×
hace 3 días
[Cultura]

¿Quiénes fueron los héroes de la Independencia de México?

Fueron muchos los hombres y mujeres que forjaron la historia de México. Estos son algunos de los héroes que nos dieron patria

Imprimir
¿Quiénes fueron los héroes de la Independencia de México?
Foto: Especial
Escuchar Nota


Ciudad de México.- La Independencia de México fue sin duda uno de los momentos cruciales más importantes de nuestro país, y su historia está llena de grandes personajes, hombres y mujeres que en la lucha por sus ideales forjaron el futuro de esta nación.

Posiblemente ya conozcas a la mayoría de estos héroes, pues sus hazañas formaron los cimientos de nuestro país.

Por está razón, aquí te presentamos a los personajes más importantes de la Guerra de Independencia y qué fue lo que hizo cada uno de ellos por nuestro país.

Miguel Hidalgo

Miguel Hidalgo, El Padre de la Patria, es conocido como el iniciador del movimiento de Independencia al ser él quien dio el Grito de Dolores llamando al pueblo a tomar las armas.



Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte y Villaseñor, como era su nombre completo, nació el 8 de mayo de 1753 en una hacienda de Guanajuato, dentro del seno de una familia criolla y de clase alta.

Hidalgo estuvo en contacto con las ideas revolucionarias desde el inicio del movimiento, pero no se afilió a ellas hasta septiembre de 1810, cuando se sumó a los independentistas.

Cuando la conspiración de Querétaro fue denunciada y muchos de sus participantes encarcelado, fue cuando el cura Hidalgo convocó al pueblo en la madrugada del 15 al 16 de septiembre y realizó el famoso Grito de Dolores, motivando a la población a levantarse contra el gobierno.

"¡Viva la religión!, ¡viva nuestra madre santísima de Guadalupe!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la América y muera el mal gobierno!"
Miguel Hidalgo junto con Ignacio Allende, en su campaña militar lograron reunir a un ejército formado por aproximadamente 40 mil personas. Su movimiento logró tomar Guanajuato y Guadalajara, pero no logró llegar a la Ciudad de México.

En enero de 1811, el independentista fue derrotado cerca de Guadalajara, sin embargo, logró huir hacia Aguascalientes y Zacatecas, aunque en su esfuerzo por seguir avanzando fue capturado una vez más y condenado a muerte.

Fue ejecutado en julio de 1811 en Chihuahua, y su cabeza enviada a Guanajuato, donde la exhibieron en la Alhóndiga de Granaditas como símbolo de lo que ocurriría con los traidores al gobierno español. Ahí permaneció 10 años.

Luego su cuerpo fue exhumado y enterrado junto a su cabeza en la Catedral Metropolitana de México. En la actualidad, sus restos se encuentran en el Ángel de Independencia, en la Ciudad de México.

José María Morelos y Pavón

Morelos fue un sacerdote y militar insurgente que tomó el mando en la segunda etapa de la rebelión independentista tras la muerte de Miguel Hidalgo, esto al ser el estratega más allegado a los ideales liberales del cura y haber sido su aprendiz. Es conocido como El siervo de la Nación.

"Morir es nada, cuando por la patria se muere"


José María Teclo Morelos Pavón y Pérez, que era su nombre completo, nació el 30 de septiembre de 1765 en la ciudad de Valladolid, lo que hoy es conocido como Morelia en su honor.

Morelos decide unirse al ejercito insurgente a lado del cura Miguel Hidalgo, quien fuera rector del colegio donde él estudio de joven. Juntos lucharon por los mismos ideales que compartían.

Rápidamente se posicionó dentro de los líderes del movimiento y en 1811 fue comisionado por Miguel Hidalgo como jefe insurgente en el sur de México, encargado de tomar ranchos y ciudades importantes. Su principal función fue ocupar el puerto de Acapulco, considerado estratégico para la comunicación de la Nueva España.

Para 1814, Morelos había logrado conquistar la mayor parte del sur del país y una parte del centro, en la región del actual estado de Morelos, donde se convirtió en el principal enemigo del ejército realista. A la muerte de Hidalgo, es Morelos quien toma el mando de la lucha de independencia.

En 1813, presentó en el Congreso de Anáhuac un documento que es considerado uno de los textos políticos mexicanos más importantes de la historia, Los Sentimientos de la Nación.

José María Morelos y Pavón fue fusilado en diciembre de 1815 en San Cristóbal Ecatepec. El fusilamiento se dio como un cumplimiento a la orden dada por parte del virrey de Nueva España, Félix María Calleja, quien era el enemigo numero uno del militar.

Morelos fue nombrado como el Siervo de la Nación, debido a su devota entrega para lograr que México fuera no sólo una nación libre e independiente, sino también soberana.

Ignacio Allende

Ignacio Allende fue un militar insurgente mexicano, que junto con Miguel Hidalgo dio inicio a la lucha armada por el movimiento de Independencia, sus habilidades e importancia en la lucha eran tales que fue nombrado Generalísimo.

"Sin importar el tamaño de la ciudad o pueblo en donde nacen los hombres o mujeres, ellos son finalmente del tamaño de su obra, el tamaño de su voluntad de engrandecer y enriquecer a sus hermanos."


Ignacio Allende era un criollo de buena familia, diestro en las artes de la caballería y de carácter fuerte. En 1795 ingresó por vocación en el ejército, donde recibió una sólida formación y obtuvo el grado de capitán en 1797. En el cantón de Jalapa, Ignacio Allende conoció a otros criollos con los que compartió sus ideales políticos de descontento contra el Gobierno español.

A finales de 1809 el Gobierno virreinal descubrió una gran conspiración en Valladolid (hoy Morelia) e intentó desmantelar el movimiento independentista, pero Allende estableció contacto con una ramificación importante en Querétaro, en la casa del corregidor Miguel Domínguez y su esposa, Josefa Ortiz.

Por uno de los participantes, el oficial Joaquín Arias, la conspiración fue descubierta. Ignacio Allende fue avisado oportunamente y pudo advertir a otro conspirador, el cura de Dolores Miguel Hidalgo y Costilla, que decidió adelantar la rebelión. En la madrugada del 15 al 16 de septiembre de 1810 se convocó a todo el pueblo a toque de campana para tomar las armas. Un gran contingente de criollos e indígenas marcharon hacia San Miguel, y en Atotonilco el cura Hidalgo adoptó el estandarte con la Virgen de Guadalupe como insignia.

El 28 de septiembre tomaron Guanajuato, defendido por el intendente realista Antonio Riaño. En Guanajuato los insurgentes, incontrolables, asaltaron ferozmente la alhóndiga de Granaditas y asesinaron sin piedad a los españoles junto con sus familias. Ello causó que Hidalgo y Allende se enemistaran entre sí. En la ciudad de Valladolid, tomada el 17 de octubre, se les unieron más rebeldes, que se enfrentaron con éxito al ejército realista en el Monte de las Cruces.

Partidario de una guerra militar y no de las acciones guerrilleras que propugnaba Hidalgo, Ignacio Allende propuso entonces ocupar la ciudad de México; pero, ante la perspectiva de otra matanza, Hidalgo decidió retroceder.

En Aculco los esperaban las tropas realistas de Félix Calleja y Manuel Flon, por las que fueron derrotados. Allende se hizo fuerte en Guanajuato, pero tuvo que abandonar la ciudad el 25 de noviembre a causa del asedio del virrey Calleja. De nuevo se enfrentaron a los realistas en el Puente de Calderón (17 de enero de 1811), en donde los perdedores fueron otra vez los insurgentes.

Tras refugiarse en una hacienda, a Hidalgo se le retiró el mando y el ejército se dividió en dos; uno, con Ignacio López Rayón al frente, salió hacia Michoacán; el otro partió hacia el norte con Ignacio Allende y Miguel Hidalgo para buscar ayuda en los Estados Unidos. Pero en Acatita de Baján, Coahuila, fueron aprehendidos por Ignacio Elizondo. Se les sometió a juicio y Allende fue fusilado junto con Ignacio Aldama y Mariano Jiménez. Sus restos descansan en la columna de la Independencia en la ciudad de México.

Josefa Ortíz de Dominguez

Fue esposa del Corregidor de Querétaro, y una estratega muy activa en la organización de la Independencia, fue ella quien dio aviso a Hidalgo y Allende de que habían sido descubiertos, acelerando el levantamiento armado. Dio guarida a los libertadores y brindo ayuda económica al movimiento.

"Tantos soldados para custodiar a una pobre mujer, pero yo con mi sangre les formaré un patrimonio a mis hijos."


María Josefa Crescencia Ortiz Girón nació el 8 de septiembre de 1768 en Valladolid, lo que hoy es Morelia, Michoacán. Perteneciente a una familia criolla y de clase alta, fue educada por su hermana mayor luego de perder a sus padres a muy temprana edad. Estudió en el prestigiado Colegio de las Vizcaínas, donde fue una alumna destacada por sus ideas cercanas a la Ilustración.

Se inició en la política luego de casarse con el funcionario Miguel Domínguez a sus 23 años. Rápidamente comenzó a mostrar una postura crítica sobre el régimen de la Nueva España, ya que los criollos eran considerados ciudadanos de segunda clase y eran relegados a puestos de segundo nivel en el virreinato.

En 1802, Miguel Domínguez, esposo de Doña Josefa, fue promovido al cargo de Corregidor de la ciudad de Santiago de Querétaro a donde se trasladó la pareja.

Josefa se integró desde el inicio al movimiento independentista. La insurreción alcanzó rápidamente un nivel de organización que se consolidó en un plan para levantarse en armas el primero de octubre de 1810, pero el 13 de septiembre fueron descubiertos por un infiltrado que informó a las autoridades y al virrey sobre una conspiración en Querétaro.

La Corregidora se mostró rápidamente como una estratega muy competente, de carácter fuerte e ideales liberales, que ayudó en toda la organización de la rebelión. Pasó a la historia al ser ella quien avisó a los caudillos que habían sido descubiertos con los golpes de su tacón, pero su participación en el movimiento fue más grande, ya que durante muchos años estuvo activa en la lucha, mandando recados o dinero cuando podía para seguir apoyando la causa.

Este aviso de La Corregidora sobre la traición fue lo que incitó a Miguel Hidalgo a convocar al pueblo para levantarse en armas la madrugada del 16 de septiembre de 1810, fecha que se ha asignado como inicio de la guerra por la Independencia de México.

Cuando fueron descubiertos, los Domínguez permanecieron en la corregiduría aunque fueron acusados de conspiradores y fueron recluidos en los conventos de la Cruz y Santa Clara, en donde estuvieron en calidad de esclavos los primeros días del conflicto.

Josefa fue trasladada al convento Santa Catalina ya que estaba embarazada. Ahí permaneció presa hasta 1817, cuando Miguel Domínguez pidió a que los liberaran pues ya su tiempo como caudillos había terminado. Pero incluso después de ser liberada, la casa de Josefa volvió a servir como punto de reunión para la rebelión.

Murió en 1829 en una casa de la Ciudad de México donde pasó la última época de su vida y su cuerpo fue trasladado al convento de Santa Catalina. Actualmente sus restos se encuentran en el Panteón de los Queretanos Ilustres.

Leona Vicario

Ella fue una periodista de la Ciudad de México que compartió información con los insurgentes sobre lo que iba aconteciendo en la capital a la par de la lucha de Independencia. En un primer momento se negó al indulto y a renunciar a sus ideales.

"Estudia las frases que parecen ciertas y ponlas en duda."


María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, como era su nombre completo, nació el 10 de abril de 1789 en la Ciudad de México, y a pesar de ser mestiza, tuvo las comodidades de una familia criolla de clase alta al ser hija de un respetable comerciante español y de una mujer que era descendencia directa de un tlatoani de Texcoco.

Estudió Bellas Artes y Ciencias, desarrolló un enorme sentido crítico frente al mundo a partir de sus lecturas y años después comenzó a ejercer el periodismo. Su trabajo como periodista se publicó en diarios como El Semanario Patriótico Americano, El Federalista y El Ilustrador Americano.

En el periódico El Ilustrador Americano fue donde los insurgentes observaron su trabajo y se pusieron en contacto con ella. Cuando la Guerra de Independencia estalló, Leona Vicario se unió al movimiento. Desde la Ciudad de México, Leona Vicario les daba información de lo que ocurría en la capital mexicana, además de ayudarles con algunos bienes para apoyar la causa libertaria.

En 1813 fue encarcelada al descubrirse que era conspiradora y que apoyaba el movimiento de Independencia, pero con ayuda de dos correligionarios pudo escapar y refugiarse en Oaxaca.

Tanto a ella como a su esposo se les ofreció el indulto a cambio de abandonar el movimiento, pero no lo aceptaron, por lo que siguieron huyendo por un buen tiempo. Poco después, se unió a las tropas de José María Morelos y Pavón para lograr la Independencia de México.

En 1817 Leona dio a luz a su primera hija y al poco tiempo fue apresada junto con la recién nacida. Una vez más le fue ofrecido el indulto, pero esta vez con la condición de irse a España. Ella aceptó y mientras esperaba los documentos necesarios para partir, fue llevada a Toluca en confinamiento.

Luego de ser indultada por parte del gobierno, le fueron restituidos sus bienes. Ella volvió entonces a la casa ubicada en la calle de Cocheras, hoy República de Brasil donde murió el 21 de agosto de 1842 a los 53 años de edad.




Imprimir
te puede interesar
{/exp:ce_cache:it}