, esta sería la línea de tiempo: sábado o domingo se enteró de que serían publicados los videos de su hermano; domingo, “aparece” el video del caso Lozoya en YouTube; miércoles, se filtran los detalles de la declaración de Lozoya, y es hasta el jueves en la noche que revelamos en Latinus los videos y el audio de los tejemanejes de Pío López Obrador y David León Romero.

¿Qué nos dice todo esto? Que hubo una operación política desde Palacio Nacional para tratar de combatir el impacto de las imágenes del hermano del Presidente recibiendo un sobre y una bolsa con dinero en efectivo, usando elementos de la investigación del caso Lozoya para filtrarlos a toda velocidad a la opinión pública.

El Presidente dice que con los videos de su hermano, sus “adversarios” (esa permanente insultante conspiración) querían que se viera que son iguales: corruptos del pasado y corruptos del presente. Pero sus propias palabras, al analizar la línea de tiempo, exhiben que hubo una operación política desde Palacio para que sus “adversarios” parecieran tan corruptos como su propio hermano.

No hay duda alguna de que la corrupción reinó en el pasado. Qué bueno que el Presidente esté resuelto a combatirla. Lástima que él manche esta lucha usando a la Fiscalía para subir en las encuestas. Lástima que solo combata la corrupción de sus adversarios. Ganaría legitimidad si no minimizara y justificara las acciones corruptas de sus cercanos.

Por cierto, en una respetuosa carta enviada a propósito de la columna de ayer, el hoy senador Manuel Velasco confirma que sí fue el primer gobernador que se reunió con López Obrador cuando era Presidente electo, porque entonces encabezaba la Conago. Expresó que Chiapas fue el cuarto estado en el que el entonces candidato presidencial priista, José Antonio Meade, recibió mayor porcentaje de votación. Y reiteró que David León, quien grabó al hermano del presidente AMLO cuando le entregaba paquetes de dinero, no era funcionario público en ese momento, frente a lo citado aquí en el sentido de que así se ostentaba y que era conocido por ser su operador político.

25 Agosto 2020 04:08:00
¿Quién salva a quién?
Para lavarse el manchado plumaje, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo el viernes en su conferencia matutina que “no sabía del dinero” que aparece recibiendo su hermano Pío de manos del funcionario estrella de su Gobierno, David León, en dos videos que revelamos en Latinus el jueves por la noche.

“No sabía del dinero”, dice López Obrador. Pero en el video, su hermano Pío dice otra cosa: “lo sabe, lo sabe perfectamente bien, yo ya mandé mensajes”. Lo reafirma David León: “él lo sabe, claro que lo sabe”.

“No tiene nada que ver este video con la elección presidencial del 2018”, contestó López Obrador en esa mañanera. Pero David León en el video lo deja en claro: “el chiste es apoyar, esa es la consigna: el futuro, el proyecto al 18, que él (AMLO) vea que hay apoyo”.

El presidente López Obrador dijo que los videos no eran de extorsión ni de mordidas, sino de “aportaciones” del pueblo a su movimiento.

Memes aparte, en redes sociales la contestación fue brutal contra el primer Mandatario: ¿entonces por qué hacerlo en la clandestinidad? ¿por qué el propio David León graba en secreto las reuniones? ¿por qué su hermano no firma de recibido ni David León firma de entregado? ¿por qué en las aportaciones que registran los partidos políticos ante el INE no aparece ese dinero en el listado de Morena?

En su cuenta de Twitter, David León escribió al poco rato de publicados los videos: “De noviembre de 2013 a noviembre de 2018 yo fui consultor, no servidor público. Mi manera de apoyar al movimiento, fue recolectar recursos entre conocidos para la realización de asambleas y otras actividades”. El presidente AMLO se fue por la misma línea al día siguiente: “David León contribuía de esa manera, consiguiendo esos fondos”, dijo, como si León hubiera sido un voluntario que recauda entre la gente y no un operador político identificado por su cercanía con un Gobernador.

De inmediato saltaron testimonios contundentes, como el del abogado y hoy analista Martín Vivanco que le contestó: “¿Entonces por qué tú te presentabas en la SEP en el 2016 –y yo te recibía– como jefe de Comunicación Social del Gobierno de Chiapas?”, que encabezaba Manuel Velasco. “No creo que haya sido dinero del Gobierno (de Velasco)”, contestó dudoso López Obrador, a pregunta expresa sobre la entrega de paquetes de dinero que recibió su hermano y grabó su golden boy al que había nombrado –vaya ironía– una suerte de zar anticorrupción para la distribución de medicinas.

Saciamorbos

¿Cuál fue el primer Gobernador con el que se reunió Andrés Manuel López Obrador tras ganar las elecciones presidenciales? Con el de Chiapas, Manuel Velasco. Apenas cinco días después de los comicios, desayunaron en privado, en la casa del futuro primer Mandatario, sorprendiendo a buena parte de la clase política, pues Velasco llegó al poder con la alianza PRI-Verde, que para 2018 postuló a José Antonio Meade a la Presidencia. O sea que el primer invitado no fue uno de los suyos. O sí.

20 Agosto 2020 04:05:00
Expediente Lozoya: la demanda contra Salinas de Gortari
Emilio Lozoya ha puesto sobre la mesa de la Fiscalía General de la República un bombón difícil de resistir para el presidente López Obrador: la posibilidad de demandar al expresidente de México Carlos Salinas de Gortari, uno de los enemigos favoritos del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La demanda sería entre particulares, pero podría llevar todo el respaldo y cabildeo del Gobierno federal mexicano. Según revelan fuentes bien informadas, la decisión de que Lozoya demande a Salinas está aún siendo analizada.

En su estrecha cooperación con las autoridades mexicanas, el exdirector general de Pemex ha relatado que Carlos Salinas de Gortari lo invitó varias veces a su casa en la calle Olmos, en la zona del Bosque de Tlalpan, en el sur de la Ciudad de México, puntualizando fechas, horas y temáticas.

El objetivo central de esos encuentros era abrirle las puertas a su hijo, Emiliano Salinas Occelli, para que recibiera contratos de Pemex. Hace cosa de tres semanas, Raúl Rodríguez Cortés, publicó en El Universal que el hijo del expresidente de México estaba por cerrar un contrato con el Gobierno morenista de Baja California, en una planta solar fotovoltaica que dará energía al acueducto Río Colorado-Tijuana.

Otra de las cosas que ha contado Lozoya Austin a las autoridades, de acuerdo con las mismas fuentes, es la relación de Salinas de Gortari con Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos de México, detenido en España y señalado por haberse beneficiado ilegalmente con la compra de Agronitrogenados.

Hay que recordar que en 2013, el entonces presidente Enrique Peña Nieto le inauguró a Ancira una planta en el complejo de AHMSA, en Monclova, y en 2015, Ancira Elizondo regaló a Peña una escultura de acero que todavía se exhibe en la glorieta de entrada de lo que era la residencia oficial de Los Pinos, hoy complejo cultural.

Según Lozoya, Salinas presionaba a Pemex para que le pagara a la enpresa TRESE, a la que describe como “proyecto” de Emiliano Salinas Occelli, 15 millones de dólares por la cancelación de un contrato de una plataforma marítima.

El asunto de la demanda a Salinas, me dicen, está bajo análisis al más alto nivel en el Gobierno federal. Midiendo estrategias e impactos legales y políticos. Hay tiempo y hay narrativa. Veremos.

Saciamorbos

La semana pasada, al abordar el asesinato del papá de Luis Miranda, secretario de Desarrollo Social y mejor amigo del expresidente, publiqué en estas Historias de Reportero que la víctima solía ir a comer los domingos al Otro Barrio, restaurante de carnes uruguayo en la carretera a Toluca. “Llamaba la atención por el equipo de seguridad que lo acompañaba: siempre con armas largas”, relaté. Muy amablemente, el fundador de la cadena restaurantera puntualiza que el personal de seguridad del señor Miranda nunca entró armado al restaurante y que solo entraba uno de los escoltas: “quisiera compartirle que en las ocasiones en que el señor Miranda visitó nuestra sucursal lo hizo acompañado por un solo integrante de su personal de seguridad, el cual ingresó desarmado siempre”.
19 Agosto 2020 04:05:00
Denuncié al Gobernador hace 5 años… ahora se comprueba en video
Hoy el Presidente visita a un muerto viviente. Andrés Manuel López Obrador ofrecerá su conferencia mañanera en Querétaro, donde el gobernador, el panista Francisco “Pancho” Domínguez Servién, está políticamente muerto.

Un video de reciente divulgación exhibe al hombre de todas las confianzas del gobernador, su secretario privado desde hace años, Guillermo Gutiérrez Badillo, recolectando maletas de dinero en efectivo, presumiblemente a cambio del voto de su jefe a favor de la reforma energética en tiempos de Enrique Peña Nieto.

En enero de 2015, en el apogeo de ese sexenio, publiqué en estas Historias de Reportero un serial de columnas tiutuladas “Candidatos bajo sospecha”. Uno de esos expedientes estuvo dedicado al entonces senador queretano panista con aspiraciones de volverse Gobernador. Entre las varias cosas enumeradas estuvo su corrupto proceder en la aprobación de la reforma energética. Citando fuentes bien informadas, expliqué que incluso “cabildeó en la reforma a favor de empresarios del sector que, especulan, le sabrán recompensar sus gestiones ahora que requiere financiamiento para su campaña”. Los famosos “moches”, pues, que cobrarían popularidad y recogerían la indignación social.

En ese 2015 la respuesta de “Pancho” Domínguez a la columna fue virulenta. Echó a andar bots y otra suerte de ataques y presiones. Hoy la realidad en video se le estrella en la cara y la quiere eludir, pero no puede:

El Gobernador ha querido desmarcarse de su cercanísimo colaborador. “Nunca tuve conocimiento de los supuestos actos de esta persona”, reaccionó en un comunicado, como si el implicado fuera un funcionario perdido en algún rincón de su administración. “Determiné el cese inmediato de Guillermo Gutiérrez Badillo”, anunció.

Es imposible disociar política y personalmente al Gobernador de su brazo derecho, estrella del más reciente videoescándalo. Este misil político impacta en su línea de flotación y golpea duramente al PAN, porque además en este momento Domínguez Servién es el líder de los gobernadores panistas. Es el presidente de la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN). Curiosamente, desde que el queretano tomó el mando hace apenas unas semanas, el GOAN “le bajó” en sus críticas al presidente López Obrador. El líder anterior, el mandatario de Aguascalientes, Martín Orozco, tenía acostumbrada a la opinión pública a un asomo de contrapeso. Cuando cedió la estafeta a Domínguez, la voz de los gobernadores panistas se diluyó. Coincidentemente, fueron los días en que empezaba a hablarse de que Lozoya traía videos bajo el brazo y estos salpicaban a “Pancho” Domínguez.

El dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, ha asumido una postura gentil con su Gobernador queretano. Declaró que le cree que no sabía y anunció que el partido abrirá un expediente contra el secretario privado que aparece en el video. Más que una limpieza interna, suena a un chivo expiatorio. Esto no enviará al electorado el inequívoco mensaje que debería estar mandando un partido que aspira a arrebatar al presidente AMLO su mayoría en el Congreso el próximo año: aquí no caben corruptos. Mientras “Pancho” Domínguez no sea expulsado del PAN, estará demostrado que sí caben.



18 Agosto 2020 04:05:00
El Presidente sí ha endeudado al país, y bastante
Cada que puede, el presidente López Obrador dice que él no ha endeudado al país. Apenas ayer lo repitió en su conferencia mañanera. Lo que dice el Presidente es mentira: sí ha endeudado al país, y mucho. Según los datos oficiales que emite su propio Gobierno, entre junio del año pasado y junio de este año, la deuda aumentó 9.1 por ciento.

De hecho, de acuerdo con las cifras dadas a conocer por la Secretaría de Hacienda en el Informes sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública, al cierre de 2018 recibió de la Administración de Enrique Peña Nieto una deuda de 46.0% del PIB, ahora ya la tiene en 53.2% y va a cerrar el año en 54.8 por ciento. En esta proporción del Producto Interno Bruto, un tramo es por la depreciación de la moneda y la caída del propio PIB, pero el grueso es por la nueva contratación de deuda contemplada en el Presupuesto de Egresos, vía déficit.

Si este aumento en la deuda ya se ve grandecito, en los próximos meses la cosa se va a poner todavía peor. La pandemia podría dejar un hueco de aproximadamente 700 mil millones de pesos en el presupuesto (la estimación oficial, que se pasa de optimista, es que el hueco será de 400 mil millones). ¿Cómo va el Gobierno a tapar ese hueco? Pues un pedazo secando el Fondo de Estabilización Petrolera, que todavía tiene cerca de 175 mil millones (lo recibió con una cifra récord de más de 279 mil millones en 2018 pero lo mal gastó cuando no había crisis). Otro pedazo, desapareciendo los fideicomisos: ahí hay otros 100 o 125 mil millones. Ya van 300. Lo demás va a tener que ser déficit. Un 5% del PIB más de deuda, aproximadamente.

Y eso que el Gobierno mexicano es uno de los pocos del mundo que no ha querido financiar un programa de apoyo real a los ciudadanos que ven en riesgo su empleo. Según cálculos internacionales, el Gobierno mexicano ha destinado solo un 1% del PIB a apoyar a la gente. Para ponerlo en perspectiva, comparémoslo con algunos países del mundo. Y para que el Presidente no diga que no se puede comparar a México con países ricos, tomemos los datos de algunos países africanos. Según las estadísticas del Oxford Covid-19 Government Response Tracker, Togo destinó el 12% de su PIB, Zimbabue el 11%, Senegal el 8%, Mauritania el 6%. México: 1%. Es dinero dedicado a salvar del desempleo a las familias. El Gobierno del presidente AMLO abandonó a estos ciudadanos y por eso 15 millones de personas más están en situación de pobreza laboral (que por más que trabajan, lo que les pagan no les alcanza ni para comprar la canasta básica).

Así que a la rifa del avión que no incluye el avión, al aumento de las gasolinas que no es gasolinazo, al pico de la pandemia que no es pico, al ya rescatamos Pemex pero sigue en virtual quiebra, al no militarizaremos la seguridad pública pero la Guardia Nacional es militar, al no hay desabasto pero no hay medicinas… súmele ahora el no endeudamiento pero sí subió la deuda.



Saciamorbos

Entre los círculos de quienes eran cercanos a Emilio Lozoya cuando encabezaba Pemex, se comenta mucho que el escándalo podría alcanzar a Mariana Borrego y Alejandro Legorreta. Cuentan que en estrecha coordinación con Lozoya, “pasaron la charola” para la construcción del nuevo Museo Tecnológico.
12 Agosto 2020 04:05:00
Otro extraño crimen vinculado con el caso Peña Nieto
Los domingos solía ir a comer a Prado Norte, un restaurante de carnes uruguayo en la carretera a Toluca. Llamaba la atención por el equipo de seguridad que lo acompañaba: siempre con armas largas. Por eso, a muchos de sus cercanos sorprendió la versión oficial sobre su asesinato: se metieron a su casa a robar y lo mataron. ¿Quién haría algo así con un hombre custodiado por sujetos con ametralladoras?

Luis Miranda Cardoso fue asesinado ayer. Era el padre de uno de los mejores amigos del expresidente Enrique Peña Nieto, su operador de confianza, Luis Miranda Nava. Cuando llegó a la Presidencia, lo puso primero de subsecretario de Gobernación. Era el encargado de meterse a las cloacas del poder y resolver los asuntos, con los métodos que hiciera falta. Luego saltó a secretario de Desarrollo Social.

La camaradería entre Luis Miranda Nava y Enrique Peña Nieto sorprendía a sus propios compañeros de Gabinete: cuando se sentaban a comer, era frecuente ver que Miranda agarrara comida del plato del Presidente, algo impensable para los demás, pero no para un “hermano”. La hermana del secretario Miranda se casó con Adolfo del Mazo, primo tanto del expresidente Peña como del actual Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo.

Pero a muchos sigue sorprendiendo que la hipótesis central de la Fiscalía mexiquense sea que mataron a Miranda Cardoso, alguna vez presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, al entrar a robar su casa en la calle de Texcoco, colonia Electricistas, en Toluca.

Suena especialmente raro después del asesinato –dijo la Fiscalía de Morelos que fue un crimen pasional– de uno de los operadores financieros que mejor sabía las historias de corrupción del sexenio pasado: el exfuncionario de la Secretaría de Hacienda, Isaac Gamboa Lozano.



Saciamorbos

A las pocas horas del asesinato de Luis Miranda Cardoso, el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, difundió un mensaje dando a conocer que el testigo estrella Emilio Lozoya, exdirector general de Pemex, había presentado su declaración/denuncia en la que, como adelantamos aquí, responsabilizó de haber ordenado los actos de corrupción que él ejecutó al expresidente Enrique Peña Nieto y al exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray. Dijo que entregó un video. Empieza a despejarse la incógnita sobre qué tanto hay grabado. Originalmente se creó la expectativa de que eran 18 horas de videos. También dijo el fiscal que Lozoya presentó como pruebas unos recibos (¿recibos de pagos de sobornos?). Implica a cinco senadores, un diputado y un secretario de Finanzas de un partido político. Lozoya dio nombres, dijo el fiscal, pero no los reveló. Varios nombres han estado circulando ampliamente. ¿Será citado a declarar Peña Nieto? cuando lo necesite el presidente López Obrador. ¿Será citado Videgaray, quien vive en Estados Unidos? A ver qué dice su gran amigo Jared Kushner, yerno y superasesor del presidente Trump. ¿Vega, Cabeza, Domínguez? La película regresa hasta Etileno XXI con lo que Lozoya implica al calderonismo y aún más al PAN. Esta serie apenas comienza, ¿veremos las pruebas, los dichos, los recibos, el video? Se va a poner bueno.

11 Agosto 2020 04:05:00
Lozoya organiza fiesta en libertad
Alguno de los invitados llegó con un carísimo regalo: una preciosa caja de madera que contenía tres botellas de Château Margaux, uno de los vinos más prestigiados del mundo, con valor de 25 mil pesos cada una. Había que festejar. La estrategia había funcionado.

Emilio Lozoya Austin, exdirector general de Pemex, estaba en casa otra vez. Los allegados –pocos– se congregaron para celebrar al amigo que quedó en libertad después de varios meses prófugo, varios meses encarcelado en España y unos días en un hospital.

Así me lo revelan fuentes que han estado siguiendo el derrotero de Lozoya y que detectaron la reunión organizada hace unos días en la casa de la capital del país donde permanece el exfuncionario, buscando cierta discreción.

Me cuentan también que Froylán Gracia, operador de Lozoya en Pemex y acusado de toda suerte de corruptelas, realiza todavía a estas alturas llamadas telefónicas pidiendo “apoyar a Emilio”. A Froylán Gracia se le ha acusado desde cobrar 50 mil dólares por una cita con su jefe hasta de montar, financiar y llenar de políticos, empresarios y escorts una casa en la colonia Anzures de la Ciudad de México, de donde se sospecha pueden saltar muchas anécdotas de negocios y amarres… y quizá varios videos.

Como lo mencionamos en estas Historias de Reportero, desde finales del año pasado el papá de Lozoya Austin, el también exfuncionario federal, Emilio Lozoya Thalmann, tomó control de la defensa de su hijo para darle un giro: el planteamiento original del abogado Javier Coello Trejo era litigar, pero Lozoya padre optó por buscar una negociación con el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero: su hijo hablaría a cambio de privilegios. El abogado Coello dejó la defensa.

Según me revelan distintas fuentes, Lozoya padre, en comunicación con su hijo, fue elaborando un amplio documento detallando lo que sería su declaración ante las autoridades. El centro de su acusación es su excompañero de Gabinete y entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, a quien señala, junto con el expresidente Enrique Peña Nieto, de ser quienes orquestaron y giraron las instrucciones de todo cuanto se le acusa.

Se ha mencionado ya mucho que también salen salpicados muchos políticos de prácticamente todos los partidos, notablemente del PAN. Hay una expectativa nacional sobre qué va a decir Lozoya Austin y sobre todo, qué va a poder probar.

Hay particular morbo sobre quiénes quedaron grabados recibiendo sobornos. Hay quien dice que sí hay videos y muchos. Hay quien dice que hay un solo video, con algún operador de bajo perfil. Hay quien dice que no hay videos. Hay quien dice que el testimonio de Lozoya es con datos precisos de cómo, cuándo y cuánto. Ya veremos con el paso de los días si se cumple la expectativa que ha generado el propio Presidente de México.



Saciamorbos

1.- La Unidad de Inteligencia Financiera, me señalan fuentes, ha recibido noticia de que la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA, tiene bajo investigación al gobernador de Tamaulipas, el panista Francisco García Cabeza de Vaca.

2.- En breve, me aseguran, las autoridades mexicanas solicitarán la extradición de Genaro García Luna, el poderoso secretario de Seguridad Pública en el sexenio del presidente Felipe Calderón, actualmente detenido en Estados Unidos.


10 Agosto 2020 04:05:00
Lozoya, por devolver dos casas y demandar a Luis Videgaray
El Gobierno federal prepara un anuncio de gran impacto en el caso Lozoya. Según fuentes de muy buen nivel en la Administración actual, se están ultimando los detalles para que el exdirector general de Pemex devuelva dos casas que adquirió con dinero presuntamente proveniente de actos de corrupción.

Las dos casas son famosas. Una está en el fraccionamiento Lomas de Bezares de la Ciudad de México y la otra, en Ixtapa, Guerrero. Emilio Lozoya Austin, estaría cediendo la disputa legal de las propiedades ya aseguradas, acatando un esquema de extinción de dominio con el objetivo de reparar el daño como parte del criterio de oportunidad que le ha permitido permanecer en libertad a cambio de colaborar con la Fiscalía General de la República (FGR).

La casa dentro de exclusivo fraccionamiento Lomas de Bezares de la alcaldía Miguel Hidalgo en la Ciudad de México, fue asegurada en mayo del año pasado bajo la acusación de que la obtuvo gracias a un arreglo corrupto con la constructora brasileña Odebrecht. Se ubica en la calle Ladera número 20, interior 11. El Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado había estado peleando quedarse con ella para subastarla. Calculaba recibir por ella al menos 30 millones de pesos.

La casa de Ixtapa se encuentra en el lujoso condominio Quinta del Mar, en la zona conocida como Contramar. Fue decomisada en julio de 2019 por la FGR. Está valuada en aproximadamente 2 millones de dólares y según las denuncias, habría sido fruto de un arreglo ilegal con la empresa Altos Hornos de México (AHMSA), cuyo dueño, Alonso Ancira, fue detenido en España el año pasado.

La devolución de estas dos costosas propiedades formaría parte del arreglo de Emilio Lozoya, exdirector general de Pemex en el sexenio de Enrique Peña Nieto, con el actual Gobierno que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador. Se sabe que desde finales del año pasado, el papá del exfuncionario, Emilio Lozoya Thalmann, también ex alto funcionario federal, tomó en sus manos la estrategia de defensa de su hijo y le dio un giro: en vez de combatir legalmente las acusaciones, buscó una negociación con el fiscal Alejandro Gertz Manero.

Me reportan las mismas fuentes de primer nivel en el Gobierno actual, que Lozoya Austin estaría demandando –de particular a particular– al exsecretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, con quien se enfrentó desde que ambos trabajaban en el Gabinete del expresidente Peña Nieto. Videgaray actualmente vive en Boston y trabaja en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).



SACIAMORBOS

Los expresidentes Peña Nieto y Calderón salen mencionados en las largas hojas de la estrategia legal de Emilio Lozoya.

05 Agosto 2020 04:05:00
Los nombres secretos del Gabinete
Los secretarios tenían nombres claves. Louis Vuitton era Luis Videgray, el secretario de Hacienda, que compartía iniciales con la carísima marca. Miguel Osorio Chong, el titular de Goberación, era Michael Kors, por ser tocayo del prestigiado diseñador. Gerardo Ruiz Esparza (q.e.p.d.) era Richard Gere, por su parecido físico con el famoso actor hollywoodense.

Y así se referían a ellos en chats y llamadas telefónicas los legisladores involucrados en el Pacto por México, en el arranque del sexenio de Peña Nieto: “estuve con el señor Kors”, “Louis Vuitton me dijo que me buscaba mañana”, “¿ya te reuniste con Richard Gere?”. Eran tiempos de amarres para aprobar una andanada de reformas. Así me lo revelan varias fuentes consultadas sobre dichas negociaciones.

Ese periodo de la vida política mexicana está ahora bajo escrutinio tras la captura del entonces director general de Pemex, Emilio Lozoya. El Gobierno del presidente López Obrador ha generado la expectativa de que Lozoya contará, con pelos y señales, los presuntos actos de corrupción cometidos en el marco del Pacto, y presentará pruebas contundentes, incluso videos.

Lozoya, aparentemente siempre sintió una atracción por las grabaciones clandestinas. Según me revelan fuentes con acceso a esta información, hasta sus “oficinas alternas”, ubicadas en la calle de Montes Urales de Lomas de Chapultepec, solían llegar bolsas con toda suerte de aditamentos para grabar sin que el interlocutor se diera cuenta: cámaras escondidas en corbatas de las que tienen el nudo hecho de fábrica, dispositivos de video y audio en plumas de marca…

Por la narrativa gubernamental que ha acompañado a la detención de Lozoya y su integración como testigo colaborador –tras una breve estancia en el hospital, ya está en casa el exfuncionario– la mira está puesta en el PAN y algunas de sus principales figuras. Parecen ser los primeros objetivos a debilitar. Pura lógica electoral de cara al 2021. “Louis Vuitton” y “Michael Kors” no parecen ser la prioridad del Gobierno morenista.

Saciamorbos

Curiosamente, tampoco parecen ser la prioridad del caso Lozoya las figuras del Partido Verde Ecologista de México, que en tiempos del Pacto Por México eran socios indivisibles del régimen de Peña Nieto y ahora, en esa inempatable pericia para saltar a las filas del bando ganador, son aliados del presidente López Obrador.

Me cuentan las mismas fuentes que el Partido Verde era como el apestado del Pacto. Los partidos “grandes” (PAN, PRD, incluso PRI) no querían ni que apareciera el logotipo del tucán en los actos reformistas. No sé si esa era la principal preocupación de “los verdes”, tanto como participar en el esquema de “moches”, los recursos etiquetados del presupuesto federal para obras que determinado político decidía a dónde debían irse a cambio de que un porcentaje del monto se le quedara como ganancia por fungir de intermediario. Relatan que la cuota de los integrantes del Verde involucrados en esta trama empezó siendo del 10%... y para el final del sexenio había escalado a 70 por ciento.

¿Estará el Presidente listo para exhibir a sus hoy aliados, o guardará esos y otros nombres en el cajón de los secretos?
04 Agosto 2020 04:05:00
El enojo contra Gatell… dentro del Gobierno
Hugo López-Gatell, el subsecretario de Salud y vocero ante la pandemia, sigue generando chispas dentro del Gobierno del presidente López Obrador. Varios de los colaboradores de mayor confianza del Primer Mandatario han chocado con él.

La principal fuente de tensión es que aparentemente López-Gatell no sabe trabajar en equipo y no cumple con los acuerdos a los que llega con sus colegas. “Al subsecretario estrella ya se le subió la fama”, dicen. Pero sobre todo, el problema que subyace en las disputas es que por su culpa, todos en Morena están pagando una alta factura política ante una pandemia fuera de control.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; el vocero presidencial, Jesús Ramírez; y el director general del IMSS, Zoé Robledo; son algunos de los funcionarios de alto nivel que han tenido raspones con López-Gatell en las últimas semanas, según me cuentan varias fuentes. Es normal que lo nieguen públicamente. Pero ya ve lo que sucedió con la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum: cuando hace dos meses publicamos sus disputas, ambos lo negaron ante los medios de comunicación; sin embargo, apenas este fin de semana la jefa de Gobierno aceptó que “hay diferendos, pues sí, sí hay diferendos, pero eso no se tiene que traducir en pedir la renuncia de un subsecretario”. La pura verbalización del asunto es un mensaje. Agregue “los diferendos” con los gobernadores morenistas de Baja California, Puebla y Tabasco. Este último incluso captado en video diciendo: “yo ya no puedo con Gatell”.

No hace falta elaborar en el tamaño de desastre del trabajo del doctor López-Gatell. El “científico del gabinete” se volvió el meme nacional: desde su incapacidad para proyectar los picos de la pandemia, pasando por su aversión a pruebas y cubrebocas, hasta llegar a su trágica predicción de que tendríamos máximo 6 mil personas muertas… y ya vamos a llegar a 50 mil. Una frase sintetiza el resultado de la gestión de la dupla López Obrador-López-Gatell del coronavirus: México es el tercer país con más muertos por la pandemia.

Pero con todo y estos números, y a pesar de estos pleitos, López-Gatell puede estar tranquilo. Desde un inicio quedó claro que su prioridad nunca ha sido el cuidado de la gente ni la construcción de amistades en el gabinete. Su auditorio es de una persona: el Presidente. Abandonó la ciencia con tal de complacer el oído presidencial y casi medio año pandemia adentro, lo mejor que le pudo haber pasado, le pasó: nueve gobernadores de oposición y los tres partidos nacionales a los que pertenecen, pidieron su renuncia. Nada mejor para apuntalar su figura en el ánimo del Presidente. Gatell se ha sumado al discurso de los intereses oscuros, de los medios de comunicación que conspiran, de los adversarios conservadores. La carta de los gobernadores es su mejor boleta de calificaciones frente a López Obrador.

Si su evaluación fuera epidemiológica, estaría reprobado. Pero como la evaluación es política, ha sabido hacer lo que se tiene que hacer en Morena para escalar: ganarse el visto bueno de un solo hombre, el Presidente.



30 Julio 2020 04:01:00
El truco de Bartlett para esconder nuevos contratos
El presidente López Obrador ha dicho que no quiere fideicomisos en su Gobierno. Que son un nido de corrupción. Mandó cancelar todos para ahorrarse dinero.

Sin embargo, la semana pasada, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció la creación… ¡de un fideicomiso! Le llamó Fideicomiso Maestro de Inversión.

Más allá de que conocemos los privilegios de Manuel Bartlett, director general de la CFE, el asunto esconde un motivo muy preocupante: este fideicomiso va a depender de CFEnergía, que es una empresa filial de Comisión Federal de Electricidad. Esto quiere decir que tiene muchos mayores márgenes de maniobra para evadir las obligaciones de transparencia que cualquier dependencia del Gobierno federal, facilitando, por ejemplo, que no se realicen licitaciones. Por esa vía se pueden “colar” muchos actos de corrupción… y estando Manuel Bartlett al frente, pues ni qué decir.

Quizá sea pertinente recordar que justo para evadir la transparencia plena, en tiempos de la presidencia de Felipe Calderón Hinojosa, la construcción de la polémica Estela de Luz se pagó por medio de una empresa filial de Pemex. Se llamaba III Servicios (triple i, se pronuncia).

A esa empresa este Gobierno solo le cambió el nombre. Le puso PTI Infraestructura. Es la encargada, ni más ni menos, que de repartir los contratos de la refinería de Dos Bocas.

Hasta hace unos días, el director de PTI Infraestructura era Jorge Arganis Díaz Leal. Hoy es el flamante secretario de Comunicaciones y Transportes que entró en relevo de Javier Jiménez Espriú.

Recuerdo que por aquel asunto de la Estela de Luz, el presidente López Obrador hizo un muy justificado escándalo público. Hoy sería un gran opositor a sí mismo, que usa idénticos métodos para evadir la transparencia.

Baste citar que en este Gobierno, que promete ser el gran parteaguas del fin de la corrupción en México, 9 de cada 10 contratos se otorgan por adjudicación directa, lo que abre la puerta, justamente, a actos de corrupción.

La otra gran paraestatal, Pemex, presentó antier resultados. Pero hay un elefante en la sala del que nadie quiere hablar: las deudas con proveedores. Estas deudas no recibidas o que no les permiten a los proveedores facturar a Petróleos Mexicanos son de entre 80 y 100 mil millones de pesos, según me reconocen fuentes con conocimiento del estado de la petrolera mexicana.

¿Qué quiere decir esto? Que si reconocieran tal deuda, el estado de resultados presentado antier en vez de llevar una pérdida de 10 mil millones de dólares, tendría una deuda de hasta 15 mil millones de dólares. De ese tamaño la manipulación de las cifras.

A esto se suma el escándalo de la “depreciación positiva”, una jugada contable tan, pero tan irregular que dejó atónitos a propios y extraños. Es como decir que una computadora, conforme pasa el tiempo, vale más y más dinero. ¡Es justo al revés! Por eso se le llama depreciación.

Bueno, pues Petróleos Mexicanos habla como si fuera una bodega de vinos: lo que se hace viejo, ¡vale más! Luego se quejan de que los trae en la mira el organismo regulador de Estados Unidos, la US Securities and Exchange Commission (SEC). Pues cómo no iba a ser, con tanto cochinero.
29 Julio 2020 04:08:00
Ese país bananero
El Departamento de Estado de Estados Unidos, la CIA y el Pentágono, tendrían que estar horrorizados planteándose una intervención para salvar del colapso a un país del continente que empieza a tener visos de “estado fallido”.

La Casa Blanca y en general el Gobierno de Estados Unidos siempre se han tomado muy a pecho eso de andar rescatando democracias, tumbando tiranos e interviniendo en países, incluso militarmente, para salvar del colapso a millones de ciudadanos y velar por la estabilidad geopolítica. Se me ocurren 15 ejemplos de botepronto.

Solo que esta vez tienen un pequeño problema. El país que está dando tumbos, cuya democracia se ve amenazada, y que tiene a su ciudadanía al borde del colapso con el consabido riesgo a la estabilidad geopolítica… es el propio Estados Unidos.

Nuestro vecino del norte ha dado en últimas fechas reiteradas muestras de estar caminando hacia el estatus de “estado fallido”, de país bananero, como se les conoce con desprecio:

1.- Esta semana, el presidente Donald Trump, que busca su reelección, puso otra vez en duda la aceptación de los resultados de los comicios, en caso de que no le sean favorables. Previamente, su rival opositor, Joe Biden, se mostró seguro de que en caso de que Trump no acepte una eventual derrota electoral, el Ejército iría por él y lo sacaría por la fuerza de la Oficina Oval de la Casa Blanca.

2.- Por todo el país se han detonado protestas contra el racismo, con episodios de violencia de los manifestantes y de los policías, en buena medida debido a que el presidente Trump ha echado más gasolina al fuego: fustiga a los manifestantes como enemigos de la patria, justifica las actitudes discriminatorias y represoras de los cuerpos policiacos, y ha reforzado el despliegue militar para enfrentar a los contingentes de quienes ejercen su derecho a la protesta.

Como en las más destacadas dictaduras tercermundistas, agentes vestidos de civil detienen manifestantes y los suben a camionetas oscuras sin identificación ni placas. Analistas advierten que el Presidente está empujando al país hacia una guerra civil.

3.- Como si se tratara de una nación sin recursos abandonada a su suerte, Estados Unidos es el peor país del mundo en el manejo de la pandemia. No había terminado la primera ola de contagios cuando está desatada la segunda.

Hospitales saturados donde hubiera sido impensable, de nuevo cifras de mil personas muertas al día por la pandemia, y una vuelta al encierro donde empezaba a reabrir la economía.

4.- La compleja situación sa-nitaria ha puesto en entredicho la posibilidad de realizar las elecciones y contar con resultados certeros la noche de la jornada electoral. Existe una disputa sobre las maneras de votar. Biden y los suyos empujan que, para evitar aglomeraciones en las casillas, se promueva el voto adelantado por correo.

Trump y simpatizantes dicen que esto abre la puerta al fraude electoral, animando aún más la expectativa de desconocimiento de los resultados.

5.- Ambos contendientes coinciden en algo: existe interferencia extranjera en las elecciones.

Con estos cinco factores a cuestas, si fuera cualquier otro país, Estados Unidos estaría evaluando una intervención política, amagando con que “todas las opciones están sobre la mesa”, para coquetear con una presencia militar. El pro-blema es que ese país bananero es Estados Unidos.

28 Julio 2020 04:08:00
Viene nuevo golpe en el caso Cruz Azul
El Gobierno federal prepara un nuevo golpe en torno al escándalo del Cruz Azul. Fuentes de primer nivel me confirman que desde hace varios meses, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda ha estado dibujando una matriz de empresas, algunas reales y otras fantasma, a las que habría llegado dinero de la cooperativa cementera de manera irregular.

Son muchas transferencias y muchas personas físicas, según la información a la que tuve acceso, y los investigadores están terminando de cuadrar todos los movimientos financieros. Los delitos que podrían fincarse incluyen evasión fiscal y operaciones con recursos de procedencia ilícita, es decir, lavado de dinero.

Hasta este momento, me dan a conocer, no han “amarrado” que en este entramado de empresas y dinero estén directamente involucrados Guillermo “Billy” Álvarez, su hermano Alfredo y su cuñado Víctor Garcés, los tres directivos cruzazulinos que formaron parte de la primera denuncia.

Este sería un segundo piso de esa primera denuncia, esa primera investigación que le revelé en diciembre del año pasado en estas Historias de Reportero y que se oficializó hace un par de meses. En diciembre de 2019, cuando di a conocer en esta columna lo que vendría, la respuesta virulenta de Guillermo Álvarez incluyó dos ataques: en varias entrevistas dijo que no era cierto lo que aquí yo había publicado y además presentó una denuncia en mi contra.

En esas andábamos cuando vino la pandemia, y en medio de esta, la realidad lo alcanzó: a finales de mayo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló las cuentas de “Billy” Álvarez. Luego vino un descongelamiento con el objetivo de que la cooperativa pudiera seguir operando y los sueldos de los empleados no quedaran atrapados como víctimas de la disputa legal entre el Gobierno y el directivo.

Las mismas fuentes me dicen que aún no hay fecha para la presentación del segundo expediente -el que tiene que ver con la red de empresas vinculadas al dinero de la cooperativa- pero que están en la recta final de la indagatoria.

El manejo de este caso ha sido también motivo de una disputa en el interior del Gobierno de la apodada 4T, entre el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, y el titular de la UIF, Santiago Nieto.


Saciamorbos

“Veneno embotellado”, le dicen ahora. Pero en 2019, el presidente López Obrador festejó y presumió como una muestra de confianza en su Gobierno, sendas inversiones de Coca-Cola y Pepsi.

En 2003, como jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, expropió terrenos para dárselos a la cooperativa de otro refresco: Boing. El asunto de la expropiación llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que revirtió la decisión de López Obrador. La votación quedó 10-1 en contra de AMLO. ¿Sabe de quién fue el único voto a favor que cosechó? De la entonces ministra Olga Sánchez Cordero.
23 Julio 2020 04:05:00
¿Quién manda aquí? Ya sabemos…
Cuando dio el golpe de la cancelación del aeropuerto de Texcoco, el entonces presidente electo López Obrador mandó un mensaje en un video que subió a sus redes sociales que se volvió un símbolo de su llegada al poder. Declaraba la separación del poder económico y el poder político con la portada de un libro: “¿Quién manda aquí?”.

López Obrador manda. Basta un vistazo a la mañanera de ayer:

Escena 1. Se dio a conocer lo que se presentó como una muy buena noticia para los trabajadores. En conjunto con la Iniciativa Privada, Hacienda y el Poder Legislativo buscan que las pensiones se incrementen sin que esto signifique un costo para los empleados.

En el sentido más neoliberal, es algo más que deseable. Salvo un par de “pequeños” problemas: el acuerdo deja fuera a los 24 millones de trabajadores informales, presiona a la población de 40-50 años que está trabajando y apuesta a que habrá una rápida recuperación económica de esta crisis al cargarle todo el costo a las empresas. Ojalá no resulte contraproducente y termine todo fomentando más la informalidad, el desempleo y el subempleo.

Escena 2. Sesión de preguntas y respuestas. Ante un provocador cuestionamiento sobre el uso del cubrebocas, el Presidente no dudó un momento en volver a ridiculizar en público a su secretario de Hacienda. Tercera desmentida en público: las tenencias, la refinería y ahora con el uso de cubrebocas como condición para la reapertura y recuperación económica. Un día antes ante empresarios, el secretario Arturo Herrera recomendó el uso de tapabocas. El Presidente le dijo en su cara que estaba exagerando. Un golpe más a la autoridad de su secretario de Hacienda.

Escena 3. Le tocó al legislativo. Reclamó al líder de Morena en la Cámara, Mario Delgado, por no haberle dado su lugar en el periodo extraordinario de sesiones a la iniciativa para cancelar los Fideicomisos Públicos. Se entiende. Él manda y necesita dinero. Hay que pagar programas sociales y la economía no va a dar ingresos ni por petróleo ni por impuestos y, pues es necesario hacerse de esos guardaditos. Ya vienen las elecciones.

¿Quién manda aquí? Está claro. Pero una cosa es mandar y otra es gobernar. Y gobernar no se mide en sometimiento, sino en muertes por la pandemia, muertes por inseguridad, desempleados por la crisis económica…



SACIAMORBOS

El Presidente zarandeó ayer a sus legisladores porque no han aprobado su iniciativa para cancelar los Fideicomisos. Justo un día antes, la Comisión Federal de Electricidad aprobó la creación del Fideicomiso Maestro de Inversión. Lo que hace es mantener las ganancias de CFE fuera del alcance del Presidente y de Hacienda para dedicarlas a la construcción y compra de centrales eléctricas. Parece adecuado para la consecución del objetivo de una mayor generación de energía. Pero el Presidente no quiere fideicomisos. Entonces, ¿quién manda aquí? Bueno, Manuel Bartlett. Ya se sabe que él juega con sus propias reglas.
22 Julio 2020 04:05:00
Cómo cazar a Peña Nieto
Enrique Peña Nieto solía hacer los amarres en su propia oficina. Con gobernadores o con legisladores de mayor perfil. Votos a cambio de recursos presupuestales con margen de discrecionalidad para que a la hora de ser asignados, generaran una “comisión”.

Concluida la negociación, levantaba el teléfono rojo de la oficina presidencial en Los Pinos y muchas veces incluso giraba la instrucción directamente a Fernando Galindo, su subsecretario de Egresos de Hacienda: dale tantos millones a tal o cual. Y punto.

Lo que seguía era una minuciosa operación para darle forma “legal” al asunto. El papeleo, pues, para guardar las apariencias. Esa minuciosa operación era llevada al cabo por un hombre que fue asesinado hace dos meses en Morelos. La Fiscalía local apuntó que fue un crimen pasional.

Nadie como Isaac Gamboa Lozano, quien el sexenio pasado se desempeñó como titular de la Unidad de Política y Control Presupuestal de Hacienda, para hacer una radiografía de cómo funcionaba la corrupción al más alto nivel: a cambio de los votos en el Congreso, legisladores y gobernadores recibían manga ancha para “etiquetar” recursos del Presupuesto Federal hacia alguna obra pública que quisieran, y de esa obra, ellos se quedaban con una tajada.

Isaac Gamboa era el hombre que aterrizaba el papeleo. Las citas solían realizarse en las oficinas de la Secretaría de Hacienda en la avenida Constituyentes de la Ciudad de México. Era el último eslabón de los “moches” que habían pactado en las negociaciones políticas los altos mandos del Gobierno. Gamboa Lozano se llevó muchos nombres y muchos números a la tumba.

Pero no era el único que sabía. Otro personaje clave en la trama de los moches es el hoy diputado federal del PRI: el ex subsecretario Galindo, que trabajaba en Hacienda bajo el mando de Luis Videgaray y con acceso directo al entonces Presidente.

Y también sabe buena parte de esta truculenta historia el también legislador priista, Luis Miranda, amigo entrañable de Peña Nieto, una especie de “rey del cash”, que manejaba enormes cantidades de dinero en efectivo para la “operación política”, primero como subsecretario de Gobernación y luego como secretario de



Desarrollo Social

Todo esto me lo cuentan distintas fuentes a las que he acudido para tratar de encontrar nuevas aristas en la historia de la corrupción detrás del Pacto por México, que ha denunciado el presidente López Obrador, y que tiene como primera temporada de espectáculo político la participación del exdirector general de Pemex, Emilio Lozoya, en su calidad de testigo protegido.

En la operación de compra de votos que acompañó al Pacto por México el desfile de nombres que sueltan las fuentes es interminable. Vamos a ver cuáles salen a la luz pública, cuáles se reservan por estrategia, y contra cuántos realmente existe un proceso judicial que termine en una sentencia. Solo con una investigación exhaustiva, que no seleccione interesadamente acusados y que derive en una condena, se podrá hablar de combate a la corrupción y fin de la impunidad. Todo lo demás es campaña política.



Fe de Erratas

Ayer en esta columna escribí Carlos Autrey cuando debí haber escrito Arturo Henríquez Autrey, operador de Lozoya. Ofrezco una disculpa por el error.
21 Julio 2020 04:05:00
Las cajas fuertes de Lozoya
Lo importante de esos departamentos eran sus cajas fuertes. Medían como un metro y medio de altura. Les cabía más cash de lo que uno pudiera imaginar. Las cajas fuertes estaban en departamentos de la zona de Polanco en la Ciudad de México, y solo se abrían bajo las órdenes de Froylán Gracia García, brazo derecho del entonces director general de Pemex, Emilio Lozoya. ¿Para qué servía ese cash? Para sobornar políticos en el marco de la aprobación de la reforma energética en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Así me lo revelan fuentes a quienes consulté buscando detalles sobre el modus operandi de Emilio Lozoya para lograr la aprobación de la reforma energética, y que ahora le da acceso al privilegio de ser testigo protegido del Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los fajos de billetes solían entregarse en bolsas de Louis Vuitton y otras boutiques carísimas, que iban engrapadas en la parte superior para evitar que se viera el contenido. A veces se entregaban en los departamentos, a veces en la torre de Pemex, pero cuando se perdió el pudor, se veía a legisladores al terminar sus jornadas de trabajo, desfilando en los pasillos de las cámaras de Diputados y Senadores con sus bolsas de marca rumbo al estacionamiento para guardarlas en las cajuelas de sus coches.

Los nombres de quienes recibieron dinero los saben muy pocos, pero entre ellos sin duda están Emilio Lozoya y sus operadores Froylán Gracia y Carlos Autrey.

En las negociaciones de la reforma energética, los funcionarios solían decir que gastarse millones en sobornar legisladores era un costo mínimo frente al dinero que iba a entrar con los contratos de la reforma energética, según testigos de los encuentros. Por eso, no faltó el vivo que en vez de pedir sus bolsita de cash, mejor pedía llevar mano en contratos petroleros que pudieran inclinar a favor de empresas de amigos y socios, que les redituarían jugosamente el favor.

Está claro que en la mira están mucho más el PAN y sus integrantes, que políticos de otros partidos. Eso, por la razón político-electoral que también mueve al presidente López Obrador. Es natural.



Saciamorbos

Ya veremos si Emilio Lozoya, en su calidad de testigo protegido, cuenta de sus negociaciones con Manuel Bartlett, Zoé Robledo y Miguel Barbosa. Ellos eran entonces senadores, y presumían una gran interlocución con el director general de Pemex. El primero, a través del padre de Lozoya, que fue su compañero de Gabinete en el sexenio de Salinas de Gortari. Los otros dos, como operadores de la bancada perredista en el Senado.

15 Julio 2020 04:08:00
El show del pasado
Como ya se acabaron las series de Netflix en la larga cuarentena, el Gobierno del presidente López Obrador pone a disposición del público una triple cartelera para el entretenimiento ciudadano: Lozoya, Duarte y Zerón.

Que nadie malinterprete: ojalá se haga justicia y se borre todo asomo de impunidad en los delitos que se imputan a los tres personajes. Pero como el mismo presidente AMLO sostuvo en su larga trayectoria como opositor, “en política no hay casualidades”.

En un momento en que López Obrador prefiere que el pueblo no vea lo que está sucediendo en el presente, se alinean tres espectáculos políticos para recordar el ominoso pasado y resucitar el discurso que lo llevó a arrasar en las elecciones de 2018. Como no tiene ningún resultado que presumir en el presente, lo que le queda es apostar por recordar el pasado: corrupción, corrupción, corrupción.

Odebrecht, Fertinal, Agronitrogenados de Lozoya. Los ranchos, el banco, el dinero a las campañas priistas de Duarte. Ayotzinapa, los interrogatorios, la verdad histórica de Zerón. Cada serie tiene varios capítulos y varias temporadas.

La detención, el encarcelamiento, la extradición, el traslado, los videos, las declaraciones incriminatorias de Emilio Lozoya.

La huida a Nuevo México y Florida, la aprehensión en el lote de autos, la cirugía plástica, la vida americana de César Duarte. Los nuevos hallazgos, la tortura, el escondite, la búsqueda y llamado a cuentas de Tomás Zerón.

Hay show para rato. Así la gente se distrae un poco. Se olvida de que el Gobierno dijo que serían máximo 6 mil muertos por la pandemia y ya vamos en 36 mil, seis veces más. Se olvida que el Gobierno prometió crecimiento económico y antes del coronavirus, ya nos tenía al borde de la recesión.

Se olvida que el Gobierno se quedó cruzado de brazos y a diferencia de casi todos los países del mundo, no lanzó un programa de rescate económico para la gente por el Covid-19; esa inacción ya quitó ingresos a 20 millones de mexicanos. Se olvida de las cifras récord de inseguridad mientras se consiente a criminales. Se olvida de que Trump se lleva elogios, pero las feministas y los papás de niños con cáncer se llevan insultos.

La narrativa ya puede ser otra. La de un Presidente que cumple con su principal promesa de campaña: combatir la corrupción.

Y así nos acordamos del pasado al que no queremos volver. Y así las encuestas empiezan a reflejar buenos vientos para la popularidad presidencial.

Solo que hay que recordar lo que dicen los encuestadores: este tipo de golpes de efecto no sirven de mucho si el Gobierno no da resultados. Ahí está el principal reto del Presidente.

Por mucho que estire la trama de estos tres thrillers políticos, si no logra que mejoren las condiciones de la economía y la inseguridad, no le alcanzará.

Por ahora, a disfrutar del espectáculo.
14 Julio 2020 04:08:00
Un éxito, la visita
Tras ser derrotado ampliamente en la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador ha renovado bríos como el contrapeso más importante al presidente José Antonio Meade, y convocó a una asamblea informativa urgente en el Hemiciclo a Juárez de la Ciudad de México para contestar políticamente a la visita que el Mandatario priista realizó a Donald Trump en Washington.

La indignación explotó en México y entre los mexicanos que viven en Estados Unidos cuando, en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, el presidente Meade dijo a Trump: “quise estar aquí para agradecerle a usted y su Gobierno por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos”. Le dijo que desde que llegó al poder, él y México han recibido de Trump “comprensión y respeto”.

A la mañana siguiente, mientras AMLO convocaba con urgencia a la manifestación en el Hemiciclo (que se encuentra coincidentemente frente a la Secretaría de Relaciones Exteriores), legisladores de Morena tomaron la tribuna del Congreso con una caricatura gigante de uno de sus moneros militantes en la que aparecía Trump como el amo y Meade como su mascota. Los morenistas y aliados llegaron todos con cubrebocas con la leyenda: “soberanía”.

En la tarde, ya en el mitin, subieron al templete frente a López Obrador varios dirigentes de organizaciones migrantes, que en una sucesión de discursos, retrataron las constantes vejaciones de Trump hacia la comunidad mexicana en Estados Unidos.

AMLO prometió que si gana en la próxima elección presidencial, “vamos a cambiar la política bilateral con Estados Unidos; no va a ser, para empezar, de subordinación”. Los miles de simpatizantes estallaron en aplausos y vítores: “¡Fuera Trump! ¡No al muro!”. Atrás, las juventudes de izquierda saltaban al grito de “¡el que no brinque es yanqui!”.

Mientras estaban en pleno mitin, a través de Twitter les llegó la noticia de que Trump había vuelto a llamar criminales a los migrantes indocumentados y había anunciado 750 kilómetros de nuevo muro en la frontera. Cuando uno de los oradores lo mencionó a micrófono abierto, la rechifla inicial se volvió pronto un “¡se dobló, se dobló, el priista se dobló!”.

“Cada vez que haga lo que hizo Trump, va a tener respuesta, directa, no le voy a mandar a decir con el canciller, va a tener que aprender a respetarnos”, sentenció López Obrador, quien recordó que desde hace años ha sido crítico del generoso trato que ha recibido Trump de los dos presidentes priistas: Enrique Peña Nieto y José Antonio Meade. “Eso va a cambiar muy pronto”, lanzó lacónico.

El presidente Meade no habló frente a Trump ni del muro ni de la migración ni del tráfico de armas. “Si no fue a defender los intereses de México, ¿a qué fue?”, se preguntó López Obrador.

Al regresar de Washington, el presidente Meade fue brevemente entrevistado por los reporteros que siguen sus actividades: “la gira fue un éxito”, resumió, “representamos a México con dignidad y defendimos la soberanía nacional”.


Saciamorbos

Este artículo es fruto de la insana imaginación del autor (parte 17).
13 Julio 2020 04:08:00
Ganar tiempo, el objetivo de AMLO en la visita a Trump
Hay varios parámetros para medir el éxito o fracaso de la visita del presidente López Obrador a su homólogo Donald Trump. Sin duda una de las que más importa es el objetivo que buscaron el propio Presidente y su equipo.

¿A qué fue AMLO a Washington? A ganar tiempo. Así me lo sintetizan varias fuentes diplomáticas del Gobierno federal mexicano. Ganar tiempo de julio a enero. ¿A qué se refieren? A que durante este periodo –que es el mínimo que permanecerá Donald Trump en la Casa Blanca– el Presidente americano no se lance contra México, no desestabilice la de por sí maltrecha economía mexicana con amenazas comerciales, facilite el uso del T-MEC para enganchar a México a la recuperación post-pandemia el poderoso vecino y que no agarre a México de piñata en la campaña política que encabeza en pos de su reelección.

El presidente López Obrador no podía decir que no a la invitación de Trump, comentan en su círculo cercano, después de que Trump había metido el hombro por México al enviar cientos de ventiladores para enfrentar la pandemia y al ofrecer cubrir la cuota de recorte a la producción petrolera mexicana en la OPEP (así lo interpretan en el Gobierno, aunque los expertos dicen que más que barriles de petróleo fueron de saliva).

López Obrador, me explican, aceptó la visita con el único objetivo de ganar tiempo frente a un impredecible Donald Trump. Entonces esa es para el Gobierno la medida del éxito o fracaso: que Trump no se meta con México en medio año.

Arriesgada apuesta que no pueden dar por ganada, salvo que en los próximos seis meses no se den amenazas comerciales que disparen el tipo de cambio, si no presiona a México con temas migratorios o de drogas (como expusimos el viernes pasado en estas Historias de Reportero, ambos asuntos se dejaron fuera de la agenda deliberadamente para que no se pelearan los dos mandatarios), si no inventa un nuevo tópico para agredir al vecino del sur.

Agregaría con mención especial el tema de los migrantes: si en ese lapso Trump los sigue persiguiendo e insultando, para el presidente López Obrador aumentará el costo político de haberle dicho a su nuevo mejor amigo que es cada vez más respetuoso y comprensivo con los paisanos.

Claramente y como era previsible, Trump ha aprovechado electoralmente la visita de un Presidente mexicano popular entre los migrantes. Los desmedidos elogios del Presidente AMLO son ya capitalizados por Trump para acercarse votos latinos.

Si Trump gana las elecciones de noviembre –hoy eso se ve complicado, pero falta suficiente tiempo– el cálculo del Gobierno mexicano es que empezará el segundo cuatrienio trumpista como miel sobre hojuelas. Claro, López Obrador habría votado por el ganador.

Pero si Trump las pierde, la optimista expectativa del Gobierno mexicano es que la relación con México será tan importante para Estados Unidos, que un hombre con la experiencia y el conocimiento de México como Joe Biden será lo suficientemente inteligente quizá para no acercarse mucho en lo personal a AMLO –y cobrarle así su apoyo a Trump–, pero mantener la relación fluyendo binacionalmente por la importancia estratégica y complejidad que representa para ambas naciones.

Ganar tiempo. Veremos si lo ganó. Empieza la cuenta regresiva.


Saciamorbos

En la misma semana, los dos nuevos mejores amigos se pusieron al fin cubrebocas en público. Tan diferentes el uno del otro.


10 Julio 2020 04:05:00
Lo que negociaron para que AMLO y Trump no pelearan
Washington, D.C.- El objetivo desde el primer momento fue evitar que López Obrador y Trump tuvieran algún roce. Con eso en mente negociaron los equipos de ambos la agenda, los temas, los tonos y las reuniones. Para lograrlo, acordaron dejar fuera dos de los puntos centrales de la relación México-Estados Unidos: seguridad y migración. Fuentes de la Casa Blanca que participaron en los preparativos del primer encuentro entre los presidentes de México y Estados Unidos me confirmaron que la idea siempre fue evitar cualquier cosa que pudiera disparar la personalidad explosiva que comparten ambos mandatarios.

Por eso planearon cuidadosamente que en ningún momento de la conversación privada que sostendrían AMLO y Trump pudieran surgir temas como los migrantes, los “dreamers”, el tráfico de drogas, el de armas, o cualquier otro que significara alguna incomodidad. Los negociadores de la Casa Blanca, el Departamento de Estado, la Cancillería mexicana y las embajadas de ambos países llegaron a la conclusión de que lo mejor era de plano evitar la conferencia de prensa e incluso no realizar ni siquiera la tradicional entrada de un pull de prensa un par de minutos a la Oficina Oval para tomar las fotos de los mandatarios antes de su plática privada.

No querían que por ahí alguien soltara un “¿quién va a pagar por el muro?” y todo se descompusiera. Así que solo habría discursos controlados. Y solo hablarían del nuevo tratado comercial, T-MEC, y de la pandemia. Cuando estuvieron frente a frente dentro de la Casa Blanca, sin reporteros ni fotógrafos que pudieran romper la armonía planeada, comenzaron a conversar como “dos amigous”, según la descripción de las fuentes consultadas.

Trump le contó a AMLO la estrategia que ha usado para enfrentar la pandemia y luego AMLO habló de la suya. No hubo nadie que les recordara que sus gestiones califican entre las peores del mundo en enfrentar al coronavirus, así que siguieron platicando a gusto. Hablaron entonces de la relación comercial, el T-MEC y las oportunidades que abre para la región. Todo terso, como lo querían. Para sellar la plática privada, se dio el intercambio de bates de beisbol. Luego entraron las comitivas.

Tomaron la palabra Trump y enseguida AMLO. Luego el vicepresidente Mike Pence y el canciller Marcelo Ebrard. Como Pence es el jefe del equipo designado por el Gobierno de Estados Unidos para enfrentar la pandemia, ofreció ayudar a México si necesitaba algo. Ebrard le aceptó la oferta y le pidió su colaboración para conseguir más pruebas diagnósticas y para asegurar que cuando exista una vacuna o un tratamiento, nuestro país tenga acceso rápido a ellos.

Hablaron brevemente por el lado estadunidense el secretario de Comercio Wilbur Ross, el representante comercial Robert Lighthizer y el super asesor y yerno de Trump, Jared Kushner. Por México, el jefe de la Oficina de Presidencia, Alfonso Romo; la secretaria de Economía, Graciela Márquez, y la embajadora Martha Bárcena. Hubo una ausencia importante en esa sesión. No fue casualidad. Desde las primeras conversaciones México vetó al poderoso asesor Steve Miller, el halcón antiinmigrante y antimexicano que le habla al oído a Trump en los temas que, precisamente, se dejaron fuera de esta reunión. A la cena con los empresarios sí asistió, pero estuvo aislado casi en un rincón.

SACIAMORBOS

El intercambio de regalos estuvo cerca de descarrilarse. López Obrador escogió traerle a Trump una pelota y un bat de beisbol decorados con arte huichol.

Pero al aterrizar en Washington se dieron cuenta que se dañó durante el vuelo. Fue reparado gracias a los buenos oficios de un trabajador de la embajada mexicana en Washington que, conocedor del oficio artesano, restauró las chaquiras desprendidas.
09 Julio 2020 04:05:00
El tapabocas de López Obrador
Washington DC.- Al presidente López Obrador le gustan los símbolos. La cancelación del aeropuerto de Texcoco fue eso. El paso de Los Pinos a Palacio Nacional, la venta del avión presidencial, los vuelos comerciales, el Tsuru y luego el Jetta, todo es simbólico y lo maneja con habilidad.

Pero en su primer viaje al extranjero como Presidente de México perdió el control: el símbolo de su gira de agradecimiento a Donald Trump terminó siendo uno que no le gusta: el tapabocas.

No solo porque después de que se negó durante cuatro meses a usarlo en México aunque anduviera de gira por los estados se lo tuvo que poner desde que abordó el avión para dirigirse a la capital estadunidense y no pudo evitar que le tomaran fotos, que circularon de inmediato por las redes sociales y los medios.

Sobre todo porque durante toda la visita de día y medio anduvo con un tapabocas figurado que no le permitió decirle todas las verdades que prometió decirle a Trump cuando era candidato presidencial.

No le dijo que ha insultado, estigmatizado, discriminado y maltratado a los mexicanos. No le dijo que ha atropellado los derechos humanos de los migrantes que cruzan la frontera en busca de una vida mejor. No le dijo que sus descripciones de los mexicanos como narcotraficantes, polleros, violadores y asesinos no se nos olvidan.

No le reclamó por su crueldad de separar a las familias migrantes. No le echó en cara la insensible y artera agresión a los derechos de los “dreamers” que llegaron de niños a Estados Unidos y han hecho su vida en la tierra del “sueño americano”.

No se quitó el tapabocas para decirle que México no va a pagar por su “bello y grande” muro fronterizo, no lo encaró para aclarar la falsedad que tantas veces repitió de que los mexicanos abusamos durante dos décadas de los pobres estadunidenses y lucramos con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

No le recordó lo que en campaña le escribió en su libro Oye, Trump: que es un racista, un xenófobo y un autoritario.

No le reprochó a Trump la canallada de llamar “animales” a los migrantes mexicanos.

No le refrescó la memoria de sus amenazas de imponer aranceles que subirían gradualmente hasta asfixiar a la economía mexicana si no hacía algo para detener el flujo migratorio hacia el norte.

Por supuesto, no recordó la forma en que le torció el brazo a su gobierno para dar un giro nunca visto en la postura mexicana frente a la migración y realizar un imponente despliegue militar de miles y miles de elementos para detener y deportar migrantes indocumentados.

No le mencionó lo que todos los mexicanos saben: que Donald Trump ha sido el Presidente de Estados Unidos que más ha insultado y humillado a México y los mexicanos y que ha estado muy, pero muy lejos de comportarse como nuestro “amigou”.

El presidente de México solo se quitó el tapabocas para agradecerle al personaje arriba descrito porque, según el discurso lopezobradorista, nos ha tratado “con respeto y comprensión”, “nunca ha intentado imponernos algo que viole nuestra soberanía” y porque “nos respeta cada vez más”.

Mejor se hubiera dejado puesto el tapabocas.

08 Julio 2020 04:05:00
Trump es el salvavidas de AMLO, no al revés
Para un hombre que en política es tan sagaz como el presidente López Obrador, y que privilegia la agenda nacional por encima de cualquier tema global, parecería una peligrosa ociosidad su visita al presidente Donald Trump en Washington.

No hay ningún tema urgente entre ambos países, no se sabe de ninguna amenaza inminente, y la excusa formal de la gira, la conmemoración de la entrada en vigor del tratado comercial T-MEC, es un mero trámite para el que ya hubo tres ceremonias protocolarias entre las tres naciones firmantes.

¿Por qué entonces el presidente López Obrador visita la Casa Blanca, en un costosísimo lance de política exterior que ha sido duramente criticado por el público tanto de México como de Estados Unidos?

Porque de Trump depende la cuarta transformación. Me explico:

El Presidente mexicano ya se dio cuenta de que la pandemia ha puesto en jaque el futuro de su Gobierno. El manejo sanitario ha sido un desastre: se calculaban menos de 6 mil personas muertas y ya se superan las 30 mil.

El manejo económico pinta aún peor: los especialistas calculan que México será de los que tengan una más grave crisis económica a consecuencia del coronavirus. Esto, sumado a las dificultades que ya venía acarreando la implementación de lo que el presidente López Obrador se complace en llamar “la cuarta transformación de la vida pública del país”, auguran un Gobierno fracasado.

López Obrador no es de los que va a dejar que el sexenio se le escape de las manos. Su salvavidas, a esa conclusión parece haber llegado, y es Donald Trump:

Trump rescató a López Obrador con equipo médico para la pandemia cuando quedó exhibido que el Gobierno mexicano había desaprovechado los meses que tardó en llegar el coronavirus y no encontraba ventiladores en el mercado internacional.

Trump rescató a López Obrador ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) cuando quedó claro que Pemex no alcanzaría sus metas de producción petrolera y por tanto no era capaz de poner sobre la mesa un recorte a la altura de lo que le exigían los miembros de este grupo. (En primera plana, El Universal publica ayer que incluso la lopezobradorista Comisión Nacional de Hidrocarburos ya acepta que Pemex no llegará a las metas de producción petrolera prometidas por el Presidente y su director general, Octavio Romero Oropeza).

La esperanza de AMLO es que Trump lo rescate otra vez. La única lógica detrás de que México no tenga un ambicioso plan fiscal de rescate económico por la pandemia es que López Obrador está calculando que Estados Unidos –que sí tiene un programa fiscal, y muy ambicioso– va a terminar acarreándonos, entre otras cosas, gracias a las ventajas que arroja el T-MEC.

Frente a la crisis que viene, AMLO ve en Trump a su salvavidas. Y si para asirse a él y no ahogarse en medio de las salvajes olas de la pandemia hay que pagar el costo de ser visto como parte del tinglado electoral de Trump, pues se paga. El Presidente de México evalúa que lo otro es peor para él.

07 Julio 2020 04:05:00
Aeronarco, la opción para pilotos en crisis
A los pilotos les encanta subir a redes sociales sus fotos al mando de los aviones. Revisar la cuenta de Instagram de un piloto promedio es encontrárselo uniformado en cabina o posando sonriente a un lado de la nave. Esas fotos son símbolo de estatus, de éxito laboral, de los sueños cumplidos.

Pero también esas fotos dan pistas a los reclutadores del crimen organizado para ofrecer trabajo muy bien remunerado a pilotos que en plena pandemia atraviesan en la aviación comercial y privada un momento de crisis. Para que nos demos una idea: un piloto joven de Aeroméxico gana 18 mil pesos al mes, pero el narco ofrece casi 4 millones de pesos por un solo vuelo que cubra la ruta Venezuela-México.

Los reclutadores de “Aeronarco”, por llamar así a las redes aéreas al servicio del narcotráfico, se anuncian en redes sociales en general, pero también usan los hashtags de modelos de aviones en particular (#LearJet, #Hawker, #Cessna) para detectar a través de Instagram y Facebook a pilotos que sepan volar justo las aeronaves propiedad del cártel, y contactarlos para ofrecerles trabajo:

“Empresario solicita: 4 pilotos y copilotos. Al piloto se le paga 180 mil dólares por vuelo. Al copiloto 120 mil dólares por vuelo. Contratación inmediata. Son viajes a Venezuela y/o Panamá, están allá nada más una hora, el mismo día van y regresan. Solamente llevan dos o tres personas familiares de quien contrata. Regresan con carga. Salen de Monterrey, Celaya, Tabasco, Toluca. Se les paga el vuelo de donde estén, a Monterrey”.

Así reza uno de los anuncios que circula en redes sociales y que es de los muchos que llegan hasta por mensajes de WhatsApp a grupos de pilotos y expilotos, de acuerdo con varios con quienes tuve contacto y me pidieron mantener su anonimato por seguridad personal. Relatan que han recibido ofertas de hasta 400 mil dólares (casi 10 millones de pesos) por un solo vuelo de Venezuela a la frontera norte de México.

Incluso el emisario del cártel les ofrece 10 mil dólares de comisión por conseguir a una pareja piloto-copiloto que sí quiera hacer el trabajo. Según datos extraoficiales, un avión suele transportar en la carga de un solo vuelo hasta 100 millones de dólares en cocaína.

“Muchas veces te ponen aviones viejos, casi inservibles, que en el mercado casi se venden por tonelada, y te piden que los aterrices en carreteras, en caminos rurales, en milpas aplanadas… así que si no te mata el Gobierno o te matan los narcos porque no quieren testigos, te matas en el avión”, me dice uno de los pilotos que fue contactado y rechazó la oferta por esta sucesión de temores.

Un expiloto de la extinta Mexicana de Aviación falleció en un accidente hace poco aparentemente en un trabajo de esta naturaleza, y este fin de semana un avión aterrizó y quedó en llamas en una carretera de Quintana Roo, según se dio a conocer. El avión presuntamente traía cocaína. En redes sociales y medios de comunicación tradicionales es fácil encontrar reportes de varios casos similares: “tienen el mismo modus operandi: aterrizan en carreteras y queman los aviones”, expresa uno de los pilotos que pidió anonimato.

02 Julio 2020 04:08:00
AMLO trata de prometer un futuro… recordando al pasado
Más vale no ver el presente. La pandemia rompe récords y su Gobierno se contradice sobre su impacto y duración. La economía inicia su desplome y su Administración no quiere comprar los paracaídas. La inseguridad sigue subiendo y no cambian estrategia ni discurso. La corrupción salpica a sus más cercanos y él prefiere hacer como que no ve.

Andrés Manuel López Obrador no quiere conjugar ningún verbo en presente. No tiene cómo. Está inmerso en una realidad que muestra crisis para donde voltee. Por eso, para trazar un futuro, para convencer a los mexicanos de que no hay que perder la esperanza en su Gobierno, no le queda más que mirar al pasado.

Ahogado por la coyuntura, el Presidente recibe oxígeno político de los escándalos del sexenio anterior: el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, promete cooperar con la Fiscalía General de la República y contar todo lo que sabe; mientras el investigador en jefe del caso Ayotzinapa, Tomás Zerón, está prófugo y con orden de captura internacional.

Por eso, el pasado ocupa un lugar preponderante en el discurso de ayer para conmemorar los dos años de su victoria electoral: a falta de resultados que presumir, volver a lo que conquistó el voto: miren qué mal lo hacían con la inseguridad, miren qué mal lo hacían con la corrupción.

López Obrador empezó a hablar del pasado en el primer minuto de su discurso. Es literal. En el minuto uno empezaron a desfilar conceptos como otros gobiernos, neoliberalismo, y el recuerdo doloroso de Ayotzinapa.

Por sexta vez en el sexenio, un informe acartonado, al viejo estilo, sin autocrítica, que podría ser de Salinas, Zedillo, Calderón, Peña Nieto, Echeverría… aunque se agradece que este haya sido mucho más breve, aunque no nos salvamos de escuchar otra vez que si ya no hay Estado Mayor ni Cisen, que si es austero y no usa avión presidencial, que si Santa Lucía es más barato que Texcoco, que Dos Bocas va muy bien, que si canceló las pensiones de los exmandatarios, que si los impuestos en la frontera, que si bajó 95% el huachicol, que si los árboles frutales y maderables, que si Los Pinos ya es centro cultural; la novedad es que agregó el asunto de los factureros.

En un desapego asombroso a la realidad soltó frases como que en la pandemia se ha informado con precisión, que ya no hay corrupción ni impunidad, que ya se vive un estado de derecho, y que como abren más Oxxos, la economía está creciendo.

Si no lo vio, no se preocupe. El 1 de septiembre hay otro igual.


Saciamorbos

“Nunca se había insultado tanto a un Presidente. La respuesta ha sido la tolerancia y no la censura”. Ja.


01 Julio 2020 04:08:00
Los nada sutiles mensajes entre Harfuch y el Cártel Jalisco
Los dos grupos se han mandado el mismo mensaje: esto no ha terminado. Lo que sigue está pintado de sangre para la Ciudad de México.

Desde su cama del hospital en la que se recupera del atentado del que fue víctima el viernes, el secretario de Seguridad Ciudadana de la capital del país, Omar García Harfuch, ha publicado dos fotografías. Una con su jefa, la gobernante de la ciudad Claudia Sheinbaum. Y otra con Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera y, según ha publicado El Universal, parte de la lista de “objetivos” del Cártel Jalisco Nueva Generación. En ambas imágenes, García Harfuch posa sonriente, con el gesto tranquilo y luce sano. En la segunda, como no queriendo, aparece en un rincón, atrás de ambos funcionarios, el equipo de guerra.

No pueden considerarse casualidades. El jefe policiaco de la capital del país está mandando un mensaje a los criminales que buscaron asesinarlo: no me duró el ataque, y estoy alistándome para ir por ustedes.

Del otro lado, fuentes del Gobierno federal me confirman que los cuerpos de inteligencia han recibido mensajes del Cártel Jalisco Nueva Generación: no lo vamos a perdonar.

En resumen, de los dos lados hay apetito de guerra y sed de venganza. Lo previsible para los analistas del Gobierno federal es que en la Ciudad de México se registren episodios de mucha violencia, sobre todo tan pronto se reincorpore de lleno a sus tareas el secretario García Harfuch: es esperable que, de nuevo al mando y en operatividad plena, él busque dar golpes contundentes contra quienes le quisieron cobrar la vida, y el Cártel Jalisco Nueva Generación, el más poderoso de los últimos años, ha exhibido que tiene la penetración, los recursos y la determinación de dar la pelea. En estos mensajes, el CJNG ha exhibido que se siente agraviado y objeto de un trato desigual: mientras a sus rivales de Sinaloa les liberan al hijo, saludan a la mamá y mandan los mejores deseos desde la mañanera al capo preso en Estados Unidos, a ellos les recetan plomo y la extradición del hijo.

Vendrán tiempos aún más violentos.

Del lado de la política, el atentado también ha movido fichas. Omar García Harfuch, con tantos elogios y solidaridad recogidos, con el público apoyo del presidente López Obrador y de la doctora Sheinbaum, queda claramente posicionado para ser considerado por el Primer Mandatario como uno de los relevos del secretario federal de Seguridad, Alfonso Durazo, en caso de que este renuncie en unos meses para irse de candidato de Morena al Gobierno de Sonora. La red de soporte que tiene García Harfuch, y que lo ha acompañado e impulsado en sus relevantes cargos durante gobiernos de varios partidos, ya trabaja en tejer esos hilos.
30 Junio 2020 04:08:00
¿Cómo piensa Trump revivir, ganar su elección y usar a AMLO?
Donald Trump ha tenido un par de semanas en las que se le han acumulado las malas noticias. Quizá la peor de todas: si hoy fuera su reelección, la perdería. La buena para él, sin embargo, es que esa elección no es hoy. Faltan cuatro meses.

El diagnóstico es catastrófico para la campaña del Presidente norteamericano. Uno de los periódicos más críticos de su Administración, The New York Times, publicó datos de una amplísima encuesta que pone a su rival, el demócrata Joe Biden, adelante en los estados clave para ganar la elección presidencial. Lo que es aún peor para Trump es que la encuesta del medio de comunicación más afín, Fox News, apunta en la misma dirección. ¿Quién hubiera pensado hace unos meses que Texas, Arizona, Florida, estarían marcados con ventaja para los demócratas?

Lo obvio es citar la sucesión de tropiezos. De entrada, sin duda, el reprobable manejo de la pandemia. Ningún político rival le hizo a Trump lo que el coronavirus: lo exhibió a un alto costo de muertes que se tradujo en un alto costo político. El abuso policiaco, el racismo del que es uno de los más encumbrados promotores, los excesos en el ejercicio del poder, los fracasos en la Suprema Corte contra los “dreamers” y la comunidad LGBTII, las revelaciones-confesiones de sus más cercanos. Todo le ha salido mal. En su manejo de la pandemia, en el desprecio a los migrantes que llegaron de niños a Estados Unidos y en el agitar un discurso racista, Trump ha apostado por mantener encendida a su base, pero ha perdido el toque: las encuestas muestran que el público en general, cada vez está más en contra de la opinión de Trump sobre estos temas. Su base ya no es tan robusta. Se ve lastimado ese instinto, ese olfato tan particular que le permitió leer la realidad y diseñar un discurso rupturista para conquistar la Casa Blanca en 2016. El de hoy es un Trump que parece haber perdido el toque con el que sorprendió a la élite política hace cuatro años.

Sin embargo, mal harían sus rivales en darlo por muerto. Desde la Casa Blanca empieza a diseñarse una estrategia para sacar a Trump del tema coronavirus, en el que resulta perdedor. Para él ya terminó la pandemia, Estados Unidos ya está en la ruta de reapertura (aunque Texas, Florida y otros estados den pasos hacia atrás y un tercio de las entidades muestren rebrotes) y es momento de hablar del tema que le permitió obtener sus mejores puntajes de popularidad en el pasado: “yo soy el Presidente capaz de crear empleos, de mejorar la economía, ya lo he hecho y lo volveré a hacer. Por lo demás, China tiene la culpa de la pandemia y México tiene la culpa de la criminalidad”.

En este contexto se dará la polémica visita del presidente López Obrador a su homólogo estadunidense. Trump necesita un cambio de narrativa. Apostará quizá a que su reunión con López Obrador se la dé. Veremos.
27 Junio 2020 04:05:00
El cártel planta cara al Gobierno
“Fue como estar en Irak cinco minutos”, así me describe la escena una mujer que vive a una cuadra del lugar donde intentaron matar al secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch.

Poco después de las 6:30 de la mañana de hoy, una de las zonas más exclusivas de la capital del país tuvo como despertador un combate con armas de alto poder entre la delincuencia organizada y la escolta del secretario.

Se cuentan con los dedos de una mano los funcionarios de alto nivel que trabajaron en el Gobierno de Enrique Peña Nieto y que siguieron en el servicio público al entrar el presidente Andrés Manuel López Obrador. Omar García Harfuch es uno de ellos, y goza de buena aceptación en ambos lados de la galería.

El atentado en su contra es una muestra diáfana de que el crimen organizado se siente empoderado y se atreve a ir lejos para mandar un mensaje de poder: Al cártel no le da miedo atentar contra un funcionario de alto perfil a quien cuidan elementos bien entrenados, bien equipados, bien armados, muchos de los cuales lo han acompañado por años en sus distintas tareas federales y locales relacionadas con el combate el crimen. Fuentes de la Cancillería me dicen que ya están trabajando con la Embajada de Estados Unidos para rastrear el origen del armamento pesado a través de lo que llaman “huella balística”.

Al cártel no le da miedo atacar en una zona de alta visibilidad, alto impacto mediático y frente a las cámaras de vigilancia: pleno Paseo de la Reforma en Las Lomas.

Al cártel no le da miedo asesinar en un sitio en el que está la sede del Ejército, de la Marina, de la Guardia Nacional, y que cuenta con la policía local más grande del país. La ONU recomienda 2.5 policías por cada 100 mil habitantes; la capital mexicana tiene 10 por cada 100 mil habitantes. Sumando todas las corporaciones, en ningún lugar de México hay más elementos.

Al cártel no le da miedo. Y ese es el mensaje: un alarde de poder, un desafío al Gobierno federal.

Por las armas empleadas, por el tipo de planeación que revela el posicionamiento y cobertura de los atacantes, la evidencia de que estudiaron sus movimientos y protección, esta operación no parece ser la de una advertencia sino la de una clara intención de asesinar.

Un atentado de esta magnitud muestra que la amenaza a la seguridad es estructurada, poderosa y con recursos abundantes. Que el crimen organizado se siente con margen suficiente para hacer algo así. Y que no se le puede combatir con vaguedades, eslogans, frases hechas, abrazos y mensajes cordiales desde Palacio Nacional.

Mientras el crimen se empodera, mientras la pandemia crece, mientras la economía se desploma, el Presidente sigue extraviado en su verborrea politiquera.



Saciamorbos

Una mujer murió en el atentado. Pasaba por ahí. Viajaba de Toluca a la Ciudad de México para trabajar. La Comisión de Atención a Víctimas fue creada para atender a personas y familiares que son afectadas como ella.



25 Junio 2020 04:05:00
Un gesto de humildad en la 4T
No es un secreto que la gran esperanza del presidente López Obrador es que México vuelva a gozar de una enorme riqueza petrolera.

El primer Mandatario siempre recuerda que luego de alcanzar una producción petrolera de más de 3 millones de barriles diarios en 2003, en tiempos de Vicente Fox, la tendencia ha sido dramáticamente a la baja. El mínimo del que se tiene registro fue en enero de 2019, al arranque de la Administración obradorista.

Los especialistas energéticos coinciden en concluir que en tiempos de Fox se sobreexplotaron los yacimientos. Nunca en México hemos tenido tanto petróleo crudo para el financiamiento del gasto público y para el desarrollo económico.

La idea del presidente AMLO es extraer más petróleo. Como se puede apreciar en un popular video de campaña de 2006, él considera que eso es una tarea poco científica, es como meter un popote a la tierra y ya, sale el petróleo.

Por lo mismo quizás, ya en el poder, encargó al director general de Pemex la nada fácil tarea de incrementar la plataforma petrolera. Y como a este Presidente no se le dice que no, Octavio Romero Oropeza aceptó el reto: presentó planes de aumentar la producción de crudo hasta niveles de 2.7 millones de barriles diarios. Planes, no más.

Como le comenté en estas Historias de Reportero el 20 de marzo del 2019, el diagnóstico tenía todo el sentido: si se quería recuperar la producción, era necesario incrementar la inversión.

A esta promesa, el director general de Pemex sumó otra: el 9 de diciembre de 2019, dijo que ya estaba produciendo mil 719 millones de barriles diarios, que terminaría el año en mil 778 y alcanzaría mil 818 para enero de 2020. Para este salto tan complicado como poco creíble, era clave la entrada en operación de 20 campos adicionales de producción.

Pues, ¿qué creen? Solo cuatro de los 20 campos considerados prioritarios entregaron producción, según admitió Romero Oropeza en la más reciente sesión del Consejo de Administración de Pemex celebrada hace unos días. Y tampoco lograron llegar a la meta de producción: la cifra real de producción en diciembre de 2019 fue de mil 687 millones de barriles y la cifra al cierre de abril de 2020 de un millón 700 mil barriles de crudo al día. Más de 100 mil barriles diarios por debajo de lo prometido.

Ante ello, según trascendió, Pemex habría empezado a trabajar con una modificación a su meta: en vez de apostarle a llegar a aquellos 2.7 millones de barriles diarios (que ya se vio imposible), el nuevo gran objetivo es aumentar las reservas petroleras, que actualmente alcanzan para solo unos 8 años.

Se agradece la honestidad y humildad para cambiar el objetivo. En un Gobierno marcado por la arrogancia (basta ver el manejo de la pandemia), gestos así son casi inéditos y deben aquilatarse.

Así pues, como lo dijimos en su momento, el logro presumido la mañana del 8 de enero por el presidente López Obrador está lejos de ser cierto: no hay forma de afirmar con pruebas fehacientes que “ya se recuperó la producción” y menos ufanarse de que “ya salvamos a Pemex”.

24 Junio 2020 04:05:00
¿Dónde estabas cuando Peña Nieto…? Siendo espiado por su Gobierno
Un mes y medio después de que tomó posesión Enrique Peña Nieto, cuando presumía que había logrado abatir los niveles de violencia en el país, transmití las tres horas del noticiario matutino de televisión desde Torreón, Coahuila, epicentro de la violencia. Después de presentar reportajes y enlaces a los 10 sitios más violentos de México, de salida me tocó escuchar una balacera en La Laguna. La emisión desmentía el triunfalismo oficial, y por eso irritó al poder y lo hicieron saber.

Durante el sexenio de Peña Nieto, en esta columna revelé la ejecución extrajudicial en Tanhuato, Michoacán, que se volvió uno de los tres expedientes de violación a los derechos humanos que persiguieron a ese régimen en instancias internacionales (junto con Ayotzinapa y Tlatlaya).

Después de esta denuncia, empezaron a llegarme al celular una serie de singulares mensajes hechos a la medida para que yo diera clic: era el famoso Pegasus con el que el Gobierno buscaba espiar periodistas, activistas, defensores de derechos humanos. En la lista de #GobiernoEspía, publicada en la primera plana del New York Times por su corresponsal Azam Ahmed, estuvimos Carmen Aristegui, Juan Pardinas, Mario Patrón, un servidor, entre otros.

Cuando se fugó “El Chapo” Guzmán de Almoloya, en el noticiario matutino a mi cargo, dimos a conocer en exclusiva los videos internos de la cárcel exhibiendo qué hacían los custodios mientras huía el líder del cártel de Sinaloa, cómo jugaban “solitario” en la computadora, cómo nunca accionaron las alarmas, una sucesión de irregularidades videograbadas que pusieron en entredicho el discurso oficial de que el capo se había fugado como por arte de una sofisticada magia.

En televisión revelamos que el poderoso Gobierno de Javier Duarte, en Veracruz, descontaba del salario a los trabajadores del Estado y se quedaba con el dinero; revelamos que Roberto Borge, en Quintana Roo, tenía una aerolínea para su uso personal con cargo al erario y revelamos que César Duarte, de Chihuahua, había acumulado hectáreas y hectáreas para un rancho personal de dimensiones inimaginables, y desviaba fondos federales para la campaña del PRI estatal. Todo esto, mientras los tres gobernadores priistas estaban en plenitud del ejercicio del poder y Peña Nieto mandaba en Los Pinos.

En radio, en plena campaña presidencial del 2018, publicamos Ganancia de Pescadores, un reportaje que exhibía cómo en la Sagarpa se había hecho también una “estafa maestra”. También en radio, cómo privilegiaba el Gobierno de Peña a los empresarios atuneros amigos del Presidente y hasta financiadores de su campaña. Y en la tele, recuerdo igualmente el reportaje de los terrenos frente al mar que la Sedatu, de Rosario Robles, había casi regalado a un grupo que tenía vínculos con el PRI.

Apenas unos años después, cuando publico un reportaje adverso al Gobierno del presidente López Obrador, o lanzo alguna crítica, surgen voces que cuestionan: ¿dónde estabas cuando Peña Nieto bla, bla, bla? Bueno, pues esta columna les puede dar una ayudadita a responder su repetida pregunta.

23 Junio 2020 04:05:00
Las pruebas irrefutables de que el país va ‘requetebién’
Desde el viernes en la tarde, en Caborca, Sonora, una batalla campal dejó 12 ejecutados. El sábado fue la imagen de Guanajuato en llamas con narcobloqueos y balaceras, tras la captura de la mamá del “Marro”, considerado el principal huachicolero del país, al grado que Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos no moverse por ahí.

El domingo, emboscaron y ejecutaron a seis policías en Guerrero, y encontraron 75 bolsas con restos humanos en Jalisco. El lunes, 13 hombres y dos mujeres fueron torturadas y quemadas vivas, a las afueras de Salina Cruz, Oaxaca. El viernes en la mañana el Presidente había aceptado que él ordenó liberar al hijo del “Chapo” Guzmán, con lo que cambió la versión oficial (una mentira que mantuvo ocho meses).

El jueves en la noche publicamos el reportaje #RegalazoParaIrmaEréndira en el que se cuestionan el origen y valor de las propiedades de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, y su esposo; el asunto se volvió un escándalo que mereció una embestida gubernamental.

El viernes tres mujeres renunciaron al Gobierno: Conapred, Comisión de Atención a Víctimas y subsecretaria de Salud. El domingo se supo que los ingresos del secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, se triplicaron en un año, al pasar de 2 a 7 millones de pesos, y también crecieron los de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, todo con base en sus declaraciones patrimoniales.

El lunes, la popularidad del Presidente alcanzó el mínimo histórico en el seguimiento diario que hace Consulta Mitofsky: 46.1% de los entrevistados lo aprueba, 53.5% lo reprueba. En abril del año pasado ese número era de 68 por ciento.

El jueves se registró el mayor número de contagios por Covid en un solo día: 5 mil 662 casos confirmados. El viernes la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, revirtió la decisión de abrir la capital del país y la pospuso, al menos, una semana.

El sábado se rebasó la cifra de 20 mil personas muertas por coronavirus (al inicio de la pandemia, el subsecretario Hugo López-Gatell pronosticó que serían un total de 5 mil 300). El domingo México fue el país del mundo que más muertes sumó a su registro de coronavirus ese día: mil 44. El lunes, el presidente López Obrador solo dedicó unos segunditos de su larga conferencia matutina al tema de la pandemia, apenas para decir que ya vamos saliendo.

El sábado, el Presidente visitó un hospital del ISSSTE en Morelos; tras verse descubierto, el Gobierno aceptó en un comunicado que disfrazó a empleados de enfermeros y pacientes con coronavirus para la foto oficial; fue un simulacro, se justificó la institución. Ese día López Obrador había declarado que en la 4T “ya no hay cabida para simuladores”.



Saciamorbos

En caso de que no lo haya notado, esta columna de opinión no contiene ninguna opinión.




18 Junio 2020 04:08:00
Esta columna trae truco
El Presidente una vez más está ignorando los datos. Su fracaso para combatir el coronavirus con la misma energía que usa para trolear a sus adversarios nos ha costado vidas. Sus declaraciones no solo son absurdas. Son trágicas.

La gente ha sacrificado mucho para combatir este virus. Hemos perdido vidas, hemos perdido empresas, hemos perdido salarios y ahora, gracias al dañino manejo del Presidente, estamos por perder algún avance que hemos logrado.

La mala gestión de la crisis, encima de una mala planeación, encima de la negligencia, es totalmente inaceptable para un gran país como el nuestro. El Presidente ni siquiera usa cubrebocas.

La respuesta de salud pública de su Administración sigue siendo lamentable. El número promedio de casos sigue subiendo en 21 estados y seguimos sin tener lo que se necesita en pruebas rápidas, capacidad de rastreo de contactos, en número de médicos, en equipo para protegerlos y una guía clara para todo el país. A estas alturas, ni siquiera tenemos un sistema que permita recolectar la información de casos de Covid-19, y esto es lo más básico.

Su deseo de declarar la victoria contra la pandemia y dar por terminado el problema solo impide cualquier avance. Nuestra economía sigue tropezándose, con millones de desempleados y ninguna ruta clara del Gobierno federal sobre qué empresas necesitan reabrir de manera segura y efectiva para alcanzar una recuperación económica sólida.

Lo que sí hay del Gobierno es mucha autofelicitación. El Presidente no acepta ninguna responsabilidad, no ejerce ningún liderazgo. Y ahora, sencillamente se está rindiendo, en vez de liderar el ataque para derrotar al virus. Básicamente sacó la bandera blanca y emprendió la retirada, con tal de regresar a sus mítines de campaña, aunque ponga a la gente en peligro.

Así como no pudo deshacerse del virus en marzo como dijo, así como no pudo deshacerse del virus en abril como dijo, tampoco lo puede ignorar en pleno junio. Piensa que si esconde la cabeza en la tierra, el pueblo hará lo mismo.

Señor Presidente, no abandone a la gente para que enfrente por sí sola esta amenaza, sin ninguna guía, recursos o liderazgo del Gobierno federal. No deje expuestos a los que están en la primera línea de fuego sin los recursos que necesitan. Las empresas necesitan el apoyo del Gobierno federal para enfrentar la reapertura, los trabajadores necesitan saber que es seguro regresar a sus centros de trabajo.

Necesitamos un Presidente que ponga primero a los ciudadanos, no a su propio ego. Ya despierte y póngase a trabajar.

(Nota del columnista: todos los párrafos anteriores son citas textuales del discurso pronunciado ayer en los suburbios de Filadelfia por el aspirante presidencial demócrata Joe Biden, en contra del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El discurso fue transmitido de manera íntegra por las principales cadenas noticiosas, incluso por Fox News, principal respaldo mediático del actual Mandatario americano quien busca su reelección el primer martes de noviembre de este año. Cualquier conjetura, similitud, comparación, efecto espejo o metáfora, no es responsabilidad del autor de estas Historias de Reportero).
17 Junio 2020 04:08:00
Los populistas y sus ejércitos
Una de las noticias que más impactó a nivel mundial la semana pasada fue la forma en que el Ejército de Estados Unidos le puso el alto al presidente Donald Trump. Otros dos mandatarios populistas del continente, el brasileño Jair Bolsonaro y el mexicano Andrés Manuel López Obrador, han sido más sagaces cooptando al Ejército: Bolsonaro tiene medio Gabinete ocupado por militares y AMLO ha llenado de dinero al Ejército.

En México, la compañía constructora más grande del país es la Secretaría de la Defensa Nacional. Las constructoras de los hombres más ricos del país no se comparan en el tamaño de su cartera de obras con lo que el Ejército está haciendo este sexenio, por instrucción directa del presidente López Obrador: el aeropuerto de Santa Lucía, dos tramos del Tren Maya, casi 3 mil sucursales del Banco del Bienestar, hospitales, fraccionamientos, etcétera.

Las tareas de las Fuerzas Armadas en esta Administración se han multiplicado hasta lo inimaginable: van desde reducir los índices de criminalidad a través de la Guardia Nacional hasta limpiar el sargazo del mar en Cancún.

Mientras la industria de la construcción ha reportado los números rojos más graves de su historia y mientras la economía está paralizada por la falta de inversión pública, incluso desde antes de la pandemia, el Ejército vive una época de oro en su nueva faceta de empresa dedicada a la infraestructura. Este éxito no llega ausente de polémica: ya han surgido denuncias de que en varias de sus obras recurren al cobro ilegal de porcentajes para permitir que empresas privadas participen.

López Obrador tiene al Ejército en el bolsillo. Nunca mejor dicho.

En Brasil, otro Mandatario populista (el término no es peyorativo), Jair Bolsonaro está pasando momentos muy difíciles: su manejo de la pandemia es catastrófico, ha maquillado las cifras, negado la peligrosidad del virus, las muertes y contagios se han disparado y su nación ya es segundo lugar mundial en gravedad de la pandemia.

Encima, una investigación por corrupción toca a su familia y se acerca a su círculo más íntimo. Ante ello, por su alianza con los militares que ocupan varios ministerios de su Gobierno, el bolsonarismo ha coqueteado con la idea de un “autogolpe” de Estado en el que, impulsado por el propio Bolsonaro, el Ejército ocupe más posiciones, de la mano del Presidente que acusa ataques en su contra. La prensa internacional estuvo la semana pasada reportando esta posibilidad, a partir de declaraciones del hijo del Mandatario brasileño.

La misma semana pasada, en cambio, atestiguamos la clara fractura entre el poderoso Ejército de Estados Unidos y el presidente Donald Trump. Frente a los disturbios en las manifestaciones para protestar contra el racismo a partir de la muerte de George Floyd, el Mandatario planteó sacar al Ejército a la calle a reprimir.

Aunque en un primer reflejo las Fuerzas Armadas parecían acompañarlo, muy pronto figuras de la mayor prominencia en su propio Gabinete militar pusieron el alto a Trump, quien terminó por recular.

En los países alineados con la idea de ser democracias modernas, hacer política con el Ejército, por la vía del poder o por la vía del dinero, siempre despierta sospechas.
16 Junio 2020 04:09:00
AMLO verbócrata
Parece que el presidente López Obrador entiende el ejercicio del poder como un incesante suministro de palabras. Estamos frente a un Presidente que ha optado por sustituir la acción por la palabra, remplazar los hechos con frases, apostar a que se olvide la realidad al tratar de sustituirla con pura percepción alimentada desde una colección de frases cortas que se vuelven comunes a fuerza de repetirlas.

Es un Gobierno de pura lengua.

El presidente Andrés Manuel López Obrador habla despacio, pero no para de hablar: de dos a tres horas en las conferencias mañaneras de lunes a viernes, luego algún discurso, más que se le ocurre lanzar algún video, súmele en fin de semana los mítines y de nuevo los videos de redes sociales.

Tenemos un Presidente adicto a hablar pero no a escuchar, enamorado de su filosofía pero incapaz de cautivarse por ideas ajenas, que se considera tan importante que cualquier cosa que le pase por la cabeza debe quedar en el registro histórico. Así, endiosado, le sobran “evangelistas” para ir relatando paso a paso sus disparates y elevarlos a la categoría de palabra sagrada.

En este imperio de la saliva, desfilan cursilerías como los Municipios de la Esperanza, el Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, los Decálogos, las 100 acciones, los cuatro informes anuales, el apellido Bienestar para un puñado de instituciones, Sembrando Vida, Jóvenes Construyendo el Futuro y, claro, la cuarta transformación. Para opositores y críticos se han contado 88 variedades de floridos insultos.

El Presidente prometió tres cosas muy sencillas para conquistar a los electores: acabar con la corrupción, acabar con la inseguridad y mejorar la economía. Un año y medio más tarde, no está ni cerca de cumplir con ninguno de estos compromisos, pero no importa, porque el Presidente dice que ya lo logró.

Entonces, en la unilateral sustitución de la realidad por el dicho presidencial, “ya se acabó la corrupción”. No importa que el Inegi registre más actos de corrupción en su primer año de Gobierno que en el último del impresentable Peña Nieto. No importan Bartlett, Zoé Robledo, “Napito”, Segalmex…

También dice que ya va bajando la inseguridad. Los datos oficiales, emanados de su propio Gobierno, revelan que durante el corto tramo que lleva en Palacio se han roto los récords de asesinatos. Y de Ovidio, ni hablar.

En economía, su fracaso ha sido tal que ha mejor planteado dejar de prestar atención a la medición del crecimiento del Producto Interno Bruto y empezar a medir la felicidad, el bienestar, el desarrollo.

Y así, con la misma soltura de quien miente con aplomo, afirma que ya domó la pandemia.

Quizá el clímax del “AMLO verbocrático” sucedió este fin de semana cuando, en medio de la histórica pandemia que arrasará en lo humanitario y en lo económico, el Presidente lanzó su “decálogo” para salir del problema: ni una medida extraordinaria de apoyo económico para la población más golpeada, ni una medida en salud para realmente aplanar la curva de contagios, ni una política pública para salir del hoyo. En cambio, ofreció una verborrea que no sé si ubicar como la de un motivador novato, un predicador de madrugada televisiva o un desganado merolico de remedios caseros.


11 Junio 2020 04:05:00
¿Crisis hipotecaria o reclasificación contable?  El preocupante caso del Infonavit
El pasado jueves en estas Historias de Reportero, publiqué que en unos meses del actual Gobierno prácticamente se había duplicado el índice de cartera vencida del Infonavit. La crisis oculta, le llamé, porque a la luz de las sanas prácticas bancarias podría categorizarse como un escenario de riesgo y podría tener implicaciones tan indeseables como un rescate con dinero del presupuesto.

El mismo día de la publicación a través de Twitter, el director general del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, reaccionó respetuosamente a lo publicado. No desmintió ninguno de los datos expuestos por un servidor, sino que dio su explicación de por qué se había duplicado el número:

Argumentó que los gobiernos pasados manipularon las cifras y clasificaron como cartera vigente algo que en realidad era cartera vencida, y entonces hubo que transparentar y reclasificar más de 100 mil créditos en diciembre de 2019. De hecho, en los datos oficiales hay una diferencia de 109 mil créditos adicionales en cartera vencida de noviembre a diciembre de ese mismo año.

En ánimo de abonar a este intercambio de opiniones, señalo que lo que no se menciona es que mientras en 2018 el promedio de créditos en cartera vencida era de poco más de 290 mil, al cierre de noviembre de 2019 ya eran 350 mil créditos en ese estatus. Es decir, ya se habían deteriorado cerca de 60 mil créditos antes del ajuste por la reclasificación (los 109 mil más). Tampoco se menciona que luego de hacer el ajuste, es decir, entre diciembre de 2019 y marzo de 2020 se deterioraron adicionalmente más de 80 mil créditos. Es decir, la reclasificación podría explicar 109 mil créditos, pero en la evolución de la cartera hay otros 140 mil créditos que se deterioraron sin que caigan en ese apartado de reclasificaciones.

En otro argumento, el director Martínez Velázquez menciona que Standard & Poor’s otorgó la mayor calificación posible al Infonavit. Primero, celebro que un funcionario tan destacado no descalifique a las calificadoras, como el presidente López Obrador, sino que incluso las busque presumir.

Sin embargo, hago notar que al consultar directamente al comunicado de prensa de S&P y no solo la interpretación del Infonavit en su propio boletín, se encuentra uno con este título: “S&P Global Ratings confirma calificaciones en escala global y nacional del Infonavit; la perspectiva se mantiene negativa”. El primer párrafo del documento lo refuerza: “Nuestras calificaciones del Infonavit siguen reflejando nuestra opinión de la probabilidad extremadamente elevada de que reciba apoyo extraordinario del Gobierno”. Algo está viendo la calificadora que pone perspectiva negativa y advierte del riesgo de que el Infonavit necesite un rescate con dinero público.

Finalmente, hago notar que existen hoy 650 mil casas abandonadas para las que quizá sería mucho mejor práctica tener una estrategia de recuperación judicial (como en toda cartera deteriorada) que solamente confiar en la cobranza de escritorio, tradicionalmente efectiva para los créditos que tienen retrasos de 3 a 6 meses.
Con estos antecedentes, reitero mi respetuosa preocupación de que la cartera vencida del Infonavit siga creciendo y las reservas del Instituto queden en riesgo debido al impago, sobre todo ahora que viene una crisis económica capaz de agudizar esta situación.
10 Junio 2020 04:04:00
El que se tiene que definir es él
¿Con qué derecho el Presidente nos exige a los mexicanos definirnos a partir de él? Sabemos que Andrés Manuel López Obrador tiende a pensar que el país y el mundo giran alrededor de él y ahora nos advierte que solo tenemos dos opciones: estar con su transformación o estar en contra, estar con él o estar contra él.

Estar con él, en la línea de pensamiento que ha mostrado con nitidez desde que llegó al poder, significa apoyar incondicionalmente sus propósitos e iniciativas más nobles, sus dudosos métodos para alcanzarlas, pero en el paquete se incluye la justificación y respaldo de sus caprichos, sus ocurrencias y una lista cada vez más abultada de francos delirios.

Estar en contra, en la visión del Presidente, es aceptar gustoso inscribirse en el club de los que él considera corruptos, tramposos, mentirosos, conspiradores y
traidores.

Infantil, pero no por ello menos preocupante. Es la confesión más abierta de que lo suyo es el autoritarismo, el culto a la personalidad –la suya, claro– y la aceptación de la infalibilidad de su palabra. Es también el manifiesto más sincero contra la pluralidad, la diversidad, el debate, la libertad de expresión y la vida democrática. Con el líder o en contra suya. Sumisión o sedición.

Frente al reduccionismo presidencial, la realidad es implacable:

¿Cómo le hago si quiero levantar como él la bandera anticorrupción, pero no estoy dispuesto a solapar a los corruptos de su entorno cercano, su Gabinete y sus acompañantes de viaje electoral?

¿Cómo le hago si quiero una economía más justa y bien distribuida, como promete el Presidente, pero no estoy dispuesto a avalar que no exista un programa para aliviar el golpe económico de la pandemia en 12 millones de mexicanos que han perdido su ingreso?

¿Cómo le hago si quiero defender la soberanía, como López Obrador se cansa de decir en el discurso, pero lo que veo es al Presidente de México a los pies de Donald Trump?

¿Cómo le hago si quiero paz, como él delineó en campaña, pero lo veo empatizando con los narcos y despreciando a la víctimas de la violencia?

¿Cómo le hago si me gusta un Presidente humanista, pero veo a uno que insulta y calumnia a padres de niños con cáncer, maestras de estancias infantiles, policías, médicos, migrantes, mujeres, periodistas y un largo etcétera de quienes se ganan el desprecio presidencial por el simple arrojo de defender sus derechos democráticos?

¿Cómo apoyo un Gobierno democrático si encuentro a cada paso rumbos autoritarios y delirios de conspiraciones?

No tenemos qué definirnos quienes creemos en la democracia, la pluralidad, el debate, la libertad de expresión, el combate a la desigualdad, el uso de fuerzas civiles para la seguridad, el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, la diversidad sexual, la no discriminación, el derecho a la libre empresa, los derechos sociales, la libertad de culto, el derecho de asociación y tantos otros, porque creemos en todo ello sin importar quién ocupe Palacio Nacional.

No somos nosotros los que debemos definirnos. Estamos definidos y no a partir de lo que piense, crea o imagine un Presidente.

Los que se tienen que definir son otros. Los que se dicen de izquierda y actúan como derecha, se dicen progresistas y se comportan como reaccionarios, se dicen liberales y se muestran profundamente conservadores.

El que necesita definirse es el Presidente, y conciliar lo que dice con lo que hace.
09 Junio 2020 04:04:00
El enojo de los doctores mexicanos por los médicos cubanos
En el Hospital General Tláhuac y el de Especialidades Belisario Domínguez en Iztapalapa, el personal médico está enojado por la presencia de los doctores cubanos que recibió el Gobierno del presidente López Obrador. Se quejan de que les pagan más que a los mexicanos, trabajan poco, no tienen la capacitación adecuada y gozan de privilegios de alimentación muy superiores a los de los locales.

Estas son algunas de las denuncias que me hicieron llegar doctoras, doctores, enfermeras y enfermeros, así como personal administrativo, quienes por temor a represalias de sus jefes me pidieron guardar su anonimato:

Primero. Llegan los médicos cubanos sin la preparación adecuada para ayudar en esta emergencia sanitaria, desconocen procedimientos básicos de enfermería, e incluso se niegan a cooperar en la realización de notas para los expedientes médico-legales.

Segundo. Se les compensa con un salario mayor al que los trabajadores locales tienen, además de que se les brinda vivienda.

Tercero. Se les ofrecen comidas extras que nadie más recibe y además tienen libre acceso a colaciones, dejando en muchas ocasiones al personal mexicano sin comida para la noche, cuando ellos cenan hasta dos veces por persona.

Cuarto. Oficialmente deben cumplir un horario de 24 horas de trabajo por 48 de descanso, pero en realidad no están activos las 24 horas de su función, no cumplen con el horario mínimo en áreas de cuidado y desperdician el equipo de protección, que de por sí está limitado para la atención a pacientes con coronavirus, pues se salen a las dos horas de trabajar, en vez de quedarse entre seis y ocho horas como todos los demás.

La presencia de los médicos cubanos ha sido altamente polémica en México. Según se ha difundido, aproximadamente mil doctores llegaron desde hace un par de meses. Desde que se anunció este programa de cooperación, el Gobierno fue criticado por sectores que consideran que esto evidencia indeseables vasos comunicantes entre México y regímenes autoritarios.

La molestia se profundiza ahora por las quejas del personal médico mexicano, que está enfrentando al virus en las condiciones más adversas posibles. Este fin de semana, El Universal publicó en su primera plana que en los hospitales Balbuena y Xoco existen denuncias similares ante la presencia de los médicos de Cuba. En esta columna se suman los casos de Tláhuac y Belisario Domínguez.

Saciamorbos

Veremos si cuenta con el apoyo de Estados Unidos la postulación del viajero subsecretario para América del Norte, Jesús Seade para encabezar la Organización Mundial del Comercio. Nos dirá mucho.

Desde hace meses, el funcionario había abandonado de facto sus funciones en la Cancillería de nuestro país para casi pasar más tiempo en Hong Kong (donde se siente como en casa) que en la Ciudad de México. La sede de la OMC está en Ginebra, Suiza.
04 Junio 2020 04:08:00
La crisis oculta del infonavit
Un índice nada halagador se ha disparado a últimas fechas. Es una crisis en ciernes que puede impactar a millones de trabajadores y de la que poco se habla, en medio de la pandemia, la debacle económica y la inseguridad: la cartera vencida del Infonavit está casi al doble.

La explicación es sencilla. La administración de las instituciones financieras tiene que considerar al menos cuatro factores: primero, el costo de oportunidad del dinero en el tiempo, desde inflación hasta tasa de interés en documentos sin riesgo como los valores gubernamentales; segundo, el costo de operación de las instituciones financieras, como nóminas, sucursales, seguridad; tercero, ofrecer una ganancia real a los inversionistas, un rendimiento; y cuarto, reconocer que cuando se presta dinero, por mejores prácticas que se tengan, siempre va a haber alguien que no pague y que el dinero que se pague primero se convertirá en cartera vencida y eventualmente en una pérdida, lo que los banqueros conocen como “pérdida esperada”. Si se quiere tener una operación sostenible de un banco público o privado es necesario que sus ingresos (tasa de interés y comisiones) cubran estos costos.

Pensemos en un banco de desarrollo imaginario en México. La inflación esperada es 3 por ciento. El costo de operación promedio es de 4% de los ingresos. La ganancia de los inversionistas es 0% ya que se trata del Gobierno y no busca hacer negocio. Y por último, una cartera vencida de 5 por ciento. Así, para que la operación de este banco de desarrollo imaginario fuera sostenible, sería necesario que la tasa de interés que cobrara por sus préstamos fuera de al menos 12 por ciento.

De lo anterior, se desprende que, obviamente, si la cartera vencida se incrementa, manteniendo todo lo demás sin cambio, sería necesario aumentar también la tasa de interés que cobra el banco, para no dilapidar el capital.

Así que cuando la cartera vencida se dispara, ya sea por una mala situación económica, una gestión deficiente de la cartera o por una muy ineficiente estrategia de recuperación de cartera o activos, hay graves problemas. Desafortunadamente, eso ha pasado con la cartera del Infonavit en fechas recientes:

De acuerdo con la información disponible, el índice de cartera vencida del Infonavit pasó de 6.9% en promedio entre los años 2012-2018 a 11.7% en 2019 y ya va en 13.8% en 2020. Es decir, en el primer año y medio de Gobierno del presidente López Obrador, casi se duplicó el índice de cartera vencida en el Infonavit. Esto quiere decir que el dinero aportado por los trabajadores, los patrones y el Gobierno, en lugar de generarle valor a sus dueños, les está causando minusvalías.

¿Qué están haciendo mal?, deberían preguntarse. ¿Inexperiencia administrativa, malas decisiones presupuestales que afectan programas de recuperación de cartera?

Ojalá en el Infonavit naveguen pronto por las mejores prácticas bancarias posibles. La crisis que vivimos y tenemos enfrente no permite yerros. De no hacerlo, el ahorro de muchas personas está en riesgo y requerirá de un rescate con recursos públicos, de un impuesto indirecto a los ahorradores vía pérdida o incluso del indeseable incremento en las tasas de interés a quienes reciben los préstamos. Ojalá no lleguemos a eso.


Saciamorbos

Una muy famosa actriz y cantante apareció en las cuentas congeladas por la UIF al cártel Jalisco Nueva Generación. Están revisando.
03 Junio 2020 04:08:00
El directivo de Cruz Azul firmó 98 cheques para sí mismo
La clave fue la diferencia entre lo que transfirieron al extranjero y lo que reportaron en México a Hacienda.

En la carpeta de investigación FED/SEIDF/UEIDFF-CDMX/0000452/2019, de la que tengo copia, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda explica que esos movimientos financieros dispararon la alerta porque no venían respaldados por pedimentos de importación ni se especificó el motivo de las operaciones.

Así, pues, entre los años 2013 y el 2020, Guillermo “Billy” Álvarez, directivo del equipo de futbol Cruz Azul, movió más de mil 200 millones de pesos a España y Estados Unidos. Esto con sus declaraciones fiscales: entre 2013 y 2019, declaró ingresos por aproximadamente 56 millones de pesos. Veinte veces menos.

La denuncia del Gobierno federal mexicano agrega que de 2015 a 2020, “Billy” Álvarez movió casi 19 millones de pesos por medio de 275 cheques interbancarios. De ellos, 98 fueron firmados a su propio nombre por una cantidad superior a los 6 millones 200 mil pesos.

Otros 17 se emitieron a nombre de su hija Rosalyn Álvarez por casi 9 millones de pesos. También hay registro de 40 cheques emitidos a la tienda departamental El Palacio de Hierro. “Existe una alta probabilidad de que las propiedades se hayan adquirido con recursos que pudieron originarse de los aparentes desvíos de dinero de la Cooperativa La Cruz Azul”, determina la UIF.

Otra de las operaciones sospechosas es la adquisición de propiedades en Estados Unidos por parte del presidente del Cruz Azul, su hermano José Alfredo y su cuñado Víctor Manuel Garcés. Ya en estas Historias de Reportero habíamos adelantado algo de eso en diciembre pasado, lo que motivó una demanda de “Billy” Álvarez en mi contra diciendo que todo era falso.

El asunto cayó por su propio peso: ya con la indagatoria oficial de la UIF, se denuncia que entre 1998 y 2018 Guillermo Álvarez compró 11 propiedades: seis en Florida, dos en Nevada, dos en Oklahoma y una en Colorado. Equivalen a 75 millones de pesos. La UIF alerta que “las compras de propiedades no resultan acordes a su perfil económico pues no se aprecia ningún ingreso adicional a sus sueldos y salarios”.

Cosa similar sucede con el hermano, José Alfredo Álvarez. En 2013 adquirió un inmueble en Nueva York por 6 millones de pesos, pero ese mismo año declaró en México ingresos totales por un millón y medio de pesos.

También Víctor Manuel Garcés, quien a decir de la investigación gubernamental, también en 2013 compró dos inmuebles por casi 21 millones de pesos, pero declaró ingresos por menos de 4 millones. La UIF detectó que en noviembre de 2014 Garcés abrió un fondo de inversión familiar (puso como cotitular a su esposa y como beneficiarias a sus hijas) por 138 millones de pesos, muy por encima de los 16 millones que declaró a Hacienda.

Según se explica en el expediente, a Garcés también le detectaron que gastaba todo lo que le depositaban en sus cuentas, lo que la UIF denomina como “falta de permanencia”, dice: “característica de las personas dedicadas al lavado de dinero”.
02 Junio 2020 04:08:00
Estalla Sheinbaum contra López-Gatell
¡¿Cuándo le vas a dejar de mentir al Presidente?!, estalló con voz firme la Jefa de Gobierno, la morenista Claudia Sheinbaum contra el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, en una reunión privada hace cosa de un mes, según me confiaron dos personas que estaban presentes y me corroboró una tercera fuente con acceso al contenido del encuentro.

La presión había subido demasiado entre ambos porque la información en poder de la doctora Sheinbaum mostraba que la situación del coronavirus en la zona metropolitana de la capital del país es muchísimo más grave de lo que informaba noche a noche el doctor López-Gatell.

A partir de este desencuentro que atestiguaron varios de sus colaboradores, se concretó la idea de que un comité científico –y no la palabra del subsecretario– determine el número de muertes en la capital del país.

Es muy probable que, por ser de gobiernos del mismo partido, tanto Sheinbaum como López-Gatell nieguen el encontronazo. Eso hacen siempre los políticos del mismo bando cuando se pelean, y ha sucedido en todos los sexenios: en el de Calderón, Medina Mora y García Luna decían que no estaban confrontados; en el de Peña Nieto, Videgaray y Osorio Chong aparecían ante la prensa a desmentir sus enfrentamientos. En el Gobierno del presidente López Obrador hay también confrontaciones, y la que relato se ha dado por el manejo del coronavirus.

De hecho, cada vez más personas de los equipos del subsecretario de Salud y de la Jefa de Gobierno relatan las diferencias entre ambos. En la Ciudad de México siguen surgiendo los testimonios de renombrados doctores que hablan de una situación de guerra en los hospitales, intensivistas que declaran que se les está muriendo demasiada gente; hospitales que reportan que ya no tienen ventiladores, imágenes de cadáveres apilados y embolsados; letreros de pase por el cuerpo de su familiar antes de las 18:00 horas o no respondemos, fotografías de pacientes con coronavirus que esperan en una silla que se desocupe una cama; el dato oficial de que las funerarias están trabajando a tope de su capacidad y hay que esperar hasta 36 horas para cremar un cuerpo, gestores de actas de defunción que dicen que están teniendo el triple de casos de lo normal… y mientras, López-Gatell y López Obrador hablan de una curva aplanándose, domándose, bajo control, listos para la reapertura.

Estas enormes diferencias entre las cifras de muertos real y oficial, se han ido documentando contundentemente por la prensa nacional e internacional. Las cifras del subsecretario López-Gatell son cada vez más cuestionadas dentro y fuera del Gobierno. Ya está claro que en la vida real hay muchas más muertes de las que reporta en su conferencia de prensa diaria en Palacio Nacional. Cada vez son más especialistas –desde médicos hasta matemáticos– que, usando los datos del propio subsecretario, exhiben que lo que dicen López-Gatell y López Obrador sencillamente no es verdad, y que el número de muertos es el triple y el número de contagiados es 25 veces mayor.


Saciamorbos

Varios ministros de la Suprema Corte aprovecharon que los estaba escuchando Andrés para decirle a Jaime: no a la reelección, no a la extensión de mandato, nada de que el pueblo lo pide y mi Congreso lo aprueba.
30 Mayo 2020 04:05:00
Los 195 millones en la conexión Cruz Azul-Peña Nieto
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) divulgó anoche que congeló las cuentas del dueño del Cruz Azul, Guillermo “Billy” Álvarez, su hermano y su socio, por sospechas de lavado de dinero. El asunto no queda en el equipo de futbol.

Fuentes de primer nivel en el Gobierno federal actual me confirman que la UIF sigue la pista de 195 millones de pesos que durante el sexenio pasado, a través de un despacho de abogados, habrían sido transferidos desde el Cruz Azul hasta quien se desempeñaba como Consejero Jurídico del presidente Enrique Peña Nieto, Humberto Castillejos.

La historia tiene mucha tela: El 13 de diciembre del año pasado, publiqué en esta columna: “una investigación en poder de las autoridades mexicanas, que se ha realizado también en colaboración con Estados Unidos, ha detectado una asombrosa fortuna en manos del presidente del equipo Cruz Azul, Guillermo “Billy” Álvarez, 5 mil 600 millones de pesos entre los años 2011 y 2018. Documentos estadunidenses exhibirían que es propietario de más de 10 residencias de lujo y numerosos desarrollos inmobiliarios en Florida, Nevada, Colorado y Oklahoma”.

La reacción de “Billy” Álvarez fue furibunda. En entrevistas de prensa dijo que la información era falsa, anunció que me demandaría y lo hizo. En esas andábamos cuando la pandemia vino a congelar el desarrollo del caso.

Medio año después, se confirma oficialmente lo que yo había publicado desde diciembre y que el dueño del equipo Cruz Azul negó: hay una investigación oficial en su contra, que ya derivó en que le congelara las cuentas la UIF, que comanda Santiago Nieto. A “Billy” Álvarez, a su hermano José Alfredo y a su socio Víctor Manuel Garcés Rojo, por el presunto delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, según se dio a conocer en varios medios de comunicación.

Esta acción de la UIF tiene dos aristas interesantísimas que impactan a dos administraciones federales: la de Peña Nieto y la de López Obrador.

La de Peña Nieto porque las acusaciones del Gobierno actual siguen avanzando en torno a algunos de los personajes más polémicos de su sexenio. El caso Cruz Azul, según fuentes oficiales, toca a Humberto Castillejos, uno de los hombres más cercanos al considerado Presidente más corrupto de la historia.

Aparentemente Castillejos y uno de sus cercanos, Diego Ruiz, están involucrados en la defensa de la directiva del Cruz Azul, pero también estarían en la mira de la UIF por 195 millones de pesos que, cuando Castillejos era funcionario público, habrían llegado a él a través de un despacho jurídico.

La arista que impacta al Gobierno de López Obrador tiene que ver con que este caso puso en distintos lados de la mesa a dos muy poderosos subsecretarios de Gobernación. Según me confirman distintas fuentes muy bien informadas y así lo revelé desde diciembre, el subsecretario Ricardo Peralta cabildeó a favor de los dueños del Cruz Azul, mientras que el subsecretario Alejandro Encinas defendió a los cooperativistas que desde hace años han denunciado a “Billy” Álvarez y los suyos.

La balanza está por ahora inclinada a favor de Encinas.
29 Mayo 2020 10:48:00
195 millones en la conexión Cruz Azul-Peña Nieto
La Unidad de Inteligencia Financiera divulgó anoche que congeló las cuentas del dueño del Cruz Azul, Guillermo “Billy” Álvarez, su hermano y su socio, por sospechas de lavado de dinero. El asunto no queda en el equipo de futbol. Fuentes de primer nivel en el gobierno federal actual me confirman que la UIF sigue la pista de 195 millones de pesos que durante el sexenio pasado, a través de un despacho de abogados, habrían sido transferidos desde el Cruz Azul hasta quien se desempeñaba como Consejero Jurídico del presidente Enrique Peña Nieto, Humberto Castillejos.

La historia tiene mucha tela:

El 13 de diciembre del año pasado, publiqué en esta columna: “una investigación en poder de las autoridades mexicanas, que se ha realizado también en colaboración con Estados Unidos, ha detectado una asombrosa fortuna en manos del presidente del equipo Cruz Azul, Guillermo “Billy” Álvarez, 5 mil 600 millones de pesos entre los años 2011 y 2018. Documentos estadounidenses exhibirían que es propietario de más de diez residencias de lujo y numerosos desarrollos inmobiliarios en Florida, Nevada, Colorado y Oklahoma”.

La reacción de “Billy” Álvarez fue furibunda. En entrevistas de prensa dijo que la información era falsa, anunció que me demandaría y lo hizo. En esas andábamos cuando la pandemia vino a congelar el desarrollo del caso. Medio año después, se confirma oficialmente lo que yo había publicado desde diciembre y que el dueño del equipo Cruz Azul negó: hay una investigación oficial en su contra, que ya derivó en que le congelara las cuentas la UIF, que comanda Santiago Nieto. A “Billy” Álvarez, a su hermano José Alfredo y a su socio Víctor Manuel Garcés Rojo, por el presunto delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, según se dio a conocer en varios medios de comunicación.

Esta acción de la UIF tiene dos aristas interesantísimas que impactan a dos administraciones federales: la de Peña Nieto y la de López Obrador.

La de Peña Nieto porque las acusaciones del gobierno actual siguen avanzando en torno a algunos de los personajes más polémicos de su sexenio. El caso Cruz Azul, según fuentes oficiales, toca a Humberto Castillejos, uno de los hombres más cercanos al considerado presidente más corrupto de la historia. Aparentemente Castillejos y uno de sus cercanos, Diego Ruiz, están involucrados en la defensa de la directiva del Cruz Azul, pero también estarían en la mira de la UIF por 195 millones de pesos que, cuando Castillejos era funcionario público, habrían llegado a él a través de un despacho jurídico.

La arista que impacta al gobierno de López Obrador tiene que ver con que este caso puso en distintos lados de la mesa a dos muy poderosos subsecretarios de Gobernación. Según me confirman distintas fuentes muy bien informadas y así lo revelé desde diciembre, el subsecretario Ricardo Peralta cabildeó a favor de los dueños del Cruz Azul, mientras que el subsecretario Alejandro Encinas defendió a los cooperativistas que desde hace años han denunciado a “Billy” Álvarez y los suyos. La balanza está por ahora inclinada a favor de Encinas.

28 Mayo 2020 04:05:00
Vamos a acabar con la corrupción…  ayudados por Bartlett
El Presidente acusó corrupción del pasado para justificar la decisión del director Manuel Bartlett y la secretaria Rocío Nahle, de recuperar la discrecionalidad para consentir a la contaminante (y cara) generación de energía de la Comisión Federal de Electricidad contra las energías renovables. Escuchamos una argumentación que suena conocida: que si son empresarios abusivos, que si son contratos leoninos, que si es para poner orden porque hubo corrupción, corrupción, corrupción...

Un breve comparativo.

Opción A: La corrupción que acusa López Obrador. No hay duda que venimos de un régimen priista brutalmente corrupto, que rompió todos los récords y límites. Sin embargo, en particular para la asignación de estos contratos de energías limpias se realizaron tres subastas con reglas públicas y criterios de adjudicación que no fueron objetados, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Manual de Subastas de Largo Plazo, las subastas fueron abiertas, los participantes pudieron revisar el algoritmo que seleccionó las ofertas ganadoras y se dieron en eventos públicos que contaron con la participación de decenas de empresas nacionales e internacionales.

Entre las tres subastas hubo casi mil ofertas y solo 90 fueron adjudicadas. Quizá lo más sintomático de todo: no hubo ni una sola queja de corrupción por parte de las empresas perdedoras. De hecho, los resultados fueron avalados por el Instituto Politécnico Nacional y por Transparencia Mexicana. A esto se atribuye que se obtuvieron precios entre los más baratos del mundo (menos de 20 dólares/MWh en la última subasta) que se traducen en recibos de luz más baratos para los mexicanos. Lo anterior, sin considerar que antes de la reforma energética hubo contratos legados, autoconsumos y productores independientes de energía.

Opción B: La no corrupción de López Obrador. El “golpe eléctrico” del famoso acuerdo para remonopolizar la generación de energía eléctrica se dio en lo oscurito, por sorpresa, en viernes en la noche, sin participación de nadie, apostando por la generación con carbón porque así lo cabildea un poderoso senador de Morena y deja todo… ¡en manos de Bartlett!

¿Dónde habrá más corrupción? ¿A o B?

Lo que hemos visto con el famoso acuerdo –el “golpe eléctrico”– es que se toma como pretexto la autoridad moral contra la corrupción y como cortina de humo la pandemia para pasar por encima de la ley y seguir avanzando el plan de renacionalización del sector eléctrico, que sistemáticamente ha ido dando pasos de manera muy planeada desde el inicio del Gobierno federal actual.

La numeralia es abundante: el sector eléctrico requiere inversiones por 5 mil millones de dólares, y CFE solo puede proveer mil 500. ¿De dónde saldrá la diferencia en un momento de crisis en las finanzas públicas?

Si el Gobierno quería reforzar a CFE –una gran idea, a la que tenía todo el derecho– sin agraviar a la inversión privada, pudo haber buscado mejorar en aquellas actividades en las que mantiene el monopolio: la transmisión, distribución y suministro de energía eléctrica.

Y vaya que hay de dónde cortar: se sigue desperdiciando mucha energía en el camino, por no hablar de los recibos de luz inexplicables, un problema que se ha vuelto más notorio en la pandemia, con recibos de luz carísimos que llegan a negocios… cerrados.

Pero no, optaron por el golpe, por generar desconfianza y lo están logrando: en la última colocación de bonos que hizo el Gobierno federal nos dieron tasas de interés de países sin grado de inversión, cuando oficialmente aún lo tenemos.

El problema no estallará de inmediato. Las plantas generadoras tardan tres, cuatro años en operar. Hoy hay luz por las inversiones que se hicieron en el sexenio pasado, pero desde que asumió el poder el presidente López Obrador, no ha habido una planta nueva grande. Esto pone en grave riesgo de escasez de energía eléctrica en la recta final del sexenio actual y el inicio del próximo.
27 Mayo 2020 04:05:00
La buena idea de medir la felicidad y el bienesta
Medir la felicidad, el bienestar, el desarrollo, poner énfasis en el combate a la desigualdad, no es una ocurrencia obradorista. Desde hace muchos años en todo el mundo, intelectuales de primera fila, laureados economistas y respetados académicos, han planteado la necesidad de ensanchar la manera de medir el éxito de las políticas económicas de un país para tratar de retratar mejor el estado de una nación.

Esta idea cobró especial fuerza tras la crisis económica de 2008, símbolo del fracaso del modelo económico neoliberal, cuya implementación no ha tenido los resultados esperados y ha profundizado las desigualdades sociales en muchos países.

¿Por qué entonces nos sentimos timados por el presidente López Obrador cuando habla de esto? Quizá porque, en realidad, nos está timando.

Su búsqueda de nuevas mediciones económicas no parece responder a una inquietud intelectual, sino a la necesidad de esconder sus malos resultados en las métricas que hoy son referencia. Y al atacar incesantemente al neoliberalismo parece buscar empuje para imponer un modelo todavía más viejo y fracasado, en vez de liderar en alguna ruta con sabor a futuro por la vía de la libertad económica y la responsabilidad social, como la que han puesto en marcha algunos países de envidiable estatus.

Cuando era opositor, López Obrador criticaba a los presidentes en función de las métricas de siempre. Sobran tuits y declaraciones para probarlo. Incluso antes de la pandemia, apostó públicamente al crecimiento económico. Cuando inversionistas, analistas y agencias calificadoras le advertían que sus políticas estancarían la economía, y empezaban a bajar sus pronósticos, el Presidente apostó que crecería 2%. Resultó ser 0%, besando la recesión.

Íbamos tan mal… y llegó el coronavirus. Ante ello, el Presidente de México decidió actuar a contracorriente: como se señaló en la prensa extranjera hace unos días, el de México es el único Gobierno del Hemisferio Occidental que no tiene un programa de subsidios a su población para paliar la crisis económica que trajo la pandemia. Los pronósticos para México son desastrosos: la economía estará cayendo más de 7% este año y la recuperación será lentísima. Ya se nota y ya se siente.

Así, en las métricas económicas tradicionales que se usan para comparar entre países, México será de los peores evaluados en el mundo. Por eso el Presidente quiere ver si con otras medidas sale mejor.

Felicidad, desarrollo, bienestar, son métricas que se hacen ya en muchas partes del mundo de manera profesional y especializada. Incluso el Inegi ha avanzado en este tenor por varios años.

No tiene nada de malo tomarle la palabra al Presidente y que se ensanchen las métricas del país para tener una visión más completa de la realidad. Solo que, dadas las motivaciones presidenciales, habrá que cuidar dos condiciones: primera, que los nuevos índices no sean un traje a la medida del Presidente, sino que la metodología esté en sintonía con lo que se hace en el mundo y esté avalada por especialistas apartidistas; y segunda, AMLO prometió ciertos niveles de crecimiento del PIB, creación de empleos e inversión, y en función de esas promesas será evaluado.

Y claro, no hay que olvidar que en todo el mundo las decisiones de inversión se siguen tomando con las métricas tradicionales, y sin inversión privada sencillamente México va al colapso, y eso hasta el Presidente lo ha aceptado públicamente.

Saciamorbos

En el futbol, no está mal determinar cuál es la afición mejor portada, el uniforme más bonito, el equipo que cometió menos faltas, pero gana el que metió más goles y punto.
26 Mayo 2020 04:07:00
El linchamiento de ‘Los Arrepentidos’
Uno de los deportes favoritos en las redes sociales es burlarse de quienes votaron por Andrés Manuel López Obrador y ahora critican su desempeño.

El más reciente episodio sucedió la semana pasada, cuando el Gobierno federal y Morena en el Congreso buscaron desaparecer, de un machetazo, los fideicomisos, afectando por ejemplo a personalidades del mundo del cine, muchos de los cuales apoyaron la candidatura presidencial de AMLO y ahora se quejaban enérgicamente de la medida anunciada.

Ha pasado también con voces feministas cuando el Presidente se lanzó oponiéndose a las marchas contra la violencia hacia las mujeres, así como con liderazgos pro-derechos humanos que se vieron sorprendidos por el talante militarista de la Administración federal, y muchos otros sectores de la sociedad.

Así pues, cuando alguien que votó por López Obrador lo critica por acciones de su Gobierno, le llueven sarcásticos “no podía saberse” y otras burlas. Me parece una mala práctica en el debate público por varias razones:

1.- El falso pecado de haber creído en AMLO. Frente a las lamentables gestiones del PRI y el PAN, era perfectamente entendible buscar sacudirse la corrupción y la violencia buscando una tercera ruta. En campaña, AMLO fue lo suficientemente vago en sus definiciones políticas para no perder a los duros y ganar a un buen tramo de los
moderados.

2.- El falso pecado de seguir creyendo en él. López Obrador recibió un país al borde del colapso: la economía estable pero con crecimientos mediocres, la inseguridad de-
satada y la corrupción en niveles récord. Nadie en su sano juicio pensaría que algo así puede resolverse en un año de gestión (aun cuando el candidato lo haya prometido). En lo personal, pienso que López Obrador tiene al país peor de como lo recibió, y va en mala ruta. Pero más del 50% de la población, según las encuestas, cree en él y tiene esperanza de que sus medidas resuelvan los problemas. No es gente que está cegada: las mismas encuestas señalan que la mayoría reprueba los resultados económicos y de seguridad. Es solo que permanece la esperanza.

3.- Votar no es extender un cheque en blanco. Prefiero un país que no piense que la democracia es un ejercicio de 10 minutos cada tres años. Prefiero una ciudadanía que participe en los temas, que se entere, que debata. El carácter polarizador del Presidente anima esa discusión. Haber votado por alguien no te quita el derecho de reprocharle, exigirle, criticarle; de hecho, a mi manera de ver, le da un peso específico distinto.

4.- De la crítica al arrepentimiento hay mucha distancia. Una crítica, un reclamo o un deslinde ante el Presidente, emanado de una voz que le ha apoyado, no necesariamente significa que se retira ese apoyo, o que ya se arrepintió de haber votado por él: hay muchos que se arrepintieron, es cierto, y no tiene nada de malo; también hay desencantados, pero no al grado de retirarle el respaldo; y hay quienes disienten con algun medida en particular, pero que siguen tremendamente esperanzados en un nuevo rumbo para el país. No merecen la descalificación ni la estigmatización.

Así planteado, sirve que existan momentos de pluralidad dentro del obradorismo que operen como contrapesos (internos) para remodelar la política pública y orillar a corregir.
21 Mayo 2020 04:09:00
Las razones escondidas del ‘golpe eléctrico’
La principal razón esgrimida por el Gobierno para dar el “golpe eléctrico” del viernes en la noche, fue la emergencia sanitaria, la necesidad de garantizar que no habrá apagones.

Parece que ese fue el puro pretexto. Porque la razón la confesó la mañana del 20 de mayo el presidente López Obrador, sin rubor alguno: desde hace tiempo quería meter orden para “quitarle la prioridad en la compra de energía renovable barata a las empresas privadas, para darle prioridad a la compra de energía de la CFE”.

El Presidente no dijo –un pequeño olvido, seguramente– que la de CFE es energía más contaminante pues proviene del carbón y el petróleo.

Tampoco dijo –otro pequeño olvido– que el costo de la energía que genera CFE es casi siete veces más cara de la que se paga a las plantas de energía renovable de la Iniciativa Privada.

Ni se refirió –esos pequeños olvidos– a que, con estos niveles de baja en la actividad económica, casi no hay riesgo de apagones porque, ante el parón de la industria, la demanda de energía baja notablemente.

Lo del coronavirus fue solo un pretexto para conseguir un viejo anhelo: regresar el monopolio de la generación de electricidad a la CFE, al costo que sea.

¿Qué hay detrás, realmente? Dos muy claras realidades de las que el Gobierno prefiere no hablar:


1.- CFE es el generador de energía eléctrica más caro e ineficiente de todos, y ante la baja demanda por el parón económico, era el proveedor que estaba resultando más afectado, pues la ley obligaba a comprarle primero a los más baratos y eficientes. Ahora el más ineficiente es el primero de la fila.
2.- Pemex se las está viendo negras para vender el combustóleo que obtiene al refinar petróleo. Resulta que el crudo pesado mexicano refinado en nuestras muy ineficientes refinerías genera un combustóleo de pésima calidad. Nadie lo quiere. Y mientras más se refina petróleo, más de este producto se obtiene. Imagino la conversación entre Energía, Pemex y CFE: ¿Qué hacemos con todo este combustóleo, ya nadie lo quiere? Pues que lo queme CFE en hacer luz. Pero contamina mucho. No importa.

En enero de 2020 entró en vigor la norma internacional IMO 2020 que prohíbe utilizar combustóleo con alto contenido de azufre en la industria marítima internacional. Eso fue un golpe duro para Pemex que ya ni siquiera puede vender su combustóleo chafa a los buques.

Encima, cada vez tiene más combustóleo, porque el plan del presidente López Obrador es refinar más y más petróleo en México para no tener que importar gasolinas. Y para eso –lo dijo en la misma mañanera– busca disminuir las exportaciones de crudo para surtir al sistema nacional de refinación.

Hoy México tiene 6 refinerías que trabajan a niveles mínimos, se está construyendo una séptima en Dos Bocas y también ya se inventaron un nuevo tren de refinación en el complejo petroquímico de Cangrejera. ¿Qué quiere decir eso? Más combustóleo del que Pemex necesita deshacerse. La fácil: usarlo para generar energía eléctrica aunque destruya el medio ambiente.


Saciamorbos

Tan mal hecho está el mentado acuerdo, que a solo cinco días de publicarse, una ola de amparos a favor de la Iniciativa Privada orilló al Gobierno a recular y por lo menos permitir hacer pruebas a las empresas que ya estaban en ese proceso (claro, lo de que a la CFE es a la primera que le compran, aunque sea sucia y cara, aún se mantiene). Era previsible la cascada de recursos jurídicos y sus lógicos fallos contra el Gobierno.

Ya preveíamos que si las empresas ganaban los recursos podrían incluso llegar sentencias resarcitorias que podrían costarle una millonada al Gobierno de la 4T. Ante estas señales jurídicas, el Gobierno puede optar por “bajarle dos rayitas” y negociar. A ver qué señal quiere mandar.
20 Mayo 2020 04:08:00
Breve compendio del AMLO inexplicable
La venta del avión que no se vendió. La rifa del avión que no incluye el avión. La baja ocupación hospitalaria con hospitales llenos. La neumonía atípica que no es coronavirus. Ya logramos rescatar a Pemex pero está en quiebra.

Hace tres meses nos preparamos para la pandemia, pero andamos en las compras de pánico a China. La reapertura de los Municipios de la Esperanza que no reabren. La curva aplanada que no es plana. La pandemia domada que desata el triple de casos. El país que va muy bien contra el virus pero tiene más muertos que China.

El Gobierno más ecologista del mundo apuesta por el petróleo y el carbón. Ya no hay corrupción, pero Bartlett. Ya no hay clientelismo político, pero Censos del Bienestar. El Gobierno más honesto del mundo que hace más asignaciones directas.

¿Qué hacemos con los ricos… como Romo, Olga, Jiménez Espriú, Torruco, Bartlett, Epigmenio, Yeidckol, Napito? Primero los pobres pero elimino el programa de atención a la pobreza. No hay pase de charola, pero 100 grandes empresarios cenan en Palacio y tienen que poner al menos 20 millones de pesos.

La Guardia Nacional, ese cuerpo civil en el que manda puro militar. No se militariza la frontera sur pero se envían 26 mil elementos militares. Defendemos la soberanía, pero Trump define la política migratoria.

El Gobierno que está en contra del control político de la educación pero se la da a la CNTE y llega al poder en alianza con Elba Esther Gordillo. El Gobierno que repudia el charrismo sindical pero encumbra a Napito. Conacyt tiene chef pero pide a sus investigadores que se aprieten el cinturón. Aquí no hay conflictos de interés, pero el hijo de Bartlett.

El corrupto es el que denuncia un acto de corrupción, no el que lo comete. Los doctores son héroes en el mundo pero avariciosos mercantilistas para el Presidente de México. Abatimos 95% el huachicol pero no aumenta la venta de combustible legal. La refinería que es un gran negocio, pero los cuatro consorcios que invitó le dijeron que no era buen negocio.

Se repudian los rescates financieros a los ricos pero se absorben las orquestas. Aquí no se consiente a los empresarios de siempre, pero los de siempre ganan los tramos del Tren Maya. Bellas Artes, para la fiesta de cumple del líder de La Luz del Mundo. El juarista que pone a iglesias evangélicas a repartir la cartilla moral.

El humanista que acusa de grillos a papás de niños con cáncer que exigen medicamento. El defensor de las víctimas que se conmueve por el encarcelamiento del victimario y acude a saludar a su mamá. El feminista que afirma que 90% de las denuncias de violencia de género son falsas. Ha aumentado el gasto en salud, pero no hay medicinas.

El político que más se ha quejado de fraude electoral organizó la “consulta” del aeropuerto. El Presidente que aniquilará al neoliberalismo no quiere gastar para mantener el déficit fiscal en cero. Acabaremos con la violencia desde el primer día, año y medio después sigue subiendo. En el aeropuerto de Texcoco hay corrupción pero los mismos reciben los contratos para construir el de Santa Lucía.

Los 2 millones de árboles que son 80 mil. El millón de créditos que son 150 mil. El crecimiento de 2% que es 0 por ciento. Se van a crear 2 millones de empleos, pero se pierde medio millón. No habrá despidos en el Gobierno, pero se van 5 mil del SAT.

El decreto para que se queden en la calle los militares que no implica militarización del país. Me quejo de los bots, pero soy el que más tiene. El Gobierno que más respeta la libertad de expresión ataca todos los días a medios y periodistas.
19 Mayo 2020 04:09:00
El ‘golpe eléctrico’, ¿será el punto de quiebre?
Hace poco más de un año, cuando súbitamente el Gobierno federal decidió cancelar los contratos de los gasoductos, los moderados más cercanos al presidente López Obrador se juntaron para advertirle con gran preocupación que una medida así podría significar el fin de su pretendida cuarta transformación, una ruptura tal con el capital privado que detonaría una crisis de confianza en el Gobierno que estaba empezando. “Es mucho peor que el aeropuerto”, le sintetizaron voces como Urzúa, Scherer, Ebrard, Romo. Estos “moderados” del obradorismo se enfrentaban así con los radicales (Nahle, Bartlett, etc.) que exploraban coquetamente la ruta de la nacionalización de la industria petrolera. El Presidente entendió y dio marcha atrás.

Con el “sabadazo” –así se llamaba en tiempos del régimen de partido único, PRI, a las sorpresas económicas que se revelaban en viernes en la noche o sábado para agarrar a la opinión pública distraída– contra las energías limpias, el Gobierno se vuelve de nuevo el gran monopolista de la energía eléctrica y patea inversiones internacionales que generan en México 75 mil empleos. La ruptura es como la de los gasoductos, si no es que peor.

En los próximos días sabremos si el Presidente rectifica. Si no lo hace, estará claro que comienza ya un punto de quiebre en su manejo económico: sin tapujos, va de lleno al nacionalismo revolucionario, al modelo de hace 60 años que ha causado estragos en buena parte de la Latinoamérica bolivariana. El Presidente de México confirmará que, fracasado el neoliberalismo (que lo está, de eso no hay duda), fue incapaz de impulsar al país hacia un futuro de libertad económica con responsabilidad social (hacia donde han avanzado los países con menor pobreza, desigualdad, corrupción e impunidad) y no se le ocurrió otra sino regresar el reloj al pasado… muy pasado.

Además, si no rectifica, este manotazo presidencial, este “golpe eléctrico”, pondrá de nuevo a prueba al Poder Judicial mexicano. Es previsible que las empresas afectadas, respaldadas por sus poderosos países (Alemania, Francia, Canadá, España, Italia, Japón, aparentemente Estados Unidos también), busquen amparos frente a este súbito cambio de reglas, como parte de una estrategia de defensa legal que podría escalar hasta instancias internacionales de protección de inversiones entre países.

Desde el “golpe eléctrico” del viernes por la noche, el Presidente ha ido endureciendo el discurso: el “ensayo” sobre su modelo económico, la propuesta del “censo antiricos” de Morena, las declaraciones de ayer en la mañanera. Veremos si forma parte de una negociación… o de un parteaguas.


Saciamorbos

El “súper secretario” Bartlett. El funcionario más cuestionado del Gobierno del presidente López Obrador es el “gran ganón” de la remonopolización. El botín que se agenció el Gobierno el viernes por la noche ha sido puesto en manos de Manuel Bartlett Díaz, director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Hay muchos secretarios de Estado que no tienen el poder que ha acumulado Bartlett y más aún, el que va a tener si se concreta esta medida: la gestión de la CFE implicará un enorme poder económico y un enorme poder político. Y todo quedará depositado en Bartlett, quien se ha vuelto símbolo de la corrupción del actual Gobierno: 23 casas, 13 empresas, mecenas de López Obrador en campaña, papá del contratista consentido y escándalos que sigan brotando en el camino… (el Inegi tendrá que hacer especial esfuerzo para medir la riqueza de este ciudadano)
15 Mayo 2020 04:08:00
Bartlett Jr., insaciable:  cotizó monitores Covid 1,500% más caros
Cyber Robotics, la empresa de León Manuel Bartlett Álvarez que ha estado en medio del escándalo, realizó una nueva cotización para la venta de equipo médico especializado en el tratamiento de las personas más graves por coronavirus.

El pasado 30 de abril, ante un proceso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para conseguir monitores de signos vitales dentro del Programa Equipo Médico Covid-19, fijó el precio en 463 mil pesos, mientras que su competidor más barato los ofreció en 28 mil 600. La diferencia es de más de mil 500 por ciento.

De acuerdo con el acta de resultados de la adjudicación directa AA-050GYR017-E129-2020 de la Delegación del IMSS en Hidalgo –la misma que compró 20 ventiladores a Cyber Robotics y después del escándalo, se los devolvió–, a solicitud de la propia institución de salud pública, la empresa del hijo del director general de la Comisión Federal de Electricidad exhibió un precio 343 mil pesos por encima de la mediana del mercado (de todos los precios recogidos, la mediana es el que se sitúa a la mitad).

El precio más barato (28 mil 600 pesos) fue de la Compañía Internacional de Distribuciones, S.A. de C.V. El documento oficial puede consultarse completo en
http://www.carlosloret.com

En el acta firmada el 30 de abril por funcionarios de la delegación del IMSS Hidalgo se declaró desierta esta adjudicación porque la empresa Ayasdi S.A de C.V., la única que había atendido la convocatoria, también rebasó la mediana del precio de mercado.

Cyber Robotics no formó parte del proceso de adjudicación directa, sino que el IMSS le solicitó la cotización para saber cómo está el mercado de los monitores de signos vitales y comparar los precios entre proveedores. Este procedimiento lo realiza como parte de su rutina de determinación de precios y se ayuda de las empresas que forman parte de su catálogo para investigaciones de mercado.

Así pues, después de revisar cotizaciones de ocho empresas, el IMSS concluyó que la mediana en el precio de un monitor era de 120 mil pesos. Esta cifra arroja que Cyber Robotics ofreció su producto 285% más arriba que la mediana encontrada por el IMSS. De acuerdo con la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público un “precio no aceptable” es aquel que resulte superior en un 10% respecto del que se observa como mediana en una investigación de mercado.

La empresa Cyber Robotics se ha visto envuelta en distintos escándalos desde el año pasado, cuando en El Universal y W Radio denunciamos en sendos reportajes de Arelí Quintero que la familia Bartlett tenía 23 casas y 12 empresas de las que nada se sabía ni habían sido transparentadas en la declaración patrimonial como funcionario público de Manuel Bartlett Díaz.

Hace apenas un par de semanas, la organización Mexicanos Contra la Corrupción reveló que el IMSS había comprado 20 ventiladores a la empresa del hijo de Bartlett. El precio resultó tres veces mayor que el que pagó el Gobierno de México por ventiladores que gestionó internacionalmente el canciller Marcelo Ebrard. Después del escándalo, se devolvieron.

Paralelamente, en el periódico The Washington Post denunciamos que durante el Gobierno del presidente López Obrador, para el que trabaja su papá, el hijo de Bartlett había sido favorecido con siete contratos superiores a 160 millones de pesos del IMSS, ISSSTE, Ejército y Marina, la mayoría por adjudicación directa, sin licitación. (Con la colaboración de Mario Gutiérrez Vega)


14 Mayo 2020 04:08:00
Los gobernadores ganan terreno ante el Presidente
Después de un año para olvidar, en el que se desplomó aproximadamente 15 puntos porcentuales, la popularidad del presidente López Obrador, ha registrado en los últimos días un leve repunte. De bote pronto, podría parecer una gran noticia para Morena, de cara a las elecciones intermedias de 2021. Sin embargo, la popularidad de muchos gobernadores de oposición ha subido más que la del Presidente, sobre todo porque han actuado con mano dura frente a la pandemia y eso lo ha valorado la ciudadanía.

Tal resultado debería ser un factor de preocupación para el partido en el Gobierno. Sobre todo porque la mayoría de los mandatarios estatales son de oposición y si eso se traduce en una eficaz operación política el próximo año, al presidente López Obrador se le puede complicar mantener la mayoría en el Congreso.

Esto se desprende de un análisis que realizó Luis Osvaldo Valle, de ConEstadística, usando también encuestas de Caudae y análisis de redes sociales de Capisci:

1.- No hay ningún estado donde era más popular el Gobernador y ahorita es más popular el Presidente.
2.- En cinco estados el Gobernador era más popular que el Presidente, y con la pandemia, esa brecha se ha ensanchado aún más: Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Yucatán y marcadamente Baja California Sur. Curiosamente, puro estado panista.
3.- En cuatro estados el Gobernador estaba abajo y rebasó al Presidente en popularidad: claramente en Coahuila (PRI) y Jalisco (MC), pero también en alguna medida en Sinaloa (PRI) y Durango (PAN).
4.- En 10 estados el Gobernador estaba muy lejos de la popularidad del Presidente, y aunque sigue arriba López Obrador, el Gobernador se le ha acercado: Estado de México, Guerrero, Hidalgo, San Luis Potosí y Sonora, del PRI; Chihuahua, Quintana Roo y Tamaulipas del PAN, así como Michoacán del PRD y el independiente de Nuevo León.
5.- En 11 estados el Gobernador es menos popular que el Presidente, y esto no ha registrado cambios relevantes por el manejo de la pandemia: Los lopezobradoristas de Baja California, Chiapas, Morelos, Tabasco, Puebla y Veracruz, así como los priistas de Campeche, Colima, Oaxaca y Tlaxcala, y el panista de Nayarit.
6.- En dos entidades, Zacatecas (PRI) y Ciudad de México (Morena), la aprobación de los mandatarios estatales y el Presidente es similar y no ha tenido cambios.

La popularidad del presidente AMLO y de los gobernadores va a ser un factor en la elección del 2021.

Pero hay otros: el saldo humanitario de la pandemia, el manejo de la crisis económica que apenas empieza, los resultados en seguridad, la capacidad de Morena de no dividirse, la capacidad de la oposición de demostrar que sí existe, la implementación de los programas sociales, por señalar los que me parecen más importantes.
13 Mayo 2020 04:05:00
Las dudas sobre el doctorado de López-Gatell
Desde hace más de una semana, empecé a recibir varias denuncias de personas que me pedían investigar si el subsecretario estrella del Gobierno federal ante la pandemia, Hugo López-Gatell, realmente era doctor.

Usuarios de redes sociales cuestionaban el asunto, adjuntando páginas web y capturas de pantalla que aparentemente mostraban que no tenía cédula profesional en la SEP, y un listado de egresados del doctorado en la Universidad Johns Hopkins en el que no aparecía el nombre del alto funcionario mexicano.

Imagínense el escándalo que sería: “el doctor López-Gatell… no es doctor”. Pues no es cierto: el doctor López-Gatell sí es doctor.

Según su biografía oficial, la que se publica en el sitio web del Gobierno de México, el doctor López-Gatell se define como “Médico Cirujano, especialista en Medicina Interna, maestro en Ciencias Médicas y doctor en Epidemiología”.

En el apartado de “Educación” hay más detalles: Médico cirujano por la Facultad de Medicina de la UNAM, Especialista en Medicina Interna por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Maestro en Ciencias Médicas por la UNAM, y Doctor en Filosofía (Epidemiología) por la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, EU.

El primer y principal cuestionamiento surge de una lista de egresados de Johns Hopkins que ha circulado mucho en redes sociales, en la que no aparece el nombre del epidemiólogo-político mexicano. Pero esa lista, si bien pertenece a la prestigiada, corresponde al Departamento de Bioestadística.

El doctorado (PhD) lo obtuvo en el Departamento de Epidemiología de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins University. Hicimos la solicitud de verificación a través de un correo electrónico que respondió Leslie A. Nicotera, directora de Récords y Registros de dicha Escuela. Señaló: “Les puedo confirmar que el doctor López-Gatell obtuvo un PHD en el Departamento de Epidemiología el 25 de mayo de 2006”. Así que el doctor López Gatell sí es Doctor.

El segundo cuestionamiento surgió porque al consultar en línea el Registro Nacional de Profesionistas de la SEP no aparecía más que su cédula profesional de la Licenciatura como Médico Cirujano, pero nada de su maestría o especialidad en Medicina Interna, que expresa haber estudiado en el Instituto Nacional de Nutrición y por lo tanto, en la UNAM.

En el Directorio de Médicos Certificados del Consejo Mexicano de Medicina Interna aparece López-Gatell, pero su estatus de certificación tiene una vigencia de 1999 a 2004. Una explicación lógica de ello, me explican varios doctores, es que el subsecretario López-Gatell no haya homologado sus estudios y no haya renovado su cédula puesto que no se dedica a eso (ser internista en un hospital). Además, en la biblioteca digital de la UNAM sí figuran sus tesis de ambos grados: la maestría en Ciencas Médicas y la especialidad como internista.

“Tan tan”, diría el clásico.




12 Mayo 2020 04:04:00
#CasaBartlettDeAMLO
¿Qué le debe el presidente López Obrador a Manuel Bartlett que lo protege tanto? ¿O qué le sabe Bartlett a López Obrador que sigue pagando el costo político de mantenerlo? Desde hace meses, mucha gente –incluso dentro del Gobierno y Morena– se está haciendo esas preguntas.

El domingo por la noche, una investigación que publicamos en The Washington Post y en LatinUS, empieza a responder esa pregunta: la figura de Bartlett se dibuja como el mecenas del presidente AMLO, un hombre que lo impulsó con alianzas políticas y apoyo financiero. La llegada al poder del proyecto
lopezobradorista ocurrió de la mano –y con la ayuda material– de la maquinaria política y de negocios ligados al poder y al dinero público de uno de los personajes que mejor encarna la corrupción, el autoritarismo, la arbitrariedad y el despotismo del viejo régimen priista, Manuel Bartlett Díaz, al grado que la casa oficial del Gobierno electo de México… era una casa Bartlett.

Pero no una más, no una de las otras 23. Esta fue la sede del Gobierno de México, fue una sede de Estado, ahí recibió López Obrador a Mike Pompeo y otras figuras de gobiernos internacionales, ahí decidió acabar con el aeropuerto, ahí recibió a su Gabinete y tomó decisiones trascendentales, ahí grabó su famoso video de “¿Quién manda aquí?”.

Ya sabemos quién manda. Ya sabemos por qué no se le toca.

Según exhibimos con documentos en el reportaje, La Casa Bartlett de AMLO, la casona porfiriana de la calle Chihuahua 216 es propiedad de la empresa Top Real State, cuyo accionista mayoritario es Jesús Hernández Torres, un hombre que empezó a trabajar a la vera de Bartlett Díaz desde hace 49 años y en la última década es socio de su hijo, León Manuel Bartlett Álvarez. Desde que se publicó el reportaje, muchos que conocen la relación lo dejaron claro en redes sociales: Hernández Torres es el prestanombres de Bartlett.

Se trata del mismo modus operandi –que documentamos el año pasado en El Universal y W Radio en dos reportajes de Arelí Quintero– que usó Bartlett por medio de su pareja, sus hijos y sus asociados para amasar una fortuna de por lo menos 800 millones de pesos en casas y empresas.

Asentado en esta fortuna ha logrado comprar el perdón de López Obrador que ha hecho un esfuerzo notable por limpiar el negro historial de Bartlett (denunciado por los peores crímenes cuando fue figura central del autoritarismo priista) con intentos propagandísticos de convertirlo en héroe de la defensa de la nación.

Primero lo colocó en el Gabinete. Luego lo exoneró cuando revelamos sus 23 casas y 12 empresas. Más tarde lo defendió cuando se exhibió que su hijo especuló con los precios de los ventiladores en medio de la pandemia. Y se tapó los ojos cuando denunciamos que su hijo recibió del Gobierno actual más de 160 millones de pesos en contratos con el Ejército, Marina, IMSS e ISSSTE.

En la econmienda de limpiar a Bartlett, el Mandatario mexicano ha pagado un alto costo político, al grado que desgarró su bandera anticorrupción, y el motivo está claro: los compromisos corruptos con el viejo político alcanzan al Presidente.

Saciamorbos

Morena terminó comprando esta Casa Bartlett. Anunció que ahí quería inaugurar el Museo de la Cuarta Transformación. Todo un simbolismo.
Pero hay quien lleva el tapabocas… en los ojos.

07 Mayo 2020 04:08:00
Ante un Presidente desastroso, una oposición que no prende
Donald Trump ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para ser brutalmente derrotado en la elección presidencial de noviembre próximo en la que busca quedarse cuatro años más en la Casa Blanca.

Hasta hoy, no existe ningún otro Mandatario en el mundo que haya gestionado de peor manera la pandemia: minimizó su impacto, no se preparó durante los dos meses que el virus tardó en extenderse de China a Estados Unidos, presumió que lograría resolverla de un plumazo, tomó medidas demasiado tarde, cuando explotó la crisis de salud dijo que nadie le había advertido de la gravedad pero se demostró que sí, sus conferencias de prensa vespertinas lo exhibieron contradiciendo a los científicos, ha recomendado supuestos remedios que terminaron generando emergencias médicas, impulsado la reapertura del país aún cuando se siguen registrando miles de muertes y casos al día, y sistemáticamente ha tratado de zafarse de la primordial responsabilidad de que la Unión Americana sea la nación en la que más ha pegado el coronavirus culpando a los chinos, a los medios, a sus opositores.

Con este potaje, era para que las encuestas reflejaran que lo que viene el martes 3 de noviembre es un mero trámite para sacar a Trump de la Casa Blanca. Pero no. Las encuestas de aprobación del Presidente marcan que no está en sus peores días. De hecho, está en una de sus mejores etapas. Y si observamos particularmente los llamados “estados visagra”, que por el complejo sistema electoral estadunidense son los que terminan definiendo quién gana la Presidencia, en algunos gana, en otros la diferencia en contra es muy corta y hay en los que está empatado en el margen de error. Trump, incluso al hablar de coronavirus ha apostado por la polarización, y eso le sigue funcionando.

En buena medida se debe a que el Partido Demócrata no ha encontrado su voz ni personalidad en la era Trump. Tiene la mesa puesta para arrebatarle la Casa Blanca y truncarle sus aspiraciones de reelección. Si no lo hace, será la exhibición de su propio fracaso, de que ha sido incapaz de salir del hundimiento en el que lo arrinconó el estilo rupturista de Trump, de que ha perdido vasos comunicantes con el votante, que ya no entiende qué lo apasiona y motiva.

El Partido Demócrata eligió sin emoción a un candidato presidencial. Joe Biden fue designado por un aburrido pragmatismo: los cálculos políticos los llevaron a deducir que era el que menos rechazado por todos los grupos que conforman el antitrumpismo y que, por lo tanto, el que tenía más posibilidades de vencer al Presidente. Pero Biden no prende. Está encerrado en su casa como todos, y con el doble de precauciones porque tiene 77 años. Desde ahí da alguna entrevista, distribuye videos, ofrece conferencias, lanza spots de campaña… y no logra meterse en la conversación. Antes otras figuras del partido, como el Gobernador neoyorquino Cuomo, se han vuelto los antagonistas reales del Presidente en funciones. Por si esta irrelevancia no bastara, le revivió una acusación de acoso sexual que tardó demasiado en abordar.

Ante un Presidente desastroso, una oposición que no prende.

Falta medio año. Pueden pasar cosas.
06 Mayo 2020 04:08:00
Calderón y la oposición desgraciada
Que Felipe Calderón sea considerado el principal opositor político de este país, radiografía el estado de desgracia en el que se encuentra la oposición.

El expresidente no aguanta la prueba de la memoria: en 2012, cuando dejó el poder, tuvo prácticamente que huir del país y medio esconderse en Estados Unidos porque no podía salir a la calle en México: su gestión dejaba un regadero de sangre y había abierto la puerta para el regreso del viejo PRI. La conversación era si terminaría juzgado por crímenes de lesa humanidad. Y encima, el arranque trepidante del sexenio de Peña Nieto con el Pacto por México, lo caricaturizaba como un Presidente incapaz de hacer política para lograr cambios estructurales.

Fue hasta año y medio después que Calderón pudo dejarse ver en público en México, cuando los escándalos de Ayotzinapa y la Casa Blanca habían noqueado al presidente Peña y se evidenciaba la inconmensurable corrupción que sería la marca del sexenio: la gente se había arrepentido de votar por los corruptos y a Calderón le valoraban no estar en esa lista.

Con tal oxígeno, impulsó la trunca aspiración presidencial de su esposa y se envalentonó para salir del PAN y tratar de fundar un partido propio. En este sexenio, el presidente López Obrador y los suyos le han hecho la máxima publicidad posible, ubicándolo como el gran antagonista de la 4T.

En síntesis, la relevante posición de Calderón en la política mexicana no se debe a ningún éxito propio, sino a los tropiezos de sus sucesores: por la corrupción de Peña Nieto logró regresar al país y porque AMLO lo ubica como su adversario favorito está por conseguir el registro de México Libre como partido político, aglutinando a un sector del cada vez más nutrido grupo de desencantados con el Gobierno actual.

Pero Calderón es para López Obrador el enemigo perfecto: mantiene viva a su tropa, pero no le representa una amenaza.

El presidente AMLO sabe que Calderón no puede disputar el 2024, sabe que es un cartucho quemado de la política nacional y sobre todo, sabe que el proceso contra Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública del calderonismo, es letal para el

expresidente. Políticamente, en las cortes de Nueva York no está a juicio García Luna: está a juicio Calderón.

¿Qué es entonces la oposición en México? Un puñado de brochazos. Un Gobernador que se envalentona un día, un grupo de gobernadores que plantan cara en una conferencia, alguien del empresariado que pinta pero no da color, un grupo de legisladores que frenan un día una ley, un partido que grita ¡No! pero su grito no hace voltear a nadie, otro que no termina de ser grande, uno más que era grande pero se hizo chiquito y coquetea con el Gobierno.

Hasta ahora, la oposición más sólida parece ser la que ha ido construyendo el presidente López Obrador a partir de los errores de su Gobierno. Los que no son de él, pero no son de nadie.
05 Mayo 2020 04:09:00
La cifra oficial de intubados es… 805… 893… o mil 60
¿Cuántas personas intubadas hay en los hospitales de la Ciudad de México? Para responder a esa sencilla pregunta usted puede encontrar tres respuestas que vienen de fuentes gubernamentales emanadas del mismo partido (Morena): el subsecretario de Salud federal y vocero de la pandemia, Hugo López-Gatell, tiene un dato; la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, tiene otro; y un tercero distinto lo ofrece el modelo epidemiológico recién estrenado por la Agencia Digital de Innovación Pública del Gobierno local.

Las inconsistencias no son menores: 255 personas intubadas de diferencia, 31% de los casos. Esto equivale a 10 autódromos Hermanos Rodríguez, convertido en un hospital Covid-19 permitirá albergar a 26 personas que requieran ventilador, según el IMSS.

Tomemos como referencia el 30 de abril que acaba de pasar. Ese día hubo 805 intubados según Sheinbaum, 893 según López-Gatell y 1060 según la Agencia Digital de Innovación Pública del Gobierno de la Ciudad de México.

Así estuvo la danza de cifras: El 30 de abril, Claudia Sheinbaum dijo en conferencia de prensa que había 805 pacientes intubados, que representaban 55% de la capacidad instalada de camas con ventiladores en la Ciudad de México (a partir de estos dos datos, con una sencilla “regla de tres” resulta que el número total de camas con ventiladores en la capital del país el 30 de abril era de mil 464).

El subsecretario López-Gatell da las cifras con un día de retraso: así que en su conferencia nocturna del 1 de mayo se habló de los intubados en la CDMX al 30 de abril.

No dieron números absolutos, pero informaron que 61% de las camas con ventilador estaban ocupadas (seis puntos porcentuales más que Sheinbaum, presente en esa conferencia). Tomando en cuenta la cifra oficial de camas con ventilador dada por la jefa de Gobierno, según la administración federal había en la Ciudad de México 893 personas intubadas

¡88 personas más!

¿Cuántas personas estaban intubadas el 30 de abril? 805 según Sheinbaum, 893 según López-Gatell… y hay otra cifra.

La Agencia Digital de Innovación Pública presentó su modelo epidemiológico para la Ciudad de México. Lo tuiteó la propia jefa de Gobierno. Bueno según los datos de ese modelo, el 30 de abril había ¡mil 60 intubaciones observadas!

O sea que ni dentro del mismo Gobierno de la capital hay congruencia de cifras. El 3 de mayo fue igual: Sheinbaum reportó 816 personas intubadas y su Agencia Digital mil 98. La diferencia es de ¡282 personas!

Otro ejemplo de que los números no cuadran. En la presentación de López-Gatell el 25 de abril, se dijo que en la Ciudad de México había mil 112 camas de hospitalización general (no con ventilador) ocupadas y 988 disponibles. Esto suma 2 mil 100 camas.

Al día siguiente se dijo que hay 931 camas ocupadas y mil 62 disponibles. Esto suma mil 993 camas. ¡¿Desaparecieron 107 camas en un día?! Esa fue la última ocasión en que dieron el número de camas con ventilador ocupadas y disponibles, y empezaron a dar sólo porcentajes de un total cambiante y desconocido.

Además, los especialistas en estadística y matemáticas han cuestionado que su cálculo de personas contagiadas está mal hecho: con base en sus propios datos, el número de casos confirmados hoy deberían multiplicarse por 25 y no por 8.

Ojalá este artículo sirva para que las autoridades dejen claras y consistentes sus cifras.


Saciamorbos

“Olvídense de la Vigilancia Centinela, seguirá operando ahí en el fondo, pero ya no es procedente el uso de la Vigilancia Centinela como elemento principal de información para lo que interesa monitorear en la Fase 3”. Lo dijo antier López-Gatell.

Curioso, porque entre que se decretó la Fase 3 la mañana del 21 de abril, López-Gatell citó la mentada Vigilancia Centinela en ¡trece ocasiones! en Palacio Nacional… hasta que la declaró irrelevante.
30 Abril 2020 04:08:00
Las costosas travesuras del subsecretario viajero
En medio de la pandemia, la Cancillería mexicana ha logrado repatriar a 9 mil mexicanos. Pero no ha podido repatriar a un subsecretario.

Con esa ironía, un usuario de redes sociales sintetizó mi columna de ayer, en la que le expresé el enojo entre muchos funcionarios a todos los niveles en la Secretaría de Relaciones Exteriores de México por la ausencia del subsecretario para América del Norte, Jesús Seade, quien se la vive en Hong Kong. Incluso le presenté documentos oficiales de “comisiones” de viaje en los que se acreditan traslados a esa ciudad china, en algunos de los cuales sin ni siquiera una justificación de un presunto trabajo a 13 mil kilómetros de su oficina y lejos de su área de responsabilidades (Estados Unidos y Canadá).

La ausencia física y política del subsecretario Seade ha tenido también consecuencias graves para México. Y no solamente en estos tiempos del coronavirus. Hay una historia central en el pasado reciente: Seade presume haber sido la clave para la aprobación del nuevo TMEC en el Congreso estadunidense, pero conforme los distintos sectores productivos del país han tenido acceso al texto final del tratado, han descubierto que la estrategia de negociación de Seade fue bastante sencilla: cedió en todo ante Estados Unidos y no defendió los intereses de México.

Tras la publicación de la columna sobre los inexplicables múltiples viajes de Seade a Hong Kong (y su total desatención a la pandemia), me llegó una asombrosa cantidad de información de quienes acusan que por frivolidad y desdén, el subsecretario dejó vulnerable a México en el nuevo TMEC.

Enlisto algunas que me parecieron relevantes:



1.- No negoció ni apoyó que se retrasara suficientemente la entrada en vigor de las reglas de origen para la estratégica industria automotriz, que se avecina como un golpe brutal contra esta actividad económica y la enorme cantidad de empleos que genera en México.

2.- Se dejó presionar por el negociador de Trump, Robert Lighthizer, y no hizo la revisión legal del documento (legal scrubbing, en el argot en inglés). Esto tuvo como consecuencia que México aceptó compromisos que no son recíprocos con Estados Unidos. Por ejemplo, Estados Unidos puede imponer medidas en la frontera para castigar a empresas mexicanas contra las que haya abierto un panel de controversias. ¡No hace falta que el panel haya emitido su fallo! En cambio, México no puede hacer lo mismo con una empresa americana: tiene que esperar a que exista el fallo.

3.- Estados Unidos impuso a México un reglamento de implementación que especifica que habrá inspectores americanos en suelo mexicano para garantizar el cumplimiento de los compromisos laborales de México. ¿Qué tal eso como ejemplo de defensa de la soberanía? Seade se conformó con una carta de Lighthizer en la que promete portarse bien. Pero todos sabemos: reglamento en ley mata carta de buenas intenciones.

4.- Eliminó por completo el requisito de protección de datos en medicamentos biológicos, creando un vacío legal para la inversión en la industria farmacéutica. Canadá acordó con Estados Unidos ocho años de protección. México, cero años. ¿En qué deriva esto? Un fabricante no se arriesga a desarrollar sus productos en México, lo cual ahuyenta la inversión y la creación de empleos.

Es una gran noticia para México tener un tratado comercial con Estados Unidos, más en estos tiempos. Lamento que el viajero subsecretario Seade haya mentido sobre todo lo que cedió para conseguirlo.

29 Abril 2020 04:08:00
El subsecretario de América del Norte… ¡Se la vive en Hong Kong!
En medio de la mayor tragedia sanitaria y económica, el subsecretario para América del Norte de la Cancillería mexicana, el doctor Jesús Seade Kuri, se la vive en Hong Kong.

Si la orden es “quédate en casa”, Seade la acató sin miramientos: desde hace más de una década, su casa está en Hong Kong. A 13 mil kilómetros de su oficina en la Ciudad de México. Y en lo que va de este año, ha pasado largas temporadas en esa ciudad china, según me confirman distintas fuentes oficiales en la Secretaría de Relaciones Exteriores. “Se da sus vueltas a México, como patrón de hacienda”, resume un alto funcionario indignado.

Así que mientras México negocia con Estados Unidos la reactivación coordinada de las cadenas de producción tras el cierre obligado por la pandemia, mientras México cabildea con Estados Unidos la provisión de ventiladores para quienes corren riesgo de muerte por el coronavirus, mientras Estados Unidos anuncia que el 1 de julio empieza a operar el T-MEC, el subsecretario encargado de la relación internacional más importante y estratégica del Gobierno está ausente, lejano, políticamente inexistente.

En la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) se sabe que Hong Kong es el lugar al que Seade llama “hogar”. Se estableció allá desde el año 2007 y ha tenido diversos empleos en esa moderna ciudad que pelea por su independencia del Gobierno central chino. El subsecretario Seade Kuri ha implementado el “home-office” desde antes que fuera una recomendación oficial: él trabaja desde Hong Kong. Y no es la primera vez que se descubre:

A principios de febrero, cuando empezaron las restricciones de vuelos por la pandemia, le revelé que el doctor Seade había quedado atrapado en Hong Kong. Él lo tuvo que aceptar públicamente. Funcionarios de la Cancillería mexicana trabajaron arduamente para tratar de conseguirle un vuelo que lo sacara de ahí. Surgió de inmediato el cuestionamiento: ¿qué hace el subsecretario para América del Norte en Hong Kong? Él, que no había revelado nada de su supuesto viaje de trabajo, se vio orillado a declarar que se había reunido con el “círculo financiero” local para explicarles las oportunidades de inversión que representaba México con el T-MEC.

Cuando estalló el tema del cierre de la frontera terrestre México-Estados Unidos por impulso de Trump, a mediados de marzo, ¿dónde estaba Seade? ¡En Hong Kong!

De hecho, la última aparición pública de Seade en México, según el registro oficial de la Cancillería, data del 5 de marzo (hace casi dos meses) cuando se reunió con senadores. El 17 de marzo (10 días antes de la entrada en vigor del Quédate en Casa), el canciller Ebrard tuvo una reunión vía internet con los embajadores y cónsules de Estados Unidos y Canadá, los países de América del Norte. En la fotografía que publicó en Twitter hay varios funcionarios atendiendo presencialmente el encuentro desde una sala de juntas de la SRE. Seade no está entre ellos: se conectó por teléfono.

Las notables ausencias del subsecretario Seade no son solo de este año.

Cuando reventó la crisis de la amenaza de Trump de poner aranceles, el subsecretario fue un rato a Washington… ¡y de ahí voló a Líbano! “En el Día-D no estuvo ahí”, me comenta una fuente. El viaje de Seade dejó boquiabierta a la de por sí estrecha delegación mexicana enviada a resolver el problemón. Este viaje está documentado en el portal de Transparencia de la SRE: Fue la comisión 0487 UR: 200-0065/2019 del 2 al 13 de junio del 2019, y ahí especifica que el destino inicial es Washington, que de ahí vuela a Beirut y luego regresa a la Ciudad de México. En ese momento crítico para la relación México-EU, Seade Kuri justifica en el documento oficial que fue a Líbano a participar como orador en una cena y a dar cuatro conferencias.

Del 13 al 19 de diciembre del 2018 la comisión COM 1716 UR: 200-0124/2018 señala que voló a Washington D.C. y de ahí a Hong Kong.

Del 22 al 27 de marzo de 2019, según consta en el Informe de Comisiones Oficiales 0111 UR 200-0013-2019 fue a Dallas, de ahí a Hong Kong, luego a Beijing y de regreso a México.

A los 15 días, del 13 al 24 de abril de 2019 el documento de comisión 0163 UR: 200-0035/2019 le autoriza el viaje a Washington, de ahí a Hong Kong, luego a San Francisco, California, y a la Ciudad de México.

(Todos los documentos pueden consultarse en
http://www.carlosloret.com)

A estas alturas, muchos funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores están hartos y enojados con la desaparición del subsecretario. La Subsecretaría de América del Norte solía ser la más importante de todas, una máquina bien aceitada en la que se consideraba un honor trabajar. Ha perdido prestigio.

Ojalá esta columna sirva para transparentar el número de viajes que ha hecho el subsecretario a Hong Kong, el número de días que ha pasado ahí, su justificación, el gasto que ha representado en vuelos y viáticos, así como la explicación de si así funciona el funcionario.
28 Abril 2020 04:05:00
Las odiaban por corruptas y ahora les dan contratos
Desdibujado su Gobierno, hundido en una crisis de credibilidad que consumió dos tercios del sexenio, el entonces presidente Enrique Peña Nieto encontró en el golf la recreación que lo sacara de la realidad.

Uno de sus amigos cercanos, compañeros de golf, solía ser el empresario José Miguel Bejos. Para el líder opositor Andrés Manuel López Obrador, José Miguel Bejos es el ejemplo perfecto de corrupción: un empresario que se vuelve amigo del político más encumbrado del país, que se va a jugar golf y echar unas copas con él, y termina recibiendo contratos multimillonarios. El ícono de la podredumbre del modelo neoliberal.

El jueves pasado, la empresa de José Miguel Bejos fue favorecida con la primera licitación de uno de los proyectos más emblemáticos del presidente López Obrador: el Tren Maya. Mota-Engil México, asociado con una empresa china y otras más, ganó los contratos para el primer tramo que va de Palenque a Escárcega, por casi 15 mil millones de pesos. No es su primer negocio con el Gobierno actual: en febrero anunció con Fonatur una inversión multimillonaria para hacer dos súper hoteles en el Pacífico.

El 20 de marzo de 2019, el presidente López Obrador mandó una carta a la Secretaría de Hacienda para vetar a varias compañías: no podían seguir recibiendo contratos del Gobierno federal porque eran ejemplos de la ilegalidad neoliberal. En la dura carta, las acusó de acaparadoras, monopólicas, violadoras de la Constitución e inmorales.

Entre estas empresas estaban Grupo Fármacos Especializados y Farmacéuticos Maypo. Dijo el Presidente a Hacienda que “impida la participación en licitaciones o adjudicaciones directas hasta que sepamos a ciencia cierta si hubo en estas operaciones corrupción o tráfico de influencias”. No solo eso, la Secretaría de Hacienda las incluyó en una suerte de lista negra de las empresas favoritas de Peña Nieto.

Oh, sorpresa: en 2019, el Gobierno de la autoproclamada cuarta transformación otorgó mil contratos a Grupo Fármacos Especializados y otros mil a Farmacéuticos Maypo. Dentilab también estaba en esa lista, y recibió casi mil 500 contratos.

Recorrido similar el de la Farmacéutica Pisa. Era de las grandes antagonistas de la conferencia mañanera del presidente López Obrador. No faltaban los adjetivos: corrupta, mafia del poder, etcétera. El 24 de diciembre del año pasado (en una fecha claramente diseñada para que pasara desapercibido el golpe), Pisa obtuvo una de cada cuatro partidas que se asignaron en la licitación de medicamentos.

La lista de contradicciones del Presidente se ensancha por minuto.

23 Abril 2020 04:08:00
La pandemia y el embate contra la libertad de expresión
No es novedad que al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador le irritan la crítica y la información que exhibe la falsedad de sus recurrentes “otros datos”. Lo he dicho muchas veces: el Presidente de México es una amenaza a la libertad de expresión. Está en su ADN esperar aplausos y lisonjas de los periodistas. La emergencia sanitaria vigente ha profundizado esa tendencia y lo más grave es que la está acercando a los terrenos del totalitarismo.

El viejo argumento de los regímenes priistas de que en tiempos difíciles se impone la “unidad” es llevada al extremo por el presidente AMLO y su aparato de comunicación gubernamental. Esbozan el esquema ampliamente conocido de gobiernos dictatoriales: cualquier crítica al líder, a su Gobierno y a su actuación significa un atentado contra la nación, perseguible y punible.

López Obrador ha expresado con toda claridad, varias veces, su concepto del papel del periodismo. Ayer lo volvió a hacer: en medio de la peor crisis sanitaria y económica de la historia, dedicó más de una hora de su conferencia mañanera a una suerte de cátedra acerca de la bondad o maldad de los periodistas. Incluso dio una breve lista de columnistas buenos. ¿Su mérito? Que lo defienden a él.

La pobreza de su idea sobre el periodismo “bueno” puede resultar hasta chusca. Pero su clasificación de los periodistas “malos” es inquietante en una democracia: en Palacio Nacional, la crítica es entendida como ataque, la investigación periodística que revela lo que el Gobierno quisiera mantener oculto (quizá el papel fundamental del periodismo) es vista como conspiración golpista, la exigencia de transparencia es considerada una provocación política y la documentación pública de cualquier violación a la ley por parte de la administración pública es razón para propiciar desde el poder el linchamiento digital.

Hay quien quiere minimizar el asunto al decir que “así es el Presidente”, como si fuera un gesto travieso de su personalidad. No es para trivializarse. Es exactamente la visión que los regímenes totalitarios tienen de la prensa. Es la vieja concepción sobre la libertad de prensa que ha prevalecido desde el poder en regímenes autoritarios de izquierda y de derecha en todo el mundo.

La pandemia de coronavirus como cualquier emergencia, exige responsabilidad de todos. El Gobierno de López Obrador quiere unanimidad de la prensa en aplaudirle, halagarlo y elogiarlo (basta ver a los personajes que cada mañana animan su conferencia para entender lo que le gusta). Y cada día se dedica a descalificar, estigmatizar, señalar a quienes ejercen el derecho y la obligación a la crítica, la investigación, la publicación de datos y hechos.

El Gobierno de México con sus propagandistas oficiales y oficiosos quiere suprimir el derecho de todos a saber lo que hace la Administración, lo que decide, lo que gasta, lo que omite, lo que ignora, lo que desdeña, lo que descuida en su obligación de proteger a los mexicanos de una pandemia que azota al mundo entero y la resultante crisis económica que ya genera a su paso.

No es un crimen cuestionar las cifras ni la metodología. No es un delito señalar la negligencia del Gobierno que no actuó a tiempo para conseguir insumos suficientes para la protección elemental del personal médico y los pacientes. No es conspiración documentar que están ocurriendo brotes de coronavirus en los hospitales del IMSS. No es golpismo alertar por la insuficiencia de la respuesta oficial para enfrentar la crisis económica que ya llegó.

Al Presidente y los suyos, la crisis sanitaria y económica les ha caído como anillo al dedo… para impulsar su pretensión de ir arrinconando la libertad de expresión.
22 Abril 2020 04:08:00
AMLO Y Trump son como compadres, dicen en el propio Gobierno
El viernes hablaron por teléfono los presidentes de Estados Unidos y México. “Si hubieras escuchado el tono, juras que son compadres”, me describió una de las poquísimas personas que presenciaron la llamada.

Este integrante de alto nivel del Gobierno mexicano definió el trato como “ultra amistoso”, con un Donald Trump refiriéndose a Andrés Manuel López Obrador como “very great friend” (muy buen amigo). El telefonema fue breve, para que el Presidente mexicano agradeciera que Estados Unidos prometió enviarnos mil ventiladores de los que se emplean en los casos más graves de coronavirus y que no se restringieran las compras de México. Pero ya encarrerado y en esa atmósfera “entre compadres”, el presidente López Obrador invitó a Donald Trump a verse cara a cara, cosa que no ha sucedido en el año y medio en que han sido presidentes simultáneamente.

“Yo esperaría sentado”, me dijo la misma fuente, argumentando que el posible saludo de mano personal entre los presidentes de Estados Unidos y México ha sido una posibilidad que surgió inicialmente para sellar la firma del nuevo tratado comercial, el TMEC. Pero no sucedió. A cambio de eso, visitaron México Jared Kushner, yerno y súper asesor de Trump, y Robert Lighthizer, representante comercial estadunidense y jefe de la negociación comercial por ese país. El tiempo fue pasando, las agendas no coincidieron, ninguno de los dos países insistió mayor cosa… y llegó el coronavirus.

Según lo que difundió el Presidente mexicano en su cuenta de Twitter, la bilateral Trump-AMLO podría suceder entre junio y julio de este año, cuando ambos países esperan ya haber salido de la primera ola de la pandemia. Quizá para entonces, ya habrá entrado en vigor la orden ejecutiva anunciada antier por Trump para prohibir la migración a su país. Así de duro. Para el estadunidense que enfrenta una reelección próximamente, momento idóneo para reunirse con su gran amigo mexicano.

No es extraña la camaradería entre ambos mandatarios. Desde que López Obrador era el candidato puntero en las encuestas presidenciales mexicanas, y la renegociación del TLC se llevaba con la Administración de Peña Nieto, Donald Trump se refería a AMLO como “Juan Trump”, su manera de caricaturizar que era la versión mexicana de él mismo. En efecto, sus formas de llegar al poder y de ejercerlo tienen muchísimas similitudes. Ya como Presidente, López Obrador desmontó el tono belicoso que mantuvo por años contra Trump (escribió un libro para criticarlo, prometió contestar todos y cada uno de sus tuits contra México, le llamó autoritario, xenófobo, antiinmigrante) y mientras sus conferencias mañaneras son una inagotable producción de críticas e insultos a todo mundo, a Trump no lo toca, y sistemáticamente dice que lo respeta, que no se va a enganchar en un pleito con él.

La crisis por coronavirus también puso a López Obrador al teléfono con el Presidente de la otra gran potencia, el chino Xi Jinping, hablaron también sobre recursos para enfrentar la pandemia y al final, fue el Mandatario de China quien lo invitó a visitar su país. AMLO bromeó en la mañanera sobre lo lejos que queda y las escalas que se necesitarían para el traslado.

Como efecto de la cooperación internacional por la pandemia, y sobre todo por la influencia del canciller Marcelo Ebrard, ya veremos si de todo esto resulta un presidente López Obrador más abierto al mundo, más consciente de la importancia de México en la geopolítica y más dispuesto a jugar un rol en el tablero global. O como muchos presidentes del pasado han usado sus giras al extranjero: como una fuga temporal de una realidad nacional que no deja de vapulearlos.
21 Abril 2020 04:08:00
Me está pidiendo violar la ley, dice líder del CCE a AMLO en carta privada
“Lo que usted me está pidiendo, señor Presidente, es violar la ley, y por principios, no lo voy a hacer”.

En esa línea se puede resumir la carta privada que mandó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelín, al Primer Mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, a cuyo contenido tuve acceso y que acabo de leer íntegramente en el noticiario a mi cargo en W Radio.

Es una carta que exhibe la escalada en la confrontación entre el Presidente de México y los empresarios del país. Salazar Lomelín se había mantenido como un líder empresarial muy cercano al presidente AMLO, pero en la carta acusa las “diferencias profundas en las formas” que tiene con el Presidente al grado de “afectar la confianza que yo pensaba habíamos construido”.

Salazar Lomelín escribe a López Obrador: “Recibo con asombro una carta en donde usted me pide ayuda para cobrar supuestos adeudos de compañías al Servicio de Administración Tributaria. Eso escapa a mis atribuciones y representaría una violación de la ley que, por principio personal, no puedo hacer”.

Le señala que él no es político, que no tiene otra aspiración que ayudar a México y que ojalá pudieran conjuntamente echar a andar un plan de tres meses para reactivar la economía frente a la amenaza de la pandemia.

La historia de esta breve comunicación epistolar surgió el 9 de abril de este año, cuando en su conferencia mañanera el presidente AMLO reveló que había enviado una carta a Salazar Lomelín para señalarle cuáles eran las 15 empresas que más debían dinero de sus impuestos, y que le ayudara a cobrarles.

Esa carta fue el clímax de un creciente desencuentro entre empresarios y el Presidente de México. Desde que llegó al poder, López Obrador ha sido internacionalmente percibido como adverso a la inversión privada.

Sus declaraciones, su estilo autoritario y no pocas decisiones de política pública han generado desconfianza entre empresarios, inversionistas y analistas, y esto se ha reflejado en una baja notable en las calificaciones crediticias a México, una sistemática salida de capitales, un desplome de la inversión privada en el país y una notable incertidumbre en los mercados. Todo eso, antes del coronavirus.

Sin embargo, parecía que no todos los puentes estaban rotos. Y uno era Carlos Salazar Lomelín, líder del CCE. Ha gozado durante el sexenio de mucho acceso a Palacio Nacional y no pocas veces el Presidente lo ha elogiado públicamente.

Sin embargo, recibía crecientes críticas de su gremio por su tono suave y su actitud dócil hacia un Presidente hostil a la Iniciativa Privada. Este año, conforme México acentuaba su ruta hacia la recesión (reitero: antes del coronavirus), Salazar empezó a endurecer el tono hacia las políticas del Presidente.

Y en eso llegó la pandemia. Frente a la prácticamente nula estrategia de defensa económica del presidente AMLO (sus apoyos no suman ni 1% del PIB mexicano, cuando hasta Perú ha puesto 7% de su PIB sobre la mesa), empezó un choque entre los dos otrora aliados.

El líder empresarial exigió más medidas, tomarse en serio el tamaño del desastre económico que acarreará la pandemia. El presidente AMLO respondió mandándole una carta privada. El texto exacto no se conoce, pero López Obrador dijo que en ella le adjuntaba el listado de 15 consorcios que deben 50 mil millones de pesos de impuestos, para que le ayudara a cobrárselos, una manera de culpar al empresariado de no ser solidario y trasladarle el costo político de las dificultades económicas.

Eso fue el 9 de abril. Unos días después Carlos Salazar Lomelín reveló que había contestado también en una carta privada al Presidente, negándose respetuosamente a su decisión. Tuve acceso al texto íntegro de esa carta.

Su tono es revelador del estado de cosas entre el sector productivo mexicano y el Gobierno federal. Consulté al líder empresarial, quien declinó comentar el asunto. En una entrevista días antes de que yo tuviera el texto en mis manos, me dijo que quería mantener el carácter privado de la comunicación.


16 Abril 2020 04:08:00
Los delegados para el coronavirus, designados por tómbola
El 16 de enero de este año, cuando ya se sabía en todo el mundo la amenaza que implicaba el coronavirus, el Instituto Mexicano del Seguro Social, bajo la dirección de Zoé Robledo, decidió armar un show: contrató a los “niños gritones” de la Lotería Nacional y usó una tómbola para designar quiénes serían los delegados del IMSS en los estados del país.

No importaba tanto la experiencia en la coordinación de servicios médicos. No importaban tanto las credenciales científicas. No importaba tanto el currículum. Pero sobre todo, no importaba absolutamente nada que conocieran las particularidades de la región a la que serían asignados. Lo único que importaba era tener buena suerte: 35 funcionarios públicos del Seguro Social presentaron un examen, escribieron un ensayo, fueron entrevistados y vieron sus nombres entrar a la tómbola. ¿A dónde iban a parar? Eso lo definía la suerte, no la ciencia ni la planeación estratégica.

Las crónicas de ese singular acto reportaron los resultados. El nuevo delegado de Chihuahua viajaría desde Tabasco. Piense usted la diferencia entre las enfermedades tropicales de la población tabasqueña con lo que enfrentan los estados del norte. La delegada de Jalisco era de Chiapas. También un cambio dramático de realidad médica. Diría el presidente López Obrador: nomás patearon el avispero.

Este desbarajuste sucedía en un doble momento crítico para el Seguro Social: primero, porque en enero los propios datos oficiales del IMSS revelaban que existía en el país una aguda crisis de desabasto de medicamentos y un repunte de las quejas por falta de atención médica. Y segundo, porque el coronavirus ya era una amenaza para toda la humanidad. Y era claro: llegaría a México, donde los generales encargados de dar la batalla en cada lugar, no conocían el terreno.

Haga el cálculo: si el 16 de enero los nombraron por tómbola, ¿les gusta un mes para hacer la mudanza, encontrar casa en el nuevo estado? Ya es mediados de febrero. ¿Otro mes para conocer cómo funciona el IMSS en esa entidad, qué hospitales, qué instalaciones, quiénes son los directores, cómo opera la administración? Ya es mediados de marzo, fase 2, contagios comunitarios, no hay cubrebocas ni guantes, no hay protocolos para recibir a los pacientes con coronavirus, surgen brotes dentro de los hospitales aquí, allá y acullá. Se habían resquebrajado los circuitos de abasto, atención, información y cobro, en buena medida, por la tómbola de delegados.

Quizá a eso se debe que, como lo diagnosticó el gobernador de Baja California, que es del mismo partido que el Presidente y el director del Seguro: el IMSS es el talón de Aquiles en el combate a la pandemia. La Institución que debería ser el pilar… resulta que es el punto débil. Y lo dicen desde adentro.

Epílogo. Murió de coronavirus el delegado del IMSS-Bienestar en Coahuila. Se investiga si se contagió en un hospital de San Buenaventura, municipio pegado a Monclova, durante una visita que realizó. Descanse en paz.


Saciamorbos

Al hacer ayer en esta columna la relatoría del desastre de gestión en el IMSS en medio de la pandemia (compras en el hospital siglo 21, conteo de camas y ventiladores hasta mediados de marzo, brotes de coronavirus en Monclova, Tlalnepantla, Tijuana, Los Cabos, protestas de doctores por todos lados, medidas económicas extraordinarias que en realidad llevan años funcionando), olvidé anotar un caso con potencial de escándalo mayúsculo: la denuncia sobre la presunta compra de ventiladores a sobreprecio y sin licitación de por medio, a la empresa de un hombre que aparece como sancionado por fraude tanto en México como en Estados Unidos. El asunto lo exhibió Mexicanos contra la Corrupción.
15 Abril 2020 04:05:00
IMSS, relatoría del desastre
Los médicos residentes del Hospital 72 del IMSS en Tlalnepantla, Estado de México, ni siquiera lo llaman por su nombre. Mejor de plano se dirigen al subsecretario López Gatell, al secretario Alcocer y al presidente López Obrador. Los doctores del Hospital 7 del IMSS de Monclova, se sintieron ofendidos por su desdén. Y hasta el Gobernador de Baja California, que es de su mismo partido, vapuleó el papel que ha jugado en medio de la emergencia el Instituto que dirige.

Zoé Robledo, director general del IMSS, está en crisis. Antes de que llegara el coronavirus, ya tenía al IMSS en la cuerda floja; sus propias estadísticas revelaban que se había agudizado el desabasto de medicinas y las quejas por falta de atención en sus hospitales.

Con la pandemia, estalló la sucesión de errores en el pilar de la salud pública mexicana.

A fines de febrero, en el hospital emblema, el siglo 21 en la Ciudad de México, estaban comprando guantes de intendencia y trajes de pintor para enfrentar el coronavirus. El director del centro médico, Carlos Cuevas, servía de modelo. Los doctores me mandaron las fotos, indignados. Aquí las publicamos. Cuevas dijo que era equipo médico profesional que cumplía todas las normas, pero lo contradijo el mismo Zoé Robledo y aseguró que eran fotos de un taller sobre lo que no debe comprarse.

El 18 de marzo, cuando ya existían casi 100 casos confirmados de Covid-19 en buena parte del país, el IMSS decidió (apenas) mandar un oficio a todos sus hospitales para preguntar cuántas camas y ventiladores tenían. En esta columna presentamos el documento. Se supone que se habían preparado con tres meses de antelación. Exhibidos.

El 22 de marzo iniciaba la tragedia en el hospital del IMSS en Monclova; el primer aviso de lo que una semana después se convertiría en un dramático brote de Covid-19 dentro del hospital, afectando a decenas de médicas y médicos. La reacción inicial del IMSS fue decir que el brote no había surgido en el hospital, sino en un consultorio privado afuera. Con eso, buscaron contrarrestar las denuncias de que, avanzada la pandemia, los doctores seguían sin recibir el equipo mínimo de protección para tratar a los pacientes. Doctoras y doctores del propio Hospital de Monclova lo desmintieron, y el Gobierno quedó ridiculizado, otra vez exhibido como mentiroso; tuvo que ofrecer una disculpa pública el 31 de marzo.

El 7 de abril, médicos del hospital 72 en Tlalnepantla, dentro de la zona metropolitana de la capital del país, denunciaron que tenían un brote dentro. Una treintena de doctores, residentes y personal de salud infectados. Una revelación de la periodista Arelí Quintero en el portal LatinUS. La reacción de Zoé Robledo fue la misma: minimizar el hecho y decir que eran contagios externos. En una carta en la que ni siquiera le llaman por su nombre, los profesionales de la salud demostraron cómo tienen que comprar con su propio dinero los cubrebocas y guantes, cómo no existen protocolos para recibir a los pacientes con coronavirus, y exigieron también una disculpa pública.

Casi de inmediato, se denunciaron brotes en hospitales del IMSS en Los Cabos, Cuernavaca y Tijuana. Con el paso de los días, la situación en Tijuana se agudizó, los médicos –desprovistos de ayuda– desesperados. El famoso actor Eugenio Derbez, difundió un video para alertar sobre lo que ahí sucedía. El IMSS respondió virulentamente en un video en el que aparece su delegada en Baja California, Desirée Sagarnaga, diciendo que todo lo denunciado por Derbez era falso. Sorpresa: el propio Gobernador de Baja California

–que es también de Morena– el mismo partido que Zoé Robledo y el Gobierno federal, respaldó a Derbez y acusó al IMSS de ser el “talón de Aquiles” en la lucha contra la pandemia. Otra vez el IMSS y su director, ridiculizados.

Y si esa fue la exhibida ante el desafío en salud, en lo económico no se queda atrás. El IMSS anunció la noche del lunes el supuesto gran acuerdo de apoyo a las empresas con el pago de sus cuotas. Anunciaron varias medidas y rápido fueron ridiculizadas por especialistas y conocedores: la condonación del 90% de las multas existe desde 2003, la dispensa del otorgamiento de garantías de los créditos fiscales lleva un año en vigor y la opción de los convenios de pagos está desde hace 19 años.

En fin. Al cabo que en lo que la pandemia lo ahoga, Zoé Robledo sueña con ser gobernador de Chiapas y sueña con la Presidencia.



14 Abril 2020 04:05:00
El Gobierno más chingón del mundo
Si algo ha exhibido el Gobierno del presidente López Obrador es que tiene una enorme seguridad en sí mismo. Para ponerlo en términos muy mexicanos: se siente el Gobierno más chingón del mundo. A este Gobierno las pandemias le hacen lo que el viento a Juárez. Nadie como este Gobierno para combatirlas.

El miércoles en su habitual conferencia nocturna, el subsecretario Hugo López-Gatell explicó ampliamente su modelo Centinela de vigilancia epidemiológica y aprovechó para dar cátedra al resto del mundo, con frases como: “antes de que existieran los modelos Centinela lo que llevó es a un error de apreciación que persiste hasta el momento en la mayoría de los países”.

O atacar a los gobiernos que realizan masivamente pruebas de coronavirus (tal y como recomienda la OMS) al declarar que “en muchos países se sigue utilizando la idea de ‘voy a hacer pruebas a todos, voy a detectar todos los casos’ y lleva a un error de interpretación, que es pensar que lo que se ve es lo único que hay”. Y cerrar fustigando a las naciones que no siguen su modelo: “en cualquier otro país donde no se esté usando esta mecánica, no están reconociendo que lo que no ven también existe, pero en México sí reconocemos que lo que no se ve también existe”.

¿Que hay una crisis económica por la pandemia? Este Gobierno, a contrapelo del mundo entero, no anuncia ningún plan de apoyo financiero. ¿Que hay una escasez de equipo médico? El canciller mexicano dice que no nos preocupemos porque los gobernantes del mundo quieren quedar bien con un Mandatario tan prestigiado como López Obrador y casi casi se están peleando para ver quién nos manda cubrebocas, guantes y ventiladores.

¿Que están desplomados los precios del petróleo y hay una cumbre internacional para arreglarlo? La Secretaría de Energía del Gobierno más chingón del mundo (que no es de los 10 más importantes productores) deja a todos esperando cinco horas porque está realizando consultas y luego se levanta de la mesa, ante el asombro de los verdaderamente grandes productores de crudo.

Van en línea con su jefe. El Presidente no se ajusta a ningún modelo económico y considera que hay que cambiar la manera en que se mide el desarrollo en todos los países. El Presidente dice que va a reinventar la manera en que se combate a la delincuencia en todo el planeta, y en vez de usar la fuerza va a usar el amor.
09 Abril 2020 04:09:00
No contamos con el Presidente
Es momento de que como sociedad mexicana caigamos en cuenta de que, frente al atroz reto que implica la llegada de la pandemia a México, no contamos con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La posición del Gobierno federal es que cada quien se rasque con sus propias uñas. No hay dinero extra que llegue directamente a los más afectados por la crisis sanitaria y económica. Hasta los más pobres, que tanto aparecen en el discurso político del Presidente, van a seguir recibiendo lo mismo que les lleva prometiendo año y medio, y que en muchísimos casos aún no les llega por la dramática incapacidad de implementación.

El Presidente no parece mirar al mundo ni detectar lo que sucede allá afuera. No sabe que no entiende. No entiende que no sabe.

Ante ello, la sociedad no puede pasmarse en el lamento de sólo seguir contabilizándole al Presidente cada una de las torpezas, mentiras, desdenes, desatenciones, malas frases y peores ejemplos. Habrá que seguir señalándolas para el juicio de la Historia, que ya llegará.

Pero por ahora, hay una tarea urgente de atender. Si no contamos con el Presidente, hay que tocar otras puertas del Gobierno federal a ver si alguien abre, a ver si contestan los que sabemos que no comparten su actitud displicente. Agitar a gobernadores y alcaldes para que suplan el vacío presidencial. Animar a líderes sociales y empresariales, a ONGs y toda suerte de organismos de la sociedad civil y colectivos. Ya muchos han despertado y se están activando. No se trata de un llamado a la insurrección: AMLO es y será Presidente de todos los mexicanos como lo marca la Constitución, pero si él ya dejó claro que no se cuenta con él, pues habrá que hacer la tarea sin él.

Y así, atender la emergencia: proteger de inmediato a la gente que está poniendo su vida en juego. Equipar a todo el personal de salud. Dotarlos de lo que necesitan para derrotar al enemigo: pruebas de coronavirus, camas de terapia intensiva por miles, ventiladores, cubrebocas, guantes, lentes de protección. Y no sólo a ellos. Cuidar también a los que, por desempeñar una actividad esencial para el país, deben salir estos días: soldados, marinos, policías, bomberos, los que trabajan en mercados y supers, los cajeros de los bancos, operadores del transporte público y un largo etcétera.

A la voz de ya, también apoyar a los que si no salen, no tienen qué comer. Dinero directo y especial a la gente más necesitada, a quienes están perdiendo su empleo (van 350 mil en tres semanas, según cifra oficial), incentivos para los empresarios que no despidan, y más aún para los que contraten más, apoyos para micro, pequeños y medianos negocios que son los que más trabajo dan en el país y son los que pueden aguantar menos un cierre tan largo.

Es momento del manos a la obra. Y ya sabemos con qué par de manos no contamos.


Saciamorbos

A dueto, el presidente López Obrador y su director del IMSS, Zoé Robledo, se me lanzaron ayer en la mañanera. Como es habitual, mintieron.

A principios de marzo di voz en esta columna a médicos del hospital Siglo XXI. Denunciaban que les habían comprado guantes de trapear y equipo de pintor para enfrentar el coronavirus. Publiqué las fotografías en las que aparecía el director de dicho hospital, el doctor Carlos Cuevas, sirviendo de modelo para exhibir esas prendas. Ese día me habló el doctor Cuevas para aclararme que no eran cosas para cocineros ni pintores, que era equipo profesional, muestrario de un proveedor. Ayer en la mañanera, el director Zoé Robledo cambió la versión oficial: dijo que las fotografías correspondían a un taller sobre “qué cosas no debían comprar jamás” para el coronavirus. (Hasta como chiste es malo el tal taller). Si van a mentir, que se pongan de acuerdo.

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